
Un rival importante de Jonas Vingegaard al comienzo de la París-Niza fue el español Juan Ayuso, pero cuando era maillot amarillo se vio involucrado en una caída masiva
París-Niza 2026: el debut de Jonas Vingegaard en la temporada 2026 y Juan Ayuso como líder por primera vez
Jonas Vingegaard avanza en su debut en la temporada 2026 de ciclismo en la París-Niza, una de las primeras grandes carreras de una semana, donde al conseguir su segunda victoria de etapa tras la quinta jornada, se confirma como líder de la carrera, en la que es ya el máximo favorito después de la caída y abandono de Juan Ayuso.
El corredor danés domina la París-Niza, una carrera que le ha costado en otros años, después de dos ediciones con caídas consecutivas, y un segundo lugar en 2023 tras Tadej Pogacar, y que es así su principal objetivo para por fin incluirla en su palmarés.
Lanzado por Campenaerts, Vingegaard asestó un golpe en la carrera a 20 kilómetros de meta y se coronó en Colombier-le-Vieux después de la subida al puerto de Saint-Jean-de-Muzols, lo que amplía sus diferencias respecto a sus perseguidores en más de dos minutos, entre ellos el español Marc Soler.
Un rival importante de Jonas Vingegaard al comienzo de la París-Niza fue el español Juan Ayuso, en su primera carrera como líder del Lidl Trek, su nuevo equipo. Sin embargo, cuando era maillot amarillo y partía como favorito se vio involucrado en una caída masiva a 45 kilómetros de meta en la cuarta etapa, en medio de un temporal de agua y viento que se producía entre Bourges y Uchon, que fue la primera gran cita para los escaladores en la también llamada “Carrera del sol”.
Juan Ayuso se confirmó que no sufre ninguna fractura importante, según las pruebas que le realizaron al abandonar la prueba, y es por ello por lo que se tiene previsto que reaparezca en el calendario de ciclismo en la Itzulia, la Vuelta al País Vasco, que comienza el próximo 6 de abril y donde defiende título.
Horario y dónde ver por TV las etapas finales de la París-Niza
La París-Niza, así, llega a sus etapas finales con Jonas Vingegaard como líder y también máximo favorito para por fin lograr coronar la prueba en su llegada a Niza, aunque este año no finalizará en el habitual Paseo de los ingleses, sino en el estadio de la Riviera, debido a las elecciones municipales francesas.
Antes de la etapa final en Niza, será clave el ascenso al Auron, con inicio ya en la ciudad costera, de este sábado 14 de marzo. Una jornada de 138,7 kilómetros, que llega después de la jornada de viernes entre Barbentane y Apt. Será en esta séptima etapa en la que podría ya definirse del ganador que suceda a Matteo Jorgenson. La etapa final con inicio y final en Niza se disputará en 145 kilómetros este domingo 15 de marzo.
Estas etapas, y toda la prueba completa, se puede seguir por TV en España a través de RTVE, por el canal de Teledeporte o por streaming a través de RTVE Play, con narración de Carlos de Andrés y comentarios de Miguel Ángel Iglesias.
Mathieu van der Poel, gran favorita en la Tirreno-Adriático
A la misma vez que la París-Niza también se disputa la Tirreno-Adriático, otra destacada prueba de un día en la que Isaac del Toro fue uno de sus primeros líderes, pero que ya lidera también Mathieu van der Poel, que también con su segunda etapa tras un sprint grupal confirma su liderazgo para destacar también en la temporada de clásicas y de pruebas de ciclismo de primavera.

El pan brioche se puede tomar tanto con bocados dulces como salados, uno de los motivos que le volvieron tan popular y que lo han convertido en un símbolo de la repostería francesa
'Cacio e pepe': la receta original del clásico de la pasta romana tan sencilla como sorprendente
Hojaldres, merengues, croissants, macarons y un sinfín más de dulces en forma de pequeños pastelitos y tartas son la insignia de la repostería francesa, una de las más reconocidas del mundo tanto por el equilibrio de sus sabores, como por las técnicas que utilizan para su elaboración y la enorme tradición de sus maestros pasteleros. Si por algo destacan los franceses a la hora de elaborar sus bocados más dulces es por el uso de la mantequilla como base de muchas de las estructuras de sus bollos y pasteles. En los croissants o los hojaldres, por ejemplo, se emplea entre capa y capa para darles jugosidad, además de un sabor delicioso y un aroma inconfundible. Basta con poner un pie en una pastelería francesa para sentir la mantequilla en el ambiente.
No en vano, en Francia encontramos unas mantequillas de muy buena calidad, procedentes de vacas criadas en pasto y elaboradas de forma artesanal. Bretaña o Normandía son algunas de las regiones en las que este producto es más apreciado. Y precisamente en Normandía se dice que nació el pan brioche, un pan muy dulce y con una textura muy esponjosa y suave, de miga muy ligera, y enriquecida con grandes cantidades de mantequilla. Un tipo de pan que además de despertar el apetito con solo detectar su aroma ha ocupado la atención de escritores como Alejandro Dumas o de filósofos como Rousseau.
En el Diccionario de lenguas francesa e inglesa de Cotgrave (1611) se hace referencia a que el término 'brioche' viene de 'brier', una forma antigua del verbo moler en el dialecto normando, que consistía en el amasado mediante un rodillo de madera. Mientas que el sufijo 'oche' se referiría al producto utilizado. Sin embargo, para el escritor Alejandro Dumas el origen estaba en 'brie', en referencia a que en un principio la masa habría incluido este queso en la receta. Y el filósofo Rousseau en su Libro IV de Las Confesiones, habría citado este pan: “Finalmente, recordé el último recurso de una gran princesa a quien le dijeron que los campesinos no tenían pan, y quien respondió: 'Que coman brioche'”, haciendo alusión a María Antonieta, aunque se considera que es más un mito que una realidad.
Brioche dulce o salado
El pan brioche se puede tomar tanto con bocados dulces como salados. Ese es uno de los motivos que le volvieron tan popular. Nacido en la Edad Media, fue en los siglos XVII y XVIII cuando su consumo se volvió más popular hasta convertirse en uno de los símbolos de la repostería francesa. En su versión dulce queda muy rico con mermeladas, crema, chocolate, miel o espolvoreado con azúcar. Y en la salada, con jamón y queso, hamburguesas, salmón, huevos o casi cualquier ingrediente que se te pase por la cabeza y pueda rellenar un bocadillo.
Seguramente en alguna de las panaderías de tu barrio puedas comprar este delicioso pan, pero si quieres prepararlo en casa también puedes aventurarte. No es misión imposible, pero sí que entraña cierta dificultad. Anota los ingredientes para lanzarte y probar. Recuerda que en este tipo de recetas es muy importante respetar las cantidades exactas:
- Medio kilo de harina de fuerza
- 100 gramos de azúcar
- 10 de sal
- Cinco huevos de tamaño mediano
- 160 gramos de una buena mantequilla
- 50 ml de leche entera
- 18 gramos de levadura de la fresca
- Un huevo más, para pintar el pan
Esta receta nos va a pedir un amasado bastante largo, así que echa mano si puedes de un robot de cocina para ayudarte en el proceso y, en caso contrario, dedícale toda la paciencia. Si lo haces a mano bloquea una hora solo para el amasado. En cuanto a la harina, compra la de fuerza, te facilitará precisamente el amasado y la fermentación. Estos son los pasos que tienes que seguir para hacer tu brioche casero:
- Lo primero que haremos será activar la levadura. Para ello, calentamos la leche y cuando empiece a estar tibia introducimos la levadura fresca. La dejaremos reposar por unos minutos, entre cuatro y cinco, para conseguir que se active.
- Mezclamos bien todos los ingredientes. En un bol de los grandes, o bien en el vaso del robot de cocina, vamos incorporando la harina, el azúcar, la sal, los huevos, la leche con la levadura y amasamos cinco minutos para que todo se mezcle de forma homogénea.
- Incorporamos la mantequilla. En este punto, añadimos al vaso del robot de cocina la mantequilla fría y cortada en dados. Tiene que estar bien fría, recién sacada de la nevera, y no a temperatura ambiente.
- Amasado. En el robot de cocina durante unos 20 o 30 minutos, o a mano, una hora, procedemos al amasado. El objetivo es conseguir una masa con una textura lo más elástica posible. Cada cinco minutos, tanto en el robot como a mano, hay que dejarla descansar. Un truco para saber si está lista es estirarla bien con los dedos de las manos, si se rompe todavía no está preparada para pasar al siguiente paso.
- Primer levado. Ahora vamos a introducir la masa en forma de bola en un recipiente engrasado para evitar que se pegue. Y la dejamos fermentar durante tres horas. Aumentará su volumen casi el doble. Para ello, buscaremos un lugar templado, puede ser dentro del horno por ejemplo, y cubierto con film.
- Desgasificamos. Pasadas las tres horas, ponemos la masa en la encimera y la amasamos un par de minutos para sacarle el gas. Formamos bolas más pequeñas, con estas cantidades te saldrán cuatro de 250 gramos.
- Engrasa el molde en el que lo vas a hornear e introduce las cuatro bolas. Las vamos a dejar reposar en un segundo fermentado de una hora u hora y media.
- Ahora sí, pintamos con el huevo batido y horneamos al menos media hora a 180 °C. Vigila que no se dore demasiado por la parte superior y si es necesario, cúbrelo con papel de aluminio.
- Antes de cortarlo, déjalo que se enfríe sobre una rejilla. De esta forma, le darás tiempo a la miga a coger consistencia.

'El encuentro en las escaleras de la torre' de Frederic William Burton recibe miles de visitas anuales en la Galería Nacional de Irlanda
Este compositor iraní está detrás de una de las mejores bandas sonoras de la historia de la televisión
Los amores trágicos casi siempre han llamado la atención del gran público y quizás el ejemplo más conocido sea la historia de Romeo y Julieta, la historia escrita por William Shakespeare que cuenta la relación imposible de unos jóvenes que deciden seguir adelante con su relación pese a los enfrentamientos familiares. Ambos terminan muriendo en un final trágico.
Otros no olvidan la leyenda medieval protagonizada por Tristán e Isolda, que cuenta un amor imposible entre el primero, un joven caballero, y la segunda una princesa irlandesa. Se enamoran perdidamente de forma accidental, pero la historia acabó igualmente mal.
En esa lista de amores trágicos, los irlandeses se han encaprichado de otra historia, la que protagonizan Hellelil e Hildebrand y que queda inmortalizada en un cuadro pintado en el siglo XIX, El encuentro en las escaleras de la torre. Actualmente, la obra se exhibe en la Galería Nacional de Irlanda y es uno de los cuadros más visitados, con enormes colas porque solo se puede acceder a su sala durante pocas horas a la semana.
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El encuentro en las escaleras de la torre (1864) seguramente sea la obra más conocida del artista Frederic William Burton. Para su confección, el pintor irlandés se inspiró en una popular balada medieval danesa, traducida por su amigo Whitley Stokes. Los protagonistas de está historia son Hellelil e Hildebrand, dos enamorados que se encuentran con la oposición de su familia y que no acaban nada bien.
De acuerdo con esta balada danesa, el padre de ella desaprobaba la relación y ordenó a sus siete hermanos de la joven que mataran al chico. El caballero acaba con todos y solo queda el menor de ellos, pero es descubierto en el último momento. Hildebrand muere tras recibir varias heridas. Hellelil no tuvo mejor suerte y fallece poco después.
Sin embargo, nada de eso aparece en El encuentro en las escaleras de la torre. Tampoco ninguna escena violenta ni sangrienta. En cambio, Burton opta por imaginar un momento romántico de la historia antes del terrible final: el encuentro final de los dos amantes. Un momento íntimo que se produce en un lugar privado y minúsculo: las escaleras del castillo, mientras él besa el brazo de ella.
La historia no es nueva, pero continúa conquistando a todos los públicos, pasen los años que pasen. Pasó con Tristán e Isolda. También con Romeo y Julieta. Y Hellelil e Hildebrand se unen a esta lista gracias a una pintura del siglo XIX que destaca por el uso de la acuarela, el intenso color y por la mirada del artista. Una obra que sigue explicando en redes sociales, que siempre llena la sala donde se expone y que fue elegida recientemente como la pintura favorita de los irlandeses, que la auparon en una votación popular.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid considera que no concurren circunstancias de especial urgencia que justifiquen adoptar una medida de este tipo sin oír antes al Abogado del Estado, que representa al Ministerio de Cultura
La anomalía de la Fundación Franco: cinco décadas ensalzando al dictador en democracia
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha rechazado conceder medidas cautelarísimas solicitadas por la Fundación Nacional Francisco Franco para paralizar de forma inmediata el procedimiento administrativo que el Ministerio de Cultura está tramitando para solicitar judicialmente su extinción.
Así consta en un auto, al que tuvo acceso Europa Press, en el que rechaza tal petición al no concurrir razones de urgencia. La solicitud se formuló en el marco del recurso interpuesto contra una resolución del Ministerio de Cultura que insta su ilegalización.
La fundación había recurrido una resolución de la Subsecretaría de Cultura del 16 de febrero de 2026 que inadmitía un recurso de alzada presentado previamente por la entidad. Dentro de ese procedimiento, el Ministerio de Cultura había rechazado la declaración como testigos de siete historiadores e investigadores de parte.
En su solicitud, la fundación pedía que el tribunal adoptara una medida cautelar urgente sin escuchar previamente a la otra parte -lo que se conoce como medida cautelarísima- para suspender los efectos de la resolución administrativa.
Sin embargo, el tribunal considera que no concurren circunstancias de especial urgencia que justifiquen adoptar una medida de este tipo sin oír antes al Abogado del Estado, que representa al Ministerio de Cultura.
Los magistrados recuerdan que las medidas cautelares de este tipo solo pueden acordarse cuando existe un riesgo inmediato de que la duración del proceso cause perjuicios irreparables.
En este caso, la Sala entiende que no existe ese riesgo, entre otras razones porque el recurso se dirige contra una resolución de carácter interlocutorio y las cuestiones planteadas pueden resolverse durante la tramitación normal del procedimiento.
Por ello, el tribunal ha decidido denegar las medidas cautelarísimas solicitadas por la fundación. No obstante, el auto acuerda abrir una pieza separada de medidas cautelares para estudiar la solicitud por el procedimiento ordinario.
En ese trámite, el Abogado del Estado dispondrá de un plazo de diez días para presentar alegaciones antes de que el tribunal adopte una decisión definitiva sobre la posible suspensión.
El recurso de la Fundación
La medida se solicitaba en el marco del recurso interpuesto contra la resolución del Ministerio de Cultura que insta su extinción. El Ministerio de Cultura comenzó a tomar acciones legales para instar judicialmente a la extinción de la FNFF en junio de 2024, al amparo de la Ley de Memoria Democrática y la ley de Fundaciones.
La Fundación Franco ha alegado la caducidad del procedimiento administrativo, la inexistencia de presupuesto legal habilitante para la extinción y la vulneración del derecho de defensa.
En su recurso, al que ha tenido acceso esta agencia, la fundación asegura que no emplea ninguna expresión humillante o vejatoria para las víctimas del franquismo, sino que interpreta el problema desde una perspectiva distinta.
Además, niega hacer apología del franquismo que ensalce el golpe de Estado o la dictadura ni a sus dirigentes, ni que haya menosprecio o incitación al odio o la violencia.
La fundación reclama la suspensión del procedimiento y alega daños irreversibles como su propia extinción, un daño reputacional institucional y la alteración irreversible de la situación jurídica de la entidad.
La FNFF señala que el procedimiento administrativo en su contra implica la desaparición de su personalidad jurídica, la liquidación de su patrimonio y la frustación definitiva de sus fines fundacionales.
Además, la entidad asegura que su prohibición no es una mera actuación administrativa de control, sino un procedimiento sancionador.
La fundación afirma que es la “primera vez en democracia” que está “en juego” su extinción, alegando que es un organismo que funciona desde “hace 50 años”.
Por lo que considera que su ilegalización “viola el artículo 34 de la Constitución” y los derechos fundamentales de la libertad de expresión ideológica.

El estudio concluye que lLos gatos que no salen al exterior viven de 2 a 3 años más
¿Sabías que los gatos llegaron a nuestras casas mucho más tarde de lo que creías?
Los gatos domésticos que pasan tiempo fuera de casa no solo son una amenaza para la fauna local, sino que lo son para ellos mismos ya que se exponen a numerosos peligros que pueden acortar su vida. Un nuevo estudio de investigaciones sobre felinos domésticos de la Universidad de Murdoch, en Australia, explica que dejar que los gatos salgan libremente al exterior aumenta significativamente el riesgo de accidentes, enfermedades y muerte prematura.
En Australia, donde viven alrededor de 5,3 millones de gatos domésticos, estos felinos matan cada año unos 546 millones de animales nativos, entre aves, reptiles y pequeños mamíferos. Pero el impacto ecológico no es el único problema, el estudio destaca que son los propios gatos los que corren riesgos importantes cuando salen sin supervisión de un humano.
Peligros del exterior: coches, peleas con otros gatos o caídas
Según investigaciones realizada por los científicos en el marco de este estudio, aproximadamente dos tercios de los propietarios de gatos en Australia han perdido alguna vez a un animal mientras estaba fuera de casa. Las causas más frecuentes son los accidentes de tráfico, las peleas con otros gatos y las caídas desde cierta altura.
Los datos recogidos en distintos países también muestran hasta qué punto los gatos que deambulan por el exterior se exponen a situaciones peligrosas. En un estudio realizado en Estados Unidos con cámaras instaladas en los collares de 55 gatos, un 25% de los animales consumió comida o bebida fuera de casa, lo que podría implicar riesgo de intoxicación. Además, el 45% cruzó carreteras, el 25% se encontró con otros gatos y el 20% se metió bajo viviendas o exploró alcantarillas.
Resultados similares se observaron en Nueva Zelanda. En ese país, un experimento con 37 gatos también equipados con cámaras reveló que el 59% bebía fuera del hogar, el 40% comía alimentos desconocidos, el 32% cruzaba carreteras y el 21% trepaba a tejados, con el riesgo de caídas que eso supone.
En Australia, otro estudio que siguió a 428 gatos mediante radiotransmisores mostró que estos animales cruzaban carreteras una media de 4,8 veces al día. Estos desplazamientos aumentan considerablemente la probabilidad de sufrir atropellos, una de las principales causas de muerte.
En el Reino Unido, por ejemplo, los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte en gatos que tienen entre menos de un año de edad y los ocho años. De hecho, las estimaciones europeas indican que entre el 18% y el 24% de los gatos son atropellados al menos una vez a lo largo de su vida, y alrededor del 70% de esos accidentes resultan mortales.
Los riesgos no terminan en las carreteras. Los gatos que salen al exterior también se enfrentan a enfermedades infecciosas graves, como el virus de inmunodeficiencia felina (FIV), además de caídas o peleas con otros animales que pueden provocar abscesos y lesiones graves que requieren tratamiento veterinario.
Los gatos que no salen al exterior viven de 2 a 3 años más
Al analizar todos estos factores, los científicos concluyen que los gatos domésticos que viven principalmente en el exterior tienen una esperanza de vida entre dos y tres años menor que los gatos que permanecen en casa o en espacios controlados. Además, muchos de los que sobreviven a accidentes o enfermedades pueden quedar con discapacidades permanentes.
Para reducir estos riesgos, los expertos recomiendan mantener a los gatos dentro de casa o permitirles salir únicamente en espacios controlados. Esto puede incluir patios adaptados con barreras especiales, recintos exteriores cerrados o paseos supervisados con arnés y correa.
Los investigadores también subrayan que los gatos necesitan estímulos cuando viven en interiores. Juguetes, rascadores, lugares elevados para trepar y espacios tranquilos donde esconderse ayudan a mantener su bienestar. Con cuidados adecuados, los gatos pueden llevar una vida segura y activa sin tener que exponerse a los peligros del exterior.