
Descubre cómo una pequeña proporción de esta otra variedad de queso transforma la receta tradicional en una experiencia gourmet, potenciando su cremosidad y sabor
Tarta de queso a la alemana: la receta con más proteínas y menos azúcar que la tradicional
La tarta de queso se ha convertido en el postre indiscutible de nuestra era, pero alcanzar la excelencia requiere ir un paso más allá de la receta tradicional. El verdadero truco de los cocineros profesionales para transformar una elaboración estándar en una experiencia gourmet no reside en la técnica de horneado, sino en la complejidad del sabor. El secreto mejor guardado es añadir una pequeña proporción de queso azul a la mezcla; un ingrediente audaz que no busca protagonismo, sino potenciar la cremosidad y aportar un contrapunto salino que equilibra el dulzor de forma magistral.
Lo mejor de este truco es que no existe una regla estricta sobre qué variedad utilizar; tienes total libertad para experimentar según la intensidad que busques. Puedes optar por opciones más suaves si eres principiante o lanzarte a variedades con más carácter si quieres un postre con personalidad. La clave está en usar una cantidad pequeña para que el sabor del queso azul no domine, sino que se funda con la base dulce creando una textura más untuosa y un fondo aromático complejo.
Un ejemplo perfecto es el queso de cabrales, una joya asturiana elaborada artesanalmente con leche de vaca, oveja o cabra que pastan en las montañas. A nivel nutricional, la Fundación Española de Nutrición (FEN) señala que, aunque la composición del queso azul depende de su materia prima y maduración, el cabrales es un alimento muy completo y calórico, con un 21% de proteínas de alta calidad y un 33% de materia grasa. Además, es una fuente excelente de calcio, fósforo y vitaminas como la B12 y la A. Por cada 100 gramos de producto fresco, la porción comestible es de 95 gramos, aprovechándose casi en su totalidad; al incorporarlo, también añades minerales como el selenio y vitaminas esenciales como la riboflavina, niacina y folatos.
Claves y trucos
Para conseguir que la tarta sea perfecta, es fundamental entender que cada horno es un mundo y la experimentación es la premisa número uno. Es innegociable utilizar ingredientes de máxima calidad y emplear un molde metálico desmontable, ya que comunica mejor el calor y ayuda a que la tarta se cocine de forma óptima de fuera hacia adentro.
A diferencia de lo que se suele pensar, para obtener una masa fina y densa es preferible usar un robot de cocina o batidora de mano en lugar de varillas, que suelen incorporar demasiado aire. Si buscas una textura más líquida, aumenta la proporción de nata; si la prefieres densa, añade más queso crema. Finalmente, el reposo es clave: al salir del horno debe reposar entre dos y tres horas a temperatura ambiente y luego pasar por la nevera para que la textura adquiera la consistencia ideal.
Tarta de queso, paso a paso
Lograr una tarta de queso que destaque entre la multitud requiere un equilibrio perfecto entre la suavidad del queso crema y un matiz que sorprenda al paladar. Lo mejor de esta elaboración es su gran versatilidad; así como puedes jugar con diferentes intensidades de queso, también puedes personalizar la base utilizando distintos tipos de galleta, desde las clásicas integrales hasta opciones con especias o frutos secos. Para poner en práctica estos consejos, toma nota de los siguientes ingredientes:
- Un paquete de galletas tipo Digestive
- 120 gramos de mantequilla
- 500 gramos de queso crema
- 100 gramos de queso cabrales
- 170 mililitros de nata
- 100 mililitros de azúcar
- 30 gramos de harina
- Cuatro huevos
Para comenzar, debemos preparar la base de nuestra tarta. Trituramos las galletas hasta que queden reducidas a polvo y las mezclamos en un bol con la mantequilla, previamente derretida. Una vez que consigamos una masa homogénea, la esparcimos y presionamos bien en el fondo de un molde redondo desmontable, asegurándonos de que quede una capa uniforme.
Mientras la base asienta, nos centramos en el relleno. En un bol amplio, combinamos el queso crema, el queso cabrales troceado, la nata, el azúcar, la harina y los huevos. Es fundamental empezar removiendo con una varilla de repostería para integrar los elementos y, posteriormente, pasar la batidora de mano hasta obtener una crema fina, sin grumos y con el queso azul totalmente incorporado. Dejamos reposar la mezcla unos minutos para que pierda el aire antes de volcarla sobre la base de galleta.
Finalmente, el secreto de su cremosidad reside en la potencia del horneado. Introducimos el molde en el horno precalentado a 220ºC durante aproximadamente 20 minutos. Este tiempo breve a alta temperatura permite que el exterior se asiente mientras el corazón de la tarta se mantiene tierno y fluido. Una vez transcurrido el tiempo, retiramos del horno y dejamos reposar por completo antes de desmoldar para asegurar que la estructura sea perfecta al servir.
Si quieres elevar tu tarta de queso a otro nivel, existen opciones para todos los gustos que transforman cada bocado en una experiencia diferente. Para los que buscan un toque tradicional, las frutas frescas como fresas, arándanos o mangos aportan una acidez que corta la densidad del queso, mientras que las mermeladas y siropes de frutos rojos, higo o chocolate ofrecen un dulzor clásico e irresistible.
Para quienes prefieren experimentar con contrastes más atrevidos, los frutos secos caramelizados (como nueces o almendras) añaden un punto crujiente muy valorado en la alta repostería. Otra apuesta ganadora es el caramelo salado, que potencia los matices del queso azul, o servir la porción junto a una bola de helado artesanal de vainilla o pistacho para jugar con diferentes temperaturas y texturas. Al final, se trata de personalizar el postre para que cada comensal encuentre su equilibrio perfecto.

Historia familiar trágica - La protección frente a las enfermedades no dependía de tratamientos eficaces, sino de la vigilancia cercana, el aislamiento informal y la atención constante dentro del núcleo doméstico
La atención que alguien prestaba a un enfermo dentro de un hogar podía marcar su propio destino. En la sociedad anglosajona, donde los recursos médicos eran limitados y la vida familiar se organizaba alrededor del cuidado cotidiano, la protección frente a las enfermedades dependía en gran medida de la cercanía física y de la responsabilidad entre hermanos, padres e hijos.
Esa forma de convivencia implicaba riesgos claros, porque quien cuidaba a una persona enferma se exponía a contagiarse, sobre todo ante dolencias de evolución rápida. Aun así, el cuidado no se evitaba, ya que formaba parte de la estructura del hogar y de las obligaciones familiares. Esa dinámica deja huellas que siglos después aún pueden leerse en los enterramientos.
El Francis Crick Institute identificó a dos hermanos en Cherington
Un análisis de ADN realizado por el Francis Crick Institute y difundido por Time Team confirma que dos jóvenes enterrados juntos en Cherington eran hermanos y murieron casi al mismo tiempo por una enfermedad infecciosa. Los restos corresponden a un niño de unos siete u ocho años y a una adolescente, hallados en la misma fosa en un cementerio anglosajón del suroeste de Inglaterra.
El estudio genético permitió identificar el parentesco sin necesidad de inscripciones ni registros escritos, algo poco habitual en este tipo de contextos. La coincidencia temporal de la muerte refuerza la hipótesis de un contagio dentro del mismo entorno familiar.
El yacimiento salió a la luz en Gloucestershire tras el hallazgo casual de una espada en 2016, lo que llevó a una excavación más amplia del área. Aquella intervención descubrió el llamado Entierro Principesco, asociado a un niño de unos ocho o nueve años enterrado con armas, objetos de vidrio y un escudo.
Años después, durante nuevas campañas impulsadas por Time Team y Cotswold Archaeology, el equipo localizó otra espada en las últimas jornadas de trabajo, lo que motivó el regreso al lugar. Esa segunda intervención permitió encontrar la tumba doble que ha centrado el análisis reciente.
La presencia simultánea en una misma fosa resultó poco común
Los enterramientos dobles no son habituales en los cementerios anglosajones y, cuando aparecen, suelen corresponder a inhumaciones separadas en el tiempo. Por eso, la presencia de dos individuos depositados de forma simultánea en una misma fosa ya plantea una situación poco común. Que además exista un lazo familiar directo entre ellos convierte el caso en algo muy extraño dentro del registro arqueológico de ese periodo.
La posición de los cuerpos aporta detalles que no se explican solo por la coincidencia en el entierro. El niño fue colocado con una espada de hierro entre las manos, mientras que la adolescente se situó frente a él, ligeramente elevada, con un collar y una pequeña caja metálica asociada a tejidos. Esa colocación no responde a una disposición casual, ya que la joven aparece orientada hacia el menor como si lo vigilara.
Jacqueline McKinley, osteoarqueóloga de Wessex Archaeology, explicó en el podcast de Time Team que “cuando he visto sepulturas de personas enterradas juntas al mismo tiempo, a menudo se las sitúa una al lado de la otra”.
Los expertos vinculan la muerte a un contagio durante el cuidado
El análisis genético permitió resolver una duda que no podía aclararse solo con la excavación. McKinley señaló en ese mismo espacio que “ahora sé cuál era su relación, eran hermano y hermana”. La identificación del parentesco transforma la lectura del enterramiento, ya que elimina otras posibles interpretaciones basadas en vínculos sociales o reutilización de la tumba.
La coincidencia en la muerte plantea una causa común, aunque no pueda identificarse con precisión. McKinley indicó que “probablemente ella contrajo algo mientras lo cuidaba y por eso murieron al mismo tiempo”. Esa explicación encaja con enfermedades que se transmiten por contacto cercano y que pueden avanzar con rapidez. Sin embargo, algunos patógenos no dejan rastro en los huesos, lo que limita la posibilidad de confirmarlo mediante análisis posteriores.
El modo en que se organizó el entierro sugiere una decisión consciente por parte de la familia o de la comunidad. Richard Osgood, arqueólogo jefe del Ministerio de Defensa, afirmó que “hemos revelado una historia familiar asombrosa, aunque trágica”. La disposición de los cuerpos parece pensada para ser observada durante el funeral, como si reprodujera el cuidado que la hermana había ejercido en vida.
Helen Geake añadió que “esto abre un panorama completamente nuevo”, ya que permite interpretar los enterramientos dobles desde relaciones familiares confirmadas. Esa lectura también conecta con otros estudios que muestran que las comunidades anglosajonas incluían adopciones y redes familiares amplias, aunque en este caso la relación biológica quedó fijada en la misma fosa.

Una canción que ahonda en los demonios que pululan por el mundo o una instalación audiovisual basada en la resiliencia de los palestinos encarcelados, entre los planes para el fin de semana
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Este año, en la celebración del Primero de Mayo, se reivindica el derecho a la vivienda, además de las subidas salariales y un rechazo a la guerra, la cual contribuye al empobrecimiento de los trabajadores. “La crisis de la vivienda es el gran coladero por el que se van gran parte de los salarios”, advierte mi compañero Serafí del Arco en su boletín de esta semana, recogiendo la postura de los sindicatos.
Justo esta semana ha pasado por la reacción Biznaga, que vino a nuestros encuentros musicales con socias y socios de elDiario.es, para ofrecernos una entrevista y un concierto. Es uno de los grupos que más ha incorporado la lucha por la vivienda tanto en sus canciones como en sus acciones.
Jorge Navarro, bajista y letrista del grupo (y periodista, por cierto; durante un tiempo estuvo colaborando con nosotros) explicó tan bien el papel de los músicos que no se sienten ajenos a la vida en sociedad, que quiero recoger aquí sus palabras: “Tratamos con la música de participar en esa conversación social. Eso implica dar réplica a lo que se está hablando en la calle”.
“Nos parece lógico y nos parece potente tocar en un balcón en un edificio que está amenazado porque ha sido comprado por un fondo buitre, como ocurrió en la calle Tribulete en Lavapiés. Y creo que nuestras canciones, nuestro discurso, sonando ahí, de pronto se hacen realidad, baja a la tierra y toman forma de una forma muy potente”. ¡Bravo!
De la vivienda salto aquí a las ruinas, no sé qué asociación mental me permite tender el puente [guiño guiño guiño]. Esta semana hemos lanzado un podcast de periodismo narrativo del que estamos muy orgullosos: La memoria en ruinas. Si lees habitualmente (seguro que sí) la sección de Cultura, ya conoces el trabajo de nuestro colaborador José María Sadia. Sus historias sobre cómo dejamos derrumbarse nuestro patrimonio arquitectónico está siempre entre lo más leído (como la de esta semana).
Nadie como él conoce los peligros de no cuidar nuestros templos románicos, de permitir que claustros acaben desmontados e instalados en el jardín de alguien, o en el museo de otro país, o que murales medievales se pierdan para siempre. Esos reportajes cobran forma ahora de periodismo en audio, un apasionante viaje por España donde José María y Andrea Morán recorren pueblos abandonados, museos, yacimientos o incluso ciudades bajo tierra.
Comienza la serie con el primer capítulo, El misterio del claustro de Palamós. En 2012, un profesor de historia del arte redescubre un claustro románico en la finca de un millonario en Girona. ¿Se trata de un edificio auténtico o solo es una reproducción moderna? Espero que te guste. Cada semana, un nuevo capítulo. Lo encuentras en todas las plataformas.
Si eres de los que te preguntas qué ha pasado con Julio Iglesias, quiero contarte que esta semana hemos recibido una notificación judicial en la que se nos cita a un acto de conciliación con su representante legal. Nos piden que nos retractemos de las informaciones que hemos publicado sobre él. No lo vamos a hacer. No vamos a rectificar. Nuestro director Ignacio Escolar explica aquí los motivos. El resumen es: porque la información que publicamos es rigurosa, contrastada y veraz. Ya puede pedir misa, que decía mi madre. Esta demanda es un paso previo antes de presentar una querella, pero no está obligado a hacerlo. Si lo hace, nos defenderemos en los tribunales.
Tres cómics, por Gerardo Vilches

'Martina y la isla de Jaume Pallardó' (Salamandra Graphic). La nueva novela gráfica de Pallardó es un edificio narrativo minuciosamente calculado, un laberinto de historias dentro de historias con ecos del mejor Daniel Clowes en el que seguimos los pasos de Martina, una recepcionista de hotel que trabaja en su primer cómic en sus ratos libres, y cuya vida cambiará cuando conozca a Sofía, una ilustradora de éxito… poco antes de que una riada inspirada en la dana de Valencia lo cambie todo. Una lectura que engancha y que se lee del tirón.

'Saquen sus muertos' de Rayco Pulido (Astiberri). El Premio Nacional Rayco Pulido vuelve al cómic con una adaptación de la novela Verano de Juan “el Chino”, del escritor canario Claudio de la Torre. El preciso dibujo de Pulido traza un escenario desolado en un pueblo isleño de mediados del siglo XIX, asolado por una epidemia. La versión de Pulido se presenta como fiel a la original, pero, como ya sucedió con Nela —su adaptación de la Marianela de Pérez Galdós—, en esa literalidad encuentra la forma de hablar de nuestro presente, en una historia que no solo recuerda a la pandemia de la COVID-19, sino que explora los límites de la civilización y la defensa de los valores que nos hacen humanos frente a la barbarie.

'Viene del Este' de Antonio J. Jiménez (Blackie Books). El debut de este autor ha sido una de las sorpresas de estos últimos meses: un cómic ambicioso, en lo formal, donde la influencia de Chris Ware es evidente, y en lo temático, con un crisol de historias cruzadas en una ciudad cualquiera, donde la precariedad y las ansiedades contemporáneas atenazan a sus habitantes, con el telón de fondo de una guerra que ha estallado en el este. El planteamiento de Jiménez sorprende por su madurez, tanto como por su capacidad para capturar la alienación que provocan la tecnología que busca engancharnos y el turbocapitalismo más perverso.
Tres canciones, por Francisco Gámiz
Escuchar canciones nos permite estar en contacto con nuestro yo del pasado o incluso ir conociendo al que será nuestro yo del futuro. Es un ejercicio interesante que se hace cuando alguien se empapa de cualquier forma de arte y revisita un determinado proyecto con el tiempo. En eso consiste el último disco de Inés de Lis, en el que el folk busca combinar pasado, presente y futuro. Una de sus canciones más interesantes puedes encontrarla en nuestra playlist, donde están también las recomendaciones de las semanas anteriores.
'Mariposa soy (lofi)' de Inés de Lis. “Como una gata consentida / Como una perra con bozal”. Así se define esta artista madrileña en uno de los temas del apasionante Time Honey, su nuevo disco. La cantante recurre al folk más clásico para jugar con él desde dentro: ya sea agregando interferencias o con voces que se van haciendo notar en segundo plano, Inés de Lis bebe de lo clásico para modernizarlo. Eso sí, sin pasarse demasiado y sin asustar a los amantes del folk. Escúchala.
'Shush' de Tori Amos. Volviendo al sonido oscuro que caracterizó muchos de sus proyectos en los 90, la cantautora estadounidense se sirve del piano y de elementos electrónicos para ahondar en los demonios que pululan por el mundo. “Las chicas del sur saben lo que significa / Cuando el patriarcado te dice: 'Cállate ya'”, canta Amos en un espectacular inicio para su disco In Times of Dragons. Escúchala.
'Target Practice' de My New Band Believe. El sonido clásico del que se empapa este grupo británico se torna más inquietante que nunca en esta canción. El narrador se dirige directamente a alguien que mató a su tío materno y planea su venganza, dejando claro que enviará a su víctima lejos para siempre. Pero más allá de lo que interesante que es la letra, la melodía no puede ser más ambiciosa, con un uso exquisito de las cuerdas en su brillante producción. No le quites el ojo de encima a esta banda. Escúchala.
Tres películas, por Javier Zurro
'Resurrection'. La película que más me voló la cabeza el pasado Festival de Cannes. El director chino Bi Gan revisa los últimos 100 años de cine y lo remodela mirando hacia el futuro en una película única, poética y sí, rara. No hace falta entender todo, simplemente dejarse llevar por las imágenes apabullantes que plantea el cineasta. Aunque no todas las historias que la conforman están al mismo nivel, varias de ellas, como el comienzo con ese teatro de sombras y el plano secuencia del fin del milenio en forma de película vampírica, son sobresalientes.
'Todo lo que fuimos'. Javier Bardem y Mark Ruffalo han sido de los pocos intérpretes en Hollywood que se han atrevido a condenar el genocidio e Gaza que ha cometido Israel. Ambos han puesto su nombre como productores ejecutivos de esta película palestina que ha escrito y dirigido Cherien Dabis para intentar apoyarla comercialmente. El filme es un emocionante recorrido a varias generaciones familiares a través de las cuales se cuenta la historia de Palestina.
'Enzo'. Laurent Cantet falleció hace dos años. El director dejó obras maestras como La clase o Recursos humanos, y también un filme por rodar que se quedó en un limbo del que lo rescató su amigo y colaborador Robin Campillo, con quien había escrito varias de sus mejores películas. Así, Enzo llega como una especie de película testamento realizada por alguien que creció a la sombra de Cantet. Una historia de descubrimiento sexual y del privilegio que, si bien no quedará para el recuerdo como una de las mejores películas del cineasta, sí que muestra varias de sus obsesiones.
Cinco planes para el finde, por Laura G. Higueras
Prisioneros del amor. Hasta el sol de la libertad (Barcelona). En el MACBA podéis visitar esta instalación audiovisual de los artistas Basel Abbas y Ruanne Abou-Rahme basada en una investigación reciente sobre la resiliencia de los palestinos encarcelados a través del canto y la poesía. A través de voces, canciones, sonidos e imágenes, sus piezas conectan al público con las vivencias de los protagonistas en un ejercicio artístico que busca romper el silencio ante la represión de su pueblo.
Hispania Nostra. 50 años comprometidos con el patrimonio (Madrid). El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid acoge esta exposición que propone una reflexión sobre el valor del patrimonio como legado común, herramienta educativa y elemento esencial para comprender nuestro pasado, interpretar el presente y construir el futuro. El recorrido incorpora contenidos audiovisuales e interactivos que invitan al visitante a profundizar en la relación entre sociedad, cultura e identidad.
Fira del Llibre de València. Este fin de semana arranca la feria del libro en Valencia, que podréis disfrutar en los Jardines del Real (Viveros). Entre las presentaciones a las que podréis disfrutar de presentaciones de libros como Contra el descontento de Cristina Monge, Incensurable de Luna Miguel o Provida: manifiesto a favor del aborto de nuestra compañera Ana Requena.
'Gigante' (Bilbao). Este fin de semana es vuestra última oportunidad para ver esta obra en el Teatro Arriaga protagonizada por Josep Maria Pou. Inspirada en hechos reales y ambientada en 1983, arranca con el escritor Roald Dahl revisando las pruebas de su último libro antes de entrar a imprenta. Sin embargo, el escándalo provocado por un artículo antisemita que ha publicado recientemente lo ha colocado en el ojo del huracán. En su casa de campo, acompañado de personas de su entorno privado y editorial, se verá obligado a elegir entre disculparse públicamente o mantenerse firme en su postura, poniendo en riesgo su fama y reputación.
Aisha No Puede Volar (Madrid). Los cines Yelmo Ideal han programado para el próximo lunes 4 de mayo un pase de la ópera prima de Morad Mostafa, que contará con la presencia de los periodistas expertos en Egipto Francesca Cicardi, compañera de Internacional de elDiario.es, y Francisco Carrión. Los especialistas debatirán, entre otros temas, sobre el desplazamiento forzado y las tensiones migratorias retratadas en la película, a través de una joven sudanesa en El Cairo.
Tres artículos por si te los perdiste esta semana
Un chico como él. Edwyn Collins, uno de los grandes músicos del indie británico, cantante de Orange Juice, cuelga las botas. Se despide con una gira por España. Rafa Cervera le ha entrevistado.
'Norteña'. Julieta Venegas ha escrito sus memorias “del comienzo” y hemos asistido a un reducido encuentro online con medios en la que lo presentaba. Lo ha llamado “un ejercicio” de sacarse “el pudor”.
El artesano discreto. El cineasta Jonás Trueba recibe una retrospectiva en el Pompidou y un libro sobre su carrera. Buena ocasión para que Javier Zurro vuelva a entrevistarle, que siempre es un placer.

Con orígenes en 1150, la conocida como Catedral Vieja de Vitoria-Gasteiz decidió abrir sus puertas en lugar de ocultar su profunda y necesaria restauración
Durante unos años la catedral gótica de esta ciudad fue considerada el edificio más alto del mundo
Por qué tardaron casi cinco siglos en acabar de construir la catedral de Murcia
Los orígenes de la Catedral de Santa María, conocida popularmente como la Catedral Vieja, se remontan al año 1150 con un templo románico, reconstruido posteriormente en estilo gótico durante el siglo XIII. Este magnífico monumento de Vitoria-Gasteiz presenta una planta de cruz latina, tres naves y un imponente pórtico del siglo XIV. A lo largo de los siglos, el edificio evolucionó de simple parroquia a colegiata y, finalmente, a catedral en 1862. Sin embargo, su construcción sobre una antigua fortaleza defensiva le acarreó graves e históricos problemas de carácter estructural.
Columnas deformadas por el peso de las bóvedas alertaron durante décadas sobre su delicado estado de salud material, de ahí que el templo gótico que admiramos hoy sea el resultado de una evolución histórica ligada intrínsecamente a la propia capital de Euskadi. Es, sin duda, un baluarte arquitectónico que ha resistido el paso del tiempo mientras luchaba contra su propia fragilidad. Y es que el destino de la catedral cambió drásticamente en octubre de 1994, cuando parte de la bóveda cayó sobre los bancos. Afortunadamente no hubo heridos, pero el suceso obligó al cierre inmediato del templo ante la amenaza real de ruina. Lejos de ser un final, este incidente propició una oportunidad única para diseñar un ambicioso proyecto de restauración.
Se buscó el asesoramiento de expertos internacionales para acertar con el remedio adecuado antes de iniciar las obras. Y así comenzó un trayecto emocionante para salvar un tesoro que corría el riesgo de desaparecer para las futuras generaciones. Aquel derrumbe fue el catalizador necesario para transformar una necesidad técnica en un referente cultural a nivel mundial. En mayo de 1999 se constituyó la Fundación Catedral Santa María para liderar este proceso de rehabilitación integral. Un año después nació el revolucionario eslogan “Abierto por obras”, una iniciativa pionera que cambió las reglas del juego. En lugar de ocultar la restauración tras vallas y carteles de prohibido el paso, se invitó al público a entrar.
Los visitantes, ataviados con cascos de seguridad, empezaron a recorrer un templo en plena transformación arqueológica y arquitectónica. Esta filosofía permitía compartir cada descubrimiento con la sociedad, convirtiendo la obra en un espectáculo educativo constante. El modelo ha sido tan exitoso que hoy es un referente internacional para el turismo alternativo y la conservación. Instituciones de todo el mundo, como el capitolio de La Habana, han replicado este sistema de gestión patrimonial. La catedral se convirtió así en un motor de cohesión social y de desarrollo económico para Vitoria-Gasteiz.
La fascinante atmósfera de las obras atrajo la atención de grandes figuras de la literatura como el autor Ken Follett. El escritor galés reconoció que la catedral de Vitoria fue una fuente de inspiración directa para sus famosas novelas. Concretamente, su obra “Un mundo sin fin” se nutrió de la documentación proporcionada por la propia fundación catedralicia. Follett quedó tan impresionado por los trabajos técnicos que presentó su libro en el pórtico del templo en 2008. En agradecimiento a su difusión internacional, la ciudad le dedicó una estatua en la cercana plaza de las Burullerías. Otros autores como Mario Vargas Llosa o Paulo Coelho también pasaron por estas naves buscando inspiración literaria.
La catedral no solo se restauraba físicamente, sino que se posicionaba como un centro de creatividad y cultura internacional. Este vínculo con las letras ha reforzado el aura mágica y el prestigio de este monumento gótico de la provincia de Álava. Realizar una visita guiada por Santa María supone un auténtico viaje en el tiempo desde la cripta hasta la torre, con un recorrido que permite pasear por andamios y ver de cerca cómo trabajan arqueólogos, canteros, restauradores y arquitectos. Uno de los mayores atractivos es el espectáculo “El pórtico de la luz”, que proyecta las policromías originales. El itinerario incluye el paso de ronda y el triforio, ofreciendo perspectivas únicas del interior del templo gótico. Además, los visitantes pueden subir a la torre campanario para disfrutar de una panorámica inigualable de la capital.
La experiencia se completa con modernos soportes tecnológicos, vídeos y realidad virtual que facilitan la comprensión histórica. Es una oportunidad excepcional para aprender sobre la construcción medieval mientras se observa la ciencia moderna en acción. Cada rincón de la catedral cuenta una historia diferente sobre el peso de la historia y el arte. Las excavaciones arqueológicas han revelado que la catedral se asienta sobre una inmensa necrópolis con más de mil años. Se han hallado cerca de 2.000 cadáveres, confirmando que este fue un punto neurálgico religioso desde la Edad Media. Entre los descubrimientos más sorprendentes destaca un pozo milenario y antiguos canales situados en el pleno corazón del templo. Estos hallazgos demuestran que la iglesia primitiva se construyó directamente sobre un cementerio que fue utilizado durante siglos.
La cripta ha sido transformada en un museo donde se puede recorrer la historia de la ciudad de forma cronológica. Los estudios realizados han permitido conocer a fondo los orígenes de Gasteiz y su primer recinto amurallado defensivo. La arqueología ha sido complementaria a las obras de ingeniería, aportando luz sobre la vida de los antepasados. Cada estrato excavado ha servido para desentrañar los secretos que la tierra guardaba bajo los cimientos del edificio.
Tras 25 años de trabajos y una inversión de casi 50 millones de euros, se han culminado hitos fundamentales. Las cubiertas han sido renovadas completamente tras un proceso que mejoró el aislamiento y el drenaje. Se ha inaugurado un balcón mirador en la entrecubierta que permite ver la cara superior de las bóvedas. También se ha habilitado una zona acristalada sobre el pórtico para usos múltiples y salas de reuniones culturales. Los operarios se centran ahora en las cubiertas de la girola, continuando con el plan de restauración previsto. Aunque la consolidación estructural principal está terminando, el enfoque se traslada ahora hacia el mantenimiento preventivo. La catedral sigue evolucionando para asegurar que su estructura permanezca estable y segura durante los próximos siglos.
Agenda cultural
A pesar de las obras continuas, la catedral de Santa María compagina a la perfección su vida religiosa con un intenso programa de actividades culturales y turísticas. El templo acoge conciertos de diversos estilos musicales, conferencias y talleres educativos adaptados para los más pequeños. Es el principal recurso turístico de Vitoria-Gasteiz y de todo el territorio histórico de Álava en la actualidad. El objetivo de la fundación es armonizar el carácter sagrado del edificio con su uso como motor cultural. Se ha logrado que todos sus espacios sean accesibles y útiles para la sociedad, rompiendo barreras arquitectónicas. La catedral es hoy un organismo vivo que late al ritmo de la ciudad que la vio nacer. Es un ejemplo de cómo el patrimonio puede ser un espacio de encuentro para la fe, el arte y la ciencia.
El programa “Abierto por obras” ha superado la impresionante cifra de dos millones de visitantes totales. Solo durante el último año, más de cien mil personas recorrieron sus naves para ser testigos de esta gran gesta. Lo que comenzó como una medida de emergencia se ha transformado en un éxito social y cultural sin precedentes.

Recreación con IA - La institución anunció una recreación basada en restos encontrados en Porta Stabia junto con la Universidad de Padua, con el fin de acercar los datos al público sin perder rigor
La caída de fragmentos volcánicos obligó a tomar decisiones rápidas que marcaban la diferencia entre avanzar o quedar atrapado. El Vesubio descargó sobre Pompeya una lluvia continua de ceniza y piedras que cubrió calles y accesos, mientras los habitantes buscaban cualquier objeto que amortiguara los golpes o les permitiera ver en la oscuridad.
Las rutas hacia el exterior se llenaron de personas que intentaban salir antes de que el aire se volviera irrespirable, cargando con lo que tenían a mano para protegerse. Esa reacción improvisada definió la forma en que muchos enfrentaron la llegada del desastre.
El Parque de Pompeya presentó dos víctimas halladas
Las excavaciones en la necrópolis de Porta Stabia han revelado dos víctimas de la erupción del año 79 d.C., y el Parque Arqueológico de Pompeya ha presentado una reconstrucción digital basada en esos restos, según el propio organismo.
El modelo, desarrollado con la Universidad de Padua, recrea a uno de los individuos a partir de datos arqueológicos obtenidos durante las investigaciones. Esta iniciativa introduce una herramienta nueva dentro del estudio del yacimiento, con el objetivo de hacer comprensible la información para un público amplio sin perder rigor científico.
Los dos hombres encontrados trataban de alcanzar la costa cuando la erupción ya había alterado por completo el entorno. Las rutas de salida no ofrecían seguridad, ya que el material volcánico seguía cayendo y cubría el terreno con rapidez. Aun así, abandonaron la ciudad en busca de una alternativa que les permitiera alejarse del foco del desastre, lo que confirma que parte de la población intentó escapar en las primeras fases.
La erupción mató a cada uno en momentos distintos
La secuencia de la erupción explica por qué murieron en momentos distintos. El individuo de mayor edad falleció antes, sepultado por una lluvia densa de lapilli y fragmentos volcánicos que golpeaban con fuerza. Horas después, el más joven fue alcanzado por una corriente piroclástica formada por gases y ceniza a alta temperatura, que arrasó la zona en pocos minutos. Esta diferencia permite reconstruir cómo evolucionó el episodio y qué condiciones encontraron quienes intentaban huir.
El hallazgo se produjo en un área situada fuera de las murallas, en la necrópolis de Porta Stabia, donde los arqueólogos trabajan en el estudio de varias tumbas. Allí aparecieron los restos de ambos hombres, lo que amplía la visión tradicional de Pompeya como un espacio cerrado durante la tragedia y muestra que la muerte también alcanzó a quienes lograron salir.
Junto a la víctima adulta aparecieron varios objetos que ayudan a entender su comportamiento. Un mortero de terracota presentaba fracturas compatibles con impactos, lo que indica que lo utilizó para cubrirse la cabeza. También llevaba una lucerna de cerámica para orientarse en condiciones de baja visibilidad, un anillo de hierro en el meñique izquierdo y diez monedas de bronce. Este conjunto refleja una elección inmediata de herramientas útiles para avanzar en un entorno oscuro y peligroso.
La inteligencia artificial recreó la figura con datos reales
La recreación digital se elaboró mediante software de inteligencia artificial y técnicas de tratamiento de imagen. El Parque Arqueológico de Pompeya explicó que se trata de un prototipo experimental que busca ofrecer una representación basada en datos reales, sin pretender exactitud absoluta. La imagen muestra al individuo en movimiento, con el recipiente elevado como protección, lo que traduce los datos arqueológicos en una forma visual comprensible.
El ministro de Cultura, Alessandro Giuli, declaró que “Pompeya es probablemente el lugar más prestigioso del mundo para la investigación arqueológica”. Añadió que “las metodologías innovadoras, aplicadas con rigor, pueden ofrecer nuevas perspectivas históricas”, en referencia al uso de nuevas herramientas en este tipo de estudios.
Por su parte, Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico de Pompeya, afirmó que “la inmensidad de los datos arqueológicos es tal que solo con la ayuda de la inteligencia artificial podremos protegerlos y mejorarlos adecuadamente”.
El debate sobre el uso de esta tecnología aparece ligado a sus límites. Jacopo Bonetto, profesor de la Universidad de Padua, explicó que “requiere un uso controlado y metodológicamente fundado”, y advirtió de la necesidad de integrarla con el trabajo de los especialistas.
Luciano Floridi, profesor de la Universidad de Yale, señaló que “la IA produce hipótesis, no verdades”, y subrayó que esas hipótesis deben revisarse y discutirse antes de aceptarse. La reconstrucción de este hombre muestra hasta qué punto la tecnología puede ampliar el conocimiento, pero también deja claro que la interpretación final depende del criterio humano.

En la Champions League 2025-26 se han marcado hasta ahora 3,49 goles por partido a falta de tres partidos para terminar la competición
La FIFA anuncia los 17 partidos de la fase de grupos del Mundial de fútbol 2026 que RTVE emitirá en abierto y gratis
El fútbol europeo está atravesando una transformación evidente y es que cada vez se marcan más goles. Basta con mirar la primera semifinal de la Champions League de esta temporada, donde se han visto hasta 9 goles, para entender que algo está cambiando. Lo que antes era una excepción hoy empieza a ser tendencia.
La Champions, como máxima expresión del fútbol europeo, refleja claramente esta evolución. Hace apenas una década, en 2016, la media de goles por partido era de 2,78. En las siguientes temporadas subió un poco la media, sobretodo gracias a grandes goleadores como Cristiano Ronaldo, Messi, Salah o Lewandoski. Sin embargo, en las últimas temporadas esa media ha ido creciendo de forma constante hasta superar ampliamente los 3 goles por encuentro. De hecho, en la temporada 2025-2026, se batió el récord marcando 3,27 goles por partido. A esa cifra, hay que sumar que los encuentros con cuatro o más goles son cada vez más habituales, y los resultados abultados ya no sorprenden tanto, sino que se entiende como una consecuencia lógica de un juego cada vez más abierto y ofensivo. Y este año la cifra ha subido hasta los 3,49 goles por partido a falta de tres partidos para terminar la competición.
El juego ofensivo y el VAR principales culpables
Este aumento de goles por partido no lo vemos solo en la máxima competición europea. Las grandes ligas también 'sufren' esta evolución, aunque con matices. La Premier League ha consolidado cifras cercanas a los tres goles por partido, consiguiendo el récord el año pasado con 3,28 goles por partido. Mientras que la Bundesliga, tradicionalmente ofensiva, se mantiene en registros muy altos y en la temporada 2023/24 llegó a los 3,22 goles por partido. Incluso la Serie A, históricamente más conservadora, ha incrementado su producción goleadora en los últimos años superando incluso los 3 goles de media por partido.
En España, LaLiga ya vivió su mejor época ofensiva durante la era Messi-Cristiano, cuando los registros goleadores se dispararon muy por encima de la media (2,94 goles por partido en la temporada 2016/17). Sin embargo, lo que entonces parecía una dinámica provocada por esos dos jugadores extraordinarios, hoy se ha convertido en una tendencia más global y ya vuelven a rondarse esos números estratosféricos.
Hay varias razones para explicar este cambio. Una de las más claras es el aumento del tiempo añadido. Desde el Mundial de Qatar 2022, los partidos incluyen prolongaciones más largas, con frecuencia superiores a los siete u ocho minutos. Este tiempo extra ha incrementado las oportunidades de marcar, especialmente en los tramos finales, donde los equipos están más fatigados y cometen más errores.
El VAR también ha influido. La introducción del videoarbitraje ha permitido corregir decisiones clave, reduciendo los goles anulados de forma incorrecta y aumentando el número de penaltis señalados. Jugadas como manos o contactos dentro del área, que antes podían pasar desapercibidas porque los árbitros no lo tenían lo suficientemente claro como para pitarlo, ahora tienen mayor impacto en el marcador.
Otro cambio que ha afectado es el táctico. El fútbol actual apuesta más por una presión alta, un ritmo más elevado y el riesgo constante. Los equipos priorizan recuperar el balón cerca del área rival, lo que genera más ocasiones, pero también deja espacios atrás. Este sistema favorece los partidos abiertos y con múltiples goles, como se vio por ejemplo en el PSG-Bayern.
A todo esto también se le suma la exigencia física del calendario. Con más competiciones y número de partidos, y menos descanso, los jugadores llegan a los partidos con mayor desgaste. Esto se termina traduciendo en fallos o menos intensidad defensiva, especialmente en los minutos finales, que es el tramo en el que más partidos se deciden.

¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible que mientras el mundo se prepara para la escasez de agua, aquí se arranca una de las pocas plantas capaces de resistirla y generar recursos y valor?
Juan Pérez Cuesta, un agricultor de Jumilla recibió hace unas semanas una orden de la Comunidad Autónoma de Murcia: le obligan a arrancar antes del 2 de mayo su plantación de chumberas, cuidadas durante años.
Nos cuenta conmocionado lo que para él es una pesadilla: “No sé qué ha podido pasar… la orden dice que las chumberas son una planta invasora pero aquí las chumberas se cultivan desde siempre. Mis abuelos ya tenían su huerto. Los higos los comía la familia, las pencas se las echaban al ganado y el sobrante se vendía… Pero de unos años para acá la cosa no está clara: lo mismo unos dicen que hay ayudas de la Unión Europea, que la administración deniega el cambio de cultivo o, como a mí, nos obligan a arrancar el huerto. Luego vas al Mercadona y ves higos chumbos envasados que vienen de Andalucía y del Perú. Con todo esto, al final, la gente se siente insegura y tiene miedo de invertir y luego perderlo todo, y prefieren dejar la tierra de secano muerta… sin nada”.
Su caso de no es una excepción: en Andalucía, Extremadura y Levante se repiten decisiones similares con denegaciones de cambio de cultivo y órdenes de eliminación. Mientras la FAO con el respaldo científico internacional señala la chumbera como planta clave frente a la sequía y la desertificación, en España su cultivo se bloquea en la práctica por una errónea aplicación de la normativa sobre especies invasoras.
¿Qué está pasando? ¿Cómo es posible que mientras el mundo se prepara para la escasez de agua, aquí se arranca una de las pocas plantas capaces de resistirla y generar recursos y valor?
Para entender esta contradicción hay que retroceder cinco siglos. La chumbera, originaria de México, fue de las primeras plantas que vinieron a España desde América en el siglo XVI. Desde entonces se ha expandido y arraigado en el territorio hasta formar parte del paisaje, del patrimonio cultural y de la memoria rural de amplias zonas de España.
Durante siglos ha convivido en dos formas: como arbusto silvestre, creciendo en bordes de caminos, laderas y bancales abandonados, y como cultivo vinculado a la economía local tradicional. Apenas requería cuidados. Crecía sin riego, se utilizaba como linde natural, refugio de animales y forraje para el ganado. Sus frutos, los higos chumbos, se destinaban al autoconsumo y al comercio local.
Así fue durante quinientos años en España y en buena parte del Mediterráneo hasta finales de los 90 del siglo pasado cuando la FAO (organismo de las Naciones Unidas encargado de la agricultura y la alimentación) ante el avance de la sequía, la desertificación y la degradación de los suelos, comenzó a preguntarse qué cultivos podrían sostener la alimentación y la economía en el futuro. En esa búsqueda, su mirada se posó sobre una planta a la que, salvo en México, donde forma parte de la dieta tradicional, apenas se le había prestado atención. Esta planta es la chumbera (Opuntia Ficus Indica).
¿Qué había en esa planta que la hacia tan especial? La respuesta está en su biología. La chumbera posee un metabolismo fotosintético singular (CAM) que le permite captar CO₂ por la noche, cuando la temperatura es más baja y la humedad mayor. Durante el día mantiene sus estomas cerrados, reduciendo al mínimo la pérdida de agua. A ello se suma una morfología altamente eficiente: tallos transformados en pencas que almacenan agua, hojas reducidas a espinas que limitan la transpiración y un sistema de raíces superficiales y extendidas que aprovecha al máximo cada lluvia. Es, en términos prácticos, un organismo diseñado para sobrevivir donde otros fracasan, un auténtico “pozo botánico”.
Pero el extraordinario valor de la chumbera no está únicamente en su resistencia.
A partir de ese momento, la comunidad científica y académica internacional intensificó su estudio. La FAO impulsó la red CACTUSNET, dedicada a la investigación y desarrollo de los cactus como recurso estratégico en zonas áridas. En 2017, la organización dio un paso más y señaló a la chumbera como “la planta del futuro”.
No era una declaración retórica. De la chumbera se aprovecha todo: pencas, frutos, pieles y semillas. Sus aplicaciones abarcan desde la alimentación humana y animal hasta la industria farmacéutica, nutracéutica y cosmética. Se investiga su uso en la producción de biogás, bioplásticos, nuevos materiales textiles o sistemas de potabilización de agua. Pero su valor va más allá: en las zonas áridas, que ya ocupan cerca del 40% de la superficie terrestre y donde viven más de 2.000 millones de personas, la chumbera se perfila como un auténtico motor de desarrollo, un potente recurso contra la pobreza de muchas poblaciones. Además de generar alimento y recursos, contribuye a regenerar suelos degradados y a capturar carbono de la atmósfera. El potencial de la chumbera no deja de expandirse.
En este contexto, mientras el mundo impulsa la chumbera como cultivo del futuro, en España bajo la calificación generalista de “especie invasora” algunas administraciones impiden su cultivo y ordenan su eliminación. Incurrimos así en la extraordinaria paradoja de que para proteger el medio ambiente en España se erradica el cultivo que la comunidad internacional de manera global impulsa para conservarlo
De ahí la perplejidad e impotencia que sienten el agricultor Juan López, de Jumilla (Murcia) y otros muchos agricultores cuando la Administración les deniega la posibilidad de plantar chumberas o, si ya las tienen, les obliga a arrancarlas. Una situación que resulta aún más desconcertante porque, al mismo tiempo, saben a ciencia cierta que el cultivo de la chumbera está permitido en España, que forma parte del sistema agrario tradicional y que sus frutos, los higos chumbos, viven un momento de auge, con presencia creciente en supermercados y tiendas delicatessen.
Estamos ante un problema que no es menor ni anecdótico, sino estructural: un atasco jurídico y administrativo que está bloqueando el desarrollo de la chumbera en España.
Lo que está ocurriendo es esto:
Hasta 2013, año en que se crea el Catálogo de Especies Exóticas Invasoras, en España no existía ningún conflicto con la chumbera. Convivían dos realidades sin problema: por un lado, la planta silvestre, integrada en el paisaje; por otro, la chumbera cultivada, presente desde hace siglos como parte del sistema agrario.
Solo en casos puntuales, en entornos especialmente sensibles, como el Parque Nacional de Doñana o pequeñas islas mediterráneas como Tabarca o las Columbretes, se detectó que la chumbera en estado silvestre podía afectar a especies autóctonas. En esos contextos concretos, la administración actuó con criterio, recomendando su control o eliminación.
La situación cambia en 2013, cuando la chumbera se incluye en el Catálogo. Hicimos una pregunta al Ministerio para la Transición Ecológica, para que nos explicaran los criterios de inclusión de esta planta en la lista, sin conseguir respuesta.
A partir de ese momento, algunas administraciones comienzan a aplicar la etiqueta de “invasora” de forma indiscriminada a todas las chumberas, sin distinguir entre realidades completamente distintas. Se está tratando igual a la chumbera que crece de forma espontánea y silvestre en el medio natural, que en determinados puede requerir control, y la chumbera cultivada, plantada y mantenida como explotación agrícola.
Esa falta de distinción es el núcleo del problema.
Porque la propia norma es muy clara: el régimen de especies invasoras no se aplica a los recursos fitogenéticos con valor para la agricultura y la alimentación. Es decir, el propio marco legal reconoce que no todas las chumberas son invasoras. Lo distingue expresamente. Las chumberas de cultivo, en tanto que recursos fitogenéticos, no son invasoras.
El problema, por tanto, no está en la ley, sino en cómo se está aplicando.
Las administraciones actúan como si toda chumbera fuera invasora por definición, sin analizar caso por caso, sin atender a su naturaleza de cultivo, y sin aplicar la excepción prevista en la propia norma. El resultado es una aplicación automática, indiscriminada y jurídicamente improcedente.
Ahí se produce el atasco. Por un lado, una norma que distingue. Por otro, una práctica administrativa que no distingue. Entre ambas los agricultores y proyectos quedan atrapados en una inseguridad jurídica total: no pueden plantar, no pueden mantener sus cultivos y, en muchos casos, se ven obligados a arrancarlos. Todo ello, además, en un escenario incoherente, sin un criterio claro, donde otras plantaciones de chumberas sí se admiten, e incluso se protegen como es el caso de Canarias.
El resultado es desconcierto y miedo. Como explica Juan, agricultor de Jumilla, muchos prefieren no arriesgarse y dejan la tierra de secano sin cultivar antes que exponerse a perder su inversión y años de trabajo.
En definitiva, España se encuentra en una posición contradictoria en la que dispone de un marco legal que permite, apoya e incluso en ocasiones protege normativamente el cultivo de chumberas y al mismo tiempo lo bloquea en la práctica mediante una interpretación errónea o simplificada de la norma que regula las especies invasoras.
Y eso es, precisamente, lo que está impidiendo avanzar.
Afortunadamente, esta situación kafkiana tiene margen de corrección. El Catálogo de Especies Exóticas Invasoras, como reconoce la propia norma, es un instrumento abierto y revisable. En esa vía trabajan ya un grupo de estudio interdisciplinar formado por juristas y técnicos medioambientales, que analizan cómo reconducir la interpretación actual y poner fin a un escenario desesperante que genera frustración, alimenta la inseguridad jurídica y disuade a los agricultores de invertir por miedo a perderlo todo.
Mientras tanto, en el terreno de Jumilla, las chumberas de Juan López siguen en pie. Son plantas resistentes. Probablemente sobrevivan a las condiciones más extremas. Lo que también esperamos es que sobrevivan a la interpretación de una norma. Muchas otras no han tenido esa suerte.
Porque aquí no se está decidiendo solo el destino de una plantación.
Se está decidiendo algo más profundo: si la chumbera en España va a ser tratada como una amenaza que hay que erradicar o como una herramienta clave para el futuro.
La diferencia no es menor. Mientras a escala internacional la chumbera se consolida como un recurso fitogenético estratégico, en España su ambigua consideración no solo genera incertidumbre e inseguridad jurídica, sino que imposibilita su desarrollo.
La decisión que se adopte marcará algo más que el destino de una especie. Definirá si España se alinea con las soluciones que hoy se impulsan a escala global o si queda atrapada en un escenario caótico de confusión, desigualdad e inseguridad que, lejos de proteger, nos dejará atrás.
El desierto no ha podido con la chumbera. La Administración aún está por ver. La esperanza resiste.

El origen del nombre de la leche de tigre mezcla tradición popular, cultura gastronómica peruana y una historia que ha sobrevivido durante generaciones más allá del propio ceviche peruano
El origen del ceviche sigue en el centro del debate: ¿es de Perú, Chile o Ecuador?
Cuando uno escucha por primera vez el término leche de tigre, lo normal es pensar que se trata de algún tipo de bebida exótica o incluso de una invención moderna con nombre llamativo.
Sin embargo, detrás de esta expresión hay una historia que forma parte del imaginario popular del Perú y que conecta directamente con el universo del ceviche peruano, uno de los platos más representativos de su gastronomía. La leyenda, transmitida de generación en generación, explica no solo el nombre, sino también la relación emocional y cultural que los peruanos tienen con este jugo intenso, ácido y profundamente ligado al mar.
El origen de la leche de tigre no se puede entender sin detenerse antes en el propio ceviche, ya que este líquido no es otra cosa que el resultado de la mezcla de sus ingredientes principales: pescado fresco, cítricos, sal, ají y cilantro.
Es, en cierto modo, la esencia del plato, el concentrado de sabor que queda en el fondo del recipiente y que, para muchos, es incluso más importante que el propio pescado. De hecho, dentro de la cultura gastronómica peruana, beber la leche de tigre no es un gesto secundario, sino casi un ritual que cierra la experiencia.
“Sentirse como un tigre”
En una reciente masterclass celebrada en Yakumanka, la cevichería peruana impulsada por Gastón Acurio en la ciudad de Barcelona, el chef peruano Marco Charaja abordó uno de los conceptos más repetidos —y también más mal entendidos— de esta cocina: de dónde viene la expresión leche de tigre.
Lejos de ser un término moderno o una simple etiqueta llamativa, su origen se remonta a una historia popular que ha acompañado al ceviche peruano durante décadas y que ayuda a entender mejor su dimensión cultural. La explicación más extendida sobre el nombre de la leche de tigre no proviene de ningún tratado culinario ni de un origen académico, sino de una historia popular que ha perdurado con el tiempo.
Según cuenta el chef Marco Charaja, “la expresión leche de tigre viene de lo que sentían mis paisanos después de una fiesta del sábado. Tras haber bebido demasiado, la gente se levantaba deseando hidratarse y alcalinizarse, y no hay nada mejor para eso que la lima fresquita y el caldo de un ceviche. La voz popular dice que los fiesteros se sentían 'como un tigre' al recomponerse de la resaca cuando bebían los resquicios del último jugo”.
Esta sensación de recuperación inmediata, de energía renovada tras una noche larga, es la que habría dado lugar a un nombre tan sugerente como evocador.
Lejos de ser una simple anécdota, esta leyenda refleja la importancia que tiene el ceviche dentro de la vida cotidiana en Perú. No se trata solo de un plato que se consume en momentos concretos, sino de una preparación que forma parte de los ritmos sociales, de las celebraciones y también de los rituales informales que acompañan al día siguiente.
La leche de tigre, en este contexto, funciona como un símbolo de ese vínculo entre gastronomía y experiencia vital, entre sabor y memoria colectiva.

El nuevo modelo trae un soplo de aire fresco con su silueta de cinco puertas, un interior muy moderno y tecnológico, y una eficiencia que hace posible recorrer largas distancias
Después de asistir en su día a la presentación del EV4, en su carrocería berlina porque fue la única que Kia pudo conseguir para el acto, esperábamos con ilusión el día de poder probar la que parecía a todas luces una versión más interesante, de silueta hatchback o -para entendernos mejor- tradicional de cinco puertas.
Decimos esto porque el primer modelo resultaba a nuestros ojos no solo poco práctico, sino también de un gusto discutible. Por el contrario, el compacto que solicitamos es bastante más atractivo -siempre a nuestro parecer-, funcional y capaz a la hora de transportar equipaje u cualquier otra carga, dado que el maletero de aquel adolece de un acceso muy estrecho y unas formas sumamente irregulares.
Por lo demás, nos parece una grata noticia la llegada de cualquier modelo que rehúya la moda de los SUV omnipresentes; tanto, que esperamos que sirvan para allanar el camino a una vuelta hacia la cordura que representan los eléctricos más aerodinámicos, ligeros y eficientes, ya sean berlinas, utilitarios o de cinco puertas.
Después de este desahogo, volvamos al momento de la recogida del EV4, al que le teníamos ganas, como hemos dicho, aunque encontrarnos con una unidad de color negro, tan poco agradecido para las fotografías, arrojó un poco de agua fría sobre nuestro entusiasmo. A pesar de él, las imágenes permiten atisbar un vehículo de formas atrevidas que rompen deliberadamente con los convencionalismos.
Algo muy semejante cabe decir de un interior de diseño muy limpio y que sugiere alta tecnología, al igual que el del EV3. El monitor panorámico que corona el salpicadero comprende tres pantallas de 12,3, 5,3 y 12,3 pulgadas, la intermedia dedicada a la climatización. Los más jóvenes disfrutarán seguramente de la solución Vehicle Smart TV embarcada, que permite consumir contenidos de YouTube, Netflix o Disney+, así como juegos y karaoke, todo ello disfrutable incluso a pantalla completa en una configuración del habitáculo llamada Theatre.
Los 4,43 metros de largo del EV4, y especialmente sus 2,82 m de batalla, dan para disponer de unas plazas traseras muy amplias en todas las cotas, que se benefician además de un suelo completamente plano. En cuanto al maletero, cuenta con 435 litros (1.415 con los respaldos plegados), presenta unas formas mucho más aprovechables que la versión de cuatro puertas y dispone, por último, de un espacioso compartimento bajo la moqueta, donde en nuestro caso pudimos acomodar -y sin apreturas- dos cables de carga diferentes, el kit antipinchazos y el adaptador V2L.
Pasando al sistema de impulsión, el nuevo eléctrico de Kia está construido con base en la plataforma modular E-GMP, en este caso con arquitectura de 400 voltios, e incorpora un motor de 150 kW, unos 204 caballos, que se alimenta de una batería estándar de 58,3 kWh o bien de una de autonomía extendida de 81,4 kWh. Con esta última, la versión hatchback del EV4 puede recorrer hasta 590 kilómetros entre recargas, según ciclo WLTP, y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 8 segundos.
Veloz y frugal
Es, por tanto, un coche rápido, que se mueve con agilidad tanto en tráfico urbano como en carretera y, además, no consume demasiada energía. En nuestro recorrido de pruebas habitual nos ha resultado sencillo aproximarnos a los 15,8 kWh/100 km de la homologación oficial -para la variante GT-Line que hemos conducido-, y sin duda el gasto es menor si los desplazamientos discurren exclusivamente por ciudad y alrededores.
Desde luego, este buen valor hay que agradecérselo no tanto al peso del vehículo, que con 1.910 kilos dista de ser liviano, sino a unas formas que, sencillamente, ofrecen menos resistencia al avance que la mayor parte de los SUV y, por tanto, permiten recorrer más distancia con una carga, que es de lo que se trata con todo eléctrico. En el caso del EV4 de batería grande, hablamos de unos 500 km en uso mixto y seguramente alrededor de 450 en autovía o autopista.
La recarga puede realizarse en un punto de corriente alterna de 11 kW, donde la recuperación completa requiere 7,3 horas, o en uno de corriente continua de hasta 128 kW, en el que el paso del 10 al 80% de la batería lleva 31 minutos.
Nunca nos cansamos de agradecer que los modelos eléctricos cuenten, como el EV4, con levas en el volante para que el conductor pueda regular la regeneración de energía y utilizar la deceleración a modo de freno motor para, por ejemplo, tomar una curva a la velocidad adecuada. Aunque solo fuera por ofrecer algún entretenimiento durante una tarea que a veces resulta tediosa, siempre es bienvenida su presencia.
Llegamos a la parte ardua del balance de un modelo que, en sí mismo, nos ha parecido de lo más logrado y recomendable. Nos referimos, cómo no, al desembolso que requiere su adquisición o disfrute. Las versiones equipadas con la batería de 58 kWh, cuyo alcance teórico se sitúa en 410 km, parten de cerca de 36.000 euros, antes de posibles descuentos y ayudas, y las de 81 kWh están a la venta a partir de 41.250, llegando a 48.650 en la GT-Line -la más completa y deportiva del catálogo- que nos ha tocado en suerte en esta ocasión.