
Montero defiende la mayor solidaridad frente al sistema actual sin privilegiar ni perjudicar a nadie. "No puede existir un modelo a medida para una comunidad concreta, sino dar respuesta a las realidades del conjunto, que son muy diversas"
El Gobierno plantea aumentar la cesión del IRPF y el IVA a las comunidades: “Este modelo es más solidario que el actual”
La cuadratura del círculo. Es lo que la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha intentado llevar a cabo en la propuesta del nuevo modelo de financiación autonómica. Un “complejo” ejercicio que dote a todas las comunidades autónomas de mayores recursos que permitan “blindar” el Estado del Bienestar (sanidad, educación, servicios sociales) que tenga en cuenta la singularidad territorial de España y que contente, tanto a ERC –uno de sus socios parlamentarios más fiables– sin aparecer ante el resto de comunidades, que se privilegia Catalunya. Es decir, que todas salgan ganando. “No puede existir un modelo a medida para una comunidad concreta, sino dar respuesta a las realidades del conjunto, que son muy diversas”. El cupo catalán ha quedado enterrado.
¿Cuánto dinero extra aporta?
El nuevo modelo propuesto aporta unos recursos de 224.507 millones de euros, en 2027, que es cuando echaría andar. Son 72.023 millones que los 152.484 millones de 2023, la última liquidación disponible por el Ministerio de Hacienda. Nunca las comunidades autónomas habían tenido tantos recursos como ahora.
¿De dónde sale el dinero?
De dos grandes bolsas. Por un lado, el grueso, 16.000 millones de euros, de una mayor cesta de impuestos. Se aumenta el porcentaje de cesión del 50% al 55% del IRPF y del 50% al 56,5% del IVA, mientras que se mantiene el 58% de Impuestos Especiales sobre el tabaco, el alcohol, la cerveza e hidrocarburos. A los impuestos sobre Sucesiones, Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (AJD), que están ya cedidos al 100% a los gobiernos regionales, Hacienda incorpora más figuras impositivas que ya existen (no son nuevas). Son el Impuesto sobre el Patrimonio, el Impuesto sobre Depósitos Bancarios, el Impuesto sobre Actividades del Juego y el Impuesto sobre depósitos de residuos en vertederos, incineración y coincineración.
Ello da más autonomía y mayor corresponsabilidad fiscal a las comunidades.
Además, el Estado aporta recursos nuevos al sistema, hasta alcanzar los 19.000 millones, que procederían del 5% del rendimiento del IRPF y de transferencias adicionales: como un fondo climático dotado con 1.000 millones para las regiones más afectadas por el calentamiento global y otro de 400 millones, denominado statu quo, para garantizar que al inicio de la nueva aplicación ninguna comunidad reciba menos recursos que ahora, como sucede con Cantabria, por ejemplo.
Las comunidades autónomas que quieran podrán solicitar también recibir una parte de la recaudación del IVA generada por las pymes en su territorio, sin que afecte a la financiación ni a los ingresos del resto.
¿Cuánto gana cada comunidad?
Según la propuesta presentada este viernes, Andalucía es la comunidad que percibiría más ingresos con el nuevo sistema en términos absolutos (4.846 millones), seguida de Catalunya (4.686 millones), la Comunitat Valenciana (3.669 millones) y Madrid (2.555 millones). Por el contrario, Cantabria y Extremadura perderían recursos, pero se las compensará con el fondo statu quo.
Esto es así porque el criterio que se emplea para la distribución de los recursos entre comunidades es la población ajustada, ponderando variables que influyen en el coste de los servicios y en las necesidades de financiación (superficie, densidad de población, envejecimiento, población en edad escolar).
En términos capitativos, es decir, teniendo en cuenta la población, pero sin ajustarla a las singularidades de cada región, Murcia (con 743 euros por habitante) y Comunitat Valenciana (con 668 euros) son las regiones que ganan más, según el cálculo de elDiario.es. Les siguen Castilla La Mancha (583 euros), Catalunya (572 euros) y Andalucía (556 euros), como pueden apreciarse en el siguiente cuadro.
“No es un juego de suma cero, no es verdad que lo gana una lo pierda otra”, según Montero, puesto que el criterio de población ajustada permite que todas las personas tengan un nivel de servicios similar con independencia del lugar donde viven“. Es más, la nueva propuesta añade un a nueva variable para las comunidades que pierdan población no pierdan recursos.
¿Es un sistema más solidario?
Has dos mecanismos que ahondan en esta dirección. Por un lado, gracias a la cesta de impuestos, se reducen las distancias en financiación per cápita entre comunidades. De todos los recursos que reciben, las CCAA se quedan el 25% y el 75% restante, que es el grado de nivelación o solidaridad, va a un fondo común y este dinero se reparte según unos criterios de igualdad, básicamente de población ajustada con determinados parámetros. Las regiones con mayor capacidad tributaria aportan y las de menor capacidad, reciben. “En la medida que aumentan los recursos de las comunidades, también aumenta el grado de nivelación”, explica la vicepresidenta María Jesús Montero.
“Este modelo es más solidario que el modelo actual vigente”, asegura Montero.
Por otro lado, gracias a la aportación extra de recursos por parte del Estado (lo que se conoce como nivelación vertical), “se reduce en dos tercios la distancia de cada comunidad respecto al territorio que presenta la mayor financiación por habitante”, asegura la ministra, para quien “esto es lo relevante, más que si se mantiene la ordinalidad”.
Con el modelo actual, el resultado de esta cesta (según la última liquidación, de 2023) es que Madrid recaudaba 148,1 sobre una media de 100 (es decir, obtiene unos ingresos el 48% superior a la media); Baleares 121,3; Catalunya 119%; Cantabria 102% y Aragón 100. El resto está por debajo de la media, según los últimos datos recogidos por el Instituto de Economía de Barcelona (IEB) de la Universidad de Barcelona a partir de datos del Ministerio de Hacienda.
Este orden se mantiene tras la actuación del FGSPF (Fondo de Garantía de los Servicios Públicos Fundamentales), que se aplica con el objetivo de garantizar que cada comunidad autónoma reciba los mismos recursos por habitante para financiar los servicios esenciales del estado del bienestar haciendo el mismo esfuerzo fiscal. Pero el modelo se desajusta tras la aplicación de otros fondos para compensar a determinadas comunidades autónomas, como muestra el siguiente cuadro.
Es lo que Catalunya –tanto el Gobierno socialista de Salvador Illa como ERC, quieren revertir–. Que se mantenga la ordinalidad. ¿Qué quiere decir? Que después de asegurar que todos los ciudadanos reciban servicios públicos similares con independencia del lugar donde residen se garantice también que las CCAA que más aportan no pierden posiciones en el ranking, como sucede ahora. Tanto Oriol Junqueras, el jefe de los independentistas republicanos, como Montero aseguran que será así en el caso de la comunidad autónoma catalana.
Pero la vicepresidenta primera no lo asegura para el resto. “Tiende a la ordinalidad”, asegura, pero ya avanza que en algunos casos no se cumplirá porque algunas recibirán recursos ad hoc para mantener su posición actual, el statu quo. Madrid debería ser la primera, pero Cantabria seguirá liderando el ranking de financiación por habitante, seguida de Madrid y de Catalunya, ha avanzado la ministra.
Recaudación más rápida
La propuesta de Hacienda va acompañada de otros elementos para mejorar la gestión de los tributos, como por ejemplo dar a las regiones la posibilidad de renunciar al sistema de entregas a cuenta (por el que reciben una serie de anticipos en función de las previsiones de recaudación y los desvíos se liquidan dos años después) para pasar a recaudar en tiempo real, igual que el Estado.
El Gobierno pretender desplegar un nuevo modelo de gestión en red del sistema impositivo de la Agencia Tributaria y las haciendas autonómicas, nada que ver con la agencia tributaria propia que demanda ERC.

Optar por un dispositivo con un sistema operativo distinto puede modificar la forma en que usamos nuestras herramientas digitales y servicios habituales en el día a día
¿El teléfono carga más rápido en modo avión?
Estrenar un móvil o una tableta suele responder a una necesidad práctica: un dispositivo que deja de funcionar correctamente, una batería que ya no rinde como antes o la búsqueda de mejores prestaciones para el uso diario. En otros casos, la decisión llega impulsada por una oferta puntual o por la incorporación de nuevas funciones que hacen más atractivo el cambio. Sea cual sea el motivo, sustituir un dispositivo sigue siendo una situación habitual en la vida digital de miles de personas.
No obstante, no todos los cambios son iguales. Cuando el nuevo dispositivo mantiene el mismo sistema operativo que el anterior, el proceso suele ser sencillo y relativamente rápido. Los datos, las aplicaciones y buena parte de la configuración se trasladan de forma casi automática. La situación cambia cuando el salto implica abandonar una plataforma y comenzar a utilizar otra diferente, algo cada vez más frecuente en un mercado dominado por dos grandes sistemas operativos.
Cambiar de plataforma no supone únicamente aprender a manejar un nuevo dispositivo. Implica reorganizar el acceso a la información personal, a los servicios digitales y a los dispositivos conectados. Fotografías, mensajes, aplicaciones, accesorios y hábitos de uso forman parte de un ecosistema que no siempre se traslada de manera automática. Por ello, conviene conocer qué aspectos pueden verse afectados y qué implicaciones prácticas tiene este cambio.
La transferencia de datos no es total ni automática
Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta al cambiar de plataforma es qué información se puede trasladar y cuál no. Los sistemas actuales permiten mover datos básicos como contactos, fotografías o calendarios mediante herramientas diseñadas para facilitar la transición. En la mayoría de los casos, este proceso se realiza durante la configuración inicial del nuevo dispositivo y no requiere conocimientos técnicos avanzados.
Sin embargo, no todos los datos se transfieren con la misma facilidad. Mensajes, historiales de aplicaciones, archivos almacenados localmente o configuraciones específicas del sistema pueden no migrarse de forma automática. Esto obliga al usuario a revisar qué información considera prioritaria y a realizar copias de seguridad previas para evitar pérdidas. En algunos casos, será necesario descargar de nuevo ciertos contenidos o reorganizar archivos manualmente.
Además, configuraciones personalizadas como fondos de pantalla, tonos, organización de iconos o ajustes avanzados del sistema no suelen conservarse al cambiar de plataforma. Aunque no se trata de información crítica, su ausencia puede afectar a la experiencia inicial de uso y requerir tiempo adicional para adaptar el nuevo dispositivo a las preferencias personales.
Las aplicaciones y los servicios cambian de reglas
El cambio de plataforma también afecta al acceso a las aplicaciones. Aunque los principales servicios digitales están disponibles en ambos sistemas operativos, no todas las aplicaciones existen en las dos plataformas, ni funcionan de la misma manera. Algunas pueden ofrecer menos funciones, una interfaz distinta o no estar disponibles en absoluto, lo que obliga a buscar alternativas.
Otro aspecto relevante es que las aplicaciones de pago y las compras realizadas dentro de ellas no se trasladan entre plataformas. Esto significa que una app adquirida en el sistema anterior puede requerir una nueva compra para poder utilizarse en el nuevo dispositivo. Lo mismo ocurre con suscripciones gestionadas directamente desde la tienda de aplicaciones, que pueden necesitar una reconfiguración.
También es necesario volver a iniciar sesión en la mayoría de los servicios digitales. Aunque las cuentas suelen mantenerse, el proceso puede implicar verificaciones adicionales, ajustes de seguridad o la activación manual de sincronizaciones. Para quienes utilizan el móvil o la tableta como herramienta de trabajo o gestión personal, este paso puede resultar especialmente laborioso si se usan muchos servicios distintos.
Accesorios, ecosistema y adaptación al uso diario
Más allá del propio dispositivo, el cambio de plataforma puede afectar a otros aparatos vinculados al sistema anterior. Relojes inteligentes, pulseras de actividad, auriculares inalámbricos o dispositivos del hogar conectado pueden no ofrecer el mismo nivel de compatibilidad. En algunos casos, seguirán funcionando de forma básica, pero perderán funciones avanzadas que dependen de una integración profunda con el sistema operativo original.
Este aspecto es especialmente relevante para quienes han construido un ecosistema tecnológico alrededor de una plataforma concreta. Al cambiar, puede ser necesario sustituir ciertos accesorios o aceptar limitaciones en su funcionamiento. Revisar previamente la compatibilidad de estos dispositivos ayuda a evitar gastos imprevistos o decepciones tras el cambio.
Por último, está la adaptación al uso diario. Cada plataforma organiza los menús, los ajustes y la navegación de forma distinta. Gestos, accesos rápidos y configuraciones cambian, lo que puede generar una sensación inicial de desorientación. Aunque la mayoría de los usuarios se adapta con el tiempo, este proceso no es inmediato y forma parte del cambio de sistema operativo.

Nueva York impulsa estos días el Mulchfest, una iniciativa con la que el año pasado se reciclaron 52.569 árboles
¿Cuál es la canción de Navidad más popular de la historia?
En enero se apaga el espíritu navideño que nos ha acompañado desde hace semanas y que algunos encienden de manera prematura tras la publicación en redes sociales de un fragmento de la canción All I Want for Christmas Is You de Mariah Carey. Son días de recogida de elementos decorativos y del árbol que preside el salón de casa, que termina en una caja precintada, siempre que se trate de una réplica de plástico.
Sin embargo, algunos prefieren comprar un abeto natural, aunque les sirva por pocos días. Al término del periodo navideño, surge la recurrente pregunta, ¿qué hacer con el árbol de Navidad? ¿Siempre tiene que terminar en el contenedor? ¿Existe alguna iniciativa para darle una segunda vida?
Ante la avalancha de árboles naturales que terminan en los contenedores, desde hace años, la ciudad de Nueva York pone en marcha una iniciativa que ofrece una alternativa a la solución fácil: tirar, tirar y tirar.
Desde finales de diciembre y hasta mediados de enero, el ejecutivo de la capital estadounidense pone en marcha lo que ha calificado como Mulchfest, una iniciativa organizada por el Departamento de Parques de la Ciudad de Nueva York (NYC Parks) y que invita a despedirse del árbol de Navidad pero de otra manera. De forma sostenible.
En su página web, las autoridades neoyorkinas recuerdan que lo primero, antes de cargar con el abeto, es retirar todas las luces, adornos y redes antes de llevar el árbol a un sitio de Mulchfest. Después, los vecinos deben llevar el suyo a uno de los muchos puntos habilitados en la ciudad, situados en el Bronx, Brooklyn, Manhattan, Queens y Staten Island.
Ahí, los voluntarios y responsables de este particular festival se encargan de trocearlo hasta convertirlo en una especie de compost, un abono orgánico natural similar a la tierra y que se emplea para diferentes usos, según se necesite. Y eso puede contribuir, además, a “que la ciudad de Nueva York sea aún más verde”, sostienen los impulsores de esta iniciativa.
52.569 árboles reciclados
Ese material resultante se puede emplear para uso doméstico o para el mantenimiento de parte del suelo de la capital estadounidense. En algunos casos, se vierte sobre la base de otros árboles, facilitando la absorción de aire y agua por las raíces del árbol y evitando la humedad o el cuarteo excesivo por la sequedad, aclaran.
En la pasada edición del Mulchfest, el primer festival sostenible del año en Nueva York, se reciclaron 52.569 árboles. Y las autoridades de la ciudad son ambiciosas: quieren superar esa cifra, para lo que piden colaboración ciudadana.

"Mi propia moralidad. Mi propia mente. Es lo único que puede detenerme", dice el presidente de EEUU en una entrevista con el 'New York Times'
CLAVES - Qué opciones tiene Trump para hacerse con el control de Groenlandia
Donald Trump asegura que “no necesita el derecho internacional” y que su poder solo está limitado por su “propia moralidad”.
“Mi propia moralidad, mi propia mente”, ha dicho Trump en una entrevista con el New York Times en relación a la única limitación a su poder como presidente de Estados Unidos. “Es lo único que puede detenerme”. Y añade: “No busco hacer daño a la gente”. Sobre su adhesión al derecho internacional, dice: “Depende de cuál sea tu definición de derecho internacional”.
Trump, que ha hablado con el periódico mientras su Gobierno estudia “una serie de opciones” para intentar hacerse con el control de Groenlandia, también hace hincapié en la importancia de la propiedad.
“La propiedad es muy importante”, dice Trump, que añade: “Porque eso creo que es lo que se necesita psicológicamente para tener éxito. Creo que la propiedad te da algo que no puedes conseguir con un contrato de arrendamiento o un tratado. La propiedad te da cosas y elementos que no puedes obtener con solo firmar un documento”.
Trump también descarta las preocupaciones de que su decisión de derrocar a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela puede sentar un precedente para una posible toma de control de Taiwán por parte de China o un intento de Rusia de controlar Ucrania.
Para justificar los ataques de Estados Unidos a Venezuela, Trump repitió sus controvertidas afirmaciones de que Maduro había enviado supuestamente a miembros de pandillas a Estados Unidos. “Era una amenaza real... No hay gente entrando en China. No hay drogas entrando en China. No hay todas las cosas malas que hemos tenido. No se han abierto las cárceles de Taiwán y la gente no ha entrado en China”, dice Trump, añadiendo que ningún delincuente “ha entrado en Rusia”.
Trump asegura que no cree que el presidente chino Xi Jinping vaya a tomar el control de Taiwán, y declara al New York Times: “Depende de él. Pero, ya sabes, le he expresado que me disgustaría mucho que lo hiciera y no creo que lo haga. Espero que no lo haga”. Y añade: “Puede que lo haga cuando tengamos otro presidente, pero no creo que lo haga mientras yo sea presidente”.
Tampoco parecepreocuparle el último tratado de control de armas entre Estados Unidos y Rusia, que expirará el mes que viene. “Si caduca, caduca”, dijo Trump, y añade: “Simplemente haremos un acuerdo mejor”. Continúa diciendo que China debería incluirse en futuros acuerdos, y añade: “Probablemente querrán que participen también otros actores”.
La última entrevista de Trump se produce en medio de crecientes tensiones internas después de que el ICE matara a una mujer el miércoles en Mineápolis, lo que ha provocado intensas protestas, y en medio de las tensas relaciones con los aliados europeos por la posible toma de Groenlandia por parte de Estados Unidos.

Tras un encuentro amistoso frente a Sinner en Seúl, el debut oficial de Alcaraz en la presente temporada se producirá en el Abierto de Australia, que arrancará el domingo 18 de enero
Parón o suspensión por calor extremo: la nueva norma de la ATP que se aplicará en 2026
Estas son algunas de las competiciones deportivas más importantes que se celebrarán en 2026
Con el inicio de la temporada tenística de 2026, Carlos Alcaraz tendrá en pocos días el desafío más ambicioso de su meteórica carrera: la conquista del Abierto de Australia. Tras un 2025 que acabó como el mejor año de su trayectoria profesional hasta ahora, el murciano llegará a Melbourne Park con la firme intención de inaugurar el calendario por todo lo alto y saldar una cuenta pendiente con el primer Grand Slam de la temporada. Y es que este torneo representa el gran objetivo marcado en rojo por el tenista español, que sueña con la posibilidad de reinar en un escenario que históricamente se le ha resistido en las rondas finales. Pero antes de sumergirse en la intensidad del cuadro principal de la primera gran cita de la temporada, Alcaraz va a calibrar sus sensaciones en Seúl, donde se enfrentará a Jannik Sinner en un partido de exhibición.
Se trata de un evento organizado por una conocida marca de coches, un duelo en Corea del Sur que tendrá lugar mañana y que servirá tanto para deleitar a los aficionados asiáticos con el enfrentamiento entre las dos mejores raquetas del planeta, como para medir el estado de forma del español tras el parón invernal. Aunque se trate de una exhibición, el partido permitirá a Alcaraz soltarse y ganar confianza frente a su máximo rival antes de viajar definitivamente a suelo australiano. Una vez concluido el compromiso comercial en tierras coreanas, el foco se desplazará totalmente a Melbourne Park, donde el cuadro principal del Abierto de Australia arrancará oficialmente el domingo 18 de enero. El torneo mantendrá su formato consolidado, permitiendo que las grandes figuras tengan protagonismo desde las primeras rondas, las cuales se extenderán hasta el martes 20.
Por lo tanto, será en esas fechas, entre el 18 y el 20 de enero, cuando se produzca el debut oficial de Alcaraz en la presente temporada, un debut que marcará el inicio de un camino de dos semanas de máxima exigencia que aspira a concluir en la gran final masculina programada para el domingo 1 de febrero. El murciano busca en esta edición del primer ‘major’ del año algo más que un trofeo, ya que persigue completar el prestigioso Career Grand Slam, un hito que consiste en haber ganado los cuatro torneos más importantes del circuito en su modalidad individual. Con seis títulos de Grand Slam ya en su palmarés —dos Roland Garros, dos Wimbledon y dos US Open—, el Abierto de Australia es la única pieza que le falta para completar este rompecabezas histórico. Coronarse en Melbourne le permitiría unirse al selecto grupo de leyendas que han dominado en todas las superficies posibles del tenis profesional.
El historial de Alcaraz en Australia muestra un balance de 11 victorias y 4 derrotas a lo largo de las cuatro ocasiones en que ha participado, pero con una barrera estadística clara: nunca ha logrado superar los cuartos de final en sus visitas hasta ahora. Sus mejores resultados hasta la fecha fueron precisamente esos cuartos de final alcanzados en las ediciones de 2024 y 2025. Superar esa ronda no solo sería un avance personal y psicológico, sino el impulso necesario para encarar las semifinales del viernes 30 de enero con la convicción de que este es, finalmente, su año en Melbourne.
Debut sin Ferrero
El tenista español llega a esta cita tras haber firmado un 2025 magistral, en el que acumuló un total de ocho títulos ATP, acabando la temporada como flamante número uno del mundo, condición que peleó con Sinner durante prácticamente todo el curso. Los trofeos fueron cosechados en escenarios de prestigio como Roland Garros o el US Open, que avalan la madurez de un jugador que ya suma 24 títulos individuales en su corta carrera profesional. Este bagaje de éxitos recientes le otorga el estatus de máximo favorito junto a Sinner, con quien ha compartido el dominio de los últimos ocho Grand Slams disputados. Sin embargo, el viaje a Australia cuenta con una novedad significativa en el equipo técnico: la ausencia de Juan Carlos Ferrero, quien dejó de ser su entrenador en los últimos compases del año anterior.
El timón del equipo lo llevará ahora Samuel López, quien ejerce como primer entrenador con la misión de que las transiciones internas no afecten el rendimiento en pista de Alcaraz. El murciano busca adaptarse rápidamente a esta nueva etapa profesional, tratando de mantener el listón tan alto como en las temporadas anteriores bajo la tutela de Ferrero. López, eso sí, no es ni mucho menos un desconocido para el tenista murciano, ya que formaba parte del equipo que lideraba Ferrero. Por el momento no se ha hablado de que Alcaraz vaya a fichar seguro a un entrenador y que López ejerza como tal solo unas semanas de modo interino, pero esa decisión se tomará de manera definitiva una vez que se produzcan los primeros resultados de Alcaraz sobre la pista.
El camino hacia el trofeo en el Open de Australia tendrá como principal escollo, una vez más, a Jannik Sinner, que precisamente es campeón del torneo de las ediciones de 2024 y 2025. El italiano llegará a Melbourne buscando su tercera corona consecutiva, aunque los precedentes directos entre ambos jugadores favorecen a Alcaraz, quien ha salido victorioso en siete de sus últimos duelos oficiales. Esta rivalidad, que se ha convertido en el eje central del tenis de los últimos tiempos, promete ser el clímax de un torneo donde ambos encabezan la lista de inscritos. Para los aficionados españoles, eso sí, seguir la andadura de su ídolo requerirá de ciertos sacrificios horarios debido a la diferencia de nueve horas con Australia. Los partidos se disputarán mayoritariamente durante la madrugada y a primera hora de la mañana en España, coincidiendo la sesión de tarde y de noche de Melbourne.
El incentivo para los jugadores no es únicamente deportivo, ya que el Abierto de Australia de 2026 repartirá premios económicos récord entre sus participantes. Alcaraz aspira a una bolsa millonaria que se suma a la gloria de conquistar Melbourne Park, en un evento que se caracteriza por una organización y una dotación de primer nivel mundial. Este despliegue de recursos humanos y económicos confirma al torneo como la cita ineludible que marca el pulso del deporte de la raqueta en cada inicio de año. En cualquier caso, en poco más de 10 días se producirá ese esperado debut oficial de Carlos Alcaraz a la búsqueda del último tesoro que falta en la vitrina de sus trofeos. Tras la exhibición de mañana en Seúl, veremos si el número uno del mundo arranca la temporada por todo lo alto.

La ciudad albergó en el punto de mayor altitud de su recinto amurallado un pozo en el que se usaban paja, hojas y arena para mantener el hielo en condiciones óptimas
Construido en época nazarí, este castillo albergó una nevera para almacenar hielo cuando nevaba
La ciudad de Ávila alberga un elemento singular de su historia urbana. Una estructura de piedra rehabilitada en 2014 pero construida en el siglo XVI que servía para almacenar hielo y nieve. Se trata del conocido como pozo de nieve, una estructura protoindustrial que servía como la antigua “nevera” de la capital de la provincia. Situado estratégicamente en el lienzo norte de la muralla de la ciudad, este espacio es puesto en valor como atractivo turístico y cultural, permitiendo a los visitantes comprender cómo se gestionaba el frío antes de la llegada de la tecnología moderna. El emplazamiento del pozo no fue fruto del azar, sino de un profundo conocimiento del entorno, ya que se encuentra adosado al cubo número 38, en el punto de mayor altitud del recinto amurallado, a unos 1.100 metros sobre el nivel del mar.
La ubicación del pozo de nieve coincide con la zona de mayor umbría de la muralla, lo que garantizaba las condiciones térmicas necesarias para la conservación prolongada de la nieve y del hielo durante los meses de mayor calor. Los trabajos de recuperación arqueológica permitieron excavar aproximadamente tres metros y medio de profundidad hasta dejar al descubierto la estructura original de planta rectangular realizada en piedra. Aunque los cimientos son de granito, las paredes muestran también el uso de ladrillos, probablemente debido a intervenciones realizadas en el siglo XVIII en la caseta que protegía la boca del pozo y cuya huella aún es visible en los sillares de la propia muralla.
El proceso de funcionamiento de este depósito era tan rudimentario como efectivo, basándose en el acopio de nieve durante el invierno, la cual era prensada para convertirla en hielo sólido y reducir su volumen. Para asegurar su aislamiento térmico, se disponían capas alternas de paja, hojas y arena, creando un sistema que permitía mantener el hielo en condiciones óptimas hasta la llegada del verano. Una vez que llegaba el calor, el pozo se abría para extraer el hielo, al cual se le daba forma mediante moldes antes de ser distribuido por la ciudad. Este transporte se realizaba obligatoriamente durante la noche para evitar el deshielo por las temperaturas diurnas, empleando recuas de burros y mulos o incluso el esfuerzo físico de hombres que cargaban los cestos sobre sus espaldas.
La importancia social de esta infraestructura era tan elevada que el Ayuntamiento de Ávila contaba con la figura del “concejal de la nieve”, responsable de supervisar el almacenamiento y controlar una distribución por la que los usuarios debían pagar tasas. El uso sanitario era la prioridad absoluta del municipio, reservando el hielo para aplicaciones terapéuticas, como bajar fiebres o tratar inflamaciones, antes de permitir su uso recreativo o alimentario. A partir del siglo XVI, el consumo de nieve dejó de ser un lujo exclusivo de nobles y clérigos para generalizarse entre la población, impulsando el gusto por las bebidas frías, sorbetes y helados. Esta demanda creciente transformó la recolección de nieve en una actividad económica rentable que mezclaba oficios tradicionales con técnicas industriales tempranas, operando bajo un régimen que evolucionó de la propiedad pública a la privada.
Otros ejemplos en la provincia
En la historia reciente de este pozo destaca la figura de José Álvarez Portal, conocido como ‘Pepillo’, dueño del café ‘La Amistad’, quien fue su último usuario destacado a finales del siglo XIX. No obstante, el pozo de nieve de la muralla no fue el único enclave dedicado al frío en la zona, ya que existen testimonios documentados de pozos en El Episcopio y el monasterio de Santo Tomás. En la provincia de Ávila se conservan también magníficos ejemplos de pozos similares en localidades como Candeleda, Casillas, Mombeltrán, Piedralaves o Villanueva del Campillo, destacando especialmente el pozo del Valle de Iruelas en El Tiemblo por su excelente estado de conservación tras ser rehabilitado.
Más allá de los límites de Castilla y León, destaca por su envergadura el pozo de nieve del Monasterio de El Escorial, una edificación del siglo XVII proyectada por Francisco de Mora. Situado en la Huerta de los Frailes, este gran foso almacenaba y prensaba las nieves de la sierra de Guadarrama para servir como fresquera del monasterio, formando parte de un complejo sistema hidráulico real que incluía aljibes y presas. Toda esta cultura del frío ha sido objeto de estudio en la obra “Los pozos de nieve. Patrimonio el frío”, del profesor Dámaso Barranco, donde se documenta la lucha histórica por “atrapar la espuma del cielo” y convertirla en recurso económico. La investigación subraya cómo estas estructuras, hoy consideradas joyas de la arqueología, fueron fundamentales para la supervivencia y el progreso social durante siglos de historia abulense.
Finalmente, la introducción del frío industrial y las máquinas de fabricación de hielo artificial a principios del siglo XX marcaron el abandono definitivo de estos pozos, que dejaron de usarse para quedar como piezas del legado de la provincia abulense. Pero, hoy en día, el pozo de la majestuosa muralla de la ciudad de Ávila, al igual que los otros ejemplos de ‘neveras’ reseñadas y situadas en otros puntos geográficos, no solo permanecen como vestigios del pasado, sino como piezas de incalculable valor para el patrimonio cultural de la península ibérica, joyas de la historia que invitan a conocer de cerca y a reflexionar sobre la gestión de los recursos naturales y la evolución de las necesidades cotidianas.