
Escucha el segundo episodio de 'La memoria en ruinas', un podcast sobre el patrimonio español que se resiste a desaparecer
El capítulo 2 de La memoria en ruinas profundiza en la sorprendente realidad que José María Sadia y Andrea Morán acaban de descubrir, que España fue una especie de casa de subastas a principios del siglo XX. La profesora María José Martínez Ruiz, una de las mayores expertas en el comercio del arte, explica cómo anticuarios y agentes internacionales se llevaron de nuestro país todo tipo de joyas artísticas para vendérselas a magnates americanos como William Randolph Hearst, o a museos de prestigio, como el Metropolitan de Nueva York.
En esta segunda entrega, los periodistas se preguntan si todos estos tesoros nos fueron robados o si, por el contrario, fuimos nosotros quienes los vendimos. En busca de pistas certeras, visitarán un enclave que vivió uno de los fenómenos de expolio (o autoexpolio) más dolorosos de la Historia del arte. Se trata de la sustracción de una obra maestra, las pinturas murales de la ermita de San Baudelio de Berlanga. Un viaje final tratará de dar respuesta a una cuestión de lo más enigmática: ¿Dónde están actualmente las pinturas románicas de la iglesia soriana?
La memoria en ruinas es un podcast de elDiario.es, codirigido por José María Sadia e Izaskun Pérez. José María Sadia también se ha encargado de la documentación y las entrevistas. Andrea Morán ha realizado la producción y ha escrito los guiones. Ambos, han viajado por España durante semanas grabando esta serie.
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Este sábado por la noche, los servicios de Emergencias enviaron un ES Alert a diferentes municipios de Málaga ante el temporal que deja fuertes lluvias y nieve en diferentes partes de la comunidad, que ha dejado ya un total de 339 incidencias relacionadas con los efectos del fenómeno meteorológico adverso
La Aemet activó el sábado la alerta roja en Málaga por lluvias y tormentas por el temporal
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha rebajado los avisos en Andalucía, que pasan de rojo a naranja y amarillo, aunque los servicios de Emergencias de la comunidad piden que se siga manteniendo la precaución ante el temporal que deja fuertes inundaciones en Málaga.
En la capital malagueña, los servicios de Protección Civil están recomendando por la megafonía de sus vehículos a los vecinos de Santa Amalia, en la zona de Campanillas, que suban a los pisos superiores de sus viviendas por precaución debido a las lluvias que se están registrando en la zona, que permanece en aviso rojo por precipitaciones.
Algunos de ellos están desalojando las casas y desplazándose a hogares de familiares, según informa el Ayuntamiento, que también ha habilitado espacio para alojamientos de urgencia en la asociación de vecinos El Romeral, en Alhaurín de la Torre, la zona segura más cercana.
Durante la madrugada, la provincia que ha salido peor parada por el temporal es Málaga. Hasta las cuatro de la madrugada, ha registrado intensas lluvias que han dejado máximos de 130 litros por metro cuadrado en doce horas en el Valle de Guadalhorce, con una crecida histórica del río a su paso por Cártama.
El temporal de lluvia que afecta a Andalucía desde este sábado ha dejado ya un total de 339 incidencias relacionadas con los efectos del fenómeno meteorológico adverso, en su mayoría en la provincia de Málaga que ha concentrado el grueso de los avisos coordinados (304), según ha informado el 112, perteneciente a la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA).
Durante la madrugada y primeras de este domingo han sido 43 los casos atendidos de los que una treintena se ha gestionado en Málaga. En las primeras horas de la noche la población de Cártama ha sido una de las que más incidencias ha registrado con anegaciones de viviendas, locales, sótanos, garajes, parcelas y la subida del cauce del río Guadalhorce que ha obligado a trasladar a algunos vecinos de la zona de Doña Ana.
Las autoridades han alertado a la población del entorno del río Guadalhorce ante su rápida crecida y se ha reforzado la vigilancia en Campanillas, Churriana y Carretera de Cádiz. En este momento, en la capital hay 27 dotaciones de Policía Local, ocho de Bomberos y seis de Protección Civil actuando ante diversas incidencias.
El Ayuntamiento del municipio malagueño Cártama también ha informado de que está cortada la carretera A-7057 entre la localidad y Estación de Cártama. El alcalde, Jorge Gallardo, ha advertido de la crecida del río Guadalhorce a su paso por el municipio.
La situación es menos crítica en otras partes de Andalucía, pero también se mantienen los avisos por fuertes lluvias, principalmente en Axarquía, la costa de Granada, Levante, Valle del Almanzora y Los Vélez, en Almería.
Según informa Aemet, para este domingo, las precipitaciones más intesas se esperan en la provincia de Almería y Granada, por lo que se pide prestar atención a los avisos y cambios que se puedan producir:
Mientras, según informa EFE, el río Guadalhorce sigue en nivel naranja por peligro de desbordamiento, aunque había mantenido el nivel rojo durante toda la noche. Vecinos de algunos de los pueblos más afectados por las lluvias han tenido que ser desalojados de sus casas y se han desplazado a hogares de familiares o a alojamientos habilitados por ayuntamientos.
Ante los avisos naranjas se pide evitar los desplazamientos y no cruzar zonas anegadas.

La artista, icono del cine francés y de la moda de los años 50 y 60, ha muerto este domingo
Brigitte Bardot, la actriz y cantante francesa, ha muerto este domingo a la edad de 91 años, según ha comunicado su fundación.
La artista fue una de las figuras clave del cine francés en la década de 1950 y 1960, especialmente tras su participación en películas como Viva Maria!, además de participar en varios musicales. BB, como se la llamaba comúnmente en el mundo del entretenimiento, destacó ya con su primer éxito al protagonizar Y Dios creó a la mujer, dirigida por Roger Vadim en 1956. Con ella obtuvo reconocimiento internacional y consiguió viajar al centro de atención pública para hacerse una figura global. Para la sociedad del momento se convirtió en un icono de sensualidad y belleza.
Posteriormente protagonizó la película de Jean-Luc Godard de 1963 Le Mépris. Pero fue por su papel en la película Viva Maria! (1965), dirigida por Louis Malle, que consiguió el reconocimiento de sus colegas, ya que fue nominada en los Premios BAFTA como Mejor Actriz extranjera.
BB, un mito conflictivo
Actuó en 47 películas, también en varios musicales y grabó más de 60 canciones, pero si bien en su juventud vivió totalmente inmersa en el mundo del espectáculo, donde no solo protagonizó películas, sino que también grabó canciones. Desde hacía más de cinco décadas llevaba una existencia recluida y alejada de los focos, renegando en cierto modo de su pasado de fama y éxito.
De hecho, se retiró de la industria del entretenimiento en 1973 y en 1985 el gobierno francés le ofrece el galardón de la Legión de Honor, pero ella lo rechaza. Posteriormente regresaría al foco mediático por cuestiones bien distintas al arte, como su defensa de los derechos de los animales, pero también su apoyo al Frente Nacional de Jean Mari Le Pen.
Sus críticas a la inmigración y al islam sorprendieron inicialmente a la opinión pública, que conservaba la idea del mito BB, pero con el tiempo persistió y terminó siendo multada cinco veces por incitar al odio racial en Francia. Durante la pandemia de COVID-19 no aflojó en su extremismo y apoyó al movimiento antivacunas a la par que se opuso a la política sanitaria de Emmanuel Macron.
Infancia burguesa
Brigitte Bardot nació en París, el 28 de septiembre de 1934. Vivió inicialmente en el distrito número tres, en un ambiente burgués. Hija de un empresario originario de la región de Lorena recibió una educación estricta. Durante el transcurso su infancia, se convirtió en una niña apasionada por el ballet y la danza clásica y a los siete años entró a la escuela de danza de madame Bougart.
En 1947, fue admitida en el Conservatorio Nacional Superior de Música y Danza y durante tres años asistió a las clases de ballet de Jeanne Schwartz y Boris Knyazev. A los trece años, sustituyó a una joven en un primer plano para una fotografía en Jardín des modes, una coincidencia que lanzó su carrera como modelo para revistas.
A principios de 1949, Marie-France de La Villehuchet, amiga de su madre y editora del Jardin des modes junior, le hizo realizar una serie de fotografías y una portada. Precisamente en esta etapa comenzó su andadura en el cine: a los 18 años, en 1952, participa en la cinta Le trou normand. Ese mismo año se casó con el primero de sus cuatro maridos, el director de cine Roger Vadim.

Entre la medina y el Marrakech moderno, la noche de la ciudad imperial sorprende por su ambiente
Essaouira, el pueblo costero de Marruecos que es una postal de película
Marrakech no se apaga cuando cae el sol. Al contrario. A la intensidad del día se le suma una noche que combina tradición, modernidad y una escena festiva mucho más activa de lo que muchos imaginan. Si alguien se pregunta dónde encontrar fiesta en Marrakech, la respuesta es clara: aquí, y en más de una versión distinta.
La ciudad ofrece dos caras nocturnas muy definidas. Por un lado, la medina, con una noche breve pero llena de ambiente. Por otro, el Marrakech moderno, donde la vida nocturna en Marrakech adopta códigos mucho más occidentales, con discotecas, pubs y clubes que nada tienen que envidiar a otras capitales del ocio.
La medina: el inicio de la noche en Marrakech
La noche en la medina no es larga, pero sí intensa. El corazón de todo es la plaza Jemaa el Fna, un espacio que al anochecer se transforma en un escenario improvisado de músicos, puestos de comida y terrazas. Es el lugar ideal para empezar a entender Marrakech de noche, cenar al aire libre o simplemente observar el ritmo de la ciudad.
En los alrededores de la plaza y dentro del laberinto de calles aparecen cafés y terrazas en azoteas, muchas de ellas con estética de riad. Aquí no se viene a trasnochar, sino a alargar el día con calma. Conviene recordar que en la medina es difícil encontrar alcohol, aunque existen algunas excepciones muy concretas.
La mayoría de estos locales cierran entre las diez y las once de la noche. A partir de ahí, la medina se repliega y el protagonismo pasa a otras zonas si lo que buscas es salir de noche en Marrakech en sentido estricto.
Hivernage y Guéliz: donde Marrakech sale de fiesta
Cuando la noche avanza, muchos se desplazan hacia Hivernage y Guéliz, los barrios donde se concentra la vida nocturna en Marrakech más moderna. Restaurantes, hoteles, bares y clubes forman un eje de ocio continuo que funciona hasta bien entrada la madrugada.
Aquí la ciudad se parece más a cualquier capital europea. Es fácil encontrar alcohol, moverse con comodidad y enlazar un local con otro. Además, son zonas seguras y bien comunicadas, lo que las convierte en el epicentro de la fiesta en Marrakech para locales y viajeros.
Las discotecas de Marrakech que marcan la noche
Si el objetivo es bailar, conviene tener claro dónde están las principales discotecas de Marrakech. Todas se concentran en la zona nueva y cada una ofrece una experiencia distinta, desde grandes clubes hasta espacios más sofisticados.
Hay salas de gran formato con varios ambientes y sesiones de DJs internacionales, locales que mezclan restaurante y club en una misma noche y espacios pensados para fiestas alrededor de piscinas, algo especialmente atractivo en los meses de calor. También existen bares clásicos con música en directo y un aire más elegante, ideales para quien prefiere un ambiente menos masivo.
Este abanico de opciones explica por qué salir de noche en Marrakech no responde a un único modelo. La ciudad permite elegir entre fiesta intensa, copas tranquilas o una mezcla de ambas en la misma noche.
Seguridad y costumbres nocturnas
Una de las preguntas más habituales es si Marrakech es segura de noche. La respuesta general es sí. El Marrakech moderno se mueve con normalidad y la Marrakech de noche en estas zonas no presenta grandes diferencias respecto a otras ciudades turísticas.
En la medina, el entramado de callejuelas y la menor iluminación pueden resultar intimidantes para quien no esté acostumbrado, pero no implica un riesgo real. En caso de duda, el taxi es siempre una opción práctica para regresar al alojamiento.
Eso sí, conviene tener en cuenta el contexto cultural. Durante el Ramadán, por ejemplo, se recomienda discreción con la comida y la bebida durante las horas de ayuno, incluso al salir de noche en Marrakech, para evitar situaciones incómodas.

El empresario catalán ha fallecido a los 71 años de edad y era marido de Sol Daurella, una de las grandes fortunas de Catalunya
El empresario y exvicepresidente del Barça Carles Vilarrubí ha muerto este domingo a los 71 años de edad en Barcelona, ciudad donde nació.
La suya fue una figura ligada a las primeras administraciones de la Generalitat, fue uno de los hombres más cercanos al entonces presidente Jordi Pujol, y participó de la creación de Convergència i Unió.
En el terreno más personal, fue empresario y trabajó en la banca de inversión, siendo uno de los nombres más destacados de la gastronomía catalana. De hecho, en la actualidad era, desde 2016, el presidente de la Academia Catalana de Gastronomía y Nutrición. También formó parte de los equipos que crearon Catalunya Ràdio y, posteriormente, Rac1.
Su esposa, Sol Daurella, es una de las grandes fortunas catalanas.

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Se trata de un proyecto de La Urdimbre impulsado para financiar el programa de desnutrición infantil de la ONGD Mundo Orenda: cada muñeca equivale a un mes completo de tratamiento contra la desnutrición
Soñando Alto, la escuela con raíces sevillanas que siembra “el cambio” en una comunidad rural de Angola
Todo empieza con un hilo. Una hebra que germina en las aldeas de Aracena (Huelva) y a la que se van sumando otras, hasta formar una urdimbre capaz de acercar realidades distintas y de tejer redes que sostienen la vida. De esos hilos están hechas las Terezinhas, muñecas que están “dando vida a otros niños” en Malanje, una de las provincias más afectadas por la desnutrición infantil en Angola.
Las manos que tejen este proyecto son las de La Urdimbre, una asociación nacida para visibilizar las redes de apoyo que crean las mujeres en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche frente al abandono que sufre el medio rural. Desde ese mismo lugar —el de la sororidad, lo comunitario y lo invisible— surge el proyecto de las Terezinhas, una iniciativa que busca recaudar fondos para financiar el programa de Atención a la Desnutrición Infantil de la ONGD Mundo Orenda.
“Nosotras desde aquí con nuestra urdimbre podemos hacer cosas que, desgraciadamente, otras mujeres no pueden hacer en sus países por el contexto socioeconómico en el que viven, por eso nos propusimos ampliar ese tejido asociativo de un continente a otro, lanzar hilos a otras comunidades”, explican Alba Soriano y Carmen López, fundadoras de la asociación que ha creado estas muñecas de croché y, con ellas, una trama solidaria que ha ido creciendo más allá de la Andalucía rural.
Una casualidad convertida en causa
La idea surgió casi por “casualidad”. Alba y Carmen compraron una muñeca para un regalo y le propusieron a una de las mujeres de la aldea que cosiera para ella un conjunto de croché. “Cuando la vimos terminada, vestida con una ropa preciosa, supimos que había que hacer algo con ella”, recuerda Alba, que entonces se preparaba para participar en el programa de voluntariado que Mundo Orenda organiza durante el verano.
Esta voluntaria tenía la intención de recaudar fondos para algunos de los proyectos de la ONGD sevillana y Rebeca Herrera, la directora de la organización, le habló del programa de desnutridos: “Un proyecto de asistencia humanitaria, de vida o muerte, que requiere muchos recursos”. Fue en ese momento cuando las chicas de La Urdimbre decidieron que, “si vendíamos la muñeca, con el importe íntegro de la venta podríamos apoyar el proyecto contra la desnutrición infantil de Mundo Orenda”.
Y así nació la primera Terezinha, bautizada con el nombre de una de las primeras niñas que formaron parte del programa que la organización sevillana desarrolla en el centro médico de Quessua, en Malanje. Su sonrisa incluso en los momentos más difíciles, su fortaleza y sus ganas de vivir pese a las duras condiciones impulsaron a las chicas de La Urdimbre a crear este proyecto completamente altruista. A partir de ahí, se marcaron el reto de vender 100 muñecas antes de que Alba viajara a terreno y llevara personalmente los beneficios recaudados, convertidos en alimentos y medicinas.
“Para nosotros es una muñeca, pero para ellos es un mes completo de tratamiento contra la desnutrición”, explican las fundadoras de La Urdimbre. Cada pieza tiene un precio simbólico de 25 euros que equivale a un pack compuesto de huevos, harina, azúcar, aceite, jabón y algún medicamento para niños y niñas con desnutrición severa. Las Terezinhas se han convertido así en “un símbolo de la ayuda, de la humanidad, de la empatía” y también en una forma de “unir dos mundos y unir conciencias”, expandiendo ese mismo tejido de apoyo que se despliega entre las mujeres de las aldeas de Aracena.
Un hilo sostenido por muchas manos
A la primera muñeca le siguieron otras cien. Lanzaron el reto en mayo y, cuando Alba partió hacia Angola a primeros de julio, habían entregado 103 muñecas y tenían otras 100 apuntadas en lista de espera. “Tuvimos que parar porque no dábamos abasto: teníamos materia prima, pero faltaban manos para tejer, y eso no se puede comprar, es algo voluntario”, señala Carmen desde Aracena.
A su regreso de Angola, Alba se encontró con que se habían sumado más mujeres de otros pueblos dispuestas a tejer. “Quisimos que fueran de croché o de punto como símbolo de la urdimbre que une a las mujeres en el medio rural y también para poner en valor el esfuerzo de todas ellas, materializado en una muñeca que se convierte en alimento para niños que lo necesitan”, resume Alba, emocionada al “ver en lo que se traduce todo ese trabajo”.
Con el paso de los meses, este tejido colectivo se ha ido ampliando por las provincias de Huelva y Sevilla. Cada viernes, una veintena de ellas —de todas las edades— se reúnen en Aracena para coser, vestir muñecas o empaquetarlas. Un encuentro semanal en el que el hilo circula de mano en mano y hace crecer el proyecto.
El otro extremo de ese hilo lo sujeta la doctora Cleyvy, la responsable al frente del Proyecto de Atención Integral a la Desnutrición en el Centro Médico de Quessua. Desde allí, vive en primera persona el impacto de esta urdimbre que cruza continentes. “Nuestra labor se centra en que se den la mano personas con ganas de ayudar y personas con mucha necesidad de ser ayudadas y, entre medio, estamos nosotras, intentando atar hilos, ideas y acercar realidades muy diferentes, pero con el amor y la humanidad como denominador común”, explica la doctora.
Para Cleyvy, el acompañamiento va más allá del tratamiento médico. “Coger a esas madres de la mano, mirarlas a los ojos y decirles: Estamos juntas, porque ellas también necesitan de nosotras, de esta urdimbre que comenzamos a tejer y que hoy no solo da vida a sus hijos, también les da aliento y fuerza para seguir”. Una semilla sembrada desde lo rural que ha encontrado tierra fértil al otro lado del mundo. “Angola necesita de esta urdimbre”, concluye la doctora desde el centro médico de Quessua.
Un trabajo invisible que alimenta
Desde que arrancó la iniciativa se han vendido más de 700 muñecas. Y el proyecto de La Urdimbre sigue hoy a pleno rendimiento: cada viernes, mujeres y niñas se reúnen para preparar los encargos que continúan llegando desde toda España, e incluso desde más allá de sus fronteras. Desde el corazón de la Andalucía rural, cada Terezinha se prepara con mimo y dedicación, sabiendo que es mucho más que un regalo que alguien recibirá con ilusión en su casa.
Cada muñeca representa, de forma simbólica, a todos esos niños y niñas que, como Terezinha, luchan cada día contra la desnutrición en una de las provincias de Angola más golpeadas por la pobreza, la inseguridad alimentaria y la falta de acceso a servicios básicos. Cada muñeca vendida “es una muestra del poder que tiene la solidaridad para transformar vidas y de las oportunidades que, gracias al apoyo de tantas personas, estos pequeños y pequeñas tendrán para seguir creciendo”, señalan desde Mundo Orenda, agradecidos por la iniciativa que ha impulsado La Urdimbre.
Además, las Terezinhas son la prueba de que los saberes ancestrales de las mujeres del medio rural pueden convertirse en ayuda humanitaria directa para personas en situación de extrema vulnerabilidad. Un proyecto que transforma el trabajo invisible de la mujer —ese que se aprende en casa y se transmite de generación en generación— en una respuesta urgente frente a la desnutrición infantil.
La Urdimbre está convencida de que tanto aquí como allí, en contextos muy distintos, pero atravesados por las mismas desigualdades, son las mujeres quienes sostienen la vida: las que tejen en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche y las que cuidan y resisten en Malanje. Unidas por un hilo que atraviesa kilómetros, culturas y realidades, con un mismo propósito. Las Terezinhas son, en definitiva, mucho más que una muñeca: “son un símbolo de vida, esperanza y futuro”.

