
Ralph Fiennes rompe el silencio -y el misterio- y señala al actor que heredará uno de los villanos más icónicos del cine y la literatura
Ahora que se acerca la serie de Harry Potter: el castillo de Hogwarts real donde se rodaron las películas
Hay casualidades que no lo son tanto. Y filtraciones que suenan más a despiste sincero que a estrategia de marketing. En pleno Día Mundial del Mago, el universo Harry Potter vuelve a sacudir a los fans con una noticia que llevaba meses flotando en el ambiente y que ahora, por fin, tiene nombre propio.
Ha sido Ralph Fiennes, el rostro definitivo de Lord Voldemort en la saga cinematográfica, quien ha confirmado —casi sin querer— quién recogerá su legado en la futura serie de HBO. Y el elegido no es precisamente menor: Cillian Murphy.
Una confirmación inesperada… y muy reveladora
Durante una entrevista reciente, Fiennes dejó caer la bomba con naturalidad británica. Sin comunicado oficial, sin fanfarrias y sin ese tono de secreto industrial que suele acompañar a estas producciones. Simplemente dijo lo que pensaba. Y lo que pensaba era claro: Murphy es “muy bueno” y una “excelente elección” para convertirse en el nuevo Tom Marvolo Riddle.
Después llegó el clásico intento de rectificación, el “no sé si ya está confirmado” y ese momento incómodo que solo hace más creíble la filtración. Porque cuando alguien se da cuenta tarde de que no debía haber dicho algo, suele ser porque ese algo es cierto.
Por qué Cillian Murphy encaja —y mucho—
El nombre de Murphy llevaba tiempo circulando entre los seguidores más atentos de la saga. No es una elección obvia, pero sí profundamente coherente. Su capacidad para construir personajes inquietantes, silenciosos y emocionalmente densos lo convierte en un candidato ideal para un Voldemort más psicológico que grandilocuente.
Lejos del villano histriónico, Murphy puede aportar matices: fragilidad, obsesión, frialdad contenida. Un mal que no grita, sino que incomoda. Un Voldemort que no necesita levantar la voz para imponerse.
Y eso, en una serie que pretende tomarse su tiempo y profundizar libro a libro, es una baza narrativa enorme.
La serie de Harry Potter: un proyecto a largo plazo
La nueva adaptación de Harry Potter para HBO no es un simple reboot. La intención de Warner Bros. es clara: un libro por temporada, desarrollo pausado, fidelidad al material original de J. K. Rowling y una ambición que apunta a más de una década de emisión.
La primera temporada ya está rodada y no llegará hasta 2027, pero el engranaje está en marcha. Incluso se ha confirmado a Hans Zimmer como responsable de la banda sonora, una decisión que deja claro el tono épico y oscuro que busca esta nueva etapa en Hogwarts.
Un Voldemort para una nueva generación
Si algo demuestra esta elección es que la serie no quiere vivir de la nostalgia fácil. Quiere reinterpretar, no copiar. Y para eso necesita un Voldemort que dialogue con el presente, con espectadores más adultos, más acostumbrados a villanos complejos y moralmente ambiguos.
Que la confirmación llegue precisamente el Día Mundial del Mago tiene algo de poético. Como si el universo Harry Potter se permitiera guiñar un ojo a quienes crecieron con la saga y ahora vuelven, más mayores, a enfrentarse al mismo miedo de siempre, pero con otros matices.
Porque el mal cambia de forma, pero nunca desaparece. Y todo apunta a que, esta vez, tendrá el rostro afilado y la mirada inquietante de Cillian Murphy.

Si la repostería europea es puro arte, la asiática no se queda atrás, y en concreto la japonesa tiene todos estos platazos
A nadie le amarga un dulce por Asia: los 5 postres más reconocidos en toda China
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Japón juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por la estacionalidad, la estética y el equilibrio, explica por qué los postres de Japón no buscan el exceso, sino la armonía entre sabor, textura y forma. Aquí lo dulce se mide en sutileza y simbolismo, y estos cinco clásicos lo representan bien.
En este recorrido por la repostería japonesa asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el mochi, el dorayaki o el daifuku, dulces que no se entienden sin su contexto cultural. Japón puede dividirse por regiones, estaciones o tradiciones, pero hay algo que lo mantiene unido: su manera de convertir el postre en un gesto casi ceremonial.
1. Mochi
El dulce japonés por excelencia. Se elabora con arroz glutinoso machacado hasta obtener una masa elástica y suave. Puede comerse solo o relleno de pasta de judía roja. Está ligado a festividades y rituales, especialmente al Año Nuevo.
2. Daifuku
Una variedad de mochi rellena, normalmente de anko, aunque existen versiones con fruta fresca. Su tamaño pequeño y su textura blanda lo convierten en uno de los dulces más populares y reconocibles del país.
3. Dorayaki
Dos bizcochos esponjosos unidos por un relleno de judía dulce. Es un postre cotidiano, muy presente en pastelerías y tiendas tradicionales, y forma parte del imaginario popular japonés.
4. Mitarashi dango
Brochetas de bolitas de arroz glutinoso cubiertas con una salsa dulce de soja. El contraste entre dulce y salado es clave en este postre, muy habitual en ferias y festivales.
5. Yokan
Un dulce compacto elaborado con judía roja, azúcar y agar-agar. Se presenta en bloques y se corta en pequeñas porciones. Es sobrio, elegante y muy ligado a la tradición del té.
Japón demuestra que el postre también puede ser silencio y pausa. Sus dulces hablan de estaciones, de gestos precisos y de una cultura donde lo dulce no se impone, se sugiere. A veces, entender un país es aceptar que el placer también puede ser mínimo.

El cementerio de Tenefé, en Gran Canaria, tiene once sepulcros con nueve individuos orientados al sur, excepto uno que, además, tiene las manos cruzadas sobre la pelvis, similar a los enterramientos cristianos
Los arqueólogos estaban llegando al final de la excavación cuando localizaron un esqueleto en el túmulo 8, la tumba más monumental de la necrópolis indígena de Tenefé, en la costa de Santa Lucía de Tirajana (Gran Canaria). La sorpresa fue notable porque de los nueve cuerpos exhumados en las once tumbas –dos están vacías- es el único orientado con los pies hacia el norte. Además, presenta las manos cruzadas sobre la pelvis, asemejándose a los enterramientos cristianos. ¿Se trata de un europeo? “Es una hipótesis, pero sólo tenemos indicios; las pruebas para responder a esa cuestión las debe aportar la investigación en laboratorio”, afirma Paloma Cuello del Pozo, codirectora de la excavación, financiada por el Gobierno de Canarias.
Este yacimiento empezó a investigarse a principios de este siglo y se han realizado diversas campañas. La última duró un mes y concluyó en diciembre pasado, con la excavación de los cuatro túmulos que faltaban por exhumar. En total, se han localizado nueve individuos, cuyas dataciones oscilan entre finales del siglo XIII y primer tercio del XV, el siglo de la conquista del Archipiélago. Faltan por datar los cuatro esqueletos encontrados en la última intervención, restos que han sido cubiertos para garantizar su conservación, una vez documentados y extraídas algunas muestras para su análisis en laboratorio.
La disposición del esqueleto en el túmulo 8, informa la doctora Cuello a este periódico, “resultó especialmente singular dentro del conjunto funerario, ya que el individuo fue depositado con una orientación sur–norte, invertida respecto al patrón predominante documentado en los otros túmulos del yacimiento”. Las manos, añade la arqueóloga, “aparecen cruzadas sobre la región pélvica [ver la foto bajo este párrafo], una colocación poco habitual en los enterramientos previamente excavados en la necrópolis y que añade un componente diferencial al rito funerario”.
En definitiva, concluyen los investigadores, “la combinación de la orientación atípica, la postura del cuerpo y la posición de las extremidades plantea la posibilidad de que este individuo recibiera un tratamiento funerario distinto al documentado en otros túmulos del yacimiento. Aunque es pronto para proponer interpretaciones concluyentes, estos elementos, unidos a la monumentalidad del túmulo, podrían apuntar a diferencias de estatus, procedencia o identidad dentro del grupo, algo que será objeto de análisis en la fase interpretativa posterior”. Al respecto, la Dirección General de Patrimonio Cultural ha señalado a Canarias Ahora-elDiario.es que “una vez tengamos los resultados finales, informaremos de todos los detalles de esta intervención”.
Para determinar la edad y el sexo del difunto es necesario un análisis osteométrico y morfológico, pero es muy probable que se trate de un varón -“por la robustez y longitud de los huesos”- adulto, debido a “los rasgos generales y marcadores dentales”, explica el doctor Gabriel de Santa Ana Aguiar, codirector de la excavación.
Cuerpo amortajado
Para determinar si se trata de un individuo foráneo, los expertos realizarán análisis paleogenéticos y geoquímicos. Paloma Cuello ha aplicado en otros restos humanos el método de isótopos de estroncio, “una herramienta que ayuda a indagar la procedencia, ya que a través de la alimentación los organismos introducimos trazas de la geoquímica local”. Ese individuo, le planteamos a la arqueóloga, podría ser de fuera, pero si llevara mucho tiempo en la Isla es probable que su alimentación fuera similar a la de los nativos. “Para eso se aplica la geoquímica: hay un isótopo, por ejemplo, que es único de las islas volcánicas”. Con todo, añade Cuello, “es un proceso muy laborioso, en el que estudiamos restos óseos y piezas dentales”, que detallarán en el artículo científico que se publicará cuando concluyan los análisis de laboratorio.
De lo que no hay duda es del tratamiento funerario diferenciado del cadáver del túmulo 8 respecto a los otros exhumados. Este túmulo “es el más monumental del yacimiento, con una tipología diferente a las otras tumbas”. El cuerpo fue enterrado a medio metro de profundidad, próximo -como se ve en una de las imágenes que ilustran este reportaje- al perímetro de piedras, dejando un espacio libre de 60 centímetros entre el difunto y el anillo lítico.
Aunque no se han encontrado restos textiles y/o vegetales, los arqueólogos consideran que este cuerpo, al igual que otros del mismo cementerio indígena, fue amortajado. La alta salinidad de los sedimentados de los sepulcros dificulta su análisis químico, “porque es probable que haya degradado posibles restos de las mortajas”. Se han realizado estudios químicos de sedimentos de excavaciones anteriores y no han arrojado luz sobre el material de las mortajas.
El análisis preliminar de la posición corporal sugiere, explica Paloma Cuello, “el empleo de mortaja, deducido a partir de la estrechez global del paquete óseo y, en particular, de la disposición constreñida de las extremidades”, rasgos compatibles con un cuerpo envuelto en un fardo mortuorio, que también se observan en “la mayoría de individuos enterrados en la necrópolis”. Al igual que en otras estructuras excavadas, añade la arqueóloga, “los pies se localizaron encajados en el perfil, por debajo del anillo de piedras y nuevamente en posición elevada y forzada – lo que refuerza la interpretación de un amortajamiento ajustado”.
El estudio de este yacimiento funerario, como adelantara este periódico en enero de 2025 va más allá de la bioarqueología que indaga el depósito funerario y de otras disciplinas asociadas a la arqueología. Esta investigación permitirá profundizar en la categorización de las tumbas indígenas. Hasta hace relativamente poco tiempo se consideraba a la necrópolis de Tenefé como un yacimiento de cistas y fosas –la diferencia entre estos tipos de enterramiento es el perímetro de piedras de las cistas, que se colocan en el contorno de la fosa a modo de cajón funerario-. Para los arqueólogos, “algunas sepulturas de Tenefé son tumulares, pero aún no estamos en condiciones de afirmar de que se trate de una necrópolis exclusivamente tumular”.
La necrópolis de Tenefé se encuentra en el sur de Gran Canaria, muy cerca del campo de regatas de Pozo Izquierdo, uno de los escenarios del mundial de windsurfing. Se trata de un yacimiento de la época de contacto entre los primeros colonos de las Islas y los europeos. El pequeño cementerio es de carácter tumular y está bien documentado; su primera intervención arqueológica se remonta a 2002.

El Gobierno multiplicó por cuatro las indemnizaciones a fondo perdido por fallecido en las inundaciones del 29 de octubre de 2025, lo mismo que las derivadas a la catástrofe ferroviaria, a la que se suman las que marca la ley ferroviaria y el seguro de la operadora
Pérez Llorca pide perdón a las víctimas de la dana: “Las administraciones públicas no estuvieron a la altura”
Si la disputa política en ocasiones resulta desagradable, cuando se utilizan catástrofes con decenas de fallecidos para agitar bulos con el objetivo de desgastar el rival político se traspasan las fronteras de lo admisible. Es lo que ha hecho el Gobierno valenciano que preside Juan Francisco Pérez Llorca al tratar de comparar las ayudas que han cobrado los familiares de las víctimas de la dana con los del accidente ferroviario de Adamuz, tratando de trasladar a la opinión pública una falsa discriminación en el caso de los afectados por la riada.
El presidente Pérez Llorca patinó, y de qué manera, cuando reclamó el pasado 29 de enero para las víctimas de la Dana una indemnización “similar” a la que recibirán los del accidente de tren de Adamuz (Córdoba) y ha calificado de “vergonzosa” la diferencia en la cuantificación de ambas indemnizaciones.
El jefe del Consell insistió: “Lo veo lamentable, no puedo entender cómo puede haber víctimas de primera y de segunda o cómo se diferencia a los fallecidos en la Dana y el accidente de tren. Me parece una vergüenza y no hay palabras para explicarlo”.
El portavoz del Consell, Miguel Barrachina, mano derecha del expresidente Carlos Mazón con todo lo que ella conlleva, siguió agitando el bulo este viernes al afirmar que para el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las víctimas de la dana de la Comunitat Valenciana “valen la tercera parte que otras”.
Al mismo tiempo, diversas informaciones publicadas en determinados medios han señalado que cada fallecido en Adamuz percibirá el tripe de ingresos (216.000 euros) por parte del Gobierno que las víctimas de la Dana (72.000 euros).
No obstante, la explicación es bien sencilla. En ambos casos los familiares de los fallecidos tienen reconocida la misma indemnización a fondo perdido que además el Gobierno multiplicó por cuatro, es decir, 72.000 euros (la Generalitat no activó ni un euro de indemnizaciones por fallecido en la dana).
Sin embargo, en el caso de los del accidente ferroviario, por las características de la tragedia se suman otros 72.000 euros tal y como marca el Real Decreto 627/2014, de 18 de julio, de asistencia a las víctimas de accidentes ferroviarios y sus familiares, aprobado en su momento por el gobierno encabezado por el PP de Mariano Rajoy, y entre 21.000 y 72.000 euros adicionales del seguro obligatorio de la tragedia. En este caso, el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunció que la adelantará el Gobierno en un plazo máximo de tres meses para evitar esperas.
Por lo tanto, no son casos comparables, puesto que nada tiene que ver un accidente ferroviario al que se le aplica una legislación específica con una catástrofe climática, en la que quizás habría que abrir el debate sobre si cabría también una normativa similar.

El marido de la víctima y padre del presunto autor está herido de gravedad, por lo que permanece ingresado
Andalucía acumula casi un tercio de los crímenes machistas de 2025 en España: cifras, claves y negacionismos
Una mujer ha sido asesinada en Algeciras, en Cádiz, y la Policía Nacional busca a su hijo como presunto autor. Los agentes investigan los hechos después de que el hijo presuntamente agrediera a sus padres con un arma blanca. El marido de la mujer ha resultado herido de gravedad y permanece ingresado en el hospital, avanza Efe.
Según han indicado los agentes en un comunicado, los hechos han tenido lugar sobre las 23.00 horas de este viernes en un domicilio de la localidad. La investigación continúa en marcha para tratar de esclarecer los hechos y se está buscando al hijo del matrimonio para proceder a su detención.

Varios miembros del Comité de Naciones Unidas interpelaron a la delegación española sobre un tema preocupante: el impacto de la tauromaquia en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
A finales de este mes de enero ha tenido lugar en Ginebra el examen de España por parte del Comité de los Derechos del Niño (CDN) de Naciones Unidas, enmarcado en el séptimo ciclo de revisión y como mecanismo de seguimiento de aplicación de la Convención sobre los Derechos del Niño en el país. Hay que recordar que la ratificación de los llamados “tratados internacionales” se enmarca dentro de la propia normativa española, tal y como resalta la Constitución y una norma específica promulgada en 2014.
Esto viene a significar que la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN), firmada por España en la década de los 90, debe incorporarse como base en cualquier norma que pueda tener afectación sobre los y las habitantes hasta los 18 años de edad. Así, es habitual ver como la CIDN o el CDN se mencionan en preámbulos de normas sobre infancia y adolescencia de carácter estatal, como la LOPIVI, o en leyes autonómicas, como en Aragón o Castilla y León.
Siguiendo el procedimiento fijado por la ONU, que establece el formato y las fechas de registro, Fundación Franz Weber fue una de las organizaciones de la sociedad civil que presentó al Comité informes sobre la materia que comentamos. Un total de tres documentos donde se relatan acciones muy diversas: Promociones de entrada de niñas y niños a corridas de toros, participación directa en escuelas taurinas o incluso contextos de especial gravedad, desde cogidas a menores en encierros al acoso sucedido en alguna escuela taurina, de carácter escolar y sexual.
Estas sesiones del Comité de los Derechos del Niño con los países parte de la Convención se constituyen como un “diálogo interactivo”. Esto implica no un examen unidireccional, sino una fórmula donde los 18 miembros pueden preguntar sobre aspectos genéricos o situaciones concretas, y aquí quiero destacar la amplísima delegación del Gobierno español, con representantes de la práctica totalidad de ministerios y la Abogacía del Estado, que muestra la preocupación por el examen y la revisión de España ante este organismo de Naciones Unidas.
Las preguntas se sucedieron y la tauromaquia fue mencionada hasta en cuatro ocasiones por parte del grupo de trabajo. El miembro Bragi Gudbrandsson recordó la existencia de una recomendación específica sobre la presencia de menores en la tauromaquia, publicada en 2018, en la anterior revisión de España. Sí, es evidente que desde ese año no se ha cumplido. Más bien al revés, la promoción por parte de gobiernos autonómicos de la presencia y participación de menores ha sido casi sistemática y pone sobre la mesa el “negacionismo” que comparten con el lobby taurino.
Otra de las intervenciones destacadas fue de Rinchen Chophel, quien advirtió de la existencia de abundante trabajo científico que relaciona estas violencias con posteriores impactos negativos sobre los y las menores. Suzanne Aho, que llegó a ser ministra de Salud en su país, señaló la paradoja de que existan en España normas sobre contenidos audiovisuales y menores, pero que estos mismos puedan acceder a los llamados “centros de formación de la tauromaquia”, es decir, las escuelas taurinas.
La intervención más extensa sobre la materia fue de Timothy P. T. Ekesa, que repreguntó a la delegación española sobre las escuelas taurinas, y sobre si dichas participaciones se producen sin presiones culturales o económicas, entre otros aspectos.
Esto es muy importante. La participación de niñas, niños y adolescentes se produce en contextos de acompañamiento estricto de personas adultas: desde su círculo familiar, que ayuda a banalizar la violencia, hasta los poderes públicos, que intentan ofrecer una cobertura económica y legal para las escuelas de tauromaquia. Los menores aprenden, en privado, a utilizar elementos cortopunzantes y después “testan” en público sus habilidades en las denominadas “clases prácticas”.
Se trata de un acceso temprano a la violencia, que algunos justifican como libertad de educación o cultural, aunque nada más lejos de la realidad. El Comité de los Derechos del Niño recordó que la protección de estos grupos vulnerables se produce por encima de cualquier política pública de patrimonio cultural, esto es, que el interés superior del menor prevalece sobre una norma que considere la tauromaquia “cultura”, “costumbre” o “tradición”.
Ahora estamos leyendo y escuchando a próceres del lobby taurino. Los empresarios claman; un grupúsculo de Francia vomita resoluciones internacionales, sin tener en cuenta la posición original de Naciones Unidas; otros mezclan violencias o incluso se atreven a decir que los miembros del CDN “no conocen la tauromaquia”. Un argumento bien absurdo, atendiendo al formato de diseño de todos los Comités de Naciones Unidas y al sistema de elección particular en forma de representación continental.