
"A medida que el pilar europeo de la alianza se fortalece, esto permite a EE UU reducir su presencia en Europa y limitarse a proporcionar únicamente aquellas capacidades críticas que los aliados aún no pueden ofrecer", ha explicado el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich
Rutte reivindica ahora la OTAN 3.0 con más responsabilidad europea para que EEUU se reoriente a Asia
Había dudas sobre si la amenaza del presidente de EEUU, Donald Trump, de sacar a 5.000 soldados estadounidenses ubicados en Alemania, en respuesta a las declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz, de que Irán estaba “humillando” a Estados unidos, solo era otro de sus desafíos sin consecuencias. Este martes, el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, ha confirmado la salida del contingente estadounidense de suelo alemán. La medida en Alemania se une a la cancelación por parte del Pentágono del despliegue de 4.000 soldados de una brigada blindada en Polonia y enturbia las ya difíciles relaciones transatlánticas entre la UE y EEUU.
Grynkewich ha explicado que entre los recortes de tropas “un número considerable procederá de la brigada acorazada de combate que regresa”, por los soldados destinados en Alemania. “Estados Unidos también ha anunciado que el despliegue previamente previsto de un batallón blindado será recortado”, ha comentado en referencia a Polonia.
El general estadounidense ha argumentado que la salida de tropas responde a que los países europeos “han reforzado su poder de combate terrestre, por lo que ahora existe sustancialmente más capacidad en el dominio terrestre que antes”.
“El pilar europeo de la alianza se fortalece”
“A medida que el pilar europeo de la alianza se fortalece, esto permite a EEUU reducir su presencia en Europa y limitarse a proporcionar únicamente aquellas capacidades críticas que los aliados aún no pueden ofrecer”, ha explicado el general estadounidense. Aunque también ha admitido que la salida de tropas de Europa responde a “decisiones políticas”.
Pese a la disminución de efectivos, Grynkewich ha resaltado que “cómo los aliados europeos y Canadá están asumiendo una mayor responsabilidad en la defensa convencional en Europa, con el respaldo continuo de las capacidades estadounidenses, [los recortes] no afectan a la capacidad de ejecutar los planes regionales de la OTAN”.
La semana pasada, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, asumió públicamente la estrategia de Estados Unidos en la Alianza Atlántica al señalar que “la OTAN 3.0 es el siguiente paso lógico: una parte europea de la OTAN que asume cada vez más responsabilidad en su propia defensa convencional, permitiendo así que el aliado más grande con diferencia que tenemos, Estados Unidos —que tiene que ocuparse de múltiples escenarios estratégicos— pueda, con el tiempo, reorientarse, por ejemplo hacia Asia”.
El comandante supremo de la OTAN en Europa ha comentado que “los despliegues que tenemos hasta ahora son todos los que se han anunciado; es todo lo que espero a corto plazo, aunque podría haber más cambios a medida que Europa continúe desarrollando sus capacidades”.
El general francés Pierre Dominique André Vandier, comandante supremo de Transformación de la OTAN, ha comentado que Europa debería incrementar el gasto en defensa como “para tener capacidad real, interoperabilidad real y disuasión real como Rusia y sus aliados se han adaptado”.
Sobre si la Alianza Atlántica es una amenaza para Rusia, Grynkewich ha subrayado que “este es un tópico habitual de la narrativa rusa. Afirman constantemente que la OTAN está actuando de manera ofensiva, pero todos sabemos, basta con leer el tratado, que la OTAN es una alianza defensiva. No somos una amenaza para Rusia y ellos saben que no lo somos. Si pensaran que somos una amenaza para Rusia, no habrían vaciado el distrito militar de Leningrado para invadir Ucrania”.

Wimbledon será el tercer Grand Slam que se pierda en su carrera después de no haber disputado Roland Garros esta temporada ni formara parte del Open de Australia en 2023
Los accidentes de Álex Márquez y Johann Zarco en MotoGP abren el debate sobre las banderas rojas: “Va por delante del show”
Las malas noticias continúan para Carlos Alcaraz. Si ya anunció que no estaría en Roland Garros, que comienza su competición principal en cinco días, el tenista español se va a perder también el siguiente Grand Slam, el de Wimbledon, según ha comunicado el propio protagonista en redes sociales.
Así, Alcaraz no disputará Wimbledon 2026 y será la primera vez que se pierda dos Grand Slam de forma consecutiva, después de no haber jugado tampoco el Masters 1.000 de Madrid y el de Roma debido a una lesión en la muñeca que se produjo en el torneo Conde de Godó.
“Mi recuperación va por buen camino y me siento mucho mejor, pero desgraciadamente aún no estoy listo para poder jugar y por eso tengo que renunciar a la gira de hierba en Queen’s y Wimbledon. Son dos torneos realmente especiales para mí y los echaré mucho de menos. Seguimos trabajando para volver lo antes posible”, declaraba el murciano.
Wimbledon será el tercer Grand Slam que se pierda en su carrera después de no haber disputado Roland Garros esta temporada ni formara parte del Open de Australia en 2023, en esa ocasión por una dolencia en la pierna derecha. Su reaparición en esta temporada 2026 se podría dar en la gira estadounidense, posiblemente en los torneos de Canadá, Cincinnati y US Open, que el próximo 31 de agosto sería la gran cita en su calendario.
¿Qué lesión tiene Carlos Alcaraz?
El pasado 14 de abril, Carlos Alcaraz se retiraba del torneo Conde de Godó debido a una lesión en el tendón de la articulación de la muñeca en su estreno ante el finlandés Otto Virtanen. Sin embargo, no se sabe exactamente la dolencia que tiene, hablado de una posible tenosinovitis o una lesión del fibrocartílago, un problema por el que pasó también en su día Rafa Nadal.
En caso de que fuera una lesión del fibrocartílago triangular, también llamada TFCC o CFCT, es una rotura, desgarro o irritación de una pequeña estructura del cartílago y ligamentos que se sitúa en el lado del meñique de la muñeca, exactamente entre el cúbito y los huesos del carpo. Es una dolencia habitual en el tenis y se suele curar con reposo, fisioterapia, antiinflamatorios y con el uso de una férula, como la que se le ha visto utilizar a Alcaraz nada más producirse la dolencia.
El tenista español y su equipo prefieren ser cautos y no dar todavía plazos de su recuperación y vuelta a las pistas: “No puedo dar un plazo para volver. Puedo garantizar que haré todo lo posible para regresar cuanto antes. Al final son cosas que pasan en el mundo profesional, hay que aceptarlo como viene. Tengo una carrera larga por delante, no tengo miedo de saltarme lo que me tenga que saltar. Tenemos claro que esto tiene que recuperarse muy bien si quiero que esto no me perjudique en el futuro”, indicó durante los Premios Laureus hace un mes.
La batalla del número uno en el ranking ATP
Además de no poder revalidar su título de Roland Garros, lo más evidente es la pérdida de puntos en el ranking ATP al no participar, con lo que se aleja todavía más su rival por el número uno, Jannik Sinner, que tras conquistar Madrid y Roma seguidos llega como gran favorito en los próximos Grand Slam sin el español en competición.
El tenista italiano es actualmente número uno con 14.700 puntos mientras Alcaraz sigue segundo con 11.960. Sin embargo, sin participar en Roland Garros y Wimbledon, el español va a perder puntos hasta llegar a 8.160, una diferencia importante, pero que no le hará bajar más. Y es que sus inmediatos perseguidores están a más de 5.000 actualmente, siendo Alexander Zverev (5.705) y Novak Djokovic (4.710).

Esclavismo y arte - Investigadores británicos revisaron parroquias, diarios navales y certificados antiguos hasta reconstruir trayectorias personales que durante siglos quedaron ocultas detrás de retratos aristocráticos y expediciones imperiales
Los puertos británicos fueron llenándose de marineros negros, criados forzados y niños arrancados de otros territorios mientras los barcos del Imperio ampliaban sus rutas por el Atlántico. Muchas de esas personas entraron en Reino Unido sin documentos propios y bajo el control de comerciantes, oficiales navales o familias ricas que las presentaban como parte de su casa.
Londres, Plymouth o Bristol terminaron acostumbrándose a ver rostros africanos en las calles, aunque casi nunca aparecían con nombre y apellido en los registros públicos. Los cuadros de la aristocracia también mostraban esa presencia, pero en numerosos casos esos menores quedaban reducidos a figuras decorativas junto a militares o nobles blancos.
Esa costumbre dejó retratos muy conocidos y vidas casi borradas, una situación que todavía obliga a revisar archivos, barcos y parroquias para recuperar identidades concretas.
Joshua Reynolds retrató a Jersey junto al militar Paul Henry Ourry
Una investigación impulsada por el National Trust, Royal Museums Greenwich y la National Gallery de Londres logró reconstruir parte de la vida de Boston Jersey, un niño negro retratado hacia 1748 por Joshua Reynolds junto al militar y parlamentario Paul Henry Ourry.
Según informa The Guardian, los documentos navales y un certificado de bautismo permitieron relacionar al menor con el nombre George Walker y seguir parte de su paso por la Marina Real británica. El trabajo también abrió nuevas preguntas sobre su situación real dentro de los barcos en los que navegó. CNN recoge que algunos especialistas dudaban incluso de que el niño hubiera existido de verdad, porque muchos retratos del siglo XVIII incluían personas negras inventadas para elevar el prestigio social del personaje principal.
El cuadro permaneció durante siglos en el salón principal de Saltram, una mansión georgiana situada en Devon. La obra mostraba a Ourry mirando hacia el frente con una pose de autoridad, mientras el menor aparecía a su lado con turbante blanco y un pendiente de perla. El título identificaba al militar debidamente, pero apenas añadía una referencia mínima al niño esclavizado conocido como Jersey.
Joshua Reynolds, uno de los retratistas ingleses más conocidos del siglo XVIII, convirtió aquella pintura en una de sus primeras obras importantes. Aun así, la atención histórica quedó casi siempre centrada en el oficial naval y no en el muchacho negro que aparecía junto a él.
Walker apareció bautizado en Westminster con quince años
Mark Brayshay, investigador voluntario en Saltram, explicó en una declaración difundida por el National Trust que “una motivación importante de nuestra investigación era descubrir si podíamos saber algo más sobre Jersey aparte de su supuesto nombre”. Brayshay y Katherine Gazzard revisaron cartas, libros de tripulación, registros navales y diarios de capitanes hasta localizar varias referencias a Boston Jersey en barcos relacionados con Ourry.
Los investigadores creen que el apellido Jersey pudo derivarse del origen familiar del militar, nacido en las islas del Canal de la Mancha. El nombre Boston también apunta a una posible estancia previa en Massachusetts antes de llegar a Reino Unido.
Los documentos hallados muestran que el menor fue bautizado el 30 de julio de 1752 con el nombre George Walker, probablemente en una capilla de Westminster. El certificado decía que se trataba de “un muchacho negro llamado Boston Jersey bautizado con el nombre de George Walker de quince años”. Ese dato permitió calcular que tenía alrededor de once años cuando Reynolds pintó el retrato.
Los archivos navales también modificaron la imagen tradicional del niño como simple sirviente personal de Ourry. Un registro de 1751 lo incluyó como integrante de la tripulación y no como criado privado. Más adelante apareció entre diez marineros pendientes de recibir dinero por su servicio. Brayshay señaló que “esto podría indicar que Jersey cobraba un salario de la Marina Real, aunque también es posible que el dinero terminara en manos de Ourry”.
Zoe Shearman recuperó rasgos ocultos del muchacho en Saltram
La restauración reciente del cuadro aportó más información sobre la forma en que Reynolds trabajó la imagen del menor. Los restauradores retiraron capas antiguas de barniz y pintura añadida con el paso del tiempo, además de aplicar técnicas reversibles para cubrir daños en el lienzo. Zoe Shearman, conservadora de Saltram, explicó en el National Trust que “los rasgos faciales de Jersey pueden verse ahora con mucha más claridad”.
Los análisis con reflectografía infrarroja y microscopios también mostraron diferencias importantes entre la elaboración del militar y la del niño. Ourry recibió varias capas de trabajo y preparación, mientras la figura del menor se ejecutó con mayor rapidez. Los especialistas creen que Walker quizá no posó durante sesiones largas y que el retrato puede no reflejar con exactitud su aspecto real.
George Walker desapareció de los registros navales tras Menorca
Walker desapareció de los archivos navales en 1753 después de abandonar el HMS Deptford en Menorca. No volvió a aparecer en las listas de otros barcos vinculados a Ourry y esa ausencia abrió varias hipótesis. Algunos investigadores creen que pudo ser vendido a otra persona. Otros consideran posible que lograra una cierta libertad y siguiera navegando bajo otro nombre. Ningún documento posterior ha permitido cerrar esa parte de su historia, aunque el hallazgo de los registros ya cambió la lectura tradicional del cuadro.
David Olusoga, historiador y embajador del National Trust, afirmó en una declaración difundida por la institución que “contar la historia de Jersey obliga a enfrentarse a los silencios de nuestra historia”. El retrato volverá a exhibirse en Saltram junto a otra obra de Reynolds dedicada al capitán George Edgcumbe y al HMS Salisbury, un barco en el que también navegaron Ourry y Walker.
Dos siglos después, el niño que apenas ocupaba una esquina del lienzo ya aparece identificado como una persona real y no como un adorno pintado alrededor de un oficial británico.

El magistrado de la Audiencia Nacional asegura en el auto de imputación del expresidente que este oculta su liderazgo pero "dirige, coordina y supervisa" la presunta red de tráfico de influencias
El juez sitúa a Zapatero como líder de una estructura “jerarquizada” de tráfico de influencias
El juez José Luis Calama califica al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero de “núcleo decisor y estratégico” de la red de corrupción destapada en el caso Plus Ultra. En el auto, al que ha tenido acceso elDiario.es, el juez sostiene que el liderazgo de Zapatero “no se manifiesta de forma formal o pública, sino a través de su capacidad de dirección, coordinación y supervisión, evitando en lo posible la ejecución directa de las gestiones más comprometidas”.
La resolución judicial alude a “múltiples evidencias” sobre “existencia de una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias, liderada por José Luis Rodríguez Zapatero”. La finalidad, indica el juez, “habría sido la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente la compañía Plus Ultra”.
El magistrado Calama apunta que “la actuación de esta red”, presuntamente liderada por Zapatero, “se desarrollaría bajo una apariencia formal de asesoramiento, representación institucional o consultoría estratégica, encubriendo en realidad una operativa dirigida a obtener decisiones administrativas favorables a cambio de contraprestaciones económicas”.
Entre las evidencias se recogen conversaciones entre terceros que hacen referencia a su capacidad de decisión, tales como “'Nuestro pana Zapatero detrás', 'lo tiene Grupo Zapatero desde esta mañana' o 'no sé si será bueno que le hagan un toque técnico desde arriba o que Zapatero hable con alguien en la SEPI”.
De nuevo, la pandemia del Covid-19 es el detonante de la presunta trama de corrupcion. El juez sitúa su arranque en la actuación de los directivos de la compañía Plus Ultra, que “buscaron vías ajenas a los cauces legalmente establecidos para acceder a las ayudas públicas creadas”. Tal es así que los directivos de la empresa contactaron con José Luis Ábalos, a través de Koldo Garcia, y al tiempo abrieron otra vía hacia Zapatero, contactando con su “entorno”, que el juez identifica con los investigados Julio Martínez Martínez y Manuel Aarón Fajardo Garcia.
Una semana después de que el Gobierno pusiera las bases para las ayudas, Plus Ultra contrató a Análisis Relevante, la sociedad de Julio Martínez Martínez, amigo de Zapatero. Para obtener la ayuda, Plus Ultra aportó “datos falsos”. La compañía, relata en su auto el juez, accedió a “información privilegiada” y supo de la concesión de las ayudas antes de que se publicaran, tal y como consta en mensajes incautados a Julio Martínez.
“El contacto de Plus Ultra con el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero no fue casual sino que se inserta en la existencia de una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, liderada por él, que selecciona clientes, imparte instrucciones para crear sociedades off-shore y adopta estrategias para desvincularse formalmente de la estructura”, continúa el juez.
El juez asegura que consta en las actuaciones, como indiciariamente acreditado, que Zapatero “impartió instrucciones pra la constitución de una sociedad en Dubái (Landside Dubai Fzco o Landside Middel East Fszo), cuyo plan de negocio preveía ingresos de 3 millones de dólares en cinco años”. Esa empresa “habría sido creada para recibir fondos en el extranjero, evitando su trazabilidad en territorio español”.
Colaboración de Estados Unidos
El auto recoge que la investigación de la UDEF contó con la colaboración de la agencia de los Estados Unidos Homeland Security Investigations (HSI) -vinculada a control de inmigración y aduanas-. A través de los mecanismos de cooperación de los que dispone la Policía Nacional, la HSI puso a disposición de la UDEF la extracción telefónica de un dispositivo móvil perteneciente al investigado Rodolfo Reyes Rojas, quien era el socio venezolano de la aerolínea Plus Ultra. Se da la circunstancia de que un gran número de conversaciones recogidas en el auto del juez tienen como protagonista al propio Reyes.

La historia de Abdou había sido publicada en algunos medios de comunicación tras ser acogido por una médica jubilada de Badalona, durante los días posteriores al desalojo masivo de un instituto ocupado. El senegalés quería acogerse a la regularización extraordinaria, pero le faltaban algunos trámites
La jubilada que acoge en su casa a dos de los migrantes desalojados de Badalona: “Me he dejado llevar por el corazón”
Abdou fue a realizar un trámite a comisaría, como lo hacía cada semana desde que la Policía le requisase hace unos meses su pasaporte al tener una orden de expulsión en firme, pero esta lunes fue diferente: el senegalés, que vivía en España desde hace unos tres años, acabó detenido; y en estos momentos se encuentra de camino a enviado al aeropuerto de Madrid para ser expulsado de forma exprés. El hombre fue uno de los migrantes desalojados a la fuerza en diciembre de 2025 del instituto ocupado B9 por el alcalde de Badalona, Xavier Albiol (PP), cuando centenares de migrantes se quedaron en la calle en uno de los desalojos más grandes de España.
Después de haber vivido en situación de calle, Abdou fue acogido unos días por Àngela Valeiras, una jubilada de Badalona, que le acompañó desde entonces en su proceso de arraigo en España. “Le dijimos que fuese cada lunes a firmar como nos indicaron en comisaría, para que cumpliese con todo lo que le pedían ahora que estaba empezando a salir adelante”, explica Valeiras. Este lunes entró en comisaría, pero esta vez fue detenido para ejecutar su expulsión en un plazo máximo de 72 horas.
El senegalés se encuentra de camino desde Barcelona a Madrid para ser enviado a su país en un vuelo de deportación desde el aeropuerto madrileño, explica su abogada, Marta Llonch. Su defendido, asegura, fue víctima de las llamadas “citas trampa”, una práctica policial denunciada por colectivos de migrantes y antirracistas, que consiste en la utilización de una cita policial de una persona migrante en situación irregular para proceder a su expulsión por la vía expréss, un procedimiento rápido que permite la deportación durante las 72 horas en que una persona puede ser detenida sin autorización judicial, siempre que exista una orden de expulsión firme, como es el caso de Abdou.
Este medio ha preguntado por el caso al Ministerio del Interior, pero rechazan hacer declaraciones concretas, salvo asegurar que cumple con la normativa en materia de extranjería al existir una orden de expulsión firme anterior autorizada por un juzgado. El departamento dirigido por Fernando Grande Marlaska suele negar el uso de las llamadas “citas trampa” para proceder a la expulsión de extranjeros.
El ciudadano fue detenido este lunes a las 12:45 horas por “infracción de la Ley de Extranjería”, en concreto, “por encontrarse irregularmente en territorio nacional”, según consta en el acta de detención, al que ha tenido acceso elDiario.es, sellada por la Jefatura Superior de Policía de Catalunya. Solo le dejaron hacer una llamada, y Abdou marcó el número de Àngela Valeiras, una médica jubilada de Badalona, que lo acogió en su casa tras el desalojo del instituto B9. Su historia salió publicada entonces en varios reportajes que contaban la reacción de la señora, que decidió recibir a dos de los migrantes que habían quedado en situación de calle.
Después de acogerle durante unos días, el senegalés pasó a vivir en un albergue para personas sin hogar en el que permanecía desde entonces. Valeiras siguió en contacto con Abdou en todo momento, y lo ha acompañado en su proceso de arraigo en España. “Estoy súper triste. Me llamó cuando le detuvieron y tenía una voz... Desde que consiguió un sitio donde vivir, estaba generando una red y ahora tenía arraigo”, dice la mujer, quien se encargó de llamar a su trabajador social y a su abogada para tratar de detener una expulsión que todo apunta que acabará ejecutada.
La mujer jubilada menciona preocupada la cita médica que el senegalés ha perdido tras su detención, como si de su madre se tratase: “Hoy mismo tenía hora en el centro de salud, de seguimiento, por problemas ligados a todo el sufrimiento que vivió cuando estuvo en la calle”, dice la señora por teléfono. Su voz se corta cuando explica cómo se llevó a cabo la detención. “No le cogieron por la calle, él mismo fue a comisaría para firmar. Yo le había acompañado a la comisaría cuando le quitaron el pasaporte. Se presentaba cada lunes como nos dijeron. Qué rabia siento, porque yo le dije 'por favor, ve cada lunes'. Nos hizo caso en todo y ahora se lo han quedado allí”, dice. “Me sabe fatal. Él ha confiado en nosotros, en la abogada y en quienes le hemos ido acompañado, y el resultado es este”.
Tras su llegada a España en cayuco a Tenerife hace unos tres años, el senegalés pidió asilo. Durante un tiempo, tuvo permiso de residencia en el país, con lo que pudo trabajar como ayudante de cocina en un restaurante. Posteriormente, perdió los papeles al recibir la denegación de su petición y trabajó en el campo por temporadas. Sus escasos jornales esporádicos, sin embargo, no eran suficientes para costear un techo bajo el que dormir. Después de largas temporadas sin hogar, se alojó en el institut ocupado B9, hasta su desalojo.
El 17 de diciembre de 2025, los Mossos d'Esquadra desalojaron a centenares de migrantes que malvivían en un instituto abandonado de Badalona (Barcelona). El desalojo del espacio, ejemplo de la pobreza y el desamparo que sufren muchos migrantes sin ayuda de las instituciones, fue instado por el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol (PP). El día siguiente del desalojo, Àngela apareció en su vida y lo acogió junto a otro compañero. La mujer les ofreció su casa sin pensarlo demasiado, como informó entonces ACN. “Me dejé llevar por el corazón ante una situación muy desesperada”, explica en declaraciones recogidas por la Agencia. Los jóvenes mostraron su gratitud aquellos días limpiándole la casa y cocinándole platos típicos senegaleses antes de marcharse el domingo a un espacio habilitado por entidades y la Generalitat para darles cobijo.
Abdou aún no había pedido la regularización porque estaba esperando el certificado de antecedentes penales de su país, Senegal. El hombre carece de antecedentes penales en España, pero sí cuenta con varios antecedentes policiales y “dos procedimientos judiciales pendientes” ligados a su etapa en situación de calle.
Según su abogada, se trata de un caso de “usurpación” ligado a su entrada en un piso de la Sareb donde el joven entraba para ducharse. La otra causa tiene que ver con un delito contra salud pública, de cuando vivía en situación de sinhogarismo. “Fue acusado injustamente, por motivos aparentemente de perfil étnico-racial, porque estaba al lado de alguien que vendía drogas y se le detuvo a él también. Tiene muy buena defensa, no había pruebas contra él, pero el juicio ya no se llegará a celebrar si le expulsan”, sostiene su letrada. Este medio no ha podido confirmar de manera independiente su situación legal.
El trabajador social de Abdou estaba en proceso de cancelar varios antecedentes policiales que eran suscetibles de ser desactivados antes de solicitar la regularización, según Valeiraa. Sin embargo, tras conocer su detención, su abogada de Cáritas, otra de las ONG que le apoyaba, ha registrado su regularización con los documentos con los que contaba por el momento, con la intención de intentar frenar la inminente expulsión.
“Nadie se pone lo que es vivir en la calle. En cuanto salió de la calle dejó de tener causas. Estoy muy dolida. Se ha esforzado tanto, y hemos puesto tanto de nosotros mismos también su abogada, su trabajador social y yo para acompañarlo y que conseguiese lo que estaba consiguiendo... Abdou me llegó a contar que estaba días y días sin salir de un rincón de la calle, sin poder ducharse, con una costra negra de suciedad. Fue víctima de agresiones racistas...”, explica la jubilada.
La voz de la mujer española se quiebra cuando recibe una información de Abdou, que conoció justo antes de una de las llamadas con este medio. “Me ha dicho la abogada que ya está de camino al aeropuerto. Y no nos dejan hablar con él. Se estará sintiendo super abandonado”, dice con un hulo de voz. “Tenía muy mala experiencia de los blancos. Sufrió mucho racismo. Hace unos días vino a comer a casa y se reía. Me decía: eres la primera persona blanca con la que me río. Estaba empezando a tener red, un arraigo, y ahora se lo llevan”, lamenta Valeiras.