
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había abogado por una tregua en estas fechas en varias ocasiones en las últimas semanas, pero Moscú ignoró la iniciativa de Kiev hasta hace dos días
Putin declara una tregua de menos de dos días en Ucrania por la Pascua ortodoxa
La tregua pascual acordada por Rusia y Ucrania ha entrado en vigor este sábado a las 14.00 horas (hora peninsular española) y, en principio, expirará en la medianoche del domingo, cuando ambos países celebran la Pascua ortodoxa.
Este es el cuarto alto el fuego desde la invasión del territorio ucraniano por parte de Rusia en febrero de 2022, cuyas negociaciones de paz con mediación de Estados Unidos están estancadas desde hace casi dos meses debido al conflicto en Irán.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había abogado por una tregua en estas fechas en varias ocasiones en las últimas semanas, pero Moscú ignoró la iniciativa de Kiev hasta hace dos días.
Entonces, el líder ruso, Vladímir Putin, anunció que “se declara un alto el fuego desde las 16.00 horas (13.00 GMT) del 11 de abril hasta el término del 12 de abril de 2026”. La nota destacaba que el mando militar ruso había recibido instrucciones para cesar las hostilidades en todos los frentes durante esas 32 horas.
No obstante, agregaba que las tropas estarían “preparadas para contrarrestar cualquier posible provocación o acción agresiva del enemigo”. “Partimos de que Ucrania seguirá el ejemplo de la Federación Rusa”, concluía.
Horas después, Zelenski aseguró que Kiev respondería a Moscú “de manera simétrica”.
“Todos sabemos con quién nos las estamos viendo. Ucrania se adherirá al alto el fuego y responderá exactamente de la misma manera. La ausencia de ataques rusos por tierra, mar y aire significará que no habrá respuesta por nuestra parte”, escribió este sábado en sus redes sociales.
Explicó que ha abordado con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, Oleksander Sirski, los parámetros de la respuesta ucraniana a potenciales violaciones enemigas del alto el fuego y añadió que la información sobre la “naturaleza simétrica” de estas posibles represalias ha sido comunicada a la parte rusa.
Además, Zelenski insistió en que Ucrania está dispuesta a prolongar el parón en los combates durante más de dos días, aduciendo que “un alto el fuego por Pascua podría convertirse en el inicio de un movimiento real hacia la paz”.
“Como hemos dicho repetidamente y como ha afirmado el presidente Putin, no queremos un alto el fuego, queremos la paz: una paz duradera y sostenible”, comentó el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, en su última rueda de prensa telefónica diaria.
Con el inicio de la tregua militar, ambos países han llevado a cabo un intercambio de prisioneros de guerra. Rusia y Ucrania anunciaron este sábado de forma simultánea el canje de 350 prisioneros de guerra, 175 por cada bando, con la mediación de Emiratos Árabes Unidos.
Ante la pregunta de una posible prolongación del alto el fuego, el Kremlin señaló que el anuncio se suscribe exclusivamente a la Pascua ortodoxa y tiene “un carácter humanitario”, ya que es una fiesta sagrada, tanto para rusos como para ucranianos.
Esta tregua no debe permitir “a la parte ucraniana aprovecharlo de ninguna manera para obtener ventaja militar, reagruparse o emprender acciones que puedan alterar su posición militar”, declaró, a su vez, el representante del Ministerio de Exteriores ruso para Ucrania, Rodión Miróshnik.
En el pasado, Putin ya había declarado unilateralmente treguas de un día o más, por ejemplo de 30 horas en la Pascua del pasado año o con ocasión del 80 aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi.
Mientras, Zelenski siempre ha abogado por treguas de 30 días, algo que también apoyó el presidente de EEUU, Donald Trump, hasta la cumbre con Putin en Alaska en agosto del pasado año.

Más allá de su aspecto monstruoso, estas figuras cumplen una función práctica y simbólica que mezcla arquitectura, religión y mentalidad medieval
Las gárgolas en el Jorobado de Notre Dame son un error histórico probado
Si levantas la vista frente a Catedral de Notre Dame, lo primero que llama la atención no son solo sus torres o sus vidrieras, sino esas criaturas de piedra que parecen observarlo todo desde las alturas.
Gárgolas, quimeras, monstruos… durante años se han interpretado como simples elementos decorativos o como parte del imaginario medieval. Sin embargo, su significado es mucho más complejo y, en algunos casos, bastante menos antiguo de lo que parece.
Qué son realmente las gárgolas de Notre Dame
Para entender qué representan las gárgolas de Notre Dame, lo primero es distinguir entre lo que son y lo que creemos que son.
El término “gárgola” no se refiere a cualquier figura monstruosa. En sentido estricto, una gárgola es un elemento arquitectónico con una función muy concreta: canalizar el agua de lluvia lejos de los muros del edificio.
Estas figuras actúan como desagües. El agua atraviesa su interior y sale por la boca, evitando que la piedra se deteriore con el paso del tiempo. Es decir, no están ahí solo para impresionar, sino para proteger la catedral.
Qué representan las figuras monstruosas
Cuando hablamos de gárgolas de Notre Dame significado, entra en juego otro concepto importante. Muchas de las figuras que vemos no son gárgolas en sentido técnico, sino grotescos o quimeras.
Estas esculturas, que no cumplen función hidráulica, tienen un papel simbólico. Representan lo caótico, lo desconocido, aquello que queda fuera del orden divino. Son una especie de recordatorio visual del mal, del pecado o de los peligros que acechan más allá del espacio sagrado.
Colocadas en el exterior, marcan una frontera muy clara entre el interior protegido de la catedral y el mundo exterior, más incierto.
Una visión más moderna de lo que parece
Aquí es donde la historia da un giro interesante.
Muchas de las figuras que hoy asociamos con la Edad Media no son medievales. El aspecto actual de la catedral, incluidas muchas de sus esculturas, es resultado de la gran restauración dirigida por Eugène Viollet-le-Duc en el siglo XIX.
Durante ese proceso, no solo se repararon daños, sino que también se añadieron elementos inspirados en la estética medieval, pero reinterpretados desde la sensibilidad romántica de la época.
Esto significa que muchas de las criaturas que hoy parecen salidas de una mente medieval en realidad reflejan los miedos, las obsesiones y la imaginación del siglo XIX.
El simbolismo entre lo divino y lo humano
Si analizamos el simbolismo de las gárgolas en Notre Dame, aparece una idea bastante potente.
Estas figuras no solo representan el mal o lo monstruoso, sino también la dualidad del ser humano. Son una proyección de los temores colectivos, de aquello que no se controla y que, por tanto, se coloca fuera, en los márgenes del edificio.
En ese sentido, funcionan casi como un espejo. No hablan tanto de demonios externos como de las sombras internas que cada época decide representar.
Mucho más que decoración
Hoy, millones de personas fotografían estas figuras sin pensar demasiado en su origen o en su función. Sin embargo, las gárgolas y quimeras de Notre Dame son un ejemplo perfecto de cómo la arquitectura puede combinar utilidad, simbolismo y narrativa.
No están ahí solo para asustar ni para adornar.
Están ahí para proteger, para advertir y, en cierto modo, para contar una historia sobre el miedo, la fe y la necesidad humana de dar forma a lo inexplicable.

El presidente francés instó también a que se restablezca el tráfico marítimo "lo más rápidamente posible" en el estrecho de Ormuz
Macron critica la estrategia de Trump en Irán y pide una coalición de países independientes frente a EEUU
El presidente francés, Emmanuel Macron, abogó este sábado por la necesidad de que se respete el alto el fuego pactado por Estados Unidos e Irán, que iniciaron hoy conversaciones en Islamabad, y se amplíe “sin demora” al Líbano.
Macron instó también a que se restablezca el tráfico marítimo “lo más rápidamente posible” en el estrecho de Ormuz.
El presidente francés hizo estas declaraciones en sus redes sociales tras mantener una conversación con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salmán, sobre la situación en el Cercano y Medio Oriente el mismo día en que delegaciones estadounidenses e iraníes iniciaron sus negociaciones en Islamabad.
“He reiterado mi apoyo al alto el fuego, que debe ser plenamente respetado y extendido sin demora al Líbano. Hemos abordado la necesidad de restablecer una navegación plenamente libre y segura en el estrecho de Ormuz lo más rápido posible”, declaró Macron al dar cuenta del contenido de su diálogo con Bin Salmán.
Con las discusiones de Islamabad como telón de fondo, el presidente francés y el príncipe saudí acordaron “mantener un contacto estrecho para contribuir a la desescalada, a la libertad de navegación y a la conclusión de un acuerdo que permita garantizar una paz y una seguridad duraderas en la región”.
Tras otra conversación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, instó igualmente en sus redes sociales al “respeto del alto el fuego y a su aplicación en el Líbano”, y subrayando la “necesidad de una solución diplomática sólida y duradera”.
Precisamente, la delegación iraní insistió hoy a la parte paquistaní en Islamabad durante el primer día de las negociaciones con Estados Unidos que el alto el fuego debe ser “real”, en un contexto en el que tiene que incluir al Líbano, al tiempo que están atentos a nuevas violaciones.
Pakistán ejerce de facilitador bajo la presión de sus compromisos en tanto mantiene vigente el Acuerdo Estratégico de Defensa Mutua con Arabia Saudí, firmado el 17 de septiembre de 2025, que establece una cláusula de seguridad colectiva.
El diálogo se desarrolla bajo una tregua de dos semanas acordada entre Washington y Teherán.
Pero el inicio de las conversaciones directas entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán en Islamabad se encuentra bloqueado debido a las exigencias previas impuestas por Teherán, según confirmaron a EFE fuentes diplomáticas bajo condición de anonimato.
Esas fuentes diplomáticas precisaron que “el Líbano y el tema de la liberación de fondos son el principal obstáculo ahora” y que “los iraníes insisten en que se cumplan sus condiciones previas antes de que se lleven a cabo conversaciones directas”.

De confirmarse que el encuentro se ha producido cara a cara, se trataría de la primera reunión de alto nivel en persona entre oficiales de Estados Unidos e Irán desde que la revolución islámica de 1979
Trump busca a la desesperada una salida de Irán tras sembrar el caos y sin rastro de los objetivos con los que justificó la guerra
A pesar del temor de que la mesa de negociación saltara a última hora, Estados Unidos e Irán han empezado las conversaciones de paz este sábado por la mañana en Islamabad, según confirman medios estatales iraníes. Se trata de la primera ronda de negociaciones después de 40 días de guerra y con Israel poniendo en riesgo el alto el fuego con sus ataques al sur del Líbano, el último este mismo sábado, con al menos 10 muertos.
Tanto Irán como Pakistán, el país mediador, han denunciado que Tel Aviv está incumpliendo los términos de la tregua, ya que esta también incluía el país árabe. Pero Benjamín Netanyahu se niega a acatar este punto y Donald Trump insiste en que el Líbano no formaba parte del acuerdo original.
En este contexto de desconfianza y falta de credibilidad entre las partes, las delegaciones estadounidenses e iraníes están intentando llegar a un acuerdo para el fin de la guerra. Aunque lo más probable es que, en el mejor de los casos, solo compren algo de tiempo más allá de las dos semanas de pausa iniciales.
No se sabe si las conversaciones entre los dos equipos negociadores son cara a cara, o bien vía mediadores. La Casa Blanca no ha querido especificar si el vicepresidente JD Vance, que encabeza la parte estadounidense, se verá en persona con los representantes iraníes. De ser así, sería la primera reunión de alto nivel entre oficiales de Estados Unidos e Irán desde que la revolución islámica de 1979 enfrentó a los dos países durante casi medio siglo.
Antes del inicio de la reunión, las dos delegaciones se reunieron por separado con los mediadores de Pakistán. El grupo estadounidense, además de Vance, también incluye el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. Ayer por la noche también llegaron los representantes iraníes, entre ellos el portavoz del Parlamento, Mohammed Bagher Ghalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi.
Algunos de los temas que están sobre la mesa esta mañana son la reapertura del estrecho de Ormuz —cuyo bloqueo ha disparado el precio del crudo a máximos históricos— y el programa de enriquecimiento iraní. Muchas de las exigencias del plan de 10 puntos de Teherán y los 15 puntos de Washington prácticamente chocan.
Antes de que empezaran las negociaciones, Ghalibaf exigió que Estados Unidos debía liberar activos iraníes congelados. El portavoz del parlamento iraní establecía este requisito para poder arrancar antes las conversaciones. Aunque fuentes estadounidenses niegan que se haya cumplido con esta exigencia, a pesar de informaciones previas que apuntaban a lo contrario.
Desde Washington, el presidente estadounidense continúa con sus esfuerzos para vender la tregua como una victoria. Mientras las conversaciones justo arrancan, Trump ha escrito en una publicación en Truth Social que Irán está “perdiendo a lo grande”. El republicano asegura que miembros de los medios de comunicación “adoran decir que Irán está ‘ganando’ cuando, en realidad, todo el mundo sabe que están perdiendo y perdiendo a lo grande”. Trump también hace referencia a las minas marinas que Irán ha colocado en el estrecho, y asegura que Estados Unidos está empezando ahora a “despejar el estrecho de Ormuz como un favor a países de todo el mundo”. Según citaba el New York Times ayer, Teherán asegura que no es capaz de reabrir por completo el paso marítimo porque no es capaz de “localizar” todas las minas que puso.

Las edades de los arrestados durante el evento celebrado en la plaza londinense de Trafalgar Square oscilan entre los 27 y los 82 años
La justicia británica declara ilegal la prohibición de Palestine Action
La Policía Metropolitana de Londres (Met Police) efectuó cerca de un centenar de detenciones durante una protesta pacífica a favor de la organización propalestina Palestine Action, que aún sigue ilegalizada en el Reino Unido, celebrada este sábado en el centro de la capital británica.
En un mensaje en la red social X, la Met Police infirmó de que, a las 14:50 hora británica (13:50 GMT), sus agentes habían detenido a 92 personas, con edades que oscilaban entre los 27 y los 82 años, durante el evento celebrado en la plaza londinense de Trafalgar Square.
Del mismo modo, precisó que las autoridades seguían realizando más arrestos e indicó que todavía había un grupo que permanecía en el lugar de la protesta.
Los más de 500 asistentes al acto, organizado por la asociación británica 'Defend Our Juries', participaban en lo que se denominaba una “vigilia pacífica” y se situaron en la emblemática plaza portando carteles en los que se podía leer: “Me opongo al genocidio. Apoyo a Palestine Action”, para instar a levantar la prohibición contra el grupo propalestino.
El Tribunal Superior de Londres declaró el pasado mes de febrero ilegal la prohibición por parte del Gobierno británico de Palestine Action en julio de 2025 y su consideración como “terrorista” al considerar que fue “desproporcionada”, si bien se le dio la posibilidad al Ministerio del Interior británico (Home Office) a recurrir el fallo.
Tras el dictamen judicial, las autoridades policiales dijeron que no arrestarían a más personas por mostrar apoyo en público a Palestine Action, que ya superan las 2.800 desde julio de 2025, pero se retractaron semanas más tarde, al considerar que la ilegalización todavía seguía en vigor hasta el resultado de cualquier apelación.
“Palestine Action sigue siendo una organización proscrita y cualquier expresión de apoyo hacia ella constituye una ofensa penal”, escribió la Met Police en X esta mañana.
El cofundador de Defend Our Juries Tim Crossland criticó el cambio de parecer de la Met Police en un vídeo publicado por la asociación en redes sociales, donde también dijo que los arrestos de este sábado son un resultado de una “ideología descabellada y arraigada” que combina “el sionismo y el fascismo corporativo” y que está respaldada por el primer ministro británico, Keir Starmer.