
William Peter Blatty se inspiró en este caso real para escribir su popular novela de terror que luego se adaptó al cine
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En la lista de las películas de terror más recordadas de la historia del cine, El exorcista (1973) bien podría ocupar uno de los primeros puestos. El largometraje dirigido por William Friedkin causó verdadera sensación en la época; no solo entre el público, sino también para la crítica. El filme recibió un total de diez nominaciones para los premios Oscar, incluyendo el reconocimiento a Mejor Película.
La película desarrollaba lo que el escritor William Peter Blatty ya había plasmado en su novela, la cual se había publicado apenas un par de años antes. A la edad de 12 años, Regan empieza a mostrar comportamientos extraños y cada vez más perturbadores, pero ningún médico es capaz de saber lo que le pasa. Su madre recurre entonces a dos sacerdotes, que concluyen que la niña sufre una posesión demoníaca e intentan salvarla mediante un exorcismo.
Lo que muchos no saben es que Blatty empezó a desarrollar esta historia basándose en un caso real que conoció mientras estudiaba en la universidad. Hablamos del supuesto exorcismo que ocurrió en 1949 y del que informó en primicia The Washington Post. “En la que quizá sea una de las experiencias más extraordinarias de su tipo en la historia religiosa reciente, un joven de 14 años de Mount Rainier, un suburbio a unos 15 km de Washington DC, fue liberado por un sacerdote católico, luego de ser poseído por el diablo”, reportó el diario.
¿Quién era Roland Doe?
El protagonista de esta historia es Roland Roe, un joven que había nacido en 1935 y que, en el momento de los hechos, apenas tenía 14 años. Su tía le había regalado una ouija y, una vez fallecida esta, el chico intentó comunicarse con ella utilizando este artefacto. Fue entonces cuando todo cambió para Roland.
Según contó su familia entonces, el adolescente empezó a comportarse de manera extraña: hacía ruidos raros y gritaba frases en latín cuando no conocía el idioma. Los muebles de la casa aparentemente se movían sin explicación y sus padres, viendo que ningún médico era capaz de encontrar una explicación a lo que le ocurría, recurrió a la ayuda de William Bowdern, un jesuita que realizó más de 20 rituales de exorcismo a Roland.
En su diario, Bowdern anotó cómo el joven entró en un estado de trance mientras 14 testigos observaban durante uno de sus exorcismos. No fue hasta tiempo después cuando otro sacerdote supuestamente consiguió liberar a Roland de lo que entonces describieron como “posesión demoníaca”. Entonces el caso llegó a los medios.
Lo más sorprendente de todo es que Ronald llevó una vida normal y exitosa después de estos eventos que vivió siendo prácticamente un niño. El chico se cambió de nombre (Ronald Edwin Hunkeler) y llegó a trabajar como ingeniero de la NASA, cuyo trabajo contribuyó a las misiones espaciales Apolo en los años 60. Su verdadera identidad no se reveló hasta 2021, un año después de que este falleciera a los 86.

El tenista murciano, que no juega en nuestro país desde el 20 de abril del pasado año, jugará en Barcelona para tratar de recuperar el número uno del mundo
El complicado momento del tenista que fue visto como sucesor de Federer: de casi ganar a Sinner a salir del top 100 de ATP
Charlotte Cooper, la primera campeona olímpica de la historia que consiguió dos medallas de oro en 1900
No pudo jugar en Madrid. En el mes de mayo. Ni en Marbella, en el mes de septiembre. Lesiones musculares y agotamiento físico hicieron que Carlos Alcaraz no pudiese volver a saltar a una pista en nuestro país desde que disputase la final del Barcelona Open Banc Sabadell el 20 de abril. Es decir, el número uno del planeta tenístico lleva casi un año sin competir arropado por su público. Su fiel hinchada que, por fin, podrá verle de nuevo en acción después de casi un año sin poder hacerlo, precisamente en Barcelona. La intención del jugador murciano es llegar hoy mismo a la capital catalana, donde debutará mañana con la intención de poder recuperar el número del mundo que vuelve a ostentar su gran rival, Jannik Sinner.
Hace un año Alcaraz jugó durante una hora y 40 minutos la gran final del Barcelona Open Banc Sabadell, en la que tuvo que inclinarse ante el gran partido realizado por el tenista danés Holger Rune. Sin embargo, lo más doloroso de aquel encuentro no fue que solo que no pudiera coronarse como campeón en el Reial Club de Tennis Barcelona, como sí pudo hacer en 2022 y 2023, sino que sufrió dos lesiones musculares durante la gran final. Concretamente y tal y como explicó pocos días después de aquel último encuentro sobre una pista española, Alcaraz adolecía de una lesión en el aductor derecho y molestias también en el isquiotibial de la pierna izquierda, percances que le obligaron a renunciar a jugar el Mutua Madrid Open.
Pasaron los meses y, aunque la temporada era triunfal para el tenista murciano, la afición española seguía sin poder verle jugar de cerca. La siguiente oportunidad fallida fue en el mes de septiembre, cuando al combinado español le tocaba disputar una decisiva eliminatoria de Copa Davis y Alcaraz era el buque insignia para jugarla.
Tras ganar un nuevo Grand Slam, en este caso el US Open, Alcaraz necesitaba tomarse un descanso y anunció que no estaba en las mejores condiciones para disputar la Copa Davis ante el conjunto de Dinamarca, que tenía previsto jugarse sobre la tierra batida de Marbella. El cambio de superficie, además del esfuerzo hecho en Nueva York, obligó al murciano a tener que dejar su plaza a otro compañero que estuviese en mejores condiciones, un combinado que pese a la notada ausencia del recién ganador del US Open doblegó a los daneses y obtuvo el billete para las finales de Bolonia. Pero la afición española seguía sin poder ver jugar a su ídolo en su propio país.
Mañana, por fin, 75 encuentros después de la final del Barcelona Open Banc Sabadell del ya lejano 20 de abril, Alcaraz saltará a la misma pista Rafa Nadal, el gran escenario del torneo barcelonés. Desde entonces, el murciano ha cosechado ocho títulos, destacando los obtenidos en Roland Garros, el mencionado US Open, el Open de Australia o los Masters 1.000 de Roma y Cincinnati.
Alcaraz, tras perder ayer la final del Masters 1000 de Montecarlo y la condición de número uno del mundo, debutará en Barcelona mañana martes, en un partido programado para disputarse no antes de las 16.00 horas, contra Otto Virtanen, jugador situado por encima de los cien mejores jugadores del mundo y que llega a la fase final del torneo barcelonés tras clasificarse en la fase previa del evento. Hasta la fecha, Alcaraz y Virtanen no se han enfrentado nunca.
110 puntos en el horizonte
Tras ese reencuentro con una pista española, Alcaraz debería disputar los octavos de final del torneo contra Sebastián Báez -con el que ya debutó en Montecarlo- o Tomas Machac; y esperar en cuartos a Andrey Rublev o al vencedor en Bucarest, Mariano Navone, que derrotó en Rumanía a Daniel Mérida. Y, a partir de ahí, unas posibles semifinales contra Alex de Miñaur, Jack Draper o incluso otro de sus rivales en Mónaco, Tomás Etcheverry. Para la final, por el otro lado del cuadro, compiten Lorenzo Musetti como segundo favorito, Arthur Fils, Karen Khachanov o Rafa Jódar, una de las grandes revelaciones del año.
Pero quizás uno de los grandes retos de Alcaraz en Barcelona sea recuperar el cetro mundial del tenis. Tras perder ayer frente a Sinner, Alcaraz es ahora segundo del mundo a tan solo 110 puntos del italiano. Pero, ya que Sinner no va a jugar esta semana y el murciano llegó a la final del mismo torneo el pasado año, para poder volver a ser número uno del mundo Alcaraz tendría que ganar la presente edición del Barcelona Open Banc Sabadell. Con un nuevo título bajo el brazo, el tenista español volvería a coronar la clasificación del tenis mundial.

Un estudio revela cómo los códigos sociales en torno al uso de este complemento funcionaron como herramienta de control, resistencia y expresión política en la Inglaterra moderna, mucho antes de convertirse en una simple norma de cortesía cotidiana
John Jacob Astor IV murió en el Titanic con su reloj de oro y 114 años después ha vuelto a salir a la superficie con un subasta
Durante siglos, quitarse el sombrero fue mucho más que una señal de cortesía. En la Inglaterra de la Edad Moderna, este gesto cotidiano condensaba jerarquías sociales, obediencia política e incluso conflictos religiosos. Un reciente estudio académico demuestra que aquello que hoy entendemos como una norma básica de educación fue, en su momento, un campo de batalla simbólico en el que se disputaban poder, identidad y autoridad.
El trabajo, publicado en The Historical Journal, analiza el papel cultural, social e ideológico del sombrero en la Inglaterra de los siglos XVI y XVII, y revela hasta qué punto su uso estaba cargado de significado. En una sociedad profundamente jerarquizada, llevar o quitarse el sombrero no era una elección trivial, sino una forma de comunicación no verbal que indicaba posición social, lealtad y respeto.
De hecho, prácticamente toda la población adulta llevaba algún tipo de cobertura en la cabeza, desde elaborados sombreros de castor hasta simples gorras de tela. Esta universalidad convertía al sombrero en un elemento especialmente potente: era visible, fácil de manipular y, por tanto, ideal para transmitir mensajes en público. Su presencia constante lo convirtió en uno de los instrumentos más eficaces para expresar sumisión o desafío sin necesidad de palabras.
Lo que implicaba descubrirse o no
La clave estaba en el gesto. Descubrirse ante alguien —quitarse el sombrero— era una señal inequívoca de deferencia. No hacerlo, en cambio, podía interpretarse como una provocación directa. Según el estudio, este código no estaba necesariamente respaldado por leyes formales, pero sí por una fuerte presión social y cultural que lo hacía prácticamente obligatorio. La jerarquía se representaba y se reforzaba a través de estos pequeños rituales cotidianos.
Sin embargo, no todos aceptaban estas normas. Algunos grupos y figuras disidentes convirtieron el rechazo a quitarse el sombrero en una forma explícita de resistencia. El caso más paradigmático fue el de los cuáqueros, que se negaban sistemáticamente a realizar este gesto como protesta contra lo que consideraban una cultura de sumisión y vanidad. Su actitud generaba tensiones constantes y, en muchos casos, acababa en sanciones o encarcelamientos.
Hubieron agresiones reales
La negativa a descubrirse podía desencadenar reacciones violentas. El estudio documenta casos en los que individuos fueron agredidos simplemente por no quitarse el sombrero ante alguien de mayor rango. En este contexto, el gesto adquiría una dimensión política clara: no era solo una cuestión de modales, sino una impugnación del orden social establecido.
Otros episodios muestran hasta qué punto este símbolo podía utilizarse estratégicamente. Algunos radicales distinguían entre autoridades a las que sí reconocían y otras a las que rechazaban, quitándose o poniéndose el sombrero según el caso. Este uso selectivo convertía el gesto en una herramienta de posicionamiento ideológico, capaz de expresar matices dentro de la disidencia.
Otros gestos con el sombrero cargados de significado
El sombrero también desempeñó un papel en actos colectivos. Lanzarlo al aire podía significar apoyo, celebración o adhesión política, mientras que mantenerlo puesto en contextos religiosos o institucionales podía interpretarse como una forma de desafío. En todos estos casos, el objeto funcionaba como una extensión del cuerpo y del discurso, un lenguaje silencioso pero inequívoco.
Con el tiempo, estos significados se fueron diluyendo. La evolución de la moda, los cambios sociales y la transformación de las estructuras de poder hicieron que el gesto perdiera su carga política y se normalizara como una simple muestra de educación. Sin embargo, el estudio recuerda que detrás de este hábito aparentemente inocente se esconde una historia de conflictos, resistencias y negociaciones de poder.
Entender ese pasado permite reinterpretar gestos cotidianos que hoy pasan desapercibidos. Lo que ahora se percibe como una norma básica de cortesía fue, en su momento, un acto cargado de consecuencias. Un simple sombrero podía marcar la diferencia entre la obediencia y la rebeldía.

La candidata derechista espera a un contrincante aun no confirmado por los problemas en la votación en algunos territorios que afectaron a 50.000 electores
Elecciones en Perú: récord de candidatos y la derecha en cabeza en el país de los expresidentes encarcelados
La candidata derechista Keiko Fujimori (Fuerza Popular) obtuvo el primer lugar en las elecciones generales del Perú, según encuestas a pie de urna de dos encuestadoras difundidas por medios de comunicación del país sudamericano. Con más del 16% de la votación, a la hija del fallecido gobernante Alberto Fujimori solo le alcanzó para asegurar su lugar en la segunda vuelta electoral ante un contrincante aún no confirmado en busca de la presidencia para el periodo 2026-2031.
Más de 27 millones de peruanos estaban habilitados para votar este domingo 12 en unos comicios que se desarrollaron con severas sombras, debido al retraso en la apertura de recintos de sufragio y a contratiempos logísticos que impidieron que más de 52 mil personas eligieran entre los 35 candidatos a presidente. Los inconvenientes llevaron a que la votación se amplíe hasta este lunes 13 en puntos de Lima y de Estados Unidos donde los electores no llegaron a sufragar.
Debido a la lentitud con que avanza el cómputo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), los únicos resultados que se conocieron al finalizar el domingo fueron los de las encuestas a boca de urna realizadas por las empresas Ipsos y Datum. Los de la primera muestran que Fujimori alcanzó un 16,6% de la votación, seguida del izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) con 12,11% y el centrista Ricardo Belmont (Partido Cívico Obras) con 11,8%. En los de la segunda, Fujimori es también primera con 16,5%, seguida por el ultraderechista Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con 12,8% y el centrista Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) con 11,6%.
Por la proximidad porcentual entre los aspirantes que siguen a la ganadora de la primera vuelta, analistas y encuestadoras interpretaron los datos como un virtual cuádruple empate entre Sánchez, Belmont, López Aliaga y Nieto. En ese sentido, apelaron a la paciencia y mesura de los partidos, electores, medios de comunicación y otros actores involucrados en el proceso electoral.
Los resultados oficiales recién deberían darse a conocer al final de este lunes 13, una vez que se cierren las mesas de sufragio para las que se ha ampliado el periodo de votación en Perú y EEUU.
Fujimori y el postulante que finalmente se haga del segundo puesto pugnarán por la presidencia en la segunda vuelta electoral prevista para el 7 de junio. La norma peruana prevé una nueva votación siempre que en la primera el ganador no se imponga con más del 50% de los votos.
La izquierda resucita
Más allá de la controversia en torno a los contratiempos del ONPE, que entorpecieron la difusión de resultados más definitivos de la votación, las elecciones peruanas dejaron más de una sorpresa. La primera fue la resurrección de la izquierda, a la que las encuestadoras y analistas daban pocas chances de pelear nuevamente la presidencia.
De la mano del psicólogo y congresista Roberto Sánchez, delfín del expresidente Pedro Castillo, las fuerzas progresistas del Perú volvieron a tener una nueva oportunidad electoral. Aunque su presencia en el balotaje no está garantizada, al aparecer detrás de Fujimori en una encuesta a boca de urna ha insuflado esperanzas en sus correligionarios. Para el investigador Hernán Chaparro, el repunte de Sánchez revela la existencia de un importante sector de la población peruana que se siente excluido de la política y que aún cree en Castillo como su representante.
Otra sorpresa fue el desplome del comediante de derecha Carlos Álvarez (País para Todos), al que los sondeos ubicaban con serias aspiraciones para disputar la presidencia en segunda vuelta. Al no integrar en el pelotón que sigue a Fujimori, Álvarez cedió su lugar al exalcalde limeño López Aliaga, quien recuperó terreno en los últimos días y se ubicó en segundo lugar en otra de las consultas a boca de urna.
Chaparro cree que, si bien López Aliaga pudo ser el más favorecido por esta coyuntura, el segundo puesto puede recaer en cualquiera de los cuatro que se ubican detrás de la hija del expresidente muerto en 2024. Esta sería la cuarta ocasión en que la administradora de 50 años enfrentaría un balotaje, habiendo perdido los tres anteriores.
De cara a la segunda vuelta, el también catedrático del Departamento de Comunicaciones la Universidad Católica del Perú anticipa que Fujimori podría tener mejores condiciones de alcanzar una victoria ante López Aliaga, mientras que una contienda directa contra Sánchez sería más reñida en virtud del “antifujimorismo” que aún impera en el Perú tanto como el “anticomunismo” reactivado por el interrumpido gobierno de Castillo.
Demora y votación pendiente
52.251 electores no pudieron votar el domingo 12 debido a la falta de material electoral, admitió el jefe de la ONPE, Piero Corvetto. “A nivel nacional, de las 92.012 mesas de sufragio se lograron instalar 99.8% de mesas, solo 211 mesas no se lograron instalar”, aclaró en una conferencia al final de la jornada electoral.
La cabeza del ONPE atribuyó la ausencia de material electoral a problemas logísticos de la empresa responsable de esa tarea, una explicación que fue puesta en duda por distintos frentes políticos y analistas.
Horas después de las declaraciones de Corvetto, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció la ampliación de la votación hasta este lunes 13 de abril en los 13 recintos de Lima donde no sufragaron las más de 52 mil personas. Lo propio dispusieron para dos circunscripciones del extranjero, Orlando (Florida) y Paterson (Nueva Jersey), ambas en Estados Unidos, donde no se votó con normalidad. La disposición prevé habilitar los puntos de sufragio desde las 7.00 hasta las 18.00, de acuerdo a sus husos horarios, precisó la secretaria del JNE, Yessica Clavijo. La resolución de extender la votación fue ratificada por Corvetto.
Al conocer los resultados a boca de urna de Ipsos, Roberto Sánchez se manifestó complacido de haber recibido el respaldo del electorado y reiteró su promesa de liberar al expresidente Castillo, quien se halla encarcelado por un intento de autogolpe durante su mandato en 2022. “Hemos visto que en el último tramo otras fuerzas políticas se convencieron de esa necesidad de justicia social”, dijo Sánchez en una conferencia de prensa. “No puede haber un día más sin encontrar justicia y reparación a los mártires del sur. El Perú quiere reparación”, añadió citado por el periódico La República.
En sentido contrario, López Aliaga se mostró abiertamente escéptico de los resultados a boca de urna difundidos por las encuestadoras Ipsos y Datum, pese a que en esta última aparece en segundo lugar.
El candidato de Renovación Popular fue más allá al hablar a la posibilidad de que vaya a consumarse un fraude electoral y anunció procesos legales contra la cabeza de la ONPE.
Frente a esa interpretación radical, otros actores políticos e institucionales llamaron a la calma y a esperar los resultados oficiales.
Composición del Congreso
En las elecciones generales de este domingo, los peruanos también votaron por diputados, senadores y representantes para el Parlamento Andino. Las empresas encuestadoras ofrecieron datos a boca de urna de la probable composición del Congreso, que desde este 2026 vuelve a ser bicameral tras la reposición del Senado.
Según la encuesta a boca de urna de Ipsos publicada por el medio Perú21, Fuerza Popular obtuvo el 14.6% de los votos para el Senado Nacional, seguido por Juntos por el Perú con 11.5% y el Partido del Buen Gobierno con 10.6%. Poco más atrás se encuentran el Partido Cívico Obras y Renovación Popular, empatados con un 10.5%. Otros frentes con porcentajes representativos son Ahora Nación con 7.8% y País para Todos con 6.0%.
En términos numéricos, la Cámara de Senadores estaría conformada por 22 escaños para Fuerza Popular, seguido de 11 de Juntos por el Perú, y 8 para Renovación Popular y el Partido del Buen Gobierno, respectivamente, de acuerdo a la estimación del Diario Gestión. La lista la terminarían conformando 6 senadores por el Partido Cívico Obras y 5 para Ahora Nación.
Por su lado, la Cámara de Diputados estaría integrada por 44 escaños para Fuerza Popular, 22 de Juntos por el Perú, 20 de Renovación Popular y 19 del Partido del Buen Gobierno. La lista se completaría con 18 diputados del Partido Cívico Obras y 10 de Ahora Nación, siguiendo el cálculo de Diario Gestión basado en los resultados en boca de urna.

Es uno de los grandes secretos en cualquier Estado. Su propia existencia se basa en que no sepamos qué hacen los gobiernos con ellos. Es dinero público para la cloaca. De vez en cuando, un juicio abre la alcantarilla… y podemos ver
El juicio del caso Kitchen reabre la polémica sobre los fondos reservados 40 años después del GAL
Los fondos reservados financian las operaciones más ocultas en la democracia española. Eso no quiere decir que sea dinero público que se pueda usar para cometer crímenes sin impunidad. No es dinero ilegal, no es dinero negro. Existe de manera oficial y hay gente que lo maneja aunque no sepamos exactamente cuánto es ni a qué se destina en concreto.
Gracias al juicio de la Operación Kitchen, que comenzó hace una semana, descubrimos para qué no deberían ser los fondos reservados: para que la cúpula del Ministerio del Interior y los mandos policiales durante el primer gobierno de Rajoy organizaran de forma ilegal la destrucción de pruebas para que la justicia no pudiera investigar la caja B del PP tras la publicación de los papeles de Bárcenas. Y todos los indicios apuntan a que así fue. Nos explica qué son los fondos reservados, para qué se han solido usar en España y para lo que sirven realmente con el periodista de elDiario.es Pedro Águeda.
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