
Los azulgranas defienden título en Yeda (Arabia Saudí) y los blancos llegan con la baja del delantero francés Kylian Mbappé
La paradoja de Lamine Yamal, el internacional español que acapara los insultos racistas en redes sociales
Barcelona, Athletic de Bilbao, Real Madrid y Atlético de Madrid pelearán desde este miércoles por el primer título de la temporada, la Supercopa de España, una competición que no se libra de la controversia porque se disputa a miles de kilómetros de nuestro país por cuestiones económicas. En concreto, los partidos se celebrarán en Arabia Saudí, concretamente en la ciudad de Yeda.
La primera semifinal la protagonizarán Barcelona y Athletic de Bilbao, que se medirán este miércoles (20 hora española). Mismo duelo que en la anterior edición y casi mismos protagonistas. En los banquillos repiten el alemán Hansi Flick y Ernesto Valverde, quien también cuenta con pasado azulgrana.
Sobre el terreno de juego posiblemente repitan Lamine Yamal y Nico Williams, compañeros de selección y dos de las principales bazas defensivas de ambos equipos. También habrá caras nuevas en el Estadio King Abdullah Sports City. En la portería azulgrana estará Joan García, protagonista de la última jornada de liga por su actuación ante el Espanyol, reabriendo el debate sobre su convocatoria para el próximo Mundial.
Los culés defienden el título en Yeda. “El año pasado empezamos genial y ganar este título nos dio mucha energía para el resto de la temporada. Queremos repetir este curso. Este torneo supone la manera más corta de ganar un título, pero estamos los mejores equipos de España y no será fácil”, explicó Flick en la rueda de prensa previa a la primera semifinal.
Por su parte, el equipo vasco busca dar la sorpresa en Arabia Saudí, un escenario criticado por algunos de sus jugadores. “Esta Supercopa la juegan equipos que han ganado algo o que han estado cerca. Nosotros el año pasado vinimos porque habíamos sido campeones de Copa y este año por haber sido cuartos. Para nosotros es un premio estar aquí y queremos un premio mayor, que sería estar en la final”, apuntó el técnico de los leones.
Derbi en la otra semifinal de la Supercopa
La segunda semifinal la protagonizan Atlético de Madrid y Real Madrid, que busca desquitarse de la histórica derrota en liga ante los colchoneros (5-2) del pasado mes de septiembre. Los blancos no podrán contar con el delantero francés Kylian Mbappé, que se ha quedado en la capital por un esguince en su rodilla izquierda.
“Queremos ganar el derbi para jugar la final el domingo. El equipo está muy bien, hay alguna lesión pero el equipo está bien, todo el mundo ha vuelto muy bien y eso es lo importante. Queremos ganar”, destacó Courtois tras recibir el trofeo como Jugador Cinco Estrellas Mahou de diciembre.
Al margen de Mbappé, los focos vuelven a estar sobre Xabi Alonso, cuestionado en las últimas semanas por su labor al frente del Real Madrid, pero que podría ganar su primer título desde que llegó al banquillo este verano.
En el histórico, el cuadro rojiblanco ha sido campeón de la competición en 1985 y 2014, la más reciente. Por su parte, el conjunto madridista, se ha proclamado vencedor en trece ocasiones desde 1988 y ha sido finalista las últimas cuatro ediciones.
Semifinales y horarios de la Supercopa de España 2026
La primera semifinal de la Supercopa de España 2026 se disputará este miércoles, 7 de enero, a las 20 hora española, y enfrentará a Barcelona y Athletic de Bilbao. El segundo duelo será el jueves, 8 de enero, y habrá derbi madrileño: Real Madrid y Atlético de Madrid. Misma hora y mismo escenario. La final se disputará el domingo, 11 de enero. Todos los partidos se podrán ver por televisión a través de Movistar+.

Este municipio burgalés, declarado Conjunto Histórico Artístico, cuenta con calles empedradas, viviendas sobre roca y monumentos que evidencian siglos de historia y arquitectura defensiva
Ni Pedraza ni Ayllón: el pueblo de Segovia que albergó tres culturas distintas y conserva un castillo medieval
Desde 1435, la localidad de Frías, en Burgos, mantiene oficialmente el título de ciudad, lo que la convierte en la ciudad más pequeña de España en términos de población, con menos de 300 habitantes. Asentada sobre una formación rocosa que domina el valle del río Ebro, la distinción de la que disfruta Frías responde a una concesión histórica y ha permanecido vigente hasta la actualidad, consolidando una identidad administrativa única dentro del territorio español.
El casco antiguo de Frías, declarado Conjunto Histórico Artístico, está organizado sobre el cerro conocido como La Muela, alrededor del cual se articula todo el entramado urbano. El núcleo histórico conserva un trazado medieval, con calles estrechas y adaptadas a la pendiente del terreno, en el que se integran viviendas tradicionales, edificios religiosos y elementos defensivos. Este conjunto permite comprender cómo la topografía y la función estratégica del lugar influyeron en el desarrollo urbano y en la organización de la ciudad a lo largo de los siglos.
El castillo que domina Frías desde La Muela
El castillo de Frías se levanta sobre la cima del peñasco de La Muela y constituye el elemento más visible del conjunto urbano. Su construcción se desarrolló entre los siglos IX y XII, en un contexto de consolidación territorial y control de las rutas del norte peninsular. A lo largo de su historia ha recibido dos denominaciones: castillo de los Duques de Frías y castillo de los Velasco, en referencia a los títulos y linajes vinculados a su posesión y administración.
La fortaleza ocupa una posición estratégica desde la que se controla el valle de Tobalina y el curso del río Ebro, así como el paso natural que articula la comunicación entre ambas orillas mediante un puente fortificado. Esta ubicación permitió al castillo desempeñar un papel clave en la vigilancia del territorio y en la protección del núcleo urbano, que fue creciendo a sus pies siguiendo la forma del cerro. Junto con la iglesia de San Vicente, la fortificación define el perfil de la ciudad y actúa como referencia visual desde el entorno.
Desde el punto de vista arquitectónico, el castillo presenta una estructura adaptada al relieve. El conjunto incluye una torre del homenaje y una plaza de armas de planta cuadrada irregular, diseñada en función de la roca sobre la que se asienta. Esta disposición refleja una construcción pensada para aprovechar las defensas naturales del terreno, integrando la fortaleza en el propio peñasco y reforzando su función militar durante siglos.
Qué ver en el casco histórico de Frías
El casco histórico de Frías se caracteriza por su tamaño reducido y su trazado compacto. Las calles son estrechas y están organizadas en función de la pendiente del cerro, lo que facilita recorrer el conjunto urbano a pie en poco tiempo. Esta disposición responde a un crecimiento progresivo condicionado por el espacio disponible y por la necesidad de protección, dando lugar a un entramado continuo sin grandes plazas abiertas.
Uno de los elementos más destacados del municipio es el puente medieval que cruza el río Ebro. Construido en el siglo XII, este paso histórico se ha mantenido en uso y conserva un elevado grado de integridad estructural. Además de su función como infraestructura de comunicación, el puente formó parte del sistema defensivo de la ciudad, permitiendo controlar el tránsito y reforzar la protección del acceso desde el valle. Su estado de conservación permite apreciar con claridad sus características constructivas originales.
Dentro del núcleo urbano destaca la iglesia de San Vicente Mártir, un edificio de origen románico que ha experimentado distintas transformaciones a lo largo del tiempo. Junto a ella, uno de los rasgos más reconocibles de Frías son las denominadas casas colgadas, viviendas construidas en piedra y entramado de madera que se apoyan directamente sobre la roca de La Muela. Estas edificaciones se adaptaron al terreno disponible, creciendo en altura y ajustándose al relieve, hasta conformar una de las imágenes más características del paisaje urbano de la ciudad.

Situada en Jerez de la Frontera, esta construcción defensiva fue diseñada por los almohades, quienes eran maestros en la creación de fortalezas prácticamente inexpugnables
Bien de Interés Cultural y de 90 hectáreas, es uno de los yacimientos más importantes pero permanece bajo tierra
El Alcázar de Jerez de la Frontera es, para los estudiosos del patrimonio almohade, todo un testimonio imponente del poder político y militar que dominó la antigua Šariš almohade. Ubicado en el extremo sur del recinto amurallado de la medina, este complejo arquitectónico servía originalmente como la alcazaba destinada a alojar y proteger al gobernador y sus gentes de confianza. Su nombre deriva del término árabe al-qasr, que define un conjunto de edificios fortificados que funcionaban como una pequeña ciudad autónoma, actuando como sede de la autoridad que regía tanto el casco urbano como su territorio circundante. La relevancia histórica de este monumento se consolidó en el siglo XII, durante el periodo almohade, cuando Jerez se convirtió en una de las ciudades más importantes de la Baja Andalucía.
En aquella época, la ciudad experimentó un notable crecimiento económico y político, lo que motivó la construcción de una imponente muralla de cuatro kilómetros de perímetro que protegía a una población de aproximadamente 16.000 habitantes. Este Alcázar fue el núcleo defensivo central de este sistema, diseñado por los almohades, quienes eran maestros en la creación de fortalezas prácticamente inexpugnables. La estructura defensiva del recinto destaca por su planta sensiblemente rectangular, construida mayoritariamente con tapia de argamasa de cal. Originalmente, el perímetro contaba con doce torres de planta rectangular que reforzaban los muros, además de una singular torre octogonal situada en el vértice sur. Aunque el frente noroeste de la muralla ha desaparecido con el tiempo, las investigaciones arqueológicas han permitido identificar los restos de sus lienzos y torres, confirmando la magnitud original de la fortificación medieval.
El acceso a la alcazaba se gestionaba a través de dos puertas estratégicas que demuestran la sofisticación militar de la época. La denominada Puerta de la Ciudad era el ingreso principal desde la medina y presentaba una entrada en recodo alojada en una torre rectangular, protegiendo el paso con arcos de herradura y bóvedas vaídas. Por otro lado, la Puerta del Campo, situada en el frente sureste, permitía una salida hacia el exterior de la ciudad en caso de amenaza; su diseño era mucho más complejo, contando con un triple recodo y pasadizos angostos para dificultar cualquier intento de incursión enemiga.
Entre los elementos más distintivos del conjunto se encuentra la torre Octogonal, una atalaya situada en el punto más alto del recinto y que lógicamente servía para vigilar y controlar el entorno. Esta torre albarrana presenta una planta inscrita en un círculo de ocho metros de diámetro y contiene una escalera de caracol que asciende alrededor de un grueso pilar central, permitiendo a los defensores acceder a las almenas desde donde se obtenían vistas panorámicas estratégicas. Su construcción combina el uso de tapia con verdugadas de ladrillo, manteniendo una estética funcional y robusta que ha perdurado hasta la actualidad.
El patrimonio religioso del Alcázar es igualmente excepcional, albergando la única mezquita conservada de las dieciocho que existieron en el Jerez musulmán. Este pequeño oratorio privado, que data del siglo XII, conserva elementos clásicos como el alminar para la llamada a la oración, un patio de abluciones para la purificación ritual y la sala de oración presidida por el mihrab, que orienta a los fieles hacia la Meca. Tras la conquista cristiana, el rey Alfonso X el Sabio consagró este espacio al culto de Santa María, dejando constancia de ello en lápidas de mármol que aún se conservan en el altar. En el ámbito residencial, destaca el pabellón del patio de Doña Blanca, considerado el único palacio almohade del recinto original que aún permanece en pie. Este edificio, utilizado inicialmente como pabellón de descanso o recreo, cuenta con una qubba palatina cubierta por una cúpula octogonal sobre trompas y dos alcobas laterales para el descanso. Su diseño original incluía un pórtico de entrada y una alberca frontal, elementos típicos de la arquitectura residencial andalusí enfocada para el disfrute y el confort de sus habitantes.
El cuidado del cuerpo y la higiene ritual también tenían su espacio en los baños árabes o hammam, destinados al uso privado de los residentes de la alcazaba. Herederos de la tradición de las termas romanas, estos baños se dividían en tres salas: una fría de tránsito, una templada más amplia para masajes y enjabonado, y una sala caliente donde se tomaban baños de vapor gracias a un sistema de calefacción bajo el suelo. Las bóvedas de estas estancias cuentan con lucernarios que permiten la entrada de luz cenital, creando una atmósfera de serenidad característica de estos espacios.
La historia del Alcázar de Jerez, eso sí, cambió drásticamente en el año 1264, cuando las tropas de Alfonso X el Sabio conquistaron la ciudad definitivamente el 9 de octubre. Con la expulsión de la población islámica, la fortaleza pasó a ser propiedad de la corona de Castilla y residencia de los alcaides encargados de custodiar la frontera. Durante este periodo cristiano se configuró también el Patio de Armas, un espacio destinado a la instrucción de la guarnición, la revista de tropas y la celebración de actos solemnes de gran importancia para la ciudad. En el siglo XV, tras un periodo de deterioro, el recinto vivió una fase de renovación bajo el mando de Rodrigo Ponce de León, Marqués de Cádiz. Hacia 1470, se levantó la torre del Homenaje en el ángulo oeste, una construcción de tres plantas que servía tanto como último reducto defensivo en caso de asedio como residencia para el marqués. Esta torre se integró a la estructura almohade preexistente, coronándose con almenas piramidales que reforzaban su carácter militar y residencial en una época de transición para la fortificación.
Apertura al público en 1988
Una nueva transformación llegó en el siglo XVIII, cuando la familia Villavicencio obtuvo la tenencia del Alcázar y levantó un palacio barroco sobre las ruinas de las estructuras islámicas centrales. Este palacio se convirtió en la residencia de uno de los linajes más poderosos de la ciudad, recuperando parte del esplendor perdido durante siglos de abandono. Además, en esta época se construyó un molino de aceite o almazara, reflejo de la importancia del cultivo del olivo en la campiña jerezana hasta mediados del siglo XIX. Finalmente, el Alcázar de Jerez fue declarado monumento histórico-artístico en 1931, tras haber pasado por manos privadas de la alta burguesía jerezana.
Años más tarde, concretamente en 1968, el Ayuntamiento de Jerez adquirió la propiedad y comenzó un proceso de restauración científica para recuperar la integridad del conjunto monumental. Tras décadas de esfuerzos por poner en valor su riqueza arquitectónica, el recinto abrió sus puertas al público general en mayo de 1998, permitiendo que hoy sea uno de los ejemplos más notables de arquitectura almohade de toda la península ibérica. Para comprender mejor su evolución, podemos imaginar el Alcázar como un palimpsesto de piedra, donde cada civilización ha escrito su propia historia sobre las huellas de la anterior, permitiendo que convivan en un mismo espacio la sobriedad militar almohade con la elegancia del barroco andaluz.

El magistrado da un día al exdiputado para que consigne una fianza de 30.000 euros a la espera de que la Audiencia Provincial se pronuncie sobre los recursos de la Fiscalía y el exportavoz parlamentario de Sumar
Elisa Mouliaá pide tres años de cárcel para Íñigo Errejón por abuso sexual
El juez Adolfo Carretero ha abierto juicio oral contra el exdiputado y exportavoz parlamentario de Sumar Íñigo Errejón por la agresión sexual denunciada por la actriz Elisa Mouliaá. Así consta en un auto, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que el magistrado da un día a Errejón para que preste una fianza de 30.000 euros para “asegurar las responsabilidades pecuniarias que pudieran imponérsele”.
El instructor, además, cita a Errejón el próximo 15 de enero a las 09.30 horas a fin de “emplazarle, requerirle y notificarle el auto de apertura de juicio oral”. El pasado mes de noviembre el instructor dictó auto de procesamiento contra Errejón después de trece meses de investigación en los que tomó declaración al propio Errejón, a Mouliaá, a testigos y a psiquiatras.
Tanto la Fiscalía como el acusado han recurrido ante la Audiencia Provincial la decisión del magistrado de procesar al exdiputado, que abandonó la política en octubre de 2024 tras recibir acusaciones de acoso machista. La instancia superior todavía no se ha pronunciado.
La actriz, por su parte, ya ha presentado su escrito de acusación en el que reclama que se abra juicio contra el exdiputado y que sea condenado a tres años de cárcel. Le acusa de un delito continuado de abuso sexual. También pide que Errejón sea condenado a indemnizarla con 30.000 euros “por daños morales y por los daños sufridos a consecuencia del abuso sexual o, subsidiariamente la que se determine en su caso, en fase de ejecución”.
En su denuncia, Mouliaá relató haber sufrido tocamientos, besos no consentidos y comentarios de índole sexual por parte de Errejón al menos en tres ocasiones en la misma noche de octubre de 2021, antes, durante y después de una fiesta a la que acudieron en casa de unos amigos de ella. Errejón reconoció que quedó con Mouliaá, pero insistió en que todo fue consentido.

Se trata de un incremento del 3,1%, 37 euros más desde los actuales 1.184 euros brutos al mes, y el Gobierno decide ampliar la deducción fiscal aprobada el año pasado para que el SMI no empiece a tributar
Las batallas que se libran para fijar el salario mínimo de 2026: del IRPF a la absorción de pluses
El Ministerio de Trabajo propone subir el salario mínimo interprofesional (SMI) un 3,1% en 2026, hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, y que se mantenga sin tributar en el IRPF, según ha comunicado este miércoles a los sindicatos y a las patronales mayoritarios. Además, el departamento de Yolanda Díaz ha puesto sobre la mesa la posibilidad de poder repercutir el aumento del SMI en los contratos públicos, ahora impedido por ley, una demanda patronal muy importante que abre las opciones a un posible acuerdo con los empresarios.
El aumento de 2026, con el salario mínimo situado en 1.184 euros brutos al mes en 14 pagas, se sumará a los incrementos acumulados del 61% desde 2018, cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. El Gobierno de coalición ha pactado hasta ahora todas las subidas con los sindicatos CCOO y UGT, y solo una con las patronales CEOE y Cepyme.
La cifra planteada finalmente por el departamento de Yolanda Díaz es la más baja recomendada por el comité de expertos que asesora al Ministerio de Trabajo, para el escenario en el que el SMI siguiera sin pagar IRPF. Si empezara a tributar en este impuesto, los especialistas recomendaron un alza del 4,7%, hasta los 1.240 euros, con el objetivo de que se mantuviera el compromiso del Gobierno de coalición de situar el SMI al menos en el 60% del salario medio neto del país.
El aumento del 3,1% situaría el SMI por encima de este umbral del 60%, según los expertos, que indicaron en su estudio que esta meta se alcanzaría con una subida del salario mínimo del 1,8%, hasta los 1.205 euros al mes. Sin embargo, dado que la ley también establece que se tenga en cuenta la evolución de los precios en la subida del SMI, el Gobierno ha decidido que este suelo salarial no pierda poder adquisitivo, compensando así la inflación.
Los sindicatos CCOO y UGT habían reclamado un aumento del 7,5%, y que tributara por primera vez, y los empresarios, una subida del 1,5%, como la de los funcionarios para este año. Aunque la patronal CEOE ha defendido que el salario mínimo está “sobredimensionado” y que es más alto “de lo que debería”. prueba por esta vía.
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