
Pradales carga con dureza contra la izquierda abertzale y Otegi replica que si gobiernan desaparecerán el "amiguismo" y el "clientalismo" de las instituciones
Pradales insiste a Sánchez: “¿Sacaron a Franco de su tumba y no son capaces de traer el 'Guernica' desde Madrid?”
El Aberri Eguna o día de la patria vasca de 2026 ha seguido exactamente el guion del de otros años. Las fuerzas abertzales han sido las únicas en conmemorarlo -más allá de algunas referencias de Podemos y Sumar en sendos comunicados- y lo han hecho alejados por 160 kilómetros, los que separan Bilbao de Pamplona, es decir, los actos del PNV y de EH Bildu. A modo de espejo, en Iparralde el PNB y EH Bai, las respectivas marcas de ambas formaciones, han llamado también a convocatorias diferentes, una en Urruña -celebrada este sábado- y otra en Baiona. Hacerlo de la mano es algo que no tiene “sentido”, ha llegado a decir estos días Aitor Esteban, presidente del PNV, a la luz de los “modelos” diferentes que ambas familias políticas defienden para el país. El lehendakari, Imanol Pradales, ha aprovechado también para criticar especialmente a EH Bildu en su discurso. El líder de la formación abertzale, Arnaldo Otegi, ha dicho no querer hablar de terceros, pero ha terminado por señalar que quieren “gobernar” y no “acceder a los Gobiernos” y que la diferencia entre una cosa y otra es el “amiguismo” y el “clientelismo”.
El dia de la patria vasca, a diferencia de otras celebraciones nacionales como la española (12 de octubre) o la catalana (11 de septiembre) no tiene fecha fija en el calendario, ya que se asocia desde 1932 al domingo de resurrección de la tradición católica por herencia de la historia propia del PNV, aunque también se ha querido asociar con acontecimientos nacionalistas irlandeses de esas mismas fechas. Esteban, de hecho, ha lanzado la idea de cambiar la fecha del Aberri Eguna en algunas entrevistas en los últimos días. No es tampoco una festividad oficial y, de hecho, la comunidad autónoma vasca sigue sin un día festivo como tal tras los intentos del 25 de octubre, la fecha de aniversario del Estatuto de 1979, cuando el lehendakari fue el socialista Patxi López, el único no del PNV en la historia. Hace ya años que el PSE-EE no participa en esta conmemoración.
Pradales, muy duro contra EH Bildu
El PNV ha repetido para el Aberri Eguna su formato clásico. En la Plaza Nueva de Bilbao, bajo una carpa, han tomado la palabra el líder del partido y el lehendakari, Imanol Pradales, esta vez teloneados por Maider Irujo en nombre de EGI, la organización juvenil. Ha explicado que es descendiente de Manuel de Irujo, dirigente navarro y único ministro español en la historia del partido, en plena Guerra Civil. Estaban presentes los consejeros del PNV del Gobierno de Pradales -también el independiente Juan Ignacio Pérez Iglesias- y el único de ese partido en el gabinete de María Chivite, Mikel Irujo, igualmente descendiente del ministro, así como también los dirigentes de la formación, incluida Maitane Ipiñazar, de baja por maternidad. Los simpatizantes han escuchado los discursos en sillas o de pie. Los presentes han portado pañuelos blancos conmemorativos -y muchos de ellos también pegatinas- y han ondeado decenas de ikurriñas.
El PNV ha hecho gala de su bicefalia. Si Esteban ha dicho no querer entrar en disputas con EH Bildu para centrarse en explicar qué es el Aberri Eguna para los 'jeltzales' -para ello ha recomendado sus dos entrevistas en periódicos de Vocento-, Pradales ha entrado de lleno a ello. “Hoy algunos hablarán de unidad abertzale. De actuar 'como pueblo' y de 'acuerdos de país'. Bonitos deseos… Ojalá se correspondieran con la realidad. Porque echo la vista atrás y yo me pregunto: ¿Dónde han estado estos meses cuando hemos luchado por traer a Euskadi el subsidio de paro? ¿O cuando había que pelear por los aeropuertos? ¿Qué han aportado en la operación Talgo? ¿Qué hacen para que tengamos más capacidades en migración? ¿Dónde han estado ante los continuos ataques al Concierto Económico? ¿Acaso no eran motivos para actuar en Madrid 'como pueblo'? ¿O no será que se olvidan de Euskadi cuando se juntan con los 'progresistas' españoles de la izquierda 'confederal'? ¿O a qué se dedican con los 'frentes amplios'? Muchas camisetas, muchas banderas, muchas proclamas y causas de todo tipo y condición, pero se les olvida la causa más alta y más noble para todo abertzale: la causa del pueblo vasco”, ha cargado el lehendakari. Ha ironizado también que sea noticiable que haya ikurriñas en actos populares y, de hecho, ha desplegado una en la tribuna de oradores, recordando que hace medio siglo seguía siendo un símbolo ilegal.
Esteban, por su parte, ha recordado que en 2026 se cumplen 500 años del fuero viejo de Bizkaia, 150 de la abolición foral y 90 del inicio de la Guerra Civil. Y ha explicado el motivo por el que celebran el Aberri Eguna de un país que ha llamado “Euskadi”. “Porque somos abertzales, porque somos jelkides. No odiamos lo que es distinto, no odiamos lo que no somos. Respetamos a quienes no son o piensan como nosotros y nosotras: aquí, en nuestro país, y fuera. No tenemos miedo a la diferencia. Porque sabemos quiénes somos. Y un pueblo que sabe quién es no necesita imponerse a nadie. Somos un pequeño país que quiere seguir viviendo su identidad”, ha señalado en unas palabras en las que ha intercalado el euskera y el castellano.
Esteban, que ha recordado que un año habrá elecciones municipales y forales “decisivas”, ha aprovechado el Aberri Eguna para defender un PNV “abertzale, centrado y dialogante”, para poner en valor también la “colaboración público-privada”. Ha recordado también la importancia de instituciones ya conseguidas -ha citado EiTB, la Ertzaintza y Osakidetza- y que el suyo es el partido que mejor defiende el autogobierno. “Remamos a favor, no en contra de nadie. Y eso es lo que marca la diferencia: construir en lugar de bloquear, avanzar en lugar de dividir”, ha manifestado.
El líder del PNV se ha referido brevemente a las conversaciones para superar el Estatuto de 1979. Lo ha llamado “nuevo estatus”. El proceso se lanzó en 2012 y, después de varias legislaturas sin resultados, ahora está en una fase de conversaciones con EH Bildu y con los socialistas. “Vamos a poner todo para conseguir un acuerdo. Pero ese acuerdo tiene que suponer un salto real. Un salto real en reconocimiento nacional, arbitraje y presencia exterior”, ha apuntado.
Pero ha avisado: “Que no se nos olvide que nuestro autogobierno, nuestros derechos, no están garantizados. No creamos que está asegurado que pase lo que pase, elijamos lo que elijamos, todo lo que tenemos y apreciamos va a mantenerse. Eso no es así. Menos en estos tiempos de zozobra. No hay nada irreversible. No hay nada asegurado para siempre. Hay que luchar por aquello que quieres. Lo hicieron nuestros mayores y las generaciones actuales cometerían un error si se durmieran en los laureles. Si otros dieron todo para que hoy tengamos esto, lo mínimo que nos toca es darlo todo también”, ha indicado.
EH Bildu y la “revolución de la honestidad”
El parlamento de Otegi en Pamplona, en el parque de la Taconera, ha arrancado casi a la vez que terminaba el de Esteban en Bilbao. Venía precedido de una marcha con miles de personas procedentes de los cines Golem en la que a las ikurriñas les acompañaban otras banderas, principalmente navarras. Otegi, en vista de que su público se escoraba hacia la sombra, ha bromeado que en el país que llegaría si gobiernan PP y Vox o todos estarían “cara al sol” o “todos a la sombra”, en referenica a la cárcel. El líder de EH Bildu ha saludado a los “presos políticos”, incluyendo a los de ETA en esa categoría.
Otegi parecía conocer lo manifestado por el PNV. “Nosotros hablamos de nosotros y todos los demás también hablan de nosotros”, ha bromeado en euskera, idioma que ha intercalado con el castellano. Sin mencionar al PNV, sí ha señalado después una aspiración de “gobernar” y no solamente de ocupar sillones. “Somos inflexibles. Nosotros no aspiramos a estar en los Gobiernos. Aspiramos a gobernar. Y a cambiar las políticas públicas. Y aspiramos también a que se produzca una revolución de la honestidad en las viejas instituciones de la vieja Euskal Herria. La EH Bildu que tiene un proyecto de liberación nacional y social quiere también decir alto y claro que en nuestra Euskal Herria no hay lugar ni para el amiguismo, ni para el enchufismo ni para el clientelismo. No es nuestra Euskal Herria. Y quizás ésa sea una de las razones por las que no nos quieren en los Gobiernos. No vamos a estar en los Gobiernos para hacer lo mismo. Vamos a estar en los Gobiernos para hacer políticas públicas que pongan a la gente en el centro”, ha explicado.
La formación abertzale ha saludado a sus invitados del “Estado español” -en las horas previas se había mencionado a Más Madrid, ERC, BNG o Compromís- y también de países como Cuba o Palestina. Otegi ha dedicado buena parte de su intervención a criticar la guerra y el “imperialismo”, y ha recordado con insistencia que en el referéndum de entrada en la OTAN no hubo mayoría a favor en Álava, Bizkaia, Gipuzkoa y Navarra.
Sobre la independencia, y al lado de grandes pancartas en favor de una “república vasca” de siete territorios, Otegi ha retomado su metáfora del Everest, una cima que hay que hollar habiendo superado gradualmente varios campamentos previos. Ese futuro país independiente lo compondrían todos los que “viven y trabajan” aquí y llevaría las etiquetas de “laico, feminista, socialista, democrático y ecologista”, ha enumerado Otegi, que ha apelado a las “mayorías populares” como combustible para seguir ascendiendo el Everest.
Según Otegi, EH Bildu es la fuerza que más se parece a la realidad social vasca y ha ironizado que han 'captado' para la causa a la famosa cantante italiana Laura Pausini, que tras su reciente concierto en Pamplona agradeció la acogida a los “vascos”. “Laura Pausini también debe ser de EH Bildu. Joder, Joseba Asiron, la que estamos liando en Iruñea”, ha bromeado Otegi, dirigiéndose al alcalde de Pamplona, presente en el acto al igual que otros dirigentes de la formación abertzale.

En su visita a la Real Maestranza no ocupará los puestos de los maestrantes ni las localidades institucionales. PACMA lamenta que con su presencia se respalden los actos de maltrato animal
Regatas, amigos y mariscadas sin superar los 183 días para Hacienda: las visitas de Juan Carlos I a España desde que se exilió
El rey emérito Juan Carlos I reaparecerá este Domingo de Resurrección en la Real Maestranza en Sevilla coincidiendo con la vuelta del diestro Morante de la Puebla al coso taurino. Un cartel que lo completa Roca Rey y David de Miranda y que dará comienzo a partir de las 18.30 horas en una de las citas más importantes de la temporada.
La información, adelantada por Mundotoro, menciona que no ocupará el tradicional palco de los maestrantes ni una localidad institucional. Tampoco ha trascendido quién será su acompañante en la tarde. Aficionado a las corridas de toro, el emérito contemplará la destreza del recién nombrado Medalla de Andalucía a la Cultura y al Patrimonio 2026.
La pronta visita ya despierta algunas reacciones, como la de PACMA. Desde la organización lanzan un comunicado en el que expresan “su rechazo” ante el regreso del emérito, ya que “supone una nueva exaltación pública del maltrato animal”. Su presidente nacional, Javier Luna, resalta que “la sociedad española está avanzando en términos éticos mucho más rápido que las instituciones y, desde luego, que determinadas figuras públicas que siguen en su misma línea, aunque les haya costado su imagen”. En este sentido, recuerda el episodio de los elefantes de Botsuana en 2012 y exige “un posicionamiento claro de las instituciones contra la caza real y en favor del bienestar animal”.
183 días al año
Juan Carlos I se marchó por sorpresa en agosto de 2020. Al principio, y en un contexto de pandemia, se mantuvo casi dos años sin pisar suelo español. Permaneció en la capital de Emiratos Árabes Unidos mientras la Fiscalía de su país le investigaba por posibles delitos fiscales. Desde que en 2022 el Ministerio Público archivó esas pesquisas –no porque no cometiera los hechos, sino porque consideró que estaban prescritos o que le amparaba su inviolabilidad–, tardó apenas dos meses en visitar España.
Sean para acudir a regatas, a consultas médicas o a celebraciones familiares, los viajes del rey emérito a España siempre han sido de unos pocos días y sin pernoctar en el Palacio de la Zarzuela ni en ninguna otra dependencia del Estado. Si superase los 183 días al año en el país, tendría que pagar aquí sus impuestos, algo que no hace desde que vive en Abu Dabi, salvo por las dos regularizaciones con las que pagó más de cuatro millones de euros para evitar una imputación por fraude fiscal.
Cabe recordar que a raíz de la desclasificación de los documentos sobre el 23F, el PP reiteró su deseo de que el rey emérito regresase a España. Sin embargo, la propuesta no fue secundada por el resto de partidos y, desde Casa Real, se respondió con que podía volver cuando quisiera, pero con una condición: que también fije su residencia fiscal en el país que reinó durante casi 40 años y que ha seguido visitando a menudo desde que lo cambió por Abu Dabi.

Un oficial de la Fuerza Aérea cuyo avión de combate había sido derribado en Irán fue rescatado por las fuerzas especiales en una misión en la que participó la CIA, según han informado varios medios estadounidenses
Trump anuncia el rescate del coronel estadounidense desaparecido en territorio iraní
El segundo miembro de la tripulación de un avión de combate derribado en Irán fue rescatado durante la pasada noche por comandos estadounidenses, poniendo fin a una frenética búsqueda de dos días después de que el avión de guerra se estrellara, según ha anunciado Donald Trump, que ha sacado pecho de la operación.
El viernes, Irán derribó un caza F-15 estadounidense sobre el suroeste del país. Uno de los dos tripulantes fue rescatado, pero el otro, coronel y oficial de sistema de armas, permaneció desaparecido, lo que desató un operativo que Trump ha calificado como “una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces de la historia”. El presidente de EEUU ha asegurado en Truth Social que el piloto está “gravemente herido”, cuando en su primera publicación apuntó que estaba simplemente “herido”, y ha añadido que el ejército iraní le buscaba “intensamente, con un gran número de efectivos”.
La Guardia Revolucionaria iraní ha indicado que varias aeronaves fueron destruidas durante la operación de rescate estadounidense y asegura que la misión “fracasó por completo”, según los medios del país. “Las aeronaves invasoras del enemigo en el sur de Isfahán, incluidos dos helicópteros Black Hawk y un avión de transporte militar C-130, fueron alcanzadas”, ha afirmado el portavoz del Cuartel General Central Jatam al-Anbiya, el coronel Ebrahim Zolfagari, según la agencia Tasnim, afín a la Guardia Revolucionaria. Los medios estatales han difundido imágenes de restos calcinados y humeantes esparcidos por una zona desértica.
Escondido en una montaña
Según Trump, el aviador se encontraba “tras las líneas enemigas en las traicioneras montañas de Irán” y el rescate se produjo “a plena luz del día”.
Varios medios estadounidenses están publicando este domingo los detalles de una misión que etiquetan de arriesgada. Según recoge el New York Times citando un alto mando militar, tras eyectarse del F-15E, el oficial se escondió en una grieta de la montaña y eludió a las fuerzas iraníes durante más de 24 horas, llegando incluso a subir a pie una cresta de más de 2.000 metros.
Al principio, EEUU desconocía su paradero, pero la CIA localizó su escondite, según han informado diferentes medios del país. De acuerdo con Axios, que cita un alto cargo de la Administración Trump, la CIA tardó más de un día en localizar al piloto desaparecido y lanzó una campaña de desinformación en Irán para dar la impresión de que había sido encontrado, con el fin de engañar a las fuerzas iraníes sobre el terreno. “Era como buscar una aguja en un pajar”, dice la fuente citada en la información, que es similar a la publicada por el Washington Post, que indica que la CIA compartió los datos de ubicación con el Ejército y la Casa Blanca, y Trump ordenó la misión de extracción.
El New York Times detalla que el aviador fue rescatado por las Fuerzas de Operaciones Especiales estadounidenses (del Navy SEAL Team 6) en una misión llevada a cabo la noche del sábado que llevó a los comandos a adentrarse en territorio enemigo. En el operativo, según informa el mismo medio citando fuentes del Gobierno, participaron cientos de efectivos además de decenas de aviones y helicópteros.
Dos altos mandos militares han contado al diario que aviones de ataque estadounidenses lanzaron bombas y abrieron fuego contra convoyes iraníes para mantenerlos alejados de la ubicación del aviador mientras las fuerzas estadounidenses se dirigían hacia el lugar.
Aviones destruidos
Reuters también señala que el operativo de rescate “se topó con una feroz resistencia por parte de Irán”. La agencia informó el viernes de que dos helicópteros Black Hawk que participaban en la búsqueda fueron alcanzados por fuego iraní, pero lograron escapar del espacio aéreo iraní.
Una fuente del Gobierno de EEUU sostiene al mismo medio que, mientras trasladaban al oficial desde las cercanías de una montaña a un avión de transporte estacionado en Irán, las fuerzas estadounidenses tuvieron que destruir al menos una de las aeronaves debido a una avería, pero muchos detalles de la operación siguen sin estar claros.
El Wall Street Journal informa, por su parte, de que las fuerzas de EEUU destruyeron dos aviones de operaciones especiales MC-130J tras sufrir problemas que la fuente consultada por el diario no ha explicado. Cada una de estar aeronaves cuesta más de 100 millones de dólares, según el WSJ.
Por otra parte, un responsable de seguridad de Israel ha indicado a Reuters que su país prestó asistencia en materia de inteligencia a Estados Unidos durante la operación y suspendió sus ataques en la zona para facilitarla.

Mejora la población gracias a la conservación de bosques y medidas ambientales
Cómo las ciudades pueden resultar clave para salvar a la mariposa monarca
El aumento de la mariposa monarca en los bosques mexicanos refleja el impacto de las políticas de conservación, aunque la especie sigue amenazada por el cambio climático, los pesticidas y la pérdida de hábitat.
Sin embargo, el último año la especie ha sufrido un respiro inesperado. Según datos publicados por WWF México, la superficie ocupada por estos insectos en sus zonas de hibernación en el país aumentó un 64% en el invierno de 2025-2026, alcanzando las 2,93 hectáreas frente a las 1,79 del año anterior, el nivel más alto desde 2018.
Este dato es especialmente relevante para una especie como Danaus plexippus, considerada en riesgo por su drástica caída en las últimas décadas. Cada año, millones de ejemplares recorren cerca de 4.800 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de México, protagonizando una de las migraciones más impresionantes del planeta.
Claves de la recuperación
Uno de los factores más importantes ha sido la mejora en la protección de los bosques dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, donde la tala ilegal ha caído de forma drástica en los últimos años. Según WWF, se ha pasado de cientos de hectáreas afectadas a apenas 2,55 hectáreas entre 2024 y 2025.
Esta reducción responde a políticas de conservación más estrictas y a la colaboración entre comunidades locales, autoridades y organizaciones internacionales. La mariposa monarca se ha convertido, de hecho, en un símbolo de cooperación entre México, Estados Unidos y Canadá.
Otro elemento clave ha sido el clima. Según el informe conjunto de WWF y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, condiciones más favorables durante la migración y la hibernación han permitido una mayor supervivencia. Pese a ello, la recuperación sigue siendo limitada. La población actual está muy lejos de los niveles históricos: en 1995 ocupaba más de 18 hectáreas, frente a las menos de 3 actuales. Según el U.S. Fish and Wildlife Service, serían necesarias al menos 6 hectáreas para garantizar la supervivencia de la especie a largo plazo.
El principal problema se encuentra fuera de México. En Estados Unidos, el uso intensivo de herbicidas ha reducido el algodoncillo, la planta esencial para la reproducción de la especie. Sin ella, las orugas no pueden desarrollarse, lo que limita el crecimiento de la población. A esto se suma la presión sobre los bosques mexicanos, especialmente por la expansión agrícola. Aunque la tala ilegal ha disminuido, la pérdida de hábitat sigue siendo una amenaza constante.
Aun así, el aumento del 64% marca un punto de inflexión. Demuestra que la conservación funciona, pero también que el equilibrio es frágil. El futuro de la mariposa monarca dependerá de mantener estos esfuerzos en todo su recorrido migratorio.

A pesar de esta creencia, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad
Ni milagros, ni suplementos: una nutricionista indica qué alimentos ayudan a retrasar el envejecimiento de la piel
Todos hemos oído decir en algún momento el dicho de que “el tiempo lo cura todo”. A menudo solemos usarlo como consuelo tras una pérdida, un desengaño amoroso o un trauma. Pero, ¿de verdad el tiempo cura las heridas? ¿O necesitamos algo más que dejar pasar el tiempo para sanar? La curación es un proceso activo, que viene moldeado por la memoria y la regulación emocional, lo que daría sentido a los límites de esta creencia popular.
A simple vista, el tiempo parece ser el mejor remedio. La vida continúa su camino, el dolor se desvanece y aprendemos a adaptarnos. Sin embargo, algunas heridas emocionales persisten, no desaparecen con el tiempo e, incluso, pueden intensificarse si no se tratan, porque en realidad no tienen fecha de caducidad. Como reconoce María Bernardo, psicóloga general sanitaria, “el tiempo por sí solo no cura como si fuera un medicamento, lo que hace en la mayoría de los casos es crear distancia, es decir, bajar la intensidad emocional, la herida deja de estar ‘abierta’ y el cerebro deja de interpretar el hecho como una amenaza inmediata”.
Como admite Bernardo, esa “percepción de distancia respecto a la amenaza permite recuperar rutinas y pensar con más claridad y abre el espacio mental y la perspectiva necesaria para que podamos curar”. Sin embargo, y aunque la intención detrás de esta frase puede ser reconfortar o alentar, simplifica el complejo proceso de recuperación.
Implica que el paso del tiempo por sí solo traerá alivio, cuando en realidad, la sanación a menudo requiere esfuerzo activo, apoyo y recursos. Como advierte la especialista, que la “emoción se vuelva menos intensa no significa que el tema esté resuelto”. El tiempo puede ser un ingrediente más en el proceso de sanación, pero no es la clave. El verdadero valor del tiempo está en cómo usamos esa distancia.
Olvidar no significa sanar: los límites de dejar pasar el tiempo
Detrás de este dicho popular se puede esconder la idea de que la sanación es un proceso natural e inevitable que ocurre simplemente con el paso del tiempo. Pero, aunque ayuda a que las emociones se calmen, no es una poción mágica e incondicional. Problemas como la ansiedad o el trauma no son inconvenientes temporales que se resuelven solos, son experiencias complejas que pueden afectar todos los aspectos de la vida de una persona.
Es fundamental, como matiza Bernardo, tener en cuenta que “olvidar no es lo mismo que sanar”. Cuando dejamos de pensar de manera activa en algo, en realidad “el cuerpo y la mente siguen reaccionando y, por tanto, aparecen disparadores, ansiedad, tristeza, hipervigilancia o evitación sin entender muy bien por qué”, explica la psicóloga.
Cuando el tiempo se usa bien para sanar heridas es porque hacemos algo específico con él. Le damos forma para realizar un trabajo interior. “Sanar implica algo más profundo: poder recordar lo vivido sin que arrastre emocionalmente y sin que condicione de forma intensa el funcionamiento cotidiano de la persona, que la herida se cierre aunque quede una cicatriz”, explica Bernardo.
Sanar el dolor o una pérdida no es una carrera de velocidad. Si bien el tiempo ayuda a silenciar y a evitar el malestar inmediato, si la “emoción no se procesa, no desaparece, sino que se expresa por otras vías: irritabilidad, somatizaciones, insomnio, conductos compulsivas, dificultades en relaciones o miedo a repetir la experiencia”, matiza Bernardo.
Dejar pasar el tiempo, sin más, y esperar que todo fluya y todo pase, es no enfrontarse al problema y solucionarlo de raíz. Detrás de esta creencia subyace la suposición y la expectativa de que, con el tiempo, el dolor de una experiencia dolorosa desaparecerá.
Pero no es así: si el tiempo fuera una panacea para el dolor emocional, todos los que alguna vez lo hemos experimentado sanaríamos con el tiempo. Sin embargo, hacerlo puede “convertirse en una forma de aplazamiento”, advierte Bernardo, que reconoce que “cuando depositamos toda la responsabilidad en el paso del tiempo es fácil caer en la evitación: no hablar del tema, no tomar decisiones necesarias, no pedir ayuda o no revisar patrones que se repiten. Esta evitación mantiene y empeora el malestar a largo plazo”.
El tiempo por sí solo no basta: lo que hacemos con él, sí
La idea de que el tiempo por sí solo lo puede solucionar todo es simplista y falsa. Sí nos da distancia de los sucesos dolorosos porque disminuye la intensidad de los pensamientos, sentimientos y reacciones ante la pérdida, la ruptura o un evento traumático. Pero esto no significa que lo hayamos superado solo porque hayan pasado las semanas, los meses y los años. Sí ayuda cuando “la herida está muy reciente y el sistema emocional está ‘en alerta’”, reconoce Bernardo.
El tiempo nos da espacio y la calma necesarios “para integrar lo ocurrido y tomar decisiones con más claridad”, afirma la especialista. Pero no funciona si no lo acompañamos de intención y apoyo, de un proceso activo e intencional que nos permita reconocer e identificar los sentimientos. “El tiempo es más útil cuando va acompañado de ciertos procesos, como poner palabras a lo vivido —hablarlo o escribirlo—, darle sentido, permitir el duelo si hay una pérdida y recuperar rutinas que devuelvan estabilidad”, reconoce Bernardo.
El tiempo ayuda cuando alguien “hace algo con lo vivido, es decir, lo entiende, lo integra, le pone palabras, lo coloca en su historia y recupera sensación de control. Esto puede conseguirse con apoyo, reflexión, terapia o cambios concretos, pero en ocasiones el dolor simplemente queda en modo ‘pausa’ y reaparece más adelante en forma de ansiedad, irritabilidad, tristeza o bloqueos”.
La forma en la que usamos el tiempo sí puede ayudarnos, como “cuando se hacen pequeños actos de cierre que marcan un antes y un después, como conversaciones pendientes, límites, cambios de hábitos o despedidas simbólicas”. Para Bernardo, la clave está en “no dejar toda la responsabilidad al tiempo, sino en aprovecharlo sabiamente”.