
El jóven sevillano perdió la vida este martes en un accidente de tren mientras se formaba como maquinista; antes había estudiado periodismo en la Universidad de Sevilla
Un muerto y cinco heridos graves tras el choque de un tren de Rodalies con un muro caído en Gelida, Barcelona
El accidente ocurrido este martes en la localidad barcelonesa de Gelida, cuando un tren de Rodalies chocó contra un muro que se había desprendido, sesgó la vida de Fernando H. J., un joven maquinista en prácticas. El fallecido tenía 27 años y era natural de Sevilla. Solo hacía cuatro meses que había conseguido una beca para acabar su formación en el servicio de Rodalies que Renfe presta en Catalunya.
Fernando, nacido en 1998 en el barrio sevillano de Las Naciones, había estudiado periodismo en la Universidad de Sevilla entre 2016 y 2022. Poco después, había comenzado su formación ferroviaria en el Centro Europeo de Formación Ferroviaria. “Tras conseguir la Licencia + Diploma de maquinista ferroviario, comienzo una etapa cargado de ilusión, ambición y ganas de trabajar en un sector por el que he trabajado tanto y me he esforzado para conseguirlo”, indicaba el joven en su página de LinkedIn.
Poco conocido aún entre los círculos ferroviarios de Barcelona, a donde acababa de llegar, era, en cambio, un joven profundamente arraigado a las organizaciones cívicas de su ciudad. Según adelantó El Correo de Andalucía, Fernando era hermano de la Macarena y socio del Sevilla FC. Sus paisanos le describen como un chico “muy querido, muy carismático”.
El accidente ocurrido este martes en la línea R4, a su paso por Gelida, dejó, además del fallecimiento de Fernando, otras cinco personas heridas de gravedad y cerca de una treintena de atendidos de diversa consideración. Las fuertes lluvias fueron la principal causa del desprendimiento de un muro de contención, con el que chocó la máquina del tren.
A raíz del accidente, los maquinistas se plantaron y exigieron suspender el servicio de Rodalies hasta que se garantizara la seguridad en toda la red. El Govern y Adif confirmaron posteriormente que no circularía ningún tren hasta que se hiciera un reconocimiento de todas las líneas. La falta de servicio ha provocado el caos en la movilidad catalana este miércoles por la mañana. La previsión es que el restablecimiento del servicio se produzca a lo largo del día, aunque por el momento las autoridades no fijan una hora.

El diario estadounidense publica la imagen de un trozo enorme de los bajos de uno de los vagones en un arroyo, a 300 metros del siniestro, todavía sin reportar. Renfe buscaba un chasis del Iryo desde las primeras horas del accidente
La llamada del maquinista del Iryo al centro de mando tras el descarrilamiento: “He sufrido un enganchón a la altura de Adamuz”
El diario The New York Times publica este miércoles la imagen, captada por uno de sus fotógrafos, de un trozo de chasis desprendido del tren Iryo que descarriló el pasado domingo en Adamuz (Córdoba) colisionando con un Alvia que circulaba en sentido contrario, causando hasta el momento 42 muertos y 152 heridos.
El enorme trozo de los bajos del tren de alta velocidad se hallaba en un pequeño riachuelo a unos 270 metros del lugar del accidente y, según el rotativo, no había sido localizado aún por el personal que investiga sobre el terreno las causas del accidente. Desde el día del choque de tres, el pasado domingo, los trabajos de las autoridades se han centrado en atender a las víctimas y recuperar los cadáveres.
Los investigadores tratan de esclarecer si el descarrilamiento se debió a un problema en las vías o en alguno de los trenes de alta velocidad, el Iryo que circulaba de Málaga a Madrid y el Alvia que viajaba de Madrid a Huelva, que chocaron a la altura del municipio cordobés de Adamuz.
El martes, el fotógrafo Finbarr O`Reilly halló con su cámara la parte inferior del chasis de uno de los trenes, que no había sido localizado por las autoridades, medio sumergido en un arroyo junto a un barranco de unos 275 metros próximo a las vías férreas. La enorme pieza, que ya investigan los operarios de Adif, no había sido marcada ni estaba acordonada hasta el martes por la tarde por la agencia estatal que gestiona gran parte de la infraestructura ferroviaria de España.
Las imágenes del Iryo volcado sobre las vías muestran la enorme pieza de los bajos del tren que se desprendió antes o después de la colisión con el Alvia. Las autoridades investigan ahora si este hallazgo puede esclarecer las causas del descarrilamiento y la posterior colisión de trenes, que se ha saldado como el mayor accidente de alta velocidad en España.
En las primeras horas del lunes, tras el accidente, las autoridades ya revelaron que faltaba por localizar una pieza de uno de los vagones del Iryo, llamada bogie, esto es, el conjunto de dos o tres pares de ruedas articulados en la plataforma de un vagón para facilitar su adaptación a las curvas o al cambio de vías.
En una entrevista en la Cadena SER, el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, aseguró el lunes pasado que “todavía no se puede concluir que el tren Alvia haya chocado con los coches del Iryo o con algún elemento de la vía” y confirmó entonces que del tren de alta velocidad que circulaba en dirección norte se había desprendido una parte del chasis “que no se ha localizado todavía”.

La fosa común de Jerash se convirtió en un único evento mortuorio, diferente de los cementerios cívicos habituales
Gracias a ella existe el GPS y Google Maps: muere Gladys West, la matemática que revolucionó la navegación global desde el anonimato
La Peste de Justiniano está considerada como una de las mayores catástrofes de la historia. La devastadora pandemia de peste bubónica, causada por la bacteria Yersinia pestis, asoló al Imperio Bizantino entre 541 y 750 d.C. Lo debilitó sobremanera, cobrándose millones de víctimas y echó por tierra cualquier anhelo expansionista.
La peste bubónica alcanzó niveles insospechados, hasta escalar a pandemia por su alcance, de las primeras que hay registros. Dejó entre treinta y cincuenta millones de muertos entre la actual Europa, Asia y África, según cálculos de diferentes investigaciones, que hasta ahora solo se habían centrado en investigar el origen y las características del patógeno.
Ahora, un equipo de investigadores un equipo interdisciplinario de expertos de la Universidad del Sur de Florida pone el foco en el yacimiento de Jerash (Jordania), que da cuenta de la magnitud del desastre y donde se llevaban los miles de fallecidos por la peste bubónica. Un mortuorio de enormes dimensiones, que también ofrece información sobre la población que murió.
“Queríamos ir más allá de identificar el patógeno y centrarnos en las personas a las que afectaba, quiénes eran, cómo vivían y cómo era la muerte por pandemia dentro de una ciudad real”, explica en un comunicado el autor y profesor asociado de la Facultad de Salud Pública, Rays HY Jiang.
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La plaga cambió y moldeó en buena medida la antigua Jerash. De acuerdo con el estudio, publicado en la revista Journal of Archaeological Science, durante la Peste de Justiniano, las personas afectadas vivían en comunidades diversas y a menudo desconectadas.
Sin embargo, la peste los unió en la muerte, con innumerables cuerpos depositados rápidamente sobre capas de restos de cerámica de esta fosa comunitaria, un espacio cívico abandonado. “Muchas propuestas de enterramientos masivos siguen siendo especulativas. Jerash es el primer sitio donde se ha confirmado una fosa común de peste, tanto arqueológica como genéticamente”, ponen en valor los investigadores.
Los autores lo describen como un único evento mortuorio, fundamentalmente diferente de los cementerios cívicos habituales, que crecen con el tiempo. Ese no fue el caso, porque solo se empleó para enterrar a víctimas de la devastadora pandemia. Se calcula que cientos de cuerpos fueron depositados en cuestión de días.
A su juicio, este hallazgo cambia la percepción sobre la primera pandemia de dos maneras importantes: proporciona evidencia directa de mortalidad humana a gran escala y ofrece una visión de cómo las personas se desplazaban, vivían y se volvían vulnerables en las ciudades antiguas.
La fosa común también ayuda a resolver otro enigma: por qué la historia y la genética demuestran que las personas se desplazaron y se mezclaron con el tiempo, mientras que otras evidencias hacen que las comunidades antiguas parezcan principalmente locales.
En el caso de los individuos enterrados en Jerash, eran parte de una población móvil incrustada dentro de la comunidad urbana más amplia de la antigua Jordania, normalmente dispersa a través del paisaje pero reunida en una única fosa común por las crisis, concluyen los autores.

Un espacio natural protegido que integra cumbres de gran altitud, desfiladeros kársticos, bosques extensos y rutas señalizadas, combinando diversidad ecológica y geológica
La ruta de senderismo que une tres pueblos únicos de la Alpujarra a los pies de Sierra Nevada
En el sector meridional del Principado de Asturias, en contacto directo con la provincia de León, se extiende un amplio territorio de montaña que marca la transición entre la vertiente cantábrica y el interior peninsular. Este espacio ocupa la totalidad del concejo de Teverga y parte de los de Quirós y Lena, y limita además con el Parque Natural de Somiedo hacia el oeste y con los concejos de Belmonte de Miranda, Grado y Proaza al norte.
En esta frontera se alza el macizo de Peña Ubiña, situado cerca del límite administrativo con León y con cumbres que superan los 2.400 metros de altitud, lo que lo convierte en uno de los sistemas montañosos más elevados de la región, solo por detrás de los Picos de Europa. A pesar de su importancia geográfica y ambiental, este conjunto montañoso ha mantenido un perfil discreto frente a otros espacios naturales del norte de España.
El Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Buena parte de la vertiente asturiana de la Peña Ubiña está protegida bajo la figura del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, un espacio que concentra valores naturales, geológicos y culturales y que constituye el núcleo de conservación de este sistema montañoso compartido entre Asturias y León. El Parque Natural ocupa una superficie superior a las 35.000 hectáreas y se caracteriza por una topografía de fuertes contrastes.
En el interior del Parque Natural se suceden zonas de alta montaña, valles encajados, desfiladeros fluviales y amplias áreas forestales, configurando un mosaico de paisajes condicionado por la altitud y la orientación del terreno. El relieve responde a una combinación de procesos geológicos prolongados, entre los que destacan la acción del hielo y del agua, visibles en la presencia de circos glaciares, formas kársticas y gargantas excavadas por los cursos fluviales.
En julio de 2012, este espacio fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO, reconocimiento que subraya su valor como territorio donde conviven labores de conservación ambiental y actividades humanas. El parque reúne una elevada diversidad geológica y biológica y mantiene un buen estado de conservación de sus hábitats, lo que ha permitido preservar una parte significativa del patrimonio natural del centro de Asturias. En su interior se conservan más de la mitad de los tipos de vegetación presentes en la región, un hecho poco habitual en un único espacio protegido de estas dimensiones.
Los bosques, protagonistas
Cerca de un tercio de la superficie del parque está ocupada por bosques naturales. Entre ellos destacan de forma clara los hayedos, que constituyen las masas forestales más extensas y continuas del territorio, con más de 5.000 hectáreas. Algunos de estos bosques alcanzan dimensiones especialmente relevantes, como el hayedo de Montegrande, que supera las 1.500 hectáreas, además de otros situados en Valgrande y en el valle de Lindes. Por encima del límite forestal dominan amplias áreas de pastizales de montaña, utilizadas históricamente para el aprovechamiento ganadero y todavía activas en la actualidad.
Uno de los enclaves más singulares es el desfiladero excavado por el río Val de Sampedro entre las localidades de Fresnedo y Páramo, un tramo de origen kárstico que concentra un elevado interés geológico. En este entorno se localiza una cavidad subterránea protegida como Monumento Natural, que constituye uno de los elementos más representativos del patrimonio geológico del parque. La dinámica fluvial ha dado lugar también a saltos de agua de gran altura, entre los que destaca una cascada de alrededor de cien metros, conocida por su continuidad y dimensiones.
El uso público del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa se articula principalmente a través del senderismo. El territorio cuenta con una red de 55 rutas señalizadas que se adaptan a distintos niveles de dificultad y a diferentes perfiles de visitantes. Estos itinerarios incluyen caminos históricos de largo recorrido, como el Camín Real de La Mesa, rutas de alta montaña que atraviesan el entorno del macizo de Peña Ubiña, sendas para bicicleta y recorridos de menor exigencia. Las rutas permiten recorrer áreas de interés paisajístico y geológico, como los puertos de Marabio, y facilitan el conocimiento del territorio bajo una normativa orientada a compatibilizar la presencia de visitantes con la conservación de los valores naturales y culturales que definen este espacio de montaña.

Un tribunal japonés ha condenado a Tetsuya Yamagami por asesinar al exmandatario con un arma casera en 2022 mientras participaba en un acto electoral
Shinzo Abe, el líder en la sombra de Japón asesinado en un mitin
Un tribunal japonés condenó este miércoles a cadena perpetua a Tetsuya Yamagami por asesinar al ex primer ministro Shinzo Abe con un arma casera en 2022, afirmó la televisión local NHK.
El presidente del Tribunal del Distrito de Nara, al oeste de Japón, el juez Shinichi Tanaka, ha dictado una sentencia que se corresponde con la petición de la Fiscalía contra el asesino confeso de Abe, quien, según NHK, escuchó el veredicto con la cabeza inclinada. Yamagami, de 45 años, ya se declaró culpable de los cargos principales al comienzo del proceso a finales del pasado octubre.
El ataque, que le costó la vida al político en la ciudad de Nara mientras se encontraba participando en un acto electoral, estuvo motivado por los supuestos vínculos del exmandatario con el grupo religioso conocido como Iglesia de la Unificación, o 'secta Moon'.
El condenado acusó al grupo de captar a su madre y llevar a su familia a la bancarrota.
El crimen conmocionó al mundo y, al mismo tiempo, destapó un escándalo por los vínculos de algunos miembros del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) con la polémica organización.
Algunas teorías sostienen que la llegada del grupo a Japón fue facilitada por el exmandatario Nobuo Kishi, abuelo de Abe, lo que llevó a Yamagami a descargar su rencor en su heredero político.
El magnicidio hizo que muchas víctimas del credo en Japón sacaran a la luz sus historias, especialmente hijos de miembros que aseguran haber sido robados y extorsionados por sus progenitores para dar sus bienes al grupo.
El exmandatario japonés Fumio Kishida inició, a raíz del asesinato de Abe, una investigación sobre las actividades de la Iglesia de la Unificación, tras lo que el Gobierno solicitó privar al organismo de las ventajas fiscales de las que gozaba como organización religiosa.
Un tribunal japonés ordenó el pasado marzo la disolución de la 'secta Moon', fundada en 1954 en Corea del Sur, como organización religiosa, aunque el grupo apeló la decisión y el proceso judicial continúa.
Fundada en 1954 en Corea del Sur, donde es objeto de un creciente escrutinio por sus donaciones a políticos, la agrupación es conocida por sus bodas masivas y entre los puntos que investigó el Gobierno japonés están las 'ventas espirituales' con las que supuestamente coacciona a sus miembros para que compren objetos a precios desorbitados.