
Felipe VI asiste en el Senado a un homenaje al libro 'El Rey' el mismo día que se harán públicos informes sobre el intento del golpe de Estado de 1981
El Gobierno desclasifica los papeles del 23F con el foco en el rey Juan Carlos: “No había un solo proyecto de golpe”
“La actuación del rey no fue ejemplar. Fue algo más, fue decisiva”. Así ha rememorado el expresidente del Gobierno Felipe González el papel de Juan Carlos I para, según ha dicho, detener el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Lo ha hecho en el Senado, ante el rey Felipe VI y pocas horas antes de que se desclasifiquen papeles oficiales ligados al intento de alzamiento. González ha criticado la “abritrariedad” de la decisión del Gobierno y ha pedido “hacer justicia a los comportamientos de los seres humanos, incluso aunque sean reyes”.
El Senado ha albergado un homenaje al libro 'El Rey', del que se publicará una nueva edición. Escrito por el que fuera presidente del Tribunal Constitucional, Manuel García-Pelayo, el texto analiza el papel del jefe del Estado dentro del ordenamiento español. Al acto han acudido el actual presidente del tribunal de garantías, Cándido Conde-Pumpido; la presidenta del Supremo y del CGPJ, Isabel Perelló; el ministro de Agricultura, Luis Planas, así como el expresidente Mariano Rajoy y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
“Me gustaría que se conociera todo el proceso del 23F para conocer el papel de verdad del rey”, ha dicho González, quien ha defendido que Juan Carlos de Borbón actuó entonces para detener el alzamiento armado, y que si “tardó muchas horas” en dirigirse a los españoles en un mensaje televisado fue porque “tenía que pulsar” lo que estaba ocurriendo en los altos estamentos militares.
“¿No sería una estupidez que no supiera cómo estaban todas las guarniciones y evitar el movimiento de contagio?”, ha planteado González en un discurso en el antiguo Salón de Plenos del Senado. “¿Quiénes son los bobos que no saben cómo es la política?”, se ha cuestionado.
“La actuación de Juan Carlos I fue decisiva”, ha dicho González. “En ningún momento España se quedó sin las libertades garantizadas por la Constitución”, ha añadido.
El expresidente socialista ha negado que el hoy rey emérito tuviera “tentaciones de otra naturaleza”, en referencia a quienes aseguran que dudó si apoyar o no el golpe. “Hubo intentos de engaños”, ha dicho González, quien ha zanjado que “en ningún momento pasó por la cabeza del rey Juan Carlos cometer el error griego”, en referencia al papel de Constantino II en la dictadura griega.
Felipe González ha criticado la decisión del Gobierno, sin citar a Pedro Sánchez, y ha reclamado la aprobación de una ley que equipare a España con el resto de países europeos en el tratamiento de la información confidencial.
El Congreso tramita precisamente una propuesta del ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. Este mismo miércoles, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado en la Cámara Baja que esta norma se apruebe “en este periodo de sesiones”. Es decir, antes del verano.
González mantuvo durante sus 13 años de mandato la ley frsnquista de 1968 y nunca desclasificó documentos secretos sobre el 23F.

Julio Martínez Sola critica ante la comisión de investigación el “ataque desproporcionado” a la compañía y alega que está investigado para rechazar responder a las preguntas de los senadores
Anticorrupción sostiene que Plus Ultra usó el rescate de la SEPI para blanquear dinero “ilícito” de Venezuela
El presidente de la aerolínea Plus Ultra ha defendido este miércoles en una intervención de seis minutos en la comisión del Senado que investiga el caso Koldo que “no hubo procedimiento excepcional al margen de la norma, no hubo trato de favor, ni injerencias indebidas, ni ayudas ilícitas” en el rescate de 53 millones de euros que la aerolínea recibió del Gobierno en 2021.
“Hubo un proceso reglado con controles, con informes y con condiciones muy estrictas que se han ido cumpliendo. Nadie nos ha regalado nada”, ha afirmado Julio Martínez Sola, que está siendo investigado en el marco de una causa bajo secreto que trata de determinar si desde la aerolínea rescatada se blanqueó dinero “ilícito” procedente de Venezuela.
Tras esa primera intervención, el empresario ha alegado que está siendo investigado y ha rechazado responder a las preguntas de los senadores. “El hecho de estar sometido a procedimiento judicial bajo secreto me obliga a acogerme al derecho a no declarar”, ha aseverado. Martínez Sola fue detenido el pasado diciembre, cuando los agentes de la Policía Nacional registraron su domicilio y las oficinas de la compañía.
El empresario ha obviado las preguntas de los senadores. Entre ellas, las relacionadas con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que cobró miles de euros de una empresa —Análisis Relevante— que trabajó para Plus Ultra y que ha acabado salpicada en esta misma causa.
Anticorrupción presentó una primera denuncia en la Audiencia Nacional en octubre de 2024 por el “uso indebido” del rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a Plus Ultra en la pandemia al considerar que al menos parte de esos fondos fueron utilizados para blanquear dinero “ilícito” procedente de Venezuela.
Esa denuncia no fue admitida porque los hechos eran constitutivos de un delito de blanqueo no cometido íntegramente en el extranjero, por lo que no era competente el tribunal especial. La Sala de lo Penal confirmó esta decisión y estableció que la competencia correspondía al juzgado ordinario de los lugares donde se realizaron los hechos.
La causa, que está bajo secreto, se está tramitando ahora en el Juzgado de Instrucción 15 de Madrid. Es el mismo juzgado investigó el rescate pero acabó archivando la investigación en enero de 2023 al considerar que no aparecía “debidamente justificada la comisión de un delito”, ya que se aplicó correctamente el real decreto de medidas urgentes de apoyo a la economía y el empleo.

La vicepresidenta segunda mantendrá sus cargos en el Gobierno hasta el final de la legislatura pero da un paso al costado en lo político
La izquierda confederal abre una nueva etapa de unidad y “ambición” electoral: “Se acabó el derrotismo”
Yolanda Díaz no será la candidata de la izquierda en las próximas elecciones. Lo ha anunciado este miércoles en una carta que ha publicado en sus redes sociales. La vicepresidenta segunda pone fin a una etapa que comenzó en 2021, cuando Pablo Iglesias la designó como líder de Unidas Podemos, y que siempre tendrá como legado haber conseguido unir a toda la izquierda en una misma alianza el 23 de julio para revalidar el Gobierno de coalición. “Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido”, dice en una misiva en la que envía un mensaje: “Queda mucho por hacer, la tarea pendiente es ganar el país”.
La vicepresidenta mantendrá sus cargos en el Gobierno hasta el final de la legislatura pero da un paso al lado en lo político. Su carta de despedida es una férrea defensa de su trabajo como ministra de Trabajo.
“Lo hemos hecho con humildad, con trabajo y con un enorme esfuerzo. Hemos conseguido lo que nos decían que era imposible conseguir. Cuando empecé mi desempeñó como ministra lo hice con un objetivo en la cabeza, con un horizonte claro: servir a las trabajadoras y los trabajadores de mi país. Cada vez que he sentido esa fuerza desfallecer, cada momento de duda, cada conflicto, ha sido la brújula de los trabajadores y trabajadoras la que me ha indicado el camino”, defiende en la carta que ha publicado este mediodía en su cuenta de Bluesky.
Con esta decisión, termina de alguna forma de consolidar la dimisión que anunció en junio de 2022 tras las elecciones europeas, en las que se apartó del liderazgo orgánico de la coalición Sumar, que entonces intentaba construir un frente de partidos.
“Siempre tuve muchas reticencias ante la idea de ser candidata. La política es dura, especialmente para las mujeres, pero no me arrepiento de haber dado un paso al frente”, dice en la carta. “Miro atrás y estoy orgullosa de todo lo que hemos conseguido de forma colectiva y trabajando siempre para mejorar la vida de la gente”, añade.
Díaz deja claro que no se aparta de ese trabajo, que continuará en el Ministerio de Trabajo y que seguirá aportando en la nueva coalición. “Voy a seguir haciéndolo, pero hoy quiero anunciaros que no seré candidata a las próximas elecciones generales de 2027. Es una decisión muy meditada y que he comunicado a mis seres queridos, al conjunto de mi espacio político y al presidente del Gobierno”, sostiene.
“Di el paso para encabezar Sumar en 2023 pensando en el enorme abrazo de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Dijimos entonces que sin Sumar no habría gobierno de coalición y logramos revalidar un gobierno que todas las encuestas daba por perdido. Estos días pienso todo el rato que esa fuerza, ese abrazo y ese encuentro es lo que toca construir y defender. Seguiré trabajando en el Gobierno para cumplir con ese mandato de las urnas y avanzar en todo lo que nos queda por hacer”, recuerda.
Precisamente el pasado 21 de febrero los partidos lanzaron una nueva coalición que aspira a renovar lo que significó Sumar el 23 de julio. En este periodo han tomado el protagonismo las formaciones que hasta ahora habían considerado que no era el momento de hablar de liderazgos sino de construir un proyecto político.
La vicepresidenta se refiere en su carta a ese trabajo y también alude a la conversación despertada por Gabriel Rufián en las últimas semanas acerca de una candidatura que incorpore a la izquierda independentista.
“Mientras el Gobierno debe seguir haciendo su trabajo, se abren de nuevo caminos para insuflar de vida e ilusión al espacio progresista. Lo hemos visto el pasado día 18 de febrero, con el debate pertinente y ambicioso que ha abierto Gabriel Rufián y lo hemos visto el día 21 con la confirmación de que el espacio que Sumar puso en pie, sigue con fuerza, vocación de mayorías y voluntad de acuerdo y avance social. Es el momento de ampliar la democracia y de llenarla de sentido y esperanza”, afirma.
Y añade: “Eso es lo que necesitamos. Es necesario que esa energía, de la que hoy vemos los primeros destellos, crezca”.
Yolanda Díaz se compromete a dar ahora espacio a esos partidos para que sigan trabajando en la línea que emprendieron desde el pasado verano. “Quiero también dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción. Y quiero cuidar también el Gobierno de coalición progresista, porque es cuidar la mejor herramienta que tenemos para seguir ganando derechos”, les traslada en su carta.
“Me siento muy orgullosa de lo que hemos hecho, pero soy consciente que queda mucho por hacer. La tarea pendiente es ganar el país. Con claridad, con cariño, con ternura, sin miedo. Como hasta ahora”, concluye.
La coalición del 23J como legado
Yolanda Díaz culmina un periodo complicado al frente del espacio de la izquierda, primero con Unidas Podemos y después con la construcción de su propio proyecto, Sumar, que nunca llegó a funcionar más allá de la coalición del 23J. Queda la estructura orgánica que creó como partido instrumental, Movimiento Sumar, que hoy es una más de las fuerzas de la nueva coalición para las próximas generales.
La vicepresidenta segunda asumió el cargo después de un periodo exitoso como ministra de Trabajo. Iglesias la designó como su sucesora cuando dejó el Gobierno para competir en la Comunidad de Madrid contra Isabel Díaz Ayuso, en 2021. La ministra era entonces una de las dirigentes más valoradas del Ejecutivo y de toda la izquierda. La aspiración de Iglesias en aquel momento era que ella se hiciese cargo del liderazgo de la coalición para revertir la caída de apoyos que había sufrido el partido en el último tiempo.
Pero Díaz pronto utilizó su liderazgo para construir un proyecto propio, lo que paulatinamente la fue distanciando de Podemos y de su antecesor y amigo, Pablo Iglesias. Para cuando llegaron las elecciones generales, las relaciones estaban totalmente dañadas y el partido de Ione Belarra terminó aceptando entrar en la coalición muy a regañadientes, presionado por los estrechos márgenes electorales que provocó Pedro Sánchez al convocar de forma anticipada las generales.
Yolanda Díaz consiguió una unidad que nació muerta. Las primeras tensiones entre Podemos y el resto de partidos de Sumar ya se empezaron a dar al inicio de la legislatura, cuando el partido de Belarra se quedó sin portavocías en el grupo parlamentario en detrimento de fuerzas más pequeñas como los Comuns, Compromís e incluso Més per Mallorca y Chunta Aragonesista.
El punto culminante de la ruptura tuvo su origen en la formación de Gobierno. Podemos había puesto la repetición de Irene Montero como ministra de Igualdad como condición para entrar en el nuevo Ejecutivo de coalición. Yolanda Díaz ofreció a Nacho Álvarez, entonces secretario de Economía en la ejecutiva morada, como ministro de Derechos Sociales. Pero Belarra, que a esas alturas ya había perdido la confianza política en su secretario de Estado, rechazó la propuesta. Álvarez dejó la política y Podemos quedó fuera del nuevo Gobierno. Pocas semanas después, anunció su marcha al Grupo Mixto.
Los problemas de Yolanda Díaz como líder del espacio siguieron a pesar de la marcha de Podemos. Su equipo intentaba en aquellos primeros meses de legislatura construir un frente de partidos que incluyera a la militancia propia de Sumar y también al resto de formaciones políticas, pero ese proceso generó multitud de enfrentamientos con Izquierda Unida y Más Madrid, también con Compromís.
Todas esas tensiones galvanizaron en la conformación de las listas electorales para las europeas, donde los principales partidos de la coalición peleaban por conseguir un puesto de salida en un contexto de retroceso de las opciones electorales. Demasiados partidos para pocos puestos que provocaron una crisis total en el espacio, que se profundizó tras los resultados, con Izquierda Unida fuera del Parlamento Europeo por primera vez desde su nacimiento.
Aquella noche llevó a Yolanda Díaz a dimitir como líder orgánica de Sumar para centrarse en su labor de Gobierno, el lugar en el que había cosechado hasta entonces todo su capital político. Su salida habilitó poco a poco el reencuentro entre las formaciones del grupo parlamentario y de Sumar en el Gobierno. Esas relaciones han ido mejorando hasta culminar en el acto del 21 de febrero. La vicepresidenta ya dio pistas de sus próximos movimientos al ausentarse. “Es el tiempo de las formaciones políticas”.
Ahora los partidos tendrán que lidiar con un asunto no menor: la ausencia de un liderazgo claro. Con la salida de su principal referente desde hace cinco años, el espacio de la izquierda necesita una cara o varias caras para potenciar la papeleta que vote el electorado progresista en las próximas generales.

La compañía reparte primas entre más de 112.000 empleados, revisa sueldos por la inflación y amplía las vacaciones para reforzar las condiciones de su plantilla
Iberia estudia poner en marcha un ERE voluntario a petición de sus trabajadores
La cadena de supermercados Mercadona ha destinado más de 1.000 millones de euros a mejorar el poder adquisitivo y las condiciones laborales de su plantilla, en un paquete de medidas que incluye el reparto de primas por beneficios, subidas salariales ligadas a la inflación y mejoras en la jornada laboral.
La compañía presidida por Juan Roig ha abonado este miércoles una prima por objetivos de 780 millones de euros entre sus más de 112.000 trabajadores, con cargo a los resultados obtenidos. Según detalla la empresa, los empleados con menos de cuatro años de antigüedad reciben el equivalente a dos mensualidades, mientras que quienes superan ese periodo —alrededor del 70% de la plantilla— perciben tres pagas adicionales.
En términos netos, estos últimos han cobrado unos 7.250 euros, que incluyen aproximadamente 5.400 euros correspondientes al variable más la nómina mensual.
Subida salarial ligada al IPC, más vacaciones y mejoras de jornada
La empresa también ha aplicado una subida salarial para compensar el incremento del coste de la vida, con un ajuste del 2,9% en España y del 2,2% en Portugal, lo que supone un impacto anual de unos 125 millones de euros en costes laborales.
Desde la compañía sostienen que esta medida busca preservar el poder adquisitivo de la plantilla en un contexto de inflación moderada, en línea con su política de vincular parte de la evolución salarial a los precios.
Entre las iniciativas adoptadas figura además la ampliación del periodo de vacaciones, que desde este ejercicio pasa de 30 a 37 días anuales tanto en España como en Portugal. Esta mejora, anunciada en diciembre, tiene un coste estimado de 100 millones de euros al año y pretende, según la empresa, reforzar la conciliación y las condiciones de trabajo.
Apuesta por el modelo laboral
Mercadona enmarca estas decisiones en su llamado Modelo de Calidad Total, con el que defiende que la inversión en la plantilla repercute en mejores resultados operativos. La compañía asegura que el refuerzo de las condiciones laborales ha contribuido a mejorar su productividad y a alcanzar en 2025 niveles récord de rentabilidad y cuota de mercado.
La empresa insiste en que los trabajadores son “el mayor activo” y atribuye parte de su desempeño a la política de reinvertir beneficios en salarios y organización del trabajo.

Aquí puedes leer íntegro el documento con el que la vicepresidenta segunda, que continúa en el Gobierno, ha anunciado que dará un paso al lado y no aspirará a liderar la nueva coalición progresista
Yolanda Díaz renuncia a ser la candidata de la izquierda confederal: “Estoy muy orgullosa de lo hecho, pero queda mucho por hacer”
Yolanda Díaz ha resuelto este miércoles la incógnita sobre su futuro. La vicepresidenta segunda ha anunciado que no aspirará a liderar la nueva coalición progresista formada por Izquierda Unida, Comuns, Movimiento Sumar y Más Madrid, pero sí continuará en el Gobierno. En una larga carta, Díaz afirma que “se abren de nuevo caminos para insuflar de ilusión al espacio progresista”.
Aquí puedes leer íntegra la misiva: