
A Feijóo le va a pasar con Venezuela y la vulneración del derecho internacional lo mismo que con Gaza y el genocidio, que quedará atrapado en el laberinto de sus propias palabras. Y para cuando se disponga a encontrar una salida alineada con la del resto del mundo sobre el golpe de Trump, saldrá Ayuso a corregirlo como hizo el día que se fotografió con el equipo de Israel en la Vuelta Ciclista a España.
Trump no despeja las dudas sobre su plan de futuro para Venezuela más allá del petróleo
Otra vez Trump. Otra vez una nueva patada a la legalidad. Y otra vez, aquí en España, un PP desnortado y con el paso cambiado ante el expansionismo del inquilino de la Casa Blanca, quien horas después de la operación militar durante la que secuestró en Venezuela a Nicolás Maduro, ya tiene en Groenlandia su próximo objetivo.
El mundo se derrumba y Feijóo se queda sin marco porque el foco informativo ha girado inexorablemente. Con Venezuela se quiebra la estrategia informativa de los de Génova. Koldo, Ábalos, Cerdán, Leyre y la concertada campaña de acoso y derribo de la derecha mediática y política han saltado por los aires. No hay otra que mirar, no ya sobre lo que está por venir, sino sobre lo que tenemos delante de nuestros ojos. Y ya no es Sánchez el que mete miedo ante la llegada de la ultraderecha, es una realidad que nos aplasta y que nos deja un panorama inquietante en el que se opera desde la fuerza y no desde la legalidad. Y aun así el ataque golpista de Estados Unidos sobre Venezuela fue recibido con entusiasmo por la derecha española, que no tardó ni 24 horas en ensalzar “sin ambages” la operación ilegal para capturar a Maduro y juzgarlo por una supuesta “conspiración para el narcoterrorismo”. Un fervor que, horas después, tornaba en desconcierto cuando Trump negó toda legitimidad a la laureada María Corina Machado para llevar las riendas de la transición y aupó al mando a Delcy Rodríguez, en una demostración de que ni la intervención de EE.UU. era una victoria para la oposición ni la captura de Maduro era el final del chavismo como había proclamado la derecha española.
A Feijóo le va a pasar con Venezuela y la vulneración del derecho internacional lo mismo que con Gaza y el genocidio, que quedará atrapado en el laberinto de sus propias palabras. Y cuando se disponga a encontrar una salida alineada con la del resto del mundo sobre el golpe de Trump, saldrá Ayuso a corregirlo como hizo el día que se fotografió con el equipo de Israel en la Vuelta Ciclista a España.
De nuevo, estamos ante un PP sin rumbo frente a un Pedro Sánchez que se presenta como antagonista del capo norteamericano y de ese nuevo orden global en el que ya impera la ley de la selva. El presidente del Gobierno no solo trata de marcar otra vez perfil propio en la UE, sino que además se ofrece como puente entre la oposición venezolana y el gobierno de Delcy Rodríguez ante la incapacidad de Bruselas para plantar cara a un Trump cuyo próximo propósito es apoderarse de Groenlandia. Una amenaza que para la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, hay que tomarse muy en serio.
En La Moncloa están seguros de que el tablero ha cambiado y que los españoles siguen con más detenimiento lo que pasa en el mundo que la agenda informativa que hasta enero impuso el PP con la inestimable ayuda de sus medios amigos, en los que no se hablaba de nada que no fueran los asuntos judiciales que afectan al PSOE y los casos de acoso sexual de algunos de sus dirigentes. Ni siquiera el tradicional día de la Lotería de Navidad, donde históricamente los informativos han abierto con la celebración de los premiados, hubo este año tregua en algún telediario, cuya portada volvía a ser el ex ministro José Luis Ábalos.
Tras haber sobrevivido a una pandemia, una crisis inflacionaria, la erupción de un volcán y hasta un apagón eléctrico, el Gobierno siente que este enero, a efectos informativos, es un émulo del pasado septiembre, cuando tras el encarcelamiento de su secretario de Organización, Santos Cerdán, Sánchez retomó el vuelo con su decidida posición contra Israel y el genocidio al erigirse en valedor de la solución de los dos Estados a nivel europeo.
El presidente se aferra otra vez al marco internacional para recuperar la iniciativa política, cree que el tiempo juega a su favor y se dispone a desplegar una estrategia de pedagogía sobre lo que pasa en el mundo y las consecuencias que las decisiones de Trump tendrán sobre España y Europa. Intenta así recuperar posiciones en el marco nacional y aguantar, como siempre dijo que tenía previsto, hasta 2027, pese al anhelo de las derechas de un anticipo electoral. Cuestión distinta es que sus planes tengan efecto inmediato en las elecciones que en este primer semestre de 2026 tendrán lugar en Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde las perspectivas para el PSOE no son muy halagüeñas.
De momento, ya se ha situado a la vanguardia de Bruselas al hablar de “violación del derecho internacional” frente a unas instituciones europeas tibias con la operación militar desplegada por EE.UU. sobre Venezuela. En La Moncloa entienden la falta de reacciones inmediatas por algunos estados miembros por la dependencia que sus gobiernos tienen de los partidos ultras con los que Trump se ha alineado abiertamente, pero en ningún caso eso frenará la estrategia de Sánchez de situarse como punta de lanza de un frente anti-Trump que ayude a reactivar al hasta ahora alicaído electorado progresista.
“El respeto a la soberanía y la integridad territorial de todos los Estados es un principio innegociable. De Ucrania a Gaza, pasando por Venezuela”, escribió el presidente en su cuenta de X, donde también subrayó que “España estará siempre en el compromiso activo con Naciones Unidas y en la plena solidaridad con Dinamarca y el pueblo de Groenlandia”.
Que Donald Trump no es personaje que amilane a Sánchez ya se demostró cuando el presidente del Gobierno se plantó ante la imposición del norteamericano a que los países de la OTAN aumentaran un 5% el gasto en Defensa. Y, aunque en este momento, en el Gobierno español saben que están “decididos a decir lo que pensamos sin llamar demasiado la atención de Trump”, están dispuestos a mantener el perfil antagonista siempre desde la defensa del derecho internacional, la soberanía de los estados, la Carta de las Naciones Unidas y la resolución pacífica de los conflictos, como ya ha dicho el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Y todo ello sabiendo que el PP de Feijóo ha quedado fuera de juego ante un asunto de vital trascendencia en el que ni está ni se le espera, salvo para convertir Venezuela en materia de desgaste del Gobierno de España, como ha hecho históricamente y pese a tratarse de una crisis inequívocamente de dimensión internacional, que es donde Sánchez se ha ofrecido como mediador. Primero, con el documento impulsado por España con Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay para rechazar las “acciones unilaterales” de EE.UU., que crean un “precedente terrible y muy peligroso”. Y después al lograr este martes que Alemania, Francia, Italia, España y el Reino Unido, entre otros países, dieran apoyo a Dinamarca ante la amenaza anexionista de Trump sobre Groenlandia.
Es, en definitiva, en el marco internacional en el que Sánchez se mueve con más destreza, como ha demostrado desde que llegó al Gobierno. Lo hizo con el impulso a los fondos Next Generation de la UE, la reforma de las reglas fiscales en el nuevo marco de gobernanza económica o la excepción ibérica, pero también con la organización de la Cumbre de la OTAN de 2022 en Madrid o la revalorización del multilateralismo y la acción exterior coordinada con la UE.
Un balance en materia exterior que en La Moncloa creen que nada tiene que ver con el que dejó el PP en sus diferentes gobiernos siendo el del apoyo de Aznar a la guerra de Irak en 2003 y su alineamiento incondicional con EE.UU. y Reino Unido sin respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, el más señalado, pero no el único. En el imaginario colectivo queda también la crisis del islote de Perejil con una respuesta militar simbólica, pero innecesaria para un incidente menor, el deterioro de los canales diplomáticos con Rabat o el perfil en la UE bajo la presidencia de Mariano Rajoy, donde España perdió el liderazgo en debates estructurales y pasó de actor impulsor a actor reactivo en el Consejo Europeo.

El exministro socialista presenta su escrito de defensa de cara a su próximo juicio en el caso de mascarillas, donde solicita que declaren los ministros Marlaska y Torres y la presidenta del Congreso
Los tribunales deciden este 2026 si ingresan en la cárcel tres exministros del PP y uno del PSOE
El exministro socialista José Luis Ábalos ha presentado su escrito de defensa en el caso de las mascarillas, en el que niega haber participado en los hechos por los que se sentará en el banquillo. El exdirigente socialista se presenta como víctima de una investigación “clandestina” y afirma que ha tenido que defenderse “a ciegas” en la causa centrada en los contratos de material sanitario de la pandemia adjudicados a dedo por el Ministerio de Transportes y por la que será juzgado próximamente.
Además, propone que en esa vista declaren como testigos los ministros Fernando Grande-Marlaska (Interior) y Ángel Víctor Torres (Política Territorial y Memoria Democrática) y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, entre una batería de testificales. En esta vista se sustanciará su relación con el empresario Aldama, el “nexo corruptor”, según la Guardia Civil, a cambio de comisiones, y se analizarán los contratos de mascarillas que dos entes dependientes de su departamento adjudicaron a la empresa de la trama junto a la contratación de una de sus supuestas exparejas en empresas públicas.
El documento lleva la firma del que ha sido su letrado hasta este jueves, Carlos Bautista, que ha renunciado a su defensa porque no ha cobrado los honorarios. En el documento, el que fuera secretario de Organización del PSOE trata de desmontar el relato de la acusación y sostiene que se ha vulnerado su derecho a la defensa y a un juicio equitativo.
Así, alega que la investigación se cerró sin permitirle analizar evidencias digitales clave, especialmente un disco duro de su propiedad hallado en la casa de Alicante de quien fuera su asesor Koldo García, lo que ha impedido a su defensa poder contrastar algunas de las afirmaciones realizadas en los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que sustentan la acusación.
También afirma que los agentes copiaron “hasta 26 piezas de hardware” en el registro de su vivienda sin presencia de su abogado, lo que “vulnera el principio de contradicción y afecta a la cadena de custodia de efectos digitales”. Además, insiste en presentarse como víctima de una investigación “clandestina” al sugerir que las indagaciones contra él empezaron antes de que el Supremo pidiera la autorización al Congreso.
Según la UCO, el empresario investigado Víctor de Aldama pagó 10.000 euros al mes durante al menos dos años y medio a Koldo García, quien luego los repartía con Ábalos. Cuando el asesor fue detenido, en febrero de 2024, los agentes hallaron en su domicilio una contabilidad manuscrita en la que reflejaba esos pagos y se incautaron de 24.000 euros en efectivo. “No existe un flujo de 10.000 euros mensuales provenientes del coimputado Aldama, ni directamente, ni a través de intermediarios. Tampoco cobro de comisiones”, dice Ábalos al respecto.
El exdirigente socialista sostiene que su dinero “tiene tres orígenes”: sus Ingresos oficiales como cargo público, las dietas o anticipos que recibía como miembro de la Ejecutiva del PSOE y los “préstamos” que le hacía Koldo García al abonar algunos de sus gastos y que él luego compensaba. Afirma, en este sentido, que los más de 23.000 euros en transferencias que realizó a su asistente entre 2018 y 2022 demuestran que “no existió un flujo de dinero unidireccional”.
La UCO concluyó en uno de sus informes que Ábalos manejó en cinco años hasta 95.000 euros sin rastro bancario. Es un dinero que utilizó para sufragar la pensión alimenticia de uno de sus hijos, pagar joyas y flores a una de sus exparejas o costear el salario de la empleada del hogar y que, al menos en parte, provenía de empresarios con intereses en el Ministerio de Transportes que Ábalos dirigió entre 2018 y 2021, según los investigadores. “Una supuesta comisión por este importe debida a la adjudicación de material sanitario y otras facilidades ante distintas administraciones se antoja bastante ridícula”, dice Ábalos.
Ábalos también niega las dádivas que le atribuyen las acusaciones. Sobre el chalet de Cádiz del que disfrutó en el verano de la pandemia, el exdirigente afirma que fue un alquiler con derecho a compra del que abonó tres mensualidades y que acabó siendo desahuciado porque no abonó el resto de recibos. Los investigadores, sin embargo, tienen claro que Aldama y otros empresarios de su entorno facilitaron la operación y se hicieron cargo del dinero a modo de comisión. “El propio Ábalos era consciente de que la casa de La Alcaidesa se trataba de una contraprestación económica que Aldama efectuaba a través de terceros”, dice el informe sobre este chalet.
Otros de los indicios que apuntan al cobro de mordidas por parte de Ábalos es el pago del alquiler de su novia por parte de un empresario que era socio de Aldama. Los mensajes evidencian que fue el empresario Alberto Escolano quien pagó el alquiler de un piso en la Plaza de España de Madrid al que Jessica Rodríguez se refiere en un mensaje como “nuestra casita de novios”, en referencia a Ábalos y ella. Ábalos sostiene que él nunca residió allí y que el alquiler fue pagado por terceros para Rodríguez, quien ya conocía a Aldama.

Consideran un "capricho" la intención municipal de adquirirla para crear una residencia de ancianos y una casa de la juventud, mientras, según el PSOE, lo que le "duele" a los populares es que "los del yate" –en alusión a la foto de Feijóo y el narcotraficante– no puedan recuperarla "a través de testaferros"
Hemeroteca - Feijóo y Marcial Dorado: no es una foto, fueron años de amistad y viajes entre un cargo público y un capo del contrabando
“El PSOE y el BNG quieren comprar una mansión”. Aunque incluía una foto de la vivienda, la crítica en facebook del PP de A Illa de Arousa por lo que ellos consideraban un “capricho” omitía un par de datos de importancia. Uno, que en ese imponente chalé sigue viviendo el narcotraficante Marcial Dorado, amigo durante años del presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo. Otro, que el objetivo del ayuntamiento bipartito es adquirirlo –como se hizo con otras posesiones simbólicas de antiguos capos de la droga– para crear en él equipamientos sociales, en este caso, una residencia de ancianos y una casa de la juventud. Por eso, los socialistas creen que a los populares lo que realmente les “duele” es que “los del yate” –en alusión a la icónica foto de Feijóo y Dorado– no puedan recuperarlo “a través de testaferros”.
PSOE y BNG –con tres concejales cada uno– gobiernan en coalición A Illa, el único municipio insular de Galicia, una paradisíaca isla de siete kilómetros cuadrados y casi 5.000 habitantes, donde Dorado habia establecido el símbolo de su poder: una ostentosa mansión, con piscina y pista de tenis, tasada en el momento de su embargo por el Estado en casi 3,5 millones de euros. Tras la compra de dos parcelas embargadas al narco, donde prevé levantar vivienda pública, el alcalde Luis Arosa ha puesto ahora su mirada sobre el chalé. Y cuenta con un compromiso del Plan Nacional Sobre Drogas para que el ayuntamiento tenga una opción de compra antes de su salida a subasta.
El PP es el único grupo de la oposición, con cinco ediles. En las últimas elecciones municipales sumó uno más, pese a presentar a un candidato condenado por violencia de género, Matías Cañón. La noticia la desveló elDiario.es días antes de los comicios. Con las listas ya proclamadas, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se comprometió a que no formaría parte del grupo popular, pero un año después se desdecía y, hoy, Cañón, es de nuevo el líder del partido en la localidad.
En la argumentación con la que abrieron el fuego a través de la red social, los populares amparaban su crítica en argumentos económicos. “Primero hacen la mayor subida de impuestos porque la situación económica del Ayuntamiento era preocupante, y ahora ya podemos comprar mansiones... ¿Es prioritario? ¿Es lo que necesitamos?”, preguntas retóricas a las que respondían a renglón seguido: “Bajo nuestra opinión, hay muchas cosas que mejorar, e infraestructuras necesarias para el pueblo antes que comprar una mansión”.
Tras exigir al gobierno local, con dobles signos de admiración, que “Si tan bien estamos de dinero, bajad los impuestos!!”, enumeraban una serie de actuaciones que consideraban más importantes –“Haced el pabellón, arreglad el parque de O Bao, comprad sillas para gente con movilidad reducida para las playas etc, etc, etc...– para concluir que PSOE y BNG ”deberían estar centrados en lo importante y dejarse de cumplir sus caprichos con el dinero del pueblo“.
La “cara dura” del PP
La respuesta de los socialistas, a través del mismo medio, no se hizo esperar ni ahorró calificativos: “Es de tener mucha cara dura”, empezaba un comunicado en el que se explicaba que el objetivo era “recuperar” una “propiedad clave para hacer una residencia de mayores y una casa de la juventud. ”¿Por que lle teñen tanto medo a que ese patrimonio sexa por fin do pobo?“, se preguntaban.
“Arousa y muchos padres y madres de la misma no olvidan el daño que supuso para sus hijos e hijas aquel pasado oscuro” que llevó “a la ruina a tantas familias”. Por eso, consideran que el hecho de que el PP llame “capricho” a que “el patrimonio de quien causó tanto sufrimiento se convierte en un bien social es una falta de respeto a la memoria de nuestro pueblo y a todas las víctimas de aquella época”.
Denuncian además una doble vara de medir con “dos pesos y medidas” ya que, cuando el Ayuntamiento de Vilanova –feudo histórico del PP del que A Illa se segregó en 1997– compró el Pazo de Vista Real, una propiedad recuperada al crimen organizado, los populares “sacaron pecho y dijeron que era un 'día histórico'. Allí no era un capricho, era justicia social”. Y eso lleva a una nueva interrogación: “¿Es que los mayores y los jóvenes de A Illa tienen menos derechos que los de Vilanova, o es que al PP le duele que es toque el patrimonio de 'ciertos amigos'?”.
“Arousa no olvida las fotos ni las amistades”
Los socialistas recuerdan que, si el Ayuntamiento no ejerce su derecho, la propiedad de Dorado saldrá a subasta pública, lo que genera nuevas cuestiones: “¿A quién esperan? ¿Qué quiere el PP? ¿Que la vuelvan a comprar los de siempre a través de testaferros? ¿Que vuelva a manos privadas para que los del 'yate' sigan teniendo su palacio mientras nuestros mayores tienen que irse fuera del pueblo?”.
Para el PSOE, es “justicia poética” convertir en una residencia para los mayores o un centro para la juventud lo que fue “un símbolo de impunidad”. “Pero claro”, añaden, “pedirle al PP que celebre que el pueblo le gane la partida a ese pasado es pedirle demasiado al partido que se iba de vacaciones con quien todos sabemos”. Eso sí, recuerdan que “sólo hay una oportunidad” para que este patrimonio pase a ser público y “si se deja pasar ahora para favorecer una subasta privada, el pueblo pierde para siempre”.
El comunicado finaliza con un contundente “Basta de cinismo” escrito también en mayúsculas. “Arousa no olvida las fotos, ni las amistades, ni el dolor de tantas familias”, aseguran antes de concluir que el PP “deja claro que prefiere proteger os muros de 'algunos' que darles un hogar y un futuro de dignidad a nuestros mayores y jóvenes”.

Un consumo excesivo de azúcar añadido está relacionado con efectos negativos para la salud, como sobrepeso y obesidad, caries dental, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes
Cómo comprar y conservar el vino en casa, según el sumiller Fernando García: “Hay que beberlo cuanto antes”
Las recomendaciones oficiales consideran que nuestro consumo de azúcar no debería superar el 10% de la ingesta calórica total en forma de azúcares libres, es decir, unos 50 gramos al día. La Organización Mundial de la Salud (OMS) va más lejos y sugiere que no deberíamos consumir más de 25 gramos de azúcar al día, unas seis cucharadas de café. Sin embargo, el consumo de azúcares libres en nuestro país llega a los 70 gramos al día de media por persona, lo que supone casi el triple de la recomendación de la OMS.
El informe de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el nivel máximo de ingesta tolerable de azúcar en la dieta concluye que la ingesta de azúcares añadidos y libres debería “ser lo más baja posible como parte de una dieta nutricionalmente adecuada”. Así, aunque a los más golosos les pueda costar controlar el consumo de alimentos azucarados y de poner una cucharadita más de azúcar al café o la leche. Sin embargo, lo mejor es intentar reducir este consumo.
El azúcar en sí no es el enemigo, especialmente cuando se encuentra de forma natural en los alimentos. Sin embargo, un consumo excesivo de azúcar añadido sí está relacionado con efectos negativos para la salud, como sobrepeso y obesidad, caries dental, mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes o una menor saciedad y, por tanto, mayor ingesta de alimentos y bebidas.
Si buscamos reducir nuestro consumo de azúcar añadido, pero aún nos gusta disfrutar de un bocado dulce de manera ocasional, es importante conocer más sobre los sustitutos del azúcar. Una tarea nada fácil si tenemos en cuenta que las alternativas al azúcar inundan los estantes de los supermercados. Fernando Carrasco, dietista-nutricionista y codirector de Nutrygente, nos ayuda a saber un poco más sobre los edulcorantes y qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir uno.
Las alternativas más saludables al azúcar
Antes de entrar en materia, Carrasco explica que es importante que tengamos en cuenta que un edulcorante es “cualquier sustancia que endulza un alimento. Los podemos englobar en dos grandes grupos según el aporte de energía que tienen”. Así, el especialista habla de:
- Edulcorantes acalóricos: como su nombre indica, “son los que no (o casi) no aportan calorías, como el aspartamo, la sacarina o la estevia”.
- Edulcorantes calóricos: estos sí aportan energía al organismo, como el “azúcar, la miel o el agave”.
Existe la idea generalizada de que “'lo natural' es sinónimo de más saludable, pero no es del todo cierto: a la hora de buscar una alimentación saludable de forma general, lo ideal es reducir el consumo de azúcar añadido a nuestra dieta, cuando es un alimento que podríamos englobar dentro de los edulcorantes naturales”, afirma Carrasco.
En cuanto a las opciones, y si lo que buscamos es un edulcorante que no aumente el aporte calórico del alimento, una de las opciones más adecuadas es la estevia. Este edulcorante natural procede de la planta de estevia, y es entre 200 y 300 veces más dulce que el azúcar, por lo que no necesitaremos la misma cantidad que la del azúcar común.
Pero la estevia deja un regusto amargo, similar al regaliz, lo que a muchas personas no les gusta. Una de las ventajas es que no eleva el azúcar en sangre ni la insulina, lo que resulta una muy buena opción para las personas con diabetes. Según Carrasco, “aunque hay opciones en el mercado en las que se mezcla con otro tipo de edulcorantes, el consumo de estevia es una alternativa segura y acalórica para el azúcar de mesa o sus variantes”.
¿Y los alcoholes de azúcar como el eritritol? Se trata de un edulcorante bajo en calorías y se considera natural porque provienen de plantas, pero se reformulan químicamente para su uso. Si bien tiene un sabor similar al azúcar convencional, no aumenta los niveles de azúcar en sangre, pero puede digerirse mal y causar malestar digestivo si se consume en exceso.
¿Y los edulcorantes artificiales?
Sucralosa, aspartamo o sacarina son algunos de los sustitutos artificiales del azúcar. “Los edulcorantes artificiales pasan controles toxicológicos que establecen dosis seguras, pero esto no significa que su consumo sea saludable: pueden elevar el umbral del dulzor de la persona, así como provocar cambios en la microbiota”, afirma Carrasco.
Algunos estudios demuestran además que el cuerpo no metaboliza todos los edulcorantes artificiales de la misma manera, existen diferencias claves entre estos edulcorantes, lo que hace que el estudio de sus efectos sea complejo. Así, y como matiza Carrasco, el “objetivo debe ser reeducar el paladar para evitar un abuso de cualquier edulcorante”.
La importancia de leer bien las etiquetas
Ya hemos visto que un consumo elevado de azúcar añadido se asocia a un mayor riesgo de sufrir determinadas enfermedades, como obesidad, “sobre todo en niños, por lo que lo ideal sería limitar o evitar su consumo de cara a reeducar el paladar”, aconseja Carrasco. Para el especialista, una de las acciones más necesarias cuando se trata de elegir el mejor edulcorante es comprender qué nos dicen las etiquetas, ya que “la industria tiene distintas formas de enmascarar la palabra ‘azúcar’ en las etiquetas nutricionales”.
Así, debemos prestar atención a nombres como jarabe de glucosa o agave, cuyo efecto en el organismo “es el mismo que el del azúcar de mesa o sacarosa, por tanto, aportan calorías al producto que estamos tomando”, advierte Carrasco. También debemos prestar atención a ciertos edulcorantes como polialcoholes, como el maltitol, ya que “se asocia en ciertas personas a diversas molestias digestivas, por lo que no sería recomendable incluirlos en la población que las hayan sufrido”, aconseja Carrasco.
En última instancia, Carrasco afirma que lo mejor es “reducir siempre el consumo de todo tipo de edulcorantes para acostumbrarnos al sabor propio de los alimentos”.

De fenómeno literario a uno de los mejores estrenos de la taquilla mundial actual, con un buen primer fin de semana en España
Ya está confirmado: Sydney Sweeney volverá a ser 'La asistenta' en la adaptación al cine de la segunda novela
La adaptación al cine de ‘La asistencia’ está cosechando el mismo camino de éxito que su novela, obra de Freida McFadden, que se convirtió en todo un fenómeno literario, que incluye toda una saga de libros que tienen potencial para crear una franquicia en la gran pantalla.
Con una recaudación de 2,12 millones de euros en su primer fin de semana, Lionsgate ya ha dado luz verde para una secuela en la que Sydney Sweeney repetirá como protagonista tras una primera película en la que ha compartido reparto con Amanda Seyfried, Brandon Sklenar o Michele Morrone. Antes de ello, se puede calentar con un maratón de largometrajes que comparten ciertos aspectos con esta adaptación.
‘Perdida’ (2014)
Si se ha leído el libro o visto ‘La asistenta’, seguramente la película que recuerda más es a la de ‘Perdida’ (Gone Girl), protagonizada por Rosamund Pike y Ben Affleck, que también fue primero una novela, escrita por Gillian Flynn, para luego ser adaptada a la gran pantalla, en este caso por David Fincher.
Es también un thriller psicológico en el que un matrimonio guarda una imagen perfecta, y que luego pasa por una historia de giros y manipulación, con un ‘plot twist’ en mitad de la ficción.
‘La chica del tren’ (2016)
Otra historia de ficción con la que guarda cierta similitud ‘La asistenta’ es ‘La chica del tren’, que también fue todo un fenómeno literario hace una década antes de convertirse en un largometraje de thriller, con una protagonista mujer en un entorno complejo, con suspense psicológico y misterio, con gran importancia de la apariencia, en una película que protagonizaron Emily Blunt, Luke Evans, Justin Theroux y Rebecca Ferguson.
‘Parásitos’ (2019)
De dos títulos que recuerdan en gran medida a ‘La asistenta’ nos alejamos, pero seguimos con películas que comparten ciertos aspectos, lo que sucede con ‘Parásitos’, premio Óscar a Mejor Película, y que también explora las tensiones de clase dentro del entorno doméstico que parece perfecto.
‘Mujeres perfectas’ (2004)
A pesar de tener a Nicole Kidman como protagonista, se consideró un fracaso en la taquilla y también en cuanto a crítica. Hablamos de la película ‘Mujeres perfectas’, que tiene también conexión con ‘La asistenta’ al hablar de las apariencias, la tensión del entorno doméstico, los roles e ideales sociales o el impacto psicológico por estructuras de poder.
‘No te preocupes querida’ (2022)
De esta pasamos también a otra película de suspenso y misterio, más reciente, que tuvo un elenco lleno de estrellas como Florence Pugh, Harry Styles, Chris Pine y Olivia Wilde, que también se encargó de dirigirla. En ‘No te preocupes querida’ (Don’t worry Darling) se dan también aspectos de ambientes aparentemente perfectos que esconden problemas, así como se cuestionan también los roles femeninos y las expectativas sociales, todo ello en un tono continuo de suspense y tensión psicológica.

Un análisis de unos fósiles encontrados en Casablanca revelan que podrían ser de las poblaciones africanas anteriores al 'Homo sapiens' más antiguo conocido y aportan pruebas del origen africano de nuestra especie. Aun así, los restos son parciales y los expertos piden prudencia
Los fósiles de homínidos descubiertos en Casablanca, Marruecos, que datan de hace unos 773 000 años, podrían ser antepasados cercanos de los humanos modernos, según los resultados de una investigación liderada por el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania.
Estos restos muestran una mezcla de rasgos antiguos y modernos, lo que les sitúa cerca del punto en el que comenzaron a divergir los linajes humanos africanos y euroasiáticos.
Los hallazgos, publicados en Nature, proporcionan información sobre las poblaciones africanas anteriores al Homo sapiens más antiguo conocido y aportan pruebas del origen africano de nuestra especie. Los fósiles son de una época cercana a la del Homo antecessor hallado en Atapuerca, pero son morfológicamente distintos.
“Estos resultados se relacionan con un tema que investigamos en Atapuerca: la separación evolutiva de neandertales y sapiens y el último antepasado común. Habrá que comparar estos nuevos restos norteafricanos con los fósiles de Homo antecessor en Atapuerca”, dice Juan Luis Arsuaga, director científico del Museo de la Evolución Humana de Burgos y ajeno al estudio, en declaraciones a SMC España.
Vacío en el registro africano
Se cree que los últimos antepasados comunes de los humanos modernos, los neandertales y los denisovanos, vivieron hace entre 765.000 y 550.000 años. Sin embargo, aún se debate sobre dónde aparecieron por primera vez.
Descubrimientos anteriores, como el Homo antecessor en España, sugerían posibles vínculos ancestrales en Europa. Pero no se han encontrado fósiles en África de datación similar para confirmar este camino y se habla de un “vacío” en el registro africano.
El investigador Jean-Jacques Hublin y su equipo analizaron los fósiles desenterrados en una cueva llamada Grotte à Hominidés en la cantera Thomas I de Marruecos, entre los que se encontraban dos mandíbulas parciales, numerosos dientes y vértebras.
El examen de los sedimentos circundantes muestra que los fósiles datan de una época cercana a un cambio importante en el campo magnético de la Tierra, hace unos 773.000 años, lo que les da una edad similar a la del H. antecessor.
Sin embargo, son morfológicamente diferentes del H. antecessor. Esta característica sugiere que la diferenciación regional entre Europa y el norte de África ya estaba presente a finales del Pleistoceno temprano (hace entre 1,8 millones y 780 000 años).
Rasgos modernos y antiguos
Así, los fósiles marroquíes combinan características antiguas observadas en especies como el Homo erectus con rasgos más modernos que se encuentran en el H. sapiens y los neandertales. Por ejemplo, el tamaño de sus molares se asemeja al de los primeros H. sapiens y neandertales, mientras que la forma de su mandíbula se acerca más a la del Homo erectus y otros humanos arcaicos africanos.
“Este hallazgo rellena un vacío clave del registro africano justo cerca del intervalo en el que la genética sitúa la separación entre el linaje que acabará en Homo sapiens y el clado neandertal–denisovano”, dice Juan Ignacio Morales, investigador del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) en declaraciones a SMC España.
Según Morales, “los homininos de Casablanca pueden leerse como un ‘equivalente africano’ de Homo antecessor (Atapuerca): dos ventanas casi paralelas a ambos lados del Mediterráneo, con evolución en mosaico, pero con el yacimiento de Atapuerca apuntando más hacia la trayectoria neandertal y Casablanca hacia la africana”.
Aun así, el investigador apunta a la prudencia. “El conjunto es parcial (mandíbulas, dientes y vértebras) y no permite identificar al ‘último ancestro común’ como tal, que sería una población, no un individuo”, señala.