
La jornada del sábado se presenta en la Comunidad de Madrid con tiempo inestable, marcado especialmente por la presencia de precipitaciones débiles que afectarán principalmente a la zona de la Sierra
Lluvia, nieve y oleaje en un “ambiente frío”: el tiempo para este fin de semana
El tiempo del fin de semana en la Comunidad de Madrid estará marcado por unas temperaturas máximas en descenso notable en el sábado y un domingo con rachas muy fuertes de viento, sobre todo en las cumbres de la Sierra, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Así, la jornada del sábado se presenta en la Comunidad de Madrid con tiempo inestable, marcado especialmente por la presencia de precipitaciones débiles que afectarán principalmente a la zona de la Sierra. La cota de nieve experimentará un descenso progresivo, situándose inicialmente en los 2.000 metros para terminar cayendo hasta los 1.400 y 1.600 metros al final del día.
Acompañando a estas lluvias, el cielo se mantendrá mayoritariamente nuboso o cubierto durante gran parte del sábado. En zonas de montaña, se dará alta probabilidad de nieblas dispersas, especialmente durante las primeras y las últimas horas de la jornada, reduciendo significativamente la visibilidad.
En cuanto al viento, se espera que sople inicialmente flojo desde el oeste, aunque con el paso de las horas girará hacia el noroeste ganando intensidad hasta ser moderado. No obstante, en las cumbres y zonas de la Sierra, el viento cobrará mayor protagonismo con rachas que podrían llegar a ser muy fuertes, lo que incrementará la sensación de frío en las cotas altas.
Respecto a las temperaturas del sábado, las mínimas tenderán a subir, un ascenso que se notará de forma más acusada en los municipios del centro de la Comunidad, entre los 7 y 10 grados con heladas débiles en las cumbres. Por otro lado, las máximas sufrirán un descenso, más notable en la Sierra, y se situarán entre los 11 y 14 grados.
Domingo con subida de temperaturas
Para la jornada del domingo, la inestabilidad comenzará a remitir ligeramente, aunque todavía podrían registrarse algunas precipitaciones débiles en la Sierra durante la primera mitad del día. A su vez, la cota de nieve invertirá su tendencia del día anterior, ascendiendo por la mañana desde los 1.500 hasta los 1.800 metros a medida que las nubes se retiren gradualmente por la tarde.
El estado del cielo mostrará una evolución favorable, pasando de intervalos nubosos a cielos prácticamente despejados al final de la jornada, salvo en las zonas altas donde persistirán algunas nubes bajas. El viento, por su parte, seguirá soplando de componente norte con intensidad moderada, manteniendo el riesgo de rachas muy fuertes exclusivamente en las cumbres más expuestas de la cordillera.
Finalmente, el domingo cerrará con cambios térmicos ligeros, donde predominarán los descensos en las temperaturas mínimas, situándose entre los 5 y 10 grados, y un leve aumento en las máximas, que alcanzarán valores de entre 13 y 16 grados. Las heladas continuarán presentes de forma débil en las zonas más altas.

El refugiado iraní quedó atrapado durante años en un limbo burocrático en el aeropuerto Charles de Gaulle y su historia acabó convirtiéndose en cine
La historia de Kurosh, un refugiado iraní en Logroño: “Vine a la libertad”
Durante casi dos décadas, un banco de aeropuerto fue el hogar de Mehran Karimi Nasseri. Este refugiado iraní vivió entre 1988 y 2006 en la terminal del Aeropuerto Charles de Gaulle, en Francia, atrapado en una situación administrativa extraordinaria: no tenía documentos válidos para entrar en el país ni para viajar a otro destino.
Nacido en 1945 en la provincia iraní de Juzestán, Nasseri llegó a Europa tras abandonar su país y pasar por varios procesos migratorios. Durante años vivió en Bélgica como solicitante de asilo, pero tras perder sus documentos se encontró en una situación jurídica imposible: varios países europeos lo rechazaron por no cumplir los requisitos de entrada, mientras él tampoco podía regresar fácilmente a su lugar de origen.
Ese vacío legal lo dejó literalmente varado en el aeropuerto de París. Allí se instaló en la Terminal 2F, rodeado de carritos con sus pertenencias, donde pasaba los días leyendo periódicos, escribiendo cuadernos sobre su vida y conversando con empleados y viajeros.
Un limbo jurídico que inspiró a Hollywood
La historia de Nasseri terminó llamando la atención de periodistas y cineastas. Su vida inspiró la película The Terminal, dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Tom Hanks, que recrea la historia ficticia de un viajero atrapado indefinidamente en un aeropuerto.
El caso se convirtió en un ejemplo mediático de las paradojas del sistema migratorio internacional. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha señalado en diversos informes que los refugiados pueden quedar atrapados en “zonas de tránsito” cuando surgen problemas de documentación o reconocimiento legal entre distintos países.
Investigaciones académicas sobre movilidad y fronteras publicadas por la International Organization for Migration describen situaciones similares como ejemplos de “limbo migratorio”, donde las personas quedan fuera de los sistemas legales de varios Estados al mismo tiempo.
Entre la burocracia y la rutina diaria
En 1999, tras años de gestiones, Francia le concedió el estatus de refugiado y el derecho a permanecer en el país. Sin embargo, Nasseri continuó viviendo en el aeropuerto durante años, en parte por la complejidad de regularizar su situación y en parte por costumbre.
Su rutina era conocida por empleados y pasajeros. Dormía en un banco, utilizaba los baños de la terminal y recibía comida ocasional de trabajadores del aeropuerto. Con el tiempo, incluso adoptó el nombre de “Sir Alfred”, como se presentaba ante los periodistas.
Estudios sobre desplazamiento forzado y salud mental publicados en revistas como The Lancet Public Health han documentado cómo la incertidumbre prolongada en procesos de asilo puede generar fuertes impactos psicológicos y alterar la percepción del hogar o la estabilidad personal.
En 2006 Nasseri abandonó finalmente el aeropuerto tras ser hospitalizado por problemas de salud. Durante años vivió en albergues y residencias en París, financiándose en parte con el dinero recibido por los derechos de su historia.
Pero su vínculo con el lugar que lo hizo famoso nunca desapareció. En 2022 regresó al aeropuerto Charles de Gaulle, donde murió a los 77 años. Su vida, marcada por documentos perdidos y fronteras burocráticas, se convirtió en una de las historias reales más extrañas del mundo contemporáneo: la de un hombre que vivió casi veinte años en tránsito sin llegar nunca a salir del aeropuerto.

El narrador, poeta, ensayista, filólogo, pionero en la reivindicación de la llingua, expolítico y asturianista de pro, Xuan Xosé Sánchez Vicente, ha recopilado en un libro los refranes, expresiones populares, los instrumentos y todo el amplio vocabulario que gira en torno a la manzana, la sidra y la cultura sidrera que ha sido reconocida por la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad
La cultura sidrera asturiana ya es Patrimonio de la Humanidad
El 'Diccionariu de la mazana, el pumar y la sidra' del filólogo, ensayista, poeta y expolítico asturianista Xuan Xosé Sánchez Vicente es un “mapa de palabras que nos lleva al corazón mismo de la cultura sidrera asturiana”.
Refranes, expresiones populares, ritos, oficios y un trabajo lexicográfico riguroso y apasionado llevan a los lectores hasta los llagares, las conversaciones en los chigres, la tradición oral que pasa de generación en generación, sus sabores, variedades y hasta el gusto por ir a beber un culín cuando se recurre a su lectura para ver si la botella que nos sirven “déxase tomar”, “pue bebese”, “ta de pistón”, “ta qu'escoña” o “ye de bandera”; las expresiones que indican que está superbuena y que seguramente no será la primera que se tome. Ni quizá la última.
El universo sidrero
Con esta obra, patrocinada por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Deporte del Principado de Asturias, el autor nos va llevando a través de sus páginas a todo un universo sidrero.
De la 'albornia' –capa blanca que se encuentra debajo de la corteza del árbol– a la 'zapica' –jarra de madera, tallada a mano y usada para beber sidra, de varios tamaños y capacidades que van del medio litro hasta los 15– hay una riqueza de términos vinculados a cómo se cultiva la manzana, cómo se trabaja la pomarada/pumarada –plantación de manzanos–, cómo se elabora la sidra y, sobre todo, cómo se vive alrededor de esta bebida asturiana por excelencia.
El 'Diccionariu de la mazana, el pumar y la sidra' está escrito íntegramente en asturiano y hace un recorrido con imágenes por las distintas variedades de manzana –desde la 'Blanquina' a la 'Xuanina'–, las botellas de sidra de la fábrica de vidrio La Industria de Gijón/Xixón que se conservan en el Museo del Pueblo de Asturias, una corchadora manual, una espicha en un llagar de Carrandi, en Colunga, a las cestas, jarras y los vasos de sidra.
La identidad como pueblo
Con este diccionario se descubre a un Xuan Xosé Sánchez Vicente realmente erudito en la materia. La propia consejera de Cultura, Política Llingüística y Deporte, Vanessa Gutiérrez, así lo reconoce en el prólogo que escribe en asturiano –al que ya nos tiene acostumbrados– donde asegura que este libro tiene un valor especial.
“Nenguna cultura pue entendese ensin la llingua que la espresa, ensin la rede de pallabres que fai posible mirar esi mundu colos mesmos güeyos de quien lu trabaya, lu celebra y lu tresmite. La sidra –la xente, los sos oficios y ritos, la so memoria– fálase n'asturianu. Asina lo reconoz esta declaración (de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad) qu'abraza la singularidá de la nuestra cultura, cariciando la nuestra identidá como pueblu”, reconoce la consejera.
Un mapa léxico
En principio, se han editado 2.500 ejemplares que la Consejería va a distribuir en los principales equipamientos culturales del Principado, además de aquellos espacios vinculados a la cultura sidrera. Su edición se enmarca en el Programa Plurianual de acciones de preservación y promoción de la cultura sidrera asturiana, que reúne más de un centenar de medidas orientadas a fortalecer, visibilizar y garantizar la transmisión de este Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
De esta forma, la obra configura un mapa léxico que recoge, además del vocabulario, saberes y expresiones tradicionales, técnicas y oficios que conforman una forma de entender el territorio y su cultura.
De oficios, instrumentos y técnicas
No obstante, sería interesante que alguna editorial pudiera estar interesada también en esta obra de cara a ampliar su ámbito de difusión, ya que supone una herramienta esencial para investigadores, docentes, profesionales del sector, ciudadanía interesada en el patrimonio asturiano e imprescindible para los turistas que visiten Asturias y quieran conocer el universo lingüístico y cultural que rodea a la sidra.
En el 'Diccionariu de la mazana, el pumar y la sidra' no falta detalle: desde descripciones de los instrumentos, las técnicas y los procedimientos propios del llagar –desde que se maya la mazana hasta que s'echa la sidra–, a los oficios que dieron forma al ciclo sidrero a las fórmulas tradicionales que reflejan la visión cultural, social y simbólica de la sidra.
De la manzana 'blanquina' a la 'coloradona'
Más de 80 nombres de variedades de manzana, muchas de ellas vinculadas a la Denominación de Origen Protegida (DOP) están recogidas en el libro: pequeñas, grandes, tempranas, tardías, dulces, ácidas, amargas. También las define por su color: Blanquina, chata blanca, chata encarnada, coloradona. Otras llevan nombre de mujer: Xuanina, Ernestina, Marialena y también hay las variedades que se definen por un estado: Perezosa, Regona, Teórica....
El refranero popular es muy sabio y muchas expresiones vinculadas a la sidra constatan el estado de la bebida en función de quien la bebe. Por ejemplo, para los amantes de esta bebida, es un remedio infalible para “curar” los catarros y una frase que viene que ni pintada es la siguiente: “Al catarru da–y col xarru, y si ta bien agarráu, sidra o vinu calentáu”, apelando a su contribución a frenar la gripe y el catarro para entrar en calor y sudar y en otra versión: “si'l catarru ye más intensu convién tomar l'alcohol caliente!”.
'De la pipa a la tripa'
Seguimos con los refranes populares: “de la pipa a la tripa” que indica, según explica el propio Xuan Xosé Sánchez Vicente, en sentido figurado que “s'inxer o s'aprovecha inmediatamente una cosa, ensin espera, miramientu o prudencia, yá por necesidá, yá por incontinencia o por filosofía del carpe diem”. Hay otra acepción: “espresa que la meyor manera de beber la sidra ye direutamente de la espicha, y que l'embotelláu nun–y añade calidá o fai que la pierda”.
Una de las que más se suele escuchar cuando en un grupo de personas llevan ya mucha sidra encima es esta que sigue: “la sidra, pa tomalo, hai que saber mexalo” que gráficamente viene a decir que “ye, efeutivamente, llugar común el que la bona micción de la sidra ayuda a un trasiegu potatoriu abondante y a que nun se produzcan demasiado efeutos negativos nel cuerpu”. De ahí que hay que tomarla con prudencia y sin excesos.
'Ta amante' o 'Ta cantarino'
Entre las numerosas expresiones que el autor recoge en su 'Diccionariu de la mazana, el pumar y la sidra', hay muchas que definen la buena calidad de la bebida. Entre todas ellas, elegimos las más significativas por su extraordinario sabor, lo bien sienta, la buena temperatura que tiene, etcétera. La primera es la sensación del cuerpo al tomar el primer culín: “Entra bien” lo que anima a seguir bebiendo por su buen efecto y con la frase “Fai bon vasu” se dice que la sidra cumple con las condiciones de “romper, aguantar y espalmar nel vasu que se tienen como ideales”.
Pero hay muchísimas más como, por ejemplo, “Ta amante”, aquella que presta y tiene buen paladar; “Ta cantarino”, cuando la calidad de la sidra invita “a la euforia cantora”, “Tien alma” que hace referencia a la calidad de la sidra que “ta dotao del alcohol suficiente y espalma afayadizamente”; “Ye de bandera” con la que se pondera su gran calidad en grado superlativo o, entre otras expresiones, “Ye de restallu” aquella de sabor fuerte que “invita a chasquiar la llingua. Tamién se diz de lo que ye escepcional”.
Y así, un sinfín de palabras, refranes y expresiones que se suman a las numerosas propiedades organolépticas y se habla del gas, del tacto, aroma, equilibrio, etcétera.
Lo mejor es ir a un chigre o una sidrería y probar para ver si la sidra que nos pongan está “de pistón” cuando metafóricamente “estalla y fai estallar la euforia y l'allegría como estalla un pistón”, “Tien bon palu”, es decir, que es de buena calidad o “Ta qu'escoña” aquella que es superbuena para aplicar todos los conocimientos aprendidos después de leer el 'diccionariu'.

Más allá de la estética, cubrir las fachadas con cal fue durante siglos una solución sanitaria y climática que terminó definiendo la arquitectura de muchos pueblos del sur
Esta es la perla azul de Andalucía que se parece al famoso Chefchouen marroquí
Quien haya viajado por Cádiz, Málaga o la sierra de Huelva habrá visto un paisaje que se repite una y otra vez: casas completamente blancas que trepan por las laderas de las montañas. Son los famosos pueblos blancos de Andalucía, uno de los rasgos más reconocibles del paisaje del sur de España.
Pero ese color blanco tan característico no nació por una cuestión estética. La tradición de encalar las casas tiene un origen mucho más práctico que decorativo.
Durante siglos, cubrir las fachadas con cal fue una forma sencilla de combatir enfermedades, reflejar el calor del sol y mantener las viviendas más frescas en los veranos del sur.
Por eso, cuando se habla del origen de los pueblos blancos, en realidad se está hablando de una mezcla de clima, higiene y arquitectura popular.
Por qué se encalan las casas en Andalucía
La primera razón que explica por qué se encalan las casas es el clima.
Andalucía es una de las regiones más calurosas de Europa durante el verano. La cal blanca refleja gran parte de la radiación solar, lo que ayuda a que las viviendas acumulen menos calor.
Este efecto convierte el interior de las casas en espacios más frescos, algo especialmente importante antes de la aparición del aire acondicionado.
En ese sentido, encalar las casas era una solución sencilla y barata dentro de la arquitectura andaluza, adaptada a un clima seco y muy soleado.
Pero el motivo no era solo térmico.
La cal como solución sanitaria
Otro elemento fundamental para entender por qué se encalan las casas tiene que ver con la salud pública.
La cal tiene propiedades desinfectantes naturales. Durante siglos se utilizó para eliminar bacterias, insectos y malos olores.
En épocas en las que las epidemias eran frecuentes, las autoridades obligaban a encalar las casas como medida higiénica. De hecho, tras brotes de enfermedades como el cólera en el siglo XIX, muchas poblaciones reforzaron esta práctica.
Por eso el origen de los pueblos blancos también está ligado a una forma primitiva de control sanitario.
Cada cierto tiempo, los vecinos renovaban la capa de cal en las fachadas, lo que ayudaba a mantener las calles más limpias y luminosas.
El paisaje que define la arquitectura andaluza
Con el paso de los siglos, lo que empezó como una necesidad práctica terminó convirtiéndose en una seña de identidad.
Los pueblos blancos de Andalucía forman hoy una de las imágenes más icónicas del sur del país. Localidades como Grazalema, Zahara de la Sierra o Vejer de la Frontera han construido parte de su identidad alrededor de estas fachadas blancas.
Dentro de la arquitectura andaluza, el contraste entre las paredes encaladas, las tejas rojizas y las flores de colores se ha convertido en un rasgo característico.
Así, el gesto de encalar las casas ha pasado de ser una práctica funcional a un elemento estético y cultural.
Un legado que sigue vivo hoy
Hoy muchos visitantes se preguntan por qué se encalan las casas cuando recorren los pueblos blancos de Andalucía.
La respuesta es que esta tradición sigue manteniendo algunas de sus ventajas originales: ayuda a reflejar el calor, protege las fachadas y mantiene viva una técnica que forma parte del patrimonio arquitectónico.
Además, muchos ayuntamientos fomentan que los vecinos continúen encalando las casas para preservar el aspecto tradicional de los pueblos.
De esta manera, el origen de los pueblos blancos no solo explica una práctica antigua, sino también un paisaje cultural que sigue formando parte de la arquitectura andaluza actual.
Un gesto sencillo —una brocha y cal blanca— que terminó definiendo algunos de los pueblos más bellos de España.

Si la repostería europea es puro arte, la asiática no se queda atrás, y en concreto la uzbeka tiene todos estos platazos
A nadie le amarga un dulce por Asia: los 5 postres más reconocidos en todo Sri Lanka
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Uzbekistán juega en otra liga. Su historia culinaria, situada en pleno corazón de la antigua Ruta de la Seda, explica por qué los dulces uzbekos combinan miel, frutos secos y masas fritas con una tradición profundamente artesanal. Aquí el postre no es solo capricho: es hospitalidad, té compartido y celebración.
En este recorrido por la repostería uzbeka asoman nombres que cualquier viajero ha visto —o probado—: el chak-chak, la halva o el nishalda, dulces muy presentes en mesas familiares y celebraciones. Uzbekistán puede dividirse por ciudades históricas como Samarcanda o Bujará, pero hay algo que lo mantiene unido: su manera generosa de ofrecer siempre algo dulce junto al té.
1. Chak-chak
Uno de los dulces más emblemáticos de Asia Central. Se prepara con pequeños trozos de masa frita mezclados con miel caliente hasta formar una masa compacta que luego se corta en porciones.
2. Halva uzbeka
Versión local de la halva elaborada con harina tostada, mantequilla y azúcar, a menudo enriquecida con frutos secos. Es un dulce tradicional que aparece en mercados y celebraciones.
3. Nishalda
Un dulce muy particular elaborado con claras de huevo batidas, azúcar y extractos vegetales que le dan una textura ligera y espumosa. Se consume especialmente en primavera.
4. Parvarda
Pequeños caramelos tradicionales elaborados con azúcar cocido y aromatizados con limón o especias suaves. Son habituales para acompañar el té.
5. Navat
Cristales de azúcar caramelizado que se disuelven lentamente en el té. Más que un postre en sí, forman parte del ritual dulce que acompaña la bebida.
Uzbekistán demuestra que el postre también puede ser tradición compartida. Sus dulces hablan de miel, de té caliente y de una cocina donde ofrecer algo dulce es una forma de dar la bienvenida. A veces, entender un país empieza por aceptar el pequeño plato de azúcar que aparece junto a la tetera.

La reconocida artista jerezana, que inaugura el Festival Paco de Lucía en Mallorca, defiende la apertura del flamenco hacia el mainstream sin renunciar a la tradición: "La pureza la tengo en mi ADN: vengo de una casa gitana, flamenca y cantadora, y eso nadie me lo va a quitar"
La Niña de la Puebla: invidente, republicana y mujer empoderada
Cuando suena el teléfono, acaba de salir de comprar ropa para sus dos hijos. María Terremoto atiende la llamada con prisa, pero con muy buen humor, mientras se pide un café: al día siguiente viajará para inaugurar el Festival Paco de Lucía Mallorca en el Teatre Principal, una cita dedicada al maestro de la guitarra en la que compartirá escenario con Mala Rodríguez en un concierto inaugural que mezcla flamenco y rap.
A sus 25 años, la cantaora jerezana es heredera de una de las grandes sagas del flamenco. Es nieta del legendario Fernando Fernández Monje, más conocido como Terremoto de Jerez, e hija de Fernando Terremoto, dos figuras fundamentales del cante que marcaron la historia reciente del género y cuyo legado pesa, inevitablemente, sobre cualquier paso que da sobre el escenario.
La Terremoto nieta, que pisa el acelerador como un verdadero terremoto, defiende ese peso de la tradición, pero también la necesidad de abrir caminos nuevos. Con dos discos publicados —La huella de mi sentío (2018) y Manifiesto (2025)—, busca su lugar dentro del flamenco tras un renacer artístico y personal que la ha llevado a cuestionar el purismo, reivindicar la libertad creativa de los jóvenes y defender el papel de las mujeres en un flamenco que considera todavía marcado por la masculinidad y el patriarcado.
¿Qué significa para una cantaora jerezana inaugurar un festival que lleva el nombre de Paco de Lucía?
Para mí es un honor enorme, porque la admiración que le tengo —y que le tenemos todos— al maestro es inmensa. Me hace mucha ilusión y tengo muchísimas ganas.
El concierto mezcla flamenco y rap junto a Mala Rodríguez y no parece casual. En otras ocasiones ha trabajado con artistas urbanas como la andaluza Faenna, o Harto Rodríguez, que también estuvo con C. Tangana. ¿Cómo se siente al actuar con una mujer pionera del rap en España? ¿Cómo ha surgido?
Principalmente por eso mismo que comentas: es una pionera del rap español y, sobre todo, es mujer. Ha sido una mujer que siempre se ha atrevido a decir lo que le ha dado la gana, quitando ese estereotipo de que el rap es un mundo muy complicado y muy liderado por hombres. Después, porque también le tengo mucho cariño. Ya colaboré con ella en un concierto que hizo el año pasado en el Palau de la Música Catalana, en Barcelona. Tenía ganas de poder tenerla también en un concierto mío y que esté dentro de Manifiesto, que es lo que vamos a presentar.
Hablando de Mala Rodríguez y del rap, quería preguntar por el otro lado, por el lado del flamenco. Da la sensación de que vive un momento especialmente abierto a mezclarse con otros géneros, muy probablemente por una renovación generacional. ¿Cómo se está viviendo ese momento? ¿Hay realmente una mayor apertura? De hecho, hace poco se lanzó su versión de La Niña de la Escuela.
Yo creo que sí, y sobre todo seguimos en la lucha. Personalmente estoy intentando deshacerme de ciertas ataduras del flamenco puro. Al venir de una casa de cantaores y de una familia flamenca, se me hace más complicado, porque el público que tengo es flamenco y eso no quiero perderlo, por supuesto. Pero sí quiero abrirme un poco y mostrarme a otros oídos y otros ojos. Yo nací en 1999, estoy entre la generación millennial y la zeta, y mis necesidades también son otras.
Creo que estamos en esa lucha. Hay un sector dentro del flamenco más puro que a veces no nos deja sentirnos libres del todo. Yo intento apartarme de eso y no escuchar críticas. La música es muy grande y muy bonita, y está para disfrutarla y hacerla.
Sobre La niña de la escuela, tengo que decir que no me quedé muy conforme con la versión. No se produjo ni se masterizó como yo quería. Desde aquí le tengo que dar las gracias a Miguel Ángel de Black Box Mastering, que fue quien hizo la magia y arregló el tema, porque cuando me lo entregaron era un truño, con perdón. Esas cosas me dan coraje, porque quiero que todo salga impecable, sobre todo en esa lucha por acercarme al mainstream sin olvidar de dónde vengo. Pero bueno, son pasos que doy.
No me quedé muy conforme con la versión de 'La niña de la escuela'. No se produjo ni se masterizó como yo quería. Desde aquí le tengo que dar las gracias a Miguel Ángel de Black Box Mastering, que fue quien hizo la magia y arregló el tema, porque cuando me lo entregaron era un truño, con perdón
Seguro que habrá más oportunidades.
Claro. Dentro de poquito saco single otra vez y también me voy a meter a grabar un nuevo álbum que va a ser muy especial. No puedo decir nada todavía, pero seguro que lo será.
Sobre ese flamenco más purista: en ese debate tan presente, ¿existe realmente la pureza o es más bien un mito?
La pureza existe. Lo que yo no soy es parte del purismo, que para mí es otra cosa diferente. El purismo muchas veces es una cruz que se le echa al flamenco —o en este caso a mí, que vengo de una casa flamenca— y con la que te fustigan: “no te salgas de aquí”, “esto no vale porque no es flamenco”. Pero la pureza la tengo en mi ADN: vengo de una casa gitana, flamenca y cantadora, y eso nadie me lo va a quitar.
Lo que pasa es que necesito explotar mis inquietudes. Creo que mi cante es puro, igual que el de otros compañeros, pero los jóvenes también estamos buscando otros caminos y llegar a otros públicos, sobre todo gente joven. Gracias a esa amplitud que le estamos dando al flamenco, muchos jóvenes que no conocían esta música pueden acercarse más.
En ese debate sobre el purismo muchas veces aparecen sobre todo voces masculinas. ¿Sigue siendo el flamenco un mundo muy marcado por la masculinidad?
Quizás no con las mismas trabas de antes, porque antes la mujer lo tenía muy difícil. Lo he dicho en otras entrevistas y me han llovido críticas, pero me da igual. En mi propia familia ha habido mujeres cantaoras que quizá no lo fueron por el hombre que tenían al lado.
La época también era distinta, pero sí, el flamenco sigue siendo un mundo con mucha masculinidad, y de patriarcado. Y yo también quiero deshacerme de eso, porque la igualdad es de las cosas más bonitas que hay y las mujeres tenemos mucho que ofrecer.
También está la cuestión generacional. En su caso coincide además con la maternidad y una carrera artística ya consolidada. ¿Cómo se compagina todo eso en el día a día? ¿Influye la maternidad en la manera de cantar o crear?
Yo creo que sí y no. Ser madre y trabajadora —en mi caso madre y artista— es complicado. Tienes que estar en constante creación y, de las 24 horas del día, quizá no puedo dedicarle 12 a la música porque tengo dos pequeños que me reclaman. Intento compaginarlo de la mejor manera posible, aunque hay días que termino agotada y no tengo ganas de meterme en el estudio. Tengo un estudio en casa donde intento crear mis paranoias, pero no te voy a mentir: es complicado.
Ser madre y trabajadora —en mi caso madre y artista— es complicado. Tienes que estar en constante creación y, de las 24 horas del día, quizá no puedo dedicarle 12 a la música porque tengo dos pequeños que me reclaman
Muchos artistas jóvenes están protagonizando esa apertura del flamenco. ¿Qué está aportando esta generación al género?
Yo, viniendo de donde vengo, agradezco mucho el esfuerzo de mis compañeros por poner el flamenco en un sitio un poquito más mainstream y acercarlo a los jóvenes.
Es completamente necesario. La pureza siempre se mantiene, pero hay que renovarse o morir. Nosotros tenemos un poco esa llave para acercarlo a gente joven sin despreciar, por supuesto, a los cantaores y cantaoras de los que seguimos aprendiendo.
Entre el primer trabajo y Manifiesto pasaron siete años. En otras ocasiones ha hablado de dudas y de un renacer artístico. ¿Qué cambió en ese tiempo?
Entré en un mundo del que no tenía ni idea. Yo solo quería subirme a un escenario y cantar, que es lo que he soñado desde pequeña. Pero te encuentras con un mundo de gente mayor, con muchas cosas que no entiendes y con preguntas que a veces no te atreves a hacer. Quizá lo de renacer tan joven puede chocar, pero para mí lo ha sido porque me he encontrado a mí misma. Antes iba un poco como pollo sin cabeza, con muchas inquietudes, más rebelde y más salvaje.
Ese tiempo me ha dado tranquilidad para pensar las cosas y dar pasos firmes. Antes no tenía suficiente madurez. Ha sido un tiempo de encontrar mi camino y también de encontrarme como persona.
Una última curiosidad, más bonita: si su padre o su abuelo pudieran verla hoy sobre el escenario, ¿qué cree que dirían?
Mi abuelo seguramente me pondría algunas pegas, porque tenía una mentalidad muy antigua y además era un grandísimo entendido del cante. Pero espero que, desde donde esté, esté orgulloso. Y mi padre sé que me apoyaría en todo: en mis proyectos, en lo que quiero ser y en dónde quiero llegar. Aunque era un flamenco puro y ortodoxo, también tenía la mente muy abierta. Eso es lo que me consuela.

Las pesquisas apuntan a que los animales fallecieron porque dentro de la furgoneta en la que viajaban no se garantizó una ventilación adecuada ni se les proporcionaron los cuidados necesarios
Hallan a 27 perros de caza muertos en una furgoneta dentro de la bodega de un barco en el puerto de Palma
La Guardia Civil investiga a dos hombres por su presunta implicación en la muerte de 27 perros de caza durante un trayecto en ferry. Las pesquisas apuntan a que los animales fallecieron porque dentro de la furgoneta en la que viajaban no se garantizó una ventilación adecuada ni se les proporcionaron los cuidados necesarios.
En concreto, los canes fueron hallados a principios del pasado mes de noviembre en el interior del vehículo que los trasladaba en la bodega del barco. El buque, procedente de Barcelona, acababa de atracar en el puerto de Palma.
Según informa el Instituto Armado, un grupo de cazadores mallorquines contrató a una empresa de transporte de perros con sede en Catalunya para trasladar con fines cinegéticos a 36 animales desde Palma hasta Lituania y posteriormente para el regreso a la capital balear. Fue en el trayecto marítimo de vuelta a Palma cuando murieron 27 de los perros.
Tras lo ocurrido, agentes de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil en Mallorca iniciaron una investigación bautizada como operación ‘Xólotl’ para esclarecer los hechos e identificar a los posibles responsables. Las pesquisas concluyen que en el interior del vehículo no se mantuvo una calidad ni una cantidad de aire adecuadas a tenor del gran número de animales transportados. Además, durante el trayecto no se les prestaron los cuidados necesarios.
El elevado número de perros y su propia morfología provocaron una acumulación considerable de calor metabólico, humedad y dióxido de carbono dentro del vehículo, condiciones que la mayoría de los animales no pudo soportar.
Como resultado de la investigación, la Guardia Civil ha imputado a dos personas: el responsable de la empresa encargada del transporte y el conductor del vehículo, un joven de 21 años, por un presunto delito de maltrato animal. Las diligencias ya han sido remitidas al Juzgado correspondiente.

Concluye el viernes con una caída del 0,47% tras tres sesiones consecutivas de retrocesos, aunque ha sostenido el nivel de los 17.000 puntos
El Ibex cae un un 2,62% tras el ataque a Irán, su mayor descenso desde abril
El Ibex 35 cierra la semana en rojo tras tres jornadas de retrocesos. El selectivo que agrupa a las 35 mayores empresas españolas por valor en bolsa ha concluido la sesión del viernes con una caída del 0,47%, aunque se mantiene por encima de los 17.000 puntos.
En concreto, en la última sesión de la semana ha perdido 80,6 puntos, situándose en 17.059,3. En el cómputo semanal, se ha quedado prácticamente plano, porque solo se deja un 0,09% y, en lo que va de año, retrocede un 1,44 % acumulado.
Como telón de fondo, el aumento de los precios del petróleo, que no se toman un respiro; y el temor a que esto derive en una espiral inflacionista, a las puertas de las reuniones tanto del Banco Central Europeo, como de la Reserva Federal (FED en sus siglas en inglés).
En el siguiente gráfico se constata la evolución del Ibex 35 desde principios de año.
La evolución de las últimas semanas también tiñe de rojo a la mayoría de valores del Ibex. Si se mira la cotización una a una, solo dos empresas se salvan de ese paso atrás. Se trata de Endesa y, sobre todo, de Repsol que, desde el ataqué a Irán por parte de Estados Unidos e Israel ha vivido una revaloración de más del 20%.
En la siguiente tabla se resume la cotización de las empresas del Ibex en estas últimas jornadas.
El cierre de los mercados se produce tras una nueva jornada de subidas del precio del petróleo. En el caso del barril de Brent, el de referencia en Europa, llegó al final de la sesión por encima de la barrera de los 100 dólares. En concreto, por encima de 102 dólares, lo que aleja la perspectiva de un respiro en su cotización.
En el siguiente gráfico se ve la evolución de barril de Brent en los últimos meses.
Mientras, el crudo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés), de referencia en EEUU, sube casi un 1,5% a media sesión de Wall Street, hasta 97,8 dólares por barril.
En cambio, los futuros del precio de gas (el TTF que cotiza en la Bolsa de Ámsterdam) se ha mantenido ligeramente estable en la última sesión de la semana. De nuevo, en el entorno de los 50 dólares, según la cotización de cara al mes de mayo.
Mientras, el euro ha caído este viernes por debajo de 1,15, hasta el mínimo desde hace siete meses, presionado, de nuevo, por la crisis energética y el temor a un repunte de la inflación. En concreto, el Banco Central Europeo (BCE) ha fijado el último cambio de referencia del euro en 1,1476 dólares.