
Diseñado en el siglo XVIII, este espacio central conserva funciones sociales históricas y sigue siendo un referente cultural dentro del casco antiguo de la ciudad
La obra maestra del gótico civil europeo, reconocida por la UNESCO y que puedes disfrutar en el corazón de València
La Plaza Mayor de Salamanca ocupa el centro del casco histórico de la ciudad castellano-leonesa y constituye uno de los espacios urbanos más representativos del barroco español. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando el Ayuntamiento promovió la construcción de un recinto porticado que sustituyera al antiguo mercado abierto existente en la zona. Desde su conclusión, el lugar ha mantenido su condición de punto de encuentro y escenario de actividades públicas.
El proceso de construcción se desarrolló entre 1729 y 1755, con un proyecto inicial que fue diseñado por el arquitecto madrileño Alberto de Churriguera. Tras su fallecimiento, la dirección pasó a Manuel de Lara Churriguera y, posteriormente, el arquitecto compostelano Andrés García de Quiñones asumió la supervisión de la fase final. La culminación de las obras consolidó un espacio urbano concebido para organizar las funciones cívicas en un entorno definido arquitectónicamente.
La plaza forma parte de la Ciudad Vieja de Salamanca, inscrita en 1988 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Además, cuenta con la declaración de Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento desde 1973. Ambos reconocimientos responden a su valor histórico y arquitectónico dentro del conjunto urbano salmantino. El recinto continúa desempeñando funciones sociales, culturales y administrativas, manteniendo la configuración establecida en el siglo XVIII.
La Plaza Mayor de Salamanca, historia y patrimonio
Antes de la construcción actual, el espacio estaba ocupado por una amplia explanada utilizada como mercado junto a la antigua Puerta del Sol de la muralla y próxima a la iglesia de San Martín. Desde el siglo XV fue conocida como plaza de San Martín y llegó a extenderse por un área muy superior a la que ocupa hoy, abarcando sectores que corresponden a las actuales plazas del Mercado, del Corrillo y del Poeta Iglesias. En ese lugar se concentraban actividades comerciales, celebraciones públicas y otros actos propios de una plaza mayor medieval. Con el paso del tiempo, la necesidad de ordenar el espacio derivó en el proyecto barroco que dio lugar al recinto actual.
La construcción iniciada en 1729 definió un cuadrilátero irregular adaptado al trazado previo de las calles. El perímetro está formado por edificios de tres alturas con soportales continuos en la planta baja. El conjunto suma 88 arcos de medio punto sostenidos por pilares y organiza un espacio central abierto de aproximadamente 6.400 metros cuadrados. En el lado norte se sitúa el Ayuntamiento, cuya fachada integra espadaña con campanas y reloj. El diseño responde principalmente al barroco, aunque incorpora rasgos de transición hacia el neoclasicismo, visibles en la regularidad compositiva y en la disposición de balcones alineados.
Las fachadas están revestidas con piedra caliza característica de la arquitectura salmantina que adquiere tonalidades doradas con la luz solar. En las enjutas de los arcos se distribuyen medallones esculpidos con figuras históricas vinculadas a España y a la ciudad. Entre ellos se encuentra el dedicado a Miguel de Unamuno, quien fue rector de la Universidad de Salamanca y describió la plaza como: “Es un cuadrilátero. Irregular, pero sorprendentemente armónico”. Su presencia en el conjunto refleja la relación entre el espacio urbano y la tradición intelectual salmantina.
La protección patrimonial de la Plaza Mayor se formalizó en 1973 con su declaración como Bien de Interés Cultural. Posteriormente, en 1988, el casco antiguo de Salamanca fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta distinción reconoce el valor histórico y arquitectónico del conjunto urbano, que incluye, entre otros elementos destacados, las dos catedrales, la Casa de las Conchas, el Convento de San Esteban, las Escuelas Mayores y la propia Plaza Mayor como uno de sus espacios centrales.

Para preparar esta joya de la gastronomía gallega necesitaremos unos pocos ingredientes y bastante paciencia; la empanada es uno de esos platos de origen humilde que con unas serie de pautas puede convertirse en una receta irresistible
Arroz con leche casero: la receta tradicional para conseguir un postre cremoso y rápido
La gastronomía ocupa un lugar central en Galicia, en su día a día y en todas sus fiestas populares. La cocina gallega, con un sinfín de platos y sabores, es uno más de sus reclamos turísticos. Desde el famoso pulpo a feira, pasando por sus pimientos de padrón, sus almejas, sus percebes y otros mariscos, el delicioso lacón con grelos, la tortilla de Betanzos o el caldo gallego, a la caldeirada de pescado, las filloas, su tarta de Santiago, un elenco muy amplio de quesos tradicionales o sus vinos a la archiconocida empanada gallega, uno de sus símbolos más característicos.
De bacalao, de bonito, de zamburiñas, sardinas, pulpo, cerdo, pollo o incluso de queso o vegetales, el de la empanada gallega es todo un mundo por descubrir. Y aunque quizás las de marisco o bonito sean las más conocidas y demandadas, en su origen se preparaban con cualquier alimento que se tuviera al alcance. Hunden sus orígenes ya en el siglo VII, en la época de los godos. La empanada, al estilo de las empanadillas argentinas o la calzone italiana (es decir, masa de pan rellena de algunos ingredientes), era una comida perfecta para los viajeros. Alcanzaron tanta popularidad que aparecen nombradas en las Cántigas de Santa María, de Alfonso X. Sin embargo, su origen exacto no está claro y en sus principios era más bien una hogaza de pan rellena de ingredientes, hasta que con el paso de los años la masa se perfeccionó y llegó a su forma plana.
Manjar de peregrinos, aparece esculpida en un detalle del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, en una representación del Juicio Final, en el que se aprecia una figura con una serpiente al cuello intentando tragar una empanada.
Su preparación no es muy diferente a la del pan. Necesitaremos harina de trigo, aceite y agua, además de algún que otro ingrediente más, aunque algunas —en especial en las Rías Baixas— también se preparan con maíz. Suelen tener entre 20 y 30 centímetros de diámetro, redondas o rectangulares, ser bastante finas y armarse con distintos ingredientes pero casi siempre sobre una base de sofrito de cebolla y pimientos; casi nunca de tomate.
Aceite, agua, harina y algún ingrediente secreto
Para preparar esta joya de la gastronomía gallega necesitaremos pocos ingredientes y bastante paciencia para el amasado y el fermentado. La empanada es uno de esos platos de origen humilde que con buenos ingredientes puede convertirse en una receta irresistible. Para ponerte manos a la obra, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 450 gramos de harina de fuerza de trigo
- Unos 90 gramos de manteca de cerdo
- Unos 50 gramos de aceite de oliva virgen extra
- Levadura fresca, 25 gramos
- 40 o 50 gramos de vino blanco
- La misma cantidad de agua tibia
- Una cucharada de postre de sal
- Dos huevos (uno lo usaremos para la masa y el otro para la superficie)
Lo primero que haremos será calentar el agua para que esté tibia. En un recipiente si queremos evitar manchar demasiado, o directamente en la encimera de la cocina, vertemos la harina y formamos con ella una montaña de harina a la que haremos un agujero en medio, con la forma de un volcán. En ese orificio incorporaremos los demás ingredientes: el huevo, la sal, el vino, el agua, el aceite de oliva, la manteca y la levadura a trocitos.
Desde dentro hacia fuera iremos removiendo todos los ingredientes y mezclando muy bien con la ayuda de un tenedor o directamente con la mano para que todo se integre y se vaya formando la masa. El proceso puede alagarse hasta diez o quince minutos o hasta que veamos que la masa ha dejado de estar pegajosa y ya está uniforme, es manejable y no se nos queda pegada en las manos ni en la superficie de trabajo.
Una vez llegados a este punto lo que haremos será darle forma de bola y meterla en un recipiente untado con un poco de aceite de oliva para que no se pegue ni se forme costra. Tapamos con un trapo o con film transparente para ayudar a mantener la humedad durante la fermentación y dejamos levar una hora aproximadamente. El tiempo exacto dependerá de la temperatura ambiente. Si hace frío, la masa tardará más y el tiempo es cálido, fermentará más rápido. En ese rato, doblará su volumen y será la señal para identificar que ya está lista para rellenar.
Antes de pasar al relleno, tendremos que asegurarnos de que la masa pierde todo el gas que ha acumulado durante la fermentación, para lo que procederemos a un breve amasado. Hacemos dos particiones, una más grande que la otra, las volvemos a bolear para dejarlas de nuevo unos cinco minutos de reposo. Y ya podemos estirarlas con un rodillo. Las tendremos que dejar bastante finas. Un truco para evitar que en este paso se reseque mucho la masa es estirarla entre dos papeles vegetales. De esta forma también nos resultará más sencillo mover la masa de un sitio a otro. Ahora ya solo quedará rellenar con los ingredientes que hayamos escogido, sellar la empanada y hornear.
Empanada con harina de maíz
La empanada con harina de maíz también es muy popular en Galicia. Muy rica de sabor, es más laboriosa de preparar porque al no contener gluten el maíz no se puede estirar la masa de la misma manera y hay que ir juntando trozos pequeños que vamos aplanando entre las manos. Una ventaja de esta masa es que no utiliza manteca de cerdo, por lo que es ideal para dietas veganas. Estos son los ingredientes que necesitarás para una decena de raciones:
- Unos 500 gramos de harina de maíz
- 100 gramos de harina de fuerza (si eres intolerante al gluten puedes usar otra apta)
- Unos 80 gramos de aceite de oliva
- 200 gramos de agua templada
- Unos 40 gramos de levadura fresca
El proceso es básicamente el mismo. Hacemos una montaña con la mezcla de harinas y en el medio introducimos el resto de ingredientes que iremos amasando con las manos hasta que quede una masa lo más moldeable posible. Hacemos una bola y dejamos reposar igualmente una hora. Lo que varía es la forma de preparar las láminas de la empanada. Lo que vamos a hacer es mojarnos las manos para tenerlas húmedas e iremos cogiendo fragmentos de la masa y aplastando con las manos. Los iremos colocando en una fuente con papel vegetal y poco a poco iremos uniendo todos los trozos hasta tener toda la superficie cubierta. Rellenamos con los ingredientes escogidos y repetimos la misma operación para la tapa de la empanada.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el SMI de 2026, que sube un 3,1%, y para el que se aprueba también una deducción para que Hacienda devuelva a quienes lo cobran el IRPF
Pedro Sánchez se suma a la firma de la subida del salario mínimo a 1.221 euros entre Trabajo y los sindicatos
El salario mínimo interprofesional (SMI) se sitúa en 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas. El Gobierno de coalición ha aprobado la nueva cuantía de 2026 en el Consejo de Ministros de este martes, firmado ayer por Trabajo con los sindicatos mayoritarios ante la presencia inédita del presidente Pedro Sánchez. El SMI un 3,1% respecto a 2025, lo que suponen 37 euros más al mes. Además, el Ejecutivo ha aprobado de nuevo una deducción fiscal para evitar que estos trabajadores no paguen IRPF.
“La subida es espectacular en los últimos años”, ha destacado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, del 66% desde 2018. “No ha pasado nada en España, no hemos destruido nada, sino que hemos alcanzado a cifras de ocupación récord que nunca hemos tenido el país, superando los 22,5 millones de personas trabajadoras”, ha añadido.
La subida del salario mínimo “es una decisión política consciente: que el trabajo permita vivir con dignidad”, ha afirmado Elma Saiz, la ministra de la Seguridad Social y portavoz del Gobierno.
A continuación, recogemos algunas de las preguntas más recurrentes en relación a la subida del salario mínimo.
¿Cuánto sube el salario mínimo?
El SMI aumenta un 3,1% respecto a 2025, para compensar el aumento de los precios del pasado año (2,9%) y proteger así el poder adquisitivo de sus perceptores.
El salario mínimo aumenta así 37 euros al mes, pasando de 1.184 euros brutos a 1.221 euros brutos mensuales por una jornada completa en 2026, que se pagan en 14 pagas. Alcanza los 1.424,5 euros mensuales en caso de que se pague en doce pagas. En términos anuales, el SMI alcanza los 17.094 euros.
Desde 2018, el Gobierno ha aumentado un 66% el SMI, desde los 735 euros mensuales vigentes cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa.
¿Los 1.221 euros son brutos o netos?
Brutos. Por tanto, el salario neto que el trabajador recibe en su cuenta bancaria es algo inferior.
A las cantidades brutas hay que descontar las cotizaciones sociales a la Seguridad Social (para la protección social por desempleo o enfermedad, por ejemplo). Y, en un primer momento, también la retención mensual de IRPF, aunque luego Hacienda devolverá estas cuantías en la declaración de la renta a sus perceptores.
Aproximadamente, la cuantía neta que recibirán los trabajadores finalmente rondará los 1.140 euros al mes en 14 pagas.
¿Desde cuándo se aplica la subida del salario mínimo?
Como ha hecho en los últimos años, el Gobierno ha aprobado la nueva cuantía del salario mínimo con efectos retroactivos desde el 1 de enero de este año.
Así, las empresas deberán abonar el nuevo salario mínimo de 1.221 euros al mes a partir de ahora y, además, abonar una paga con el aumento correspondiente al mes de enero.
¿Quién recibe el SMI?
Hay cifras muy dispares sobre quiénes cobran el salario mínimo, incluso dentro del propio Gobierno. El Ministerio de Trabajo cifra en casi 2,5 millones de personas trabajadoras, alrededor del 13% del total de personas asalariadas. Entre ellas, destacan las mujeres, casi el 66%, según el departamento de Yolanda Díaz, más de 1,6 millones de trabajadoras, y los jóvenes “con una incidencia del 27%” entre las personas menores de 25 años.
Sin embargo, la ministra portavoz y responsable de la Seguridad Social, Elma Saiz, ha dado un dato de incidencia de “más de 1,6 millones” de personas, alrededor del 9% de los asalariados, “principalmente mujeres y jóvenes”, el mismo dato que ha estimado el sindicato CCOO.
¿Los trabajadores pagarán IRPF?
Al principio sí, en la nómina, pero después Hacienda les devolverá el dinero. El Gobierno ha elevado de 340 a 591 euros la deducción fiscal para los salarios por debajo de 20.000 euros brutos, de tal manera que beneficie a los perceptores del SMI, pero también se evite el “error de salto” para aquellas pagas superiores y que se encuentran en el mismo tramo.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido que con esta medida el trabajador que hoy gana el SMI paga 800 euros menos de lo que tributaría la misma cuantía durante los años de Gobierno del PP, descontada la inflación, una cifra que se eleva a 1.812 euros si se tiene en cuenta la evolución de los precios.
“El ahorro acumulado alcanza los 11.000 millones de euros. Digo esto porque ha sido una iniciativa de este Gobierno bajar la tributación en los bajos salarios y pedir un mayor esfuerzo a aquellos que tributan en la escala alta o en sectores como la banca o la energía”, ha dicho la 'número dos' del Ejecutivo.
La deducción del Gobierno, que tiene que pasar por el Congreso, se aplicará en la Declaración de la Renta del 2026, a presentar en la primavera del próximo año, que es cuando los beneficiarios podrán recibir lo cobrado de más por parte de la Agencia Tributaria.
¿Nadie puede cobrar menos de 1.221 euros brutos al mes?
Por una jornada completa de trabajo, no. En el salario mínimo se computa únicamente la retribución en dinero, sin que el salario en especie pueda dar lugar al pago de cantidades inferiores en ningún caso. Es decir, que una empresa no puede pagar menos de esos 1.221 euros porque además del sueldo incluye otros beneficios, como un comedor a cargo de la empresa o el uso de una vivienda a cargo del empleador, por ejemplo, habitual con las trabajadoras del hogar internas.
Pero sí hay personas que pueden cobrar menos de 1.221 euros brutos al mes: aquellas que no trabajen jornadas completas, sino parciales. La inmensa mayoría, el 73%, son mujeres y en muchos casos son jornadas indeseadas, uno de los principales problemas del mercado de trabajo y de la pobreza laboral en España.
En ese caso, el salario mínimo mensual se calcula de manera proporcional en función de las horas trabajadas. Por ejemplo, 610,5 euros brutos por una media jornada.
¿Cuál es el salario mínimo diario? ¿Qué pasa con las trabajadoras del hogar?
El decreto del salario mínimo también fija otras referencias, como el salario mínimo diario y el que se aplica para eventuales y temporeros, así como empleadas del hogar.
Las cuantías son:
- SMI diario: 40,7 euros brutos.
- SMI para eventuales y temporeros, por jornada legal en la actividad: 57,82 euros brutos.
- SMI de empleados de hogar, por hora efectivamente trabajada: 9,55 euros brutos.
¿Se puede amortiguar la subida del SMI con complementos salariales?
De momento sí, aunque el Ministerio de Trabajo lo quiere evitar en una futura norma.
Se trata de una práctica empresarial respaldada por el Tribunal Supremo, por el que las empresas compensan el alza del SMI si el trabajador gana en total (incluidos pluses) al menos esos 1.221 euros brutos al mes.
Yolanda Díaz ha pactado con los sindicatos CCOO y UGT regular esta situación, impidiendo la compensación de ciertos pluses, “para que el impacto del SMi sea real y no con fraudes contables en nuestro país”, ha afirmado la vicepresidenta este martes.
El pacto recoge que “se excluya de las reglas de absorción y compensación los complementos que se devenguen por las condiciones en que se preste la actividad; la residencia, los ligados a características intrínsecas de la persona trabajadora; los de cantidad o calidad de trabajo o aquellos cuyo carácter no compensable” ya esté previsto en convenios colectivos y en la legislación.

El avance de la Flecha de El Rompido es todo un fenómeno que atrae la curiosidad de científicos y visitantes hasta este rincón de Huelva
De diferentes etapas y alturas, en este pequeño pueblo marinero se pueden observar dos faros juntos
Estas son las únicas cuatro playas de todo el mundo que encontrarás con arena verde
Situada en la desembocadura del río Piedras, entre los municipios onubenses de Lepe y Cartaya, la Flecha de El Rompido constituye uno de los tesoros naturales más fascinantes de toda la costa andaluza. Esta estrecha lengua de arena se extiende a lo largo de unos doce kilómetros, discurriendo de forma paralela al litoral onubense y separando con elegancia las aguas fluviales de la inmensidad del océano Atlántico. Desde sus orígenes en el siglo XVIII, este paraje ha sido testigo de una evolución constante, transformándose en una barrera protectora que define la identidad de esta zona costera de Andalucía. Su denominación como “la otra banda” por los lugareños refleja la conexión emocional que existe con este espacio virgen, donde el horizonte se pierde entre dunas y marismas.
La horizontalidad del terreno y el predominio de tonalidades suaves crean un escenario de inigualable belleza que cautiva a quien lo visita por primera vez. Este enclave no es solo un destino turístico, sino un monumento geológico vivo que respira al ritmo de las mareas atlánticas. Y es que lo que hace verdaderamente excepcional a este enclave es su asombroso dinamismo geológico, siendo el único lugar de España que experimenta un crecimiento territorial tan acelerado cada año. Gracias a la sedimentación continua de materiales transportados por el río Piedras y a la acción combinada de las mareas y el viento, la Flecha de El Rompido avanza mar adentro de forma imparable. Se estima que su longitud se incrementa a un ritmo aproximado de entre treinta y cuarenta metros anuales, un fenómeno que atrae la curiosidad de científicos y visitantes de todo el mundo hasta este rincón de la provincia de Huelva.
Sin embargo, este avance natural no está exento de consecuencias para el entorno cercano, ya que su expansión provoca una erosión progresiva en la vecina playa de El Portil. A pesar de los retos ambientales, este crecimiento permite que el paraje cambie y se renueve constantemente, ofreciendo una estampa diferente en cada visita que se realiza a la zona. Este curioso ecosistema forma parte integral del Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha de El Rompido, un área protegida de incalculable valor ecológico para Huelva. En este laberinto de estuarios y humedales, las aguas ricas en nutrientes se convierten en el cuartel de invierno y parada obligatoria para numerosas especies de aves migratorias. El cielo se llena de vida con la presencia de elegantes cigüeñas, espátulas, cormoranes y ruidosas gaviotas que encuentran aquí un hábitat seguro para su alimentación. También es posible avistar al llamativo pato colorado o al ostrero, cuyo plumaje blanco y negro destaca sobre las arenas blancas que componen el paisaje de las marismas.
La diversidad biológica del paraje se extiende más allá de la avifauna, albergando una flora adaptada a las duras condiciones de salinidad y viento que imperan en la zona costera. Entre las dunas móviles y los extensos bosques de pino piñonero, se esconden tesoros vegetales como la azucena de mar, el cardo marítimo, el junquillo y la peculiar oruga de mar. No obstante, uno de los habitantes más emblemáticos y singulares de este entorno es el camaleón, que encuentra refugio entre el barrón y las retamas. Este reptil simboliza la fragilidad y el valor de un ecosistema que ha sabido conservar su estado virgen frente al desarrollo urbanístico de otras regiones. La protección de estas especies vegetales es crucial para fijar las dunas y evitar que la arena se desplace sin control por la acción del viento oceánico.
El acceso a este paraíso terrenal requiere de una pequeña travesía, ya que el aislamiento de la Flecha de El Rompido es una de las claves principales para el mantenimiento de su carácter salvaje. Los visitantes deben cruzar las aguas del río Piedras a bordo de transbordadores o ferrys que operan principalmente desde los puertos de El Rompido y Nuevo Portil. Durante los meses que van de abril a octubre, el trasiego de barcos es constante, ofreciendo a los viajeros un agradable paseo fluvial antes de desembarcar en el paraje. Una vez en tierra firme, una serie de pasarelas de madera serpentean entre las dunas para guiar a los bañistas hacia la orilla atlántica de la playa. Este trayecto permite disfrutar de la vegetación autóctona y de las vistas panorámicas del estuario antes de llegar a la inmensidad de la arena dorada.
Al llegar a la orilla exterior, se descubre la playa de Nueva Umbría, un arenal inmenso donde la sensación de libertad es absoluta para todo el que la pisa. Sus aguas son sorprendentemente tranquilas y cristalinas, lo que le ha valido en diversas ocasiones el reconocimiento de la Bandera Azul por su alta calidad ambiental. Además, Nueva Umbría ostenta el título de ser la primera playa oficialmente nudista de la provincia de Huelva, una práctica consolidada legalmente desde el año 2001. Al carecer de grandes infraestructuras o servicios comerciales masivos, los bañistas suelen disfrutar de rincones de soledad donde el único sonido es el suave susurro de las olas. Es un entorno ideal para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y sumergirse en una experiencia de naturaleza pura sin las aglomeraciones típicas del verano.
Cultura y gastronomía
A pesar de su actual aspecto deshabitado, la Flecha de El Rompido guarda vestigios de un pasado industrial y humano vinculado estrechamente al aprovechamiento de los antiguos recursos marinos. Hasta la década de los sesenta, este territorio albergó la Almadraba de Nueva Umbría, un pequeño poblado donde residían los pescadores dedicados a la captura tradicional del atún. Tras el declive de esta actividad pesquera, el asentamiento fue abandonado, provocando el traslado de sus habitantes hacia núcleos cercanos como Lepe, Cartaya o Isla Cristina. Hoy en día, las ruinas de estos edificios se mantienen en pie y pueden visitarse para aprender sobre las artes de pesca históricas de la región. Este patrimonio cultural añade una capa de profundidad histórica a la visita, recordando que el hombre y el mar han convivido aquí durante siglos.
El auge turístico de la zona ha transformado el antiguo pueblo pesquero de El Rompido en un centro de referencia que ha sabido equilibrar la modernidad con su esencia tradicional. Sus calles aún conservan el encanto de antaño, aunque ahora conviven con infraestructuras hoteleras de alto nivel y campos de golf que atraen a deportistas internacionales. La oferta de ocio es amplia y variada, permitiendo desde la práctica de kitesurf y paddle surf hasta excursiones de pesca deportiva o rutas de observación de aves. Además, la Plaza de las Sirenas se ha convertido en el epicentro gastronómico donde degustar los mejores manjares del mar que ofrecen los restaurantes locales. Esta combinación de deporte, naturaleza y buena mesa convierte a la región en un destino de vacaciones completo para todo tipo de viajeros, un espacio de contrastes donde conviven el silencio de las marismas con el dinamismo de los deportes acuáticos y el legado de los antiguos almadraberos.

Bruselas también acusa a la plataforma china de comercio electrónico de tener "un diseño adictivo y la falta de transparencia de sus sistemas de recomendación"
Francia renuncia a cerrar Shein tras la retirada de las muñecas para pederastas, pero la mantiene en estricta vigilancia
La Comisión Europea ha anunciado este martes la apertura de una investigación sobre la plataforma china de comercio electrónico Shein por incumplimiento de la Ley de Servicios Digitales (DSA) por su diseño adictivo, la falta de transparencia de sus sistemas de recomendación y la venta de productos ilegales por la venta de muñecas sexuales con aspecto de niña que se podrían considerar material de abuso sexual infantil.
La polémica sobre el las muñecas sexuales con apariencia de niña se inició en Francia. El ministro de Economía de Francia, Roland Lescure, amenazó el pasado noviembre a la plataforma asiática de comercio electrónico con la prohibición de operar en este país, después de que la Agencia Francesa de Protección al Consumidor anunciara que había denunciado a la compañía por la venta de muñecas sexuales infantiles.
Finalmente, el Gobierno francés decidió no suspender el acceso a Shein tras constatar que ya no ofrece productos ilícitos en su web, aunque tendrá al gigante chino del comercio electrónico bajo “estricta vigilancia”.
Ahora, la Comisión Europea ha decisido iniciar una investigación ya que los sistemas que Shein “tiene establecidos para limitar la venta de productos ilegales en la Unión Europea, incluido contenido que podría constituir material de abuso sexual infantil, como muñecas sexuales con apariencia infantil”.2
El juguete sexual se vendía como “muñeca sexual (...) juguete para la masturbación masculina con cuerpo erótico y vagina y ano realistas”, según adelantó el diario Le Parisien. Un juguete pornográfico que se vendía a un precio de 186,94 euros.
“En la Unión Europea, los productos ilegales están prohibidos, ya se encuentren en una estantería de una tienda o en un mercado en línea. La Ley de Servicios Digitales mantiene a los consumidores seguros, protege su bienestar y los dota de información sobre los algoritmos con los que interactúan. Evaluaremos si Shein está respetando estas normas y su responsabilidad”, ha declarado Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva para la Soberanía Tecnológica.
Además, Bruselas apunta que hay “riesgos vinculados al diseño adictivo del servicio, incluida la concesión de puntos o recompensas a los consumidores por su participación, así como los sistemas que Shein tiene implantados para mitigar dichos riesgos”. Según la Comisión, las funciones adictivas podrían tener “un impacto negativo en el bienestar de los usuarios y en la protección de los consumidores en línea”.
Además, la investigación se centrará en que “la transparencia de los sistemas de recomendación que Shein utiliza para proponer contenidos y productos a los usuarios”. La Comisión asegura que la DSA obliga a Shein a “revelar los principales parámetros utilizados en sus sistemas de recomendación y debe ofrecer a los usuarios al menos una opción fácilmente accesible que no se base en la elaboración de perfiles para cada sistema de recomendación”.
El Coordinador de Servicios Digitales de Irlanda, Coimisiún na Meán, también participará en la investigación como coordinador nacional de servicios digitales ya que la plataforma comercial china tiene su sede europea en esta país.