
Trump ha señalado que Estados Unidos va a estar “muy involucrado” en la industria petrolera de Venezuela: “Tenemos las mejores compañías petroleras del mundo, las más grandes, las mejores, y vamos a estar muy involucrados en ello”
Trump asegura que EEUU ha capturado a Maduro tras bombardear Venezuela
Controlar Venezuela. “Vamos a gobernar el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y sensata”, ha dicho Donald Trump tras el bombardeo de Caracas y la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro: “No queremos involucrarnos en que alguien más llegue al poder y nos encontremos en la misma situación en la que hemos estado durante los últimos años. Queremos paz, libertad y justicia para el gran pueblo de Venezuela, y eso incluye a muchos venezolanos que ahora viven en Estados Unidos y quieren volver a su país. Es su patria. No podemos arriesgarnos a que alguien que no tenga en mente el bien del pueblo venezolano se haga con el control de Venezuela durante décadas. No vamos a permitir que eso suceda”.
“Ahora estamos allí”, ha dicho Trump: “Vamos a quedarnos hasta que se produzca la transición adecuada. Como todo el mundo sabe, el negocio del petróleo en Venezuela ha sido un fracaso, un fracaso total, durante mucho tiempo. No estaban bombeando casi nada, en comparación con lo que podrían haber bombeado y lo que podría haber ocurrido”.
Y ha añadido Trump: “Vamos a hacer que nuestras grandes empresas petroleras estadounidenses, las más grandes del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura gravemente dañada y empiecen a generar ingresos para el país. Estamos preparados para lanzar un segundo ataque mucho mayor si es necesario, asumimos que sería necesaria una segunda oleada, pero ahora probablemente no sea la primera oleada, si se quiere llamar así, ya que el primer ataque fue tan exitoso que probablemente no tengamos que hacer un segundo, pero estamos preparados para hacer una segunda oleada, una oleada mucho mayor”.
Según Trump, su ataque “hará que el pueblo de Venezuela sea rico, independiente y seguro”: “El dictador ilegítimo Maduro era el cabecilla de una vasta red criminal responsable del tráfico de cantidades colosales de drogas mortales e ilícitas hacia los Estados Unidos, tal y como se alega en la acusación. Él supervisaba personalmente el despiadado cártel conocido como cártel de los soles, que inundó nuestra nación con veneno letal, responsable de la muerte de innumerables estadounidenses”.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha comparecido en su residencia de Mar-a-Lago: “A última hora de la noche de ayer y a primera hora de hoy, siguiendo mis instrucciones, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos llevaron a cabo una operación militar extraordinaria en la capital de Venezuela, utilizando el poderío militar estadounidense, aéreo, terrestre y marítimo, para lanzar un espectacular asalto. Ha sido un asalto como no se había visto desde la Segunda Guerra Mundial”.
Según Trump, “Maduro y Flores han sido acusados en el Distrito Sur de Nueva York por su campaña narcoterrorista contra Estados Unidos y sus ciudadanos. Quiero dar las gracias a los hombres y mujeres de nuestro ejército que lograron un éxito tan extraordinario de la noche a la mañana con una velocidad, potencia, precisión y competencia impresionantes”.
En efecto, según Trump, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, tras ser capturados por EEUU durante un ataque militar a Venezuela. El propio Trump ha movido en sus redes sociales una imagen de Maduro esposado: “Nicolás Maduro a bordo del USS Iwo Jima”.
Nueva doctrina Monroe
“Bajo el ahora derrocado dictador Maduro”, ha afirmado el presidente de EEUU, “Venezuela acogía cada vez más a adversarios extranjeros en nuestra región y adquiría armas ofensivas amenazantes que podían poner en peligro nuestras vidas. Y anoche utilizaron esas armas, posiblemente en connivencia con los cárteles que operan a lo largo de nuestra frontera. Todas estas acciones constituyeron una grave violación de los principios fundamentales de la política exterior estadounidense, que se remontan a más de dos siglos atrás, desde tiempos inmemoriales, a la doctrina Monroe. Y la doctrina Monroe es muy importante, pero la hemos superado con creces”.
“Era muy importante, pero lo olvidamos”, ha dicho Trump sobre la doctrina Monroe: “Ya no lo olvidamos. Con nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ponerse en duda. No sucederá. Durante décadas, otras administraciones han descuidado o contribuido a estas crecientes amenazas a la seguridad en el hemisferio occidental [el continente americano]. Bajo la Administración Trump, estamos reafirmando el poder estadounidense de una manera muy contundente en nuestra región. Y nuestra región es muy diferente de lo que era hace poco tiempo”.
Según Trump, “todo el mundo está volviendo” a EEUU: “El futuro estará determinado por la capacidad de proteger el comercio, el territorio y los recursos que son fundamentales para la seguridad nacional, al igual que los aranceles. Protegeremos nuestras fronteras, detendremos a los terroristas, acabaremos con los cárteles y defenderemos a nuestros ciudadanos contra todas las amenazas, tanto extranjeras como nacionales. Esta operación, que ha sido un gran éxito, debería servir de advertencia a cualquiera que amenace la soberanía estadounidense o ponga en peligro la vida de los estadounidenses”.
“Es muy importante señalar que el embargo sobre todo el petróleo venezolano sigue en vigor”, ha dicho Trump: “La Armada estadounidense permanece en posición, y Estados Unidos se reserva todas las opciones militares hasta que se cumplan y satisfagan plenamente las exigencias de Estados Unidos. Todas las figuras políticas y militares de Venezuela deben comprender lo que le ha sucedido a Maduro. Les puede pasar a ellos, y les pasará si no son justos con su pueblo. El dictador y terrorista Maduro por fin ha desaparecido de Venezuela, el pueblo es libre, y Estados Unidos es una nación más segura hoy”.
Maduro y otros dirigentes venezolanos fueron acusados en 2020 por conspiración para cometer “narcoterrorismo”, y el Departamento de Justicia ha publicado este sábado una nueva acusación contra Maduro y su esposa por su presunta participación “en una conspiración para cometer narcoterrorismo”.
La acusación formal acusa a Maduro de liderar “un gobierno corrupto e ilegítimo que, durante décadas, ha aprovechado el poder gubernamental para proteger y promover actividades ilegales, incluido el tráfico de drogas”, y alega que las actividades de tráfico de drogas “enriquecieron y afianzaron a la élite política y militar de Venezuela”.
Las autoridades estadounidenses alegan que Maduro se asoció con “algunos de los narcotraficantes y narcoterroristas más violentos y prolíficos del mundo” para introducir toneladas de cocaína en Estados Unidos, según el escrito.
En este sentido, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ha afirmado que Maduro y su esposa se enfrentarían a cargos tras la acusación formal en Nueva York. Bondi prometió en una publicación en las redes sociales que la pareja “pronto se enfrentaría al peso de la justicia estadounidense, en suelo estadounidense y en los tribunales estadounidenses”.
Este mismo tribunal estadounidense es el que condenó al ex presidente de Honduras Juan Orlando Hernández por tráfico de drogas, y que recientemente ha sido indultado por Trump con acusaciones de haber sido víctima de un montaje.
“[Los venezolanos] estaban gobernados esencialmente por una dictadura o algo peor”, ha asegurado Trump en Fox.
En efecto, Trump ha sugerido en Fox que su Administración seguiría apuntando a los funcionarios del Gobierno venezolano si se ponen del lado de Maduro o si toman su testigo: “Si siguen siendo leales, el futuro es realmente malo, realmente malo para ellos. Yo diría que la mayoría de ellos se han convertido”.
Durante la entrevista, Trump ha ninguneado las críticas demócratas, que consideran el ataque ilegal, entre otras cosas por no haber solicitado permiso al Congreso antes de declarar una acción de guerra contra Venezuela. Así, el presidente de EEUU ha acusado a los demócratas de “gente débil y estúpida”.
“Lo único que hacen es quejarse”, ha dicho Trump: “Deberían decir: 'Buen trabajo'. No deberían decir: 'Vaya, quizá no sea constitucional'. Ya sabes, lo mismo de siempre que llevamos oyendo durante años y años”.
El presidente de EEUU ha reconocido que un helicóptero ha sido alcanzado durante el ataque, y que algunos soldados estadounidenses han resultado heridos, pero creía que ninguno había muerto: “Un par de chicos fueron alcanzados, pero regresaron y se supone que están en bastante buen estado. Lo recuperamos todo. Uno de ellos sufrió daños importantes, un helicóptero, pero lo recuperamos. Tuvimos que hacerlo porque es una guerra”.
Pero las críticas no han llegado solo de la oposición demócrata en EEUU. Naciones Unidas afirmó que estaba “profundamente alarmada” por los ataques estadounidenses y la supuesta detención del presidente Nicolás Maduro en Venezuela. “Estos acontecimientos constituyen un peligroso precedente”, ha afirmado Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, en un comunicado. Dujarric señaló que la ONU estaba preocupada por las implicaciones para América Latina y el Caribe, y pidió a “todos los actores en Venezuela” que respeten los derechos humanos y el Estado de Derecho.
En declaraciones a Fox News, Trump evitó encumbrar a María Corina Machado, la líder de la oposición venezolana: “Tenemos que analizarlo. Tienen una vicepresidenta. No sé qué tipo de elecciones fueron esas, las elecciones de Maduro fueron una vergüenza”.

Los dueños del local están acusados de homicidio por negligencia, entre otros delitos
La investigación del incendio en Suiza apunta a unas bengalas en botellas de champán como probable origen del fuego
Una investigación penal ha sido abierta contra la pareja que gestionaba el bar “Le Constellation” de Crans Montana, donde se registró un trágico incendio en Nochevieja con 40 muertos y más de cien heridos.
“Se les acusa de homicidio por negligencia, lesiones corporales por negligencia e incendio por negligencia”, informó la Policía del Canton de Valais, que enfatizó que hasta que no haya una condena se aplica el principio de presunción de inocencia.
En el trágico hecho murieron 40 personas que acudían a la fiesta organizada por el establecimiento para recibir el nuevo año, mientras que 119 quedaron heridos, una mayoría de gravedad.
De los fallecidos, se informó hoy de que se ha identificado a los primeros cuatro, todos ellos suizos: dos mujeres, de 21 y 16 años; y de dos hombres, de 18 y 16 años, cuyos restos han sido entregados a sus familias.
Los primeros elementos de la investigación inicial conducida por el Ministerio Público de Valais “han dado lugar a la apertura de una investigación penal contra los dos gerentes”, precisaron las autoridades.

Un estudio sugiere que uno de los alimentos más populares podría estar relacionado con menor riesgo de deterioro cognitivo
¿Cómo elegir un buen queso? Estos dos tenderos con 30 años de experiencia tienen las claves
Durante décadas, los consejos nutricionales han señalado que los alimentos ricos en grasa (como ciertos quesos) son malos para la salud. Pero una investigación reciente ha puesto sobre la mesa algo inesperado: consumir quesos altos en grasa podría asociarse con un menor riesgo de desarrollar demencia más adelante en la vida.
El hallazgo proviene de un análisis epidemiológico publicado en Neurology, la revista de la American Academy of Neurology. En él, investigadores de la Lund University (Suecia) siguieron durante unos 25 años a 27.670 adultos que no tenían demencia al inicio del estudio.
En concreto, los resultados mostraron que quienes tenían un consumo regular de productos lácteos fermentados (entre ellos el queso) tendían a presentar un menor riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes no los consumían o lo hacían muy esporádicamente.
Esto no significa, como advierten los propios autores del estudio, que comer una porción extra de queso cada día sea una “vacuna” contra la demencia. Lo que sí revela es una asociación estadística que persiste incluso después de ajustar por otros factores importantes como la actividad física, el tabaquismo, el peso corporal o el nivel educativo, todos ellos conocidos por influir en la salud cerebral.
El reportaje de National Geographic sobre este estudio destaca que la evidencia no es concluyente, pero sí lo bastante sólida como para explorar más a fondo qué componentes del queso podrían estar implicados. Algunas hipótesis apuntan a que los procesos de fermentación generan compuestos que podrían favorecer la salud del microbioma intestinal, a su vez ligado al bienestar del sistema nervioso.
Los beneficios del queso más allá de la demencia
El queso entra dentro de un grupo de alimentos fermentados (como el yogur o el kéfir) que han ganado interés entre los científicos en los últimos años por su posible efecto protector sobre el cerebro. La teoría es que las bacterias beneficiosas de estos alimentos podrían influir en procesos inflamatorios o en la comunicación entre el intestino y el cerebro, conocidos colectivamente como el eje intestino-cerebro. Sin embargo, se trata todavía de un campo en desarrollo y con resultados mixtos entre diferentes investigaciones.
Además, los investigadores subrayan que la relación observada no prueba causa y efecto: es decir, no se puede afirmar con certeza que comer queso prevenga la demencia, sino que existe una relación observada en la población estudiada. Para establecer causalidad se necesitarían ensayos clínicos controlados o estudios que expliquen los mecanismos biológicos subyacentes con mayor precisión.
Aun así, la noticia adquiere relevancia sumándose a otras investigaciones que vinculan aspectos de la dieta con la salud cognitiva. Por ejemplo, estudios previos han sugerido que dietas ricas en frutas, verduras, pescado y grasas saludables (como la dieta mediterránea) están asociadas con un menor riesgo de deterioro cognitivo. El queso, en este contexto, podría ser un componente útil dentro de una alimentación equilibrada, aunque no necesariamente el factor protector principal por sí solo.
En definitiva, si te gusta el queso, puedes alegrarte de esta noticia y continuar disfrutándolo como parte de una dieta variada. Pero también es importante recordar que la demencia es un fenómeno complejo, influido por genética, estilo de vida, ejercicio, sueño y otros factores además de la alimentación. Este estudio añade una pieza más al rompecabezas de cómo vivir mejor y más tiempo con una mente sana, aunque aún quedan muchas piezas por encajar.

La Unión Europea y un puñadito de países tan civilizados como impotentes se han quedado solos invocando el derecho internacional. En el mundo no rige otra ley que la fuerza, como saben muy bien Donald Trump y Vladímir Putin
Donald Trump puede ser acusado de muchas cosas, y muy graves. Pero no de dinamitar un derecho internacional que, históricamente, las grandes potencias han ignorado siempre que les ha convenido. De hecho, lo que llamamos derecho internacional nunca ha sido más que una concesión de los más fuertes y, secundariamente, un recurso optativo al que los más fuertes han recurrido cuando les ha resultado fácil y conveniente.
Estados Unidos contó con el aval de la ONU para invadir Kuwait en 1991. En 2003 no lo obtuvo para invadir Irak, y la guerra (acompañada por la gran patraña de las armas de destrucción masiva, en la que cooperaron Tony Blair y José María Aznar) ocurrió de todas formas. La Unión Soviética apeló al Pacto de Varsovia para justificar la invasión de varios países europeos de su órbita (Hungría en 1956, Checoslovaquia en 1968), pero en 1979 invadió Afganistán simplemente porque lo creyó apropiado.
Durante la guerra fría, Estados Unidos y la Unión Soviética (y en menor medida la República Popular China) batallaron por delegación en Asia (Corea, Vietnam o Camboya), África (no hay aquí espacio para detallar los conflictos patrocinados por unos y otros) e Iberoamérica. Baste citar los golpes de Estado en Chile (1973) y Argentina (1976), dirigidos desde Washington, o la invasión en 1983 de la pequeña isla de Granada, ordenada por Ronald Reagan.
Pero ya antes de la guerra fría la doctrina Monroe (América para los americanos, bajo el sobreentendido de que América, la de todos, es para los americanos de Estados Unidos) había sido invocada para decenas de intervenciones militares en Iberoamérica: Panamá, República Dominicana, Colombia, Honduras…
¿Y terminada la guerra fría? Lo mismo. El 3 de enero de 1990, hace exactamente 36 años, George Bush padre lanzó la invasión de Panamá y secuestró al dictador Manuel Noriega, que había sido agente encubierto de la CIA cuando el mismo Bush padre dirigía la agencia. En 1998, Bill Clinton mandó bombardear Sudán sin otro motivo aparente que distraer la atención de los estadounidenses en pleno escándalo Lewinsky.
Y así han venido funcionando el derecho internacional y la llamada multilateralidad. No hace falta que hablemos del genocidio que Israel inflige a los palestinos, con el apoyo de Estados Unidos y la aquiescencia de varios países europeos, empezando por Alemania. Ahí, en la cuestión palestina, las potencias impotentes (la Unión Europea es el ejemplo más claro) no sólo invocan el derecho internacional. También insisten en la fantasmagoría de “la solución de dos Estados”, algo ya imposible porque Israel se ha comido todo el territorio disponible.
La única diferencia con el pasado es la desfachatez. Hasta hace poco, la simple mención de una deportación masiva retrotraía a episodios muy oscuros de la historia humana: el genocidio de los nativos en Norteamérica, el comercio de esclavos, el genocidio armenio a manos de los turcos o las atrocidades cometidas por Josif Stalin contra su propia población, por citar algunos ejemplos.
Ahora se ganan elecciones con la promesa (o la ejecución) de deportaciones masivas de inmigrantes. O de nativos, como en el caso de Palestina.
La Unión Europea y un puñadito de países tan civilizados como impotentes se han quedado solos invocando el derecho internacional. En el mundo no rige otra ley que la fuerza, como saben muy bien Donald Trump y Vladímir Putin. Ya puestos en el sarcasmo, el próximo Premio Nobel de la Paz debería ser entregado, ex aequo, a los dos.

"Llegó la hora de la libertad", ha señalado la líder opositora. Sin embargo, en estos momentos no parece probable que se haga efectivo un cambio de régimen en Venezuela
EEUU captura a Maduro tras bombardear Venezuela
La líder opositora de Venezuela, María Corina Machado, ha celebrado la intervención militar de EEUU y la captura del presidente Nicolás Maduro. “Estamos preparados para hacer valer nuestro mandato y tomar el poder”, ha afirmado en un comunicado la galardonada con el premio Nobel de la paz. “Permanezcamos vigilantes, activos y organizados hasta que se concrete la transición democrática. A los venezolanos que están dentro de nuestro país, estén listos para poner en marcha lo que muy pronto les vamos a comunicar a través de nuestros canales oficiales”.
“Ante su negativa a aceptar una salida negociada, el Gobierno de EEUU ha cumplido su promesa de hacer valer la ley”, ha afirmado Corina Machado en su comunicado titulado “Llegó la hora de la libertad”. “Vamos a poner orden, liberar a los presos políticos, construir un país excepcional y tener a nuestros hijos de vuelta a casa. Hemos luchado por años, lo hemos entregado todo, y ha valido la pena. Lo que tenía que pasar está pasando”.
Pese a las palabras de Corina Machado, en estos momentos el cambio de régimen no es seguro. En una entrevista con elDiario.es, Michael Paarlberg, exasesor de Bernie Sanders para América Latina y analista de la región, aclara: “No parece haber ningún intento, al menos por ahora, de que Estados Unidos instale a la oposición en lugar del actual gobierno chavista”. “No hay ningún indicio en este momento de que el Ejército haya desertado formalmente en favor de la oposición liderada por Edmundo Rodríguez y María Corina Machado”, añade.
Trump ha sugerido que su Administración seguiría apuntando a los funcionarios del Gobierno venezolano si se ponen del lado de Maduro o si toman su testigo: “Si siguen siendo leales, el futuro es realmente malo, realmente malo para ellos. Yo diría que la mayoría de ellos se han convertido”. Estas declaraciones sugieren que el presidente no dará más pasos hacia el cambio de régimen, tal y como afirma Paarlberg.
En una entrevista con la cadena FoxNews, Trump ha dicho este sábado que tendrá que “analizar” si respalda un futuro gobierno encabezado por Corina Machado. “Bueno, vamos a tener que analizarlo ahora mismo”, ha respondido Trump preguntado por esa posibilidad, insistiendo en que “las elecciones de Maduro fueron una vergüenza”.
La líder opositora ha asegurado en su escrito que: “Esta es la hora de los ciudadanos”. “Los que arriesgamos todo por la democracia el 28 de julio. Los que elegimos a Edmundo González Urrutia como legítimo presidente de Venezuela, quien debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, ha agregado en referencia al candidato que se enfrentó a Maduro en las urnas y que la oposición reconoce como el ganador de los comicios presidenciales de 2024.
González se ha hecho eco del comunicado de Corina Machado en la red social X y se ha limitado a comentar: “Venezolanos, son horas decisivas, sepan que estamos listos para la gran operación de la reconstrucción de nuestra nación”.

Las primeras referencias a la difusa organización "narcoterrorista" se remontan a los años 90
Caracas sufre un ataque militar aéreo con múltiples explosiones y Venezuela acusa a EEUU
El país que declaró “la guerra contra las drogas” —Richard Nixon, en los años 70— y emprendió con el cambio de siglo una “guerra contra el terrorismo” —George W. Bush, desde 2001— está inmerso ahora en una nueva contienda donde el enemigo es difuso y mutable, en función de las circunstancias: se trata de la guerra contra el “narcoterrorismo”, síntesis de los dos conceptos anteriores, en la que el enemigo principal es hoy, según repite el mandatario estadounidense, Donald Trump, el líder venezolano, Nicolás Maduro. Es él quien está al mando del llamado “Cártel de los Soles”, organización criminal que la gran potencia se apresta a erradicar, a pesar de las dificultades que existen para definir su contorno y jerarquía, e incluso su existencia como tal.
Este sábado, Venezuela ha sido objeto de varias explosiones, en plena escalada de las tensiones con EEUU. El Gobierno de Maduro señala a Estados Unidos denuncia la “gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de EEUU” en localidades civiles y militares de los estados de Miranda, Aragua, La Guaira y la capital del país, Caracas.
¿Qué es el Cártel de los Soles?
Las primeras referencias al Cartel de los Soles se remontan a los años 90, relacionadas con la connivencia entre elementos militares venezolanos y el negocio del narcotráfico, cuyas redes empezaban a extenderse desde la limítrofe Colombia. Según recuerda un informe de la fundación estadounidense InsightCrime, que sigue la evolución del crimen organizado en América Latina, el nombre hacía referencia al sol de las charreteras de los oficiales de brigada del ejército del país caribeño. El cártel era inicialmente “del sol”, pero pasaron a ser “soles”, en plural, cuando se empezó a señalar la implicación de oficiales de mayor rango, que llevaba dos astros en el uniforme, en lugar de uno.
Es una denominación que se impuso desde fuera para una red criminal compuesta por miembros del ejército venezolano. “Nadie sabe si existe o no existe. Estas redes funcionan así, muy descentralizadas, precisamente por su seguridad. No es una organización compacta. Son grupos que tienen sus relaciones. No hay un solo grupo”, dice Anna Ayuso, investigadora sénior para América Latina del Barcelona Center for International Affairs (CIDOB) desde 2002. Para Trump y su Gobierno, el Cártel de los Soles es una organización perfectamente jerarquizada con Maduro a la cabeza.
¿Está implicado el Gobierno venezolano?
Ayuso pone en solfa las acusaciones estadounidenses. “Una cosa es que haya generales y un sector del ejército implicados en relaciones con el narcotráfico y otra cosa es que ellos lideren ese cártel. Lo que hacen es negocios: ellos [los militares] proporcionan recursos, hacen la vista gorda, muestran connivencia. [Pero] de que sean ellos los que organicen esa actividad de narcotráfico no hay evidencias. Y mucho menos que sea directamente el Gobierno”, indica.
¿Qué alega EEUU?
Pese al carácter difuso de la organización, EEUU lleva meses cargando las tintas contra el Gobierno venezolano, y, en especial, contra Nicolás Maduro. El pasado verano elevó a 50 millones de dólares la recompensa por proporcionar información que lleve a su detención, y este lunes lo declaró formalmente “terrorista”. Con la denominación de “organización terrorista extranjera” (FTO, según sus siglas en inglés), la gran potencia se dota de mayores poderes para combatirla: puede vetar la entrada o forzar la expulsión de sus miembros del país, impedir que reciban asistencia de nadie que resida en EEUU y evitar que tengan tratos con instituciones financieras del país.
“Señala [a Maduro] como narcotraficante y a partir de ahí le puede imponer una serie de sanciones y estrechar el círculo sobre él. Le afecta a él como persona y a cualquiera con quien tenga negocios, que también puede ser objeto de sanciones. Ahora cualquier actividad financiera puede ser considerada como ayuda al narco. Ese es el salto cualitativo, porque ya estaba sancionado”, detalla Ayuso.
¿Cómo ha respondido Venezuela?
El Ejecutivo venezolano viene negando sistemáticamente las acusaciones sobre sus vínculos con el narcotráfico. El ministro de Interior y Justicia y hombre fuerte del Gobierno, Diosdado Cabello, las tachó el pasado verano de “invento”. Con un portaviones merodeando por sus costas y los misiles estadounidenses hundiendo lanchas de supuestos narcos en el Caribe, Maduro trata en los últimos meses de aplacar el ardor guerrero estadounidense. Avisando de que armará a la población si EEUU se decide a invadir, aviniéndose a negociar “cara a cara” con Donald Trump, o incluso encomendándose a Jesucristo y John Lennon.
La campaña de ejecuciones extrajudiciales en el mar Caribe va dirigida contra otra organización declarada terrorista por Trump, el Tren de Aragua. En este caso, EEUU no alega que Maduro sea el líder, pero sí que controla su actividad. El presidente estadounidense se sirvió de la supuesta presencia de esta banda en su país para azuzar la campaña contra la inmigración irregular.
El frente judicial
Aunque la participación directa de la jerarquía venezolana en el narcotráfico no esté probada, el país ha registrado numerosos casos de corrupción ligada al negocio ilegal. Uno de los casos más sonados fue el del exgeneral chavista Clíver Alcalá, que se entregó en 2020 a la Justicia de EEUU y fue condenado a 21 años de cárcel, tras haberse ofrecido a colaborar.
Otro de los argumentos que sustenta la acusación estadounidense es el testimonio de Hugo Carvajal, exjefe de Inteligencia Militar venezolana, que rompió con Maduro en 2017. Carvajal se declaró culpable en junio de tráfico de drogas y narcoterrorismo en Estados Unidos, donde está detenido, tras un periplo judicial que dio vistosos titulares en España, donde había sido arrestado en 2019. Pendiente de extradición, huyó de la Justicia hasta su segundo arresto dos años después, momento en el cual se ofreció a colaborar para evitar ser enviado a EEUU. A la Audiencia Nacional le dijo que tenía pruebas de la financiación ilegal de Podemos. Nunca aparecieron.
Terrorismo como cajón de sastre
Trump recurre al comodín del terrorismo con asiduidad desde su regreso al poder. Si Maduro es desde este lunes un líder narcoterrorista, la semana pasada se sumaron a la lista de señalados por este motivo colectivos antifascistas europeos, después de haber sido también señalados los de raíz estadounidense. Al mismo tiempo, el mandatario estrecha relaciones con personas con antecedentes mucho más explícitos, como el presidente de Siria, Ahmed Al-Shara, antiguo miembro de Al Qaeda. “Me cae bien, ha tenido un pasado difícil”, justificó.
Todavía no es terrorista según la clasificación de Trump el presidente colombiano, Gustavo Petro, a quién EEUU sí ha sancionado por tener supuestos vínculos con el narco. El mandatario se ha revuelto contra las acusaciones publicando sus gastos.
Las incertidumbres sobre la naturaleza y jerarquía del Cártel de los Soles lo convierten en un instrumento dúctil de la política exterior trumpista. La investigadora del CIDOB lo resume con una paradoja: “Lo que define a estos grupos es que no se sabe mucho de ellos”.

Tumbas reales, puertos sumergidos y barcos de guerra que llevaban décadas esperando bajo tierra y mar
Así es 'la ciudad muerta', el yacimiento arqueológico de la península que impresiona a todo visitante
Si algo ha dejado claro 2025 es que la historia todavía guarda más secretos de los que imaginamos. No hablamos de pequeños hallazgos anecdóticos, sino de descubrimientos capaces de cambiar lo que creíamos saber sobre civilizaciones antiguas, grandes personajes históricos y conflictos del siglo XX. Y lo más interesante es que han llegado por dos vías complementarias: tecnología punta y excavaciones clásicas hechas con paciencia infinita.
Estos son los tres descubrimientos arqueológicos de 2025 que, directamente, han obligado a reescribir capítulos enteros de nuestra historia.
1. La tumba real maya que podría pertenecer al fundador de una gran dinastía
En plena selva de Belice, bajo una pirámide del yacimiento de Caracol, los arqueólogos Arlen y Diane Chase hicieron uno de esos hallazgos que solo se dan una vez en la vida. Tras casi cuarenta años excavando la zona, encontraron una tumba real de unos 1.700 años de antigüedad que, según todas las evidencias, podría pertenecer a Te K'ab Chaak, el fundador de la dinastía que gobernó la ciudad durante casi cinco siglos.
El enterramiento estaba cubierto de cinabrio rojo y contenía una máscara mortuoria de mosaico hecha con jade y conchas marinas, además de pendientes de jade y cerámicas rituales. El esqueleto, perteneciente a un anciano, apareció parcialmente desplazado, con el cráneo dentro de un recipiente, algo que ha intrigado especialmente a los investigadores.
Más allá del lujo del ajuar, lo realmente revolucionario es lo que sugiere: contactos tempranos entre los mayas de Caracol y la poderosa Teotihuacan, a más de mil kilómetros de distancia. Si se confirma, cambiaría por completo la idea de aislamiento entre grandes centros mesoamericanos.
2. Un puerto hundido que reaviva la búsqueda de Cleopatra
La figura de Cleopatra VII lleva siglos rodeada de misterio, y uno de los grandes interrogantes sigue siendo dónde fue enterrada. En 2025, la arqueología submarina dio un paso clave gracias al hallazgo de un puerto sumergido frente a la costa egipcia, cerca del templo de Taposiris Magna.
El descubrimiento, liderado por la arqueóloga Kathleen Martínez y con exploraciones submarinas dirigidas por Bob Ballard, reveló columnas, suelos pavimentados y anclas que confirman que ese enclave fue un importante centro marítimo en época ptolemaica. Hasta ahora se pensaba que el templo tenía un papel principalmente religioso, pero el puerto cambia por completo su relevancia estratégica.
Este hallazgo refuerza la teoría de que Cleopatra pudo elegir este lugar, y no Alejandría, para su tumba. No hay respuestas definitivas aún, pero la historia ya no se puede contar igual sin este nuevo escenario bajo el Mediterráneo.
3. Los naufragios de Guadalcanal que devolvieron rostro humano a la guerra
El tercer gran descubrimiento de 2025 no pertenece a la Antigüedad, pero sí ha sacudido nuestra forma de entender el pasado reciente. En Iron Bottom Sound, frente a las Islas Salomón, una expedición submarina localizó y documentó varios barcos hundidos durante la batalla de Guadalcanal, uno de los episodios más brutales de la Segunda Guerra Mundial.
Algunos de estos pecios no habían sido observados desde los años cuarenta. Entre ellos, el destructor japonés Teruzuki, restos del U.S.S. New Orleans y el crucero australiano HMAS Canberra. Gracias a vehículos operados remotamente, los investigadores pudieron estudiar daños, posiciones y restos estructurales con una precisión nunca vista.
Más allá del interés militar o tecnológico, el hallazgo devuelve una dimensión humana al conflicto: más de 27.000 personas murieron en esa campaña. Los barcos, convertidos hoy en cementerios submarinos, son también memoriales silenciosos que obligan a mirar la historia sin épica.

La repostería estonia es puro arte, tradición y sabor en cada uno de estos bocados
A nadie le amarga un dulce, por Europa: los 5 postres más queridos en todo Macedonia del Norte
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente, Estonia juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por el clima del norte y una cocina de base sencilla, explica por qué los postres de Estonia apuestan por recetas honestas y sabores reconocibles. Entre lácteos, cereales y frutas del bosque, estos cinco clásicos abren la puerta a un universo donde el dulce acompaña sin imponerse.
En este recorrido por la repostería estonia asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el kama, el kringel o los vastlakukkel, dulces que han cruzado fronteras sin perder su carácter cotidiano. Estonia puede dividirse por regiones o estaciones muy marcadas, pero hay algo que la mantiene unida: su manera tranquila de entender el postre como parte del día a día.
1. Kama
Uno de los productos más representativos del país. Es una mezcla de harinas tostadas de distintos cereales que se consume mezclada con yogur, leche o kéfir. Más que un postre elaborado, es una preparación tradicional muy presente en hogares estonios.
2. Vastlakukkel
Un bollo relleno de nata, típico del carnaval. Se consume antes del inicio de la Cuaresma y es uno de los dulces más esperados del año. Su textura esponjosa y su relleno sencillo lo hacen muy popular.
3. Kringel
Un pan dulce trenzado, aromatizado con canela y, a veces, relleno de frutos secos o pasas. Se sirve en celebraciones y reuniones familiares y es uno de los dulces más reconocibles de la repostería estonia.
4. Kohuke
Un pequeño dulce elaborado con requesón cubierto de chocolate. Se consume frío y es muy habitual como postre rápido o tentempié. Forma parte del día a día, especialmente entre los más jóvenes.
5. Kissell
Un postre espeso elaborado a partir de frutas del bosque, agua y almidón. Se sirve frío o templado y tiene una textura entre bebida y crema. Es tradicional y muy ligado a la cocina casera.

La ciencia es bastante clara: no es la solución milagro que te han contado
Los 5 lugares del mundo para los amantes del café: de dónde proviene esta maravilla en grano
Después de una noche larga, cuando el cuerpo pasa factura y la cabeza va por libre, siempre aparece alguien con un remedio infalible. Esta vez le ha tocado al café con sal, una mezcla que circula desde hace años como supuesto antídoto contra la resaca o como forma de “espabilar” a quien se ha pasado de rosca. La pregunta es sencilla: ¿funciona de verdad o es otro mito de barra de bar?
La respuesta corta: no. La larga, vamos a verla con calma.
Lo que dice la ciencia (y lo que no)
Para empezar, no existen estudios científicos que avalen que mezclar café con sal cure la resaca, acelere la recuperación o neutralice los efectos del alcohol. No hay ensayos clínicos, no hay evidencias sólidas y no hay consenso médico que respalde esta práctica.
Y no es por falta de interés. La resaca lleva décadas siendo objeto de estudio, precisamente porque es un problema común, incómodo y con impacto real en la salud y el rendimiento. El resultado sigue siendo el mismo: no hay una cura milagrosa.
Café y alcohol: una mala pareja
El café, por sí solo, no es un gran aliado del día después. Aunque la cafeína pueda darte una falsa sensación de “estar mejor”, en realidad no soluciona los mecanismos de la resaca.
– Puede irritar la mucosa gástrica, algo poco recomendable cuando el estómago ya viene tocado.
– Tiene efecto diurético y laxante, lo que puede empeorar la deshidratación provocada por el alcohol.
– No reduce el dolor de cabeza ni la inflamación sistémica asociada a la resaca.
Es decir, puede ayudarte a abrir los ojos, pero no a arreglar lo que realmente está pasando en tu cuerpo.
¿Y la sal? Tampoco es la salvación
La idea de añadir sal suele justificarse por la pérdida de electrolitos. El problema es que un consumo elevado de sal no es inocuo y, según la Organización Mundial de la Salud, superar los 5 gramos diarios no es recomendable.
Alcohol y sal en exceso comparten algo poco deseable: empeoran la tensión arterial. Sumarlos sin control no solo no cura la resaca, sino que puede añadir otro problema a la ecuación.
No es porque la ciencia no lo haya intentado. Grupos de investigación especializados llevan más de una década estudiando cómo afecta el alcohol al organismo, tanto a corto como a largo plazo, y si existe alguna forma segura y efectiva de contrarrestar sus efectos.
El problema es que la resaca no es una sola cosa: es deshidratación, inflamación, alteraciones hormonales, estrés oxidativo y cambios en el sistema nervioso. Pretender arreglar todo eso con una bebida —y encima con café y sal— es, siendo honestos, bastante optimista.
Entonces… ¿qué funciona?
La respuesta no es popular, pero es clara:
- Beber menos alcohol (la ingesta de alcohol no es nada saludable)
- Hidratarse bien antes, durante y después.
- Comer, dormir y darle tiempo al cuerpo para recuperarse.
No hay atajos. Y como siempre conviene recordar, ningún consumo de alcohol es saludable, por moderado que parezca.
Así que no: el café con sal no es el truco que te va a salvar la mañana. A lo sumo, te dejará un sabor raro en la boca y la sensación de haber caído otra vez en una promesa que sonaba demasiado bien para ser verdad.

La anterior administración de Trump simuló en un estudio estratégico las consecuencias de un posible derrocamiento del presidente venezolano en diferentes circunstancias: sus conclusiones señalaban el riesgo de una espiral de violencia, caos y represalias en el país
Trump asegura que EEUU ha capturado a Maduro tras bombardear Venezuela
Una revuelta popular masiva termina con Nicolás Maduro, pero el Ejército venezolano sale a las calles y apunta con sus armas a los civiles que lo han hecho.
Un golpe de palacio envía al líder venezolano al exilio, lo que desencadena una cruenta lucha por el poder entre los miembros de su régimen fracturado.
Estados Unidos auspicia un ataque contra la cúpula del poder del presidente y Maduro o un aliado clave es asesinado. Mientras soldados extranjeros toman el control de Caracas y de los principales aeropuertos y puertos, los insurgentes de izquierdas refuerzan su control sobre las zonas del interior del país, ricas en minerales, y los leales al Gobierno lanzan ataques de guerrilla contra refinerías de petróleo y oleoductos.
Hace seis años, el Gobierno de Estados Unidos contempló estos tres escenarios, durante unas simulaciones diseñadas para predecir cómo sería una Venezuela si Maduro era derrocado por un levantamiento, una revolución auspiciada por su círculo o un ataque ausipiciado por Washington, como el que ha acabado teniendo lugar en la madrugada de este sábado. Ninguno de los tres escenarios terminaba bien para el país.
“Se produciría un caos prolongado... sin una salida clara”, afirmaba hace unas semanas Douglas Farah, experto en América Latina cuya consultora de seguridad nacional participó en ese estudio estratégico de 2019, durante la primera administración de Trump.
“¿Dónde demonios nos estamos metiendo?”
En las tres simulaciones, planteadas en sesiones de análisis, la agitación causaría un nuevo éxodo de refugiados a través de las fronteras de Venezuela con Colombia y Brasil, ya que los ciudadanos huirían de los enfrentamientos entre grupos rebeldes rivales u ocupantes extranjeros y tropas leales.
“Todos los que se enfrentan a este problema [esperan] que se pueda agitar una varita mágica y tener un nuevo gobierno [en Venezuela]”, dice Farah. “Creo que la razón por la que no ha sucedido hasta ahora es porque los actores implicados se sentaron y pensaron: 'Un momento. ¿Dónde demonios nos estamos metiendo?”.
Pese a esos análisis, los opositores venezolanos que han intentado hasta ahora poner fin a los 12 años de gobierno de Maduro rechazaban que su caída sumiría inevitablemente al país en una vorágine de derramamiento de sangre y represalias. María Corina Machado, que recogió hace unas semanas el premio Nobel de la Paz y lidera el movimiento político que se autoproclamó vencedor de las elecciones presidenciales de 2024, calificaba de “totalmente infundadas” las afirmaciones de que la salida de Maduro podría sumir a Venezuela en una violencia similar a la guerra civil de Siria. “Venezuela es un país con una larga cultura democrática y una sociedad decidida a recuperar esa democracia”, dijo a The Guardian desde Oslo, tras salir de su país para recibir el Nobel.
Miguel Pizarro, otro líder de la oposición, también rechazaba hace unas semanas que Venezuela esté condenada a convertirse en una versión sudamericana de Irak, Libia o Haití en el supuesto de que Maduro fuera derrocado. “La verdad es que los venezolanos tomaron su decisión [en las elecciones de 2024]... fue el mayor consenso social que ha habido nunca en Venezuela”, afirmaba sobre el riesgo de caos en el país antes del ataque de EEUU registrado este sábado.
Los riesgos
Los aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha pasado los últimos meses hasta el ataque a gran escala de este sábado aumentando la presión sobre Maduro con un despliegue militar masivo, ataques mortales contra barcos en el Caribe que supuestamente transportaban droga y la incautación de petroleros, también minimizan los peligros de una posible intervención estadounidense.
Sin embargo, muchos expertos y diplomáticos latinoamericanos se mostraban escépticos sobre la posibilidad de que las cosas salgan bien, independientemente de cómo se produciera la destitución de Maduro.
Si se desplegaran soldados extranjeros, aseguraba Farah, probablemente podrían tomar el control de las grandes ciudades y de infraestructuras como puertos y aeropuertos. Sin embargo, se enfrentarían a la posibilidad de ataques asimétricos por parte de los partidarios del Gobierno o de los rebeldes colombianos, incluido el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los miembros disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y a una batalla prolongada para recuperar el control de las regiones mineras de oro que ya están bajo la influencia del ELN.
Un golpe de Estado podría dejar “un vacío de poder enorme”, con actores armados rivales luchando por ocupar el lugar de Maduro. “Podría haber cuatro personas diferentes diciendo: 'Bueno, ahora estoy al mando”, dice Farah. “[Derrotarlos es] una propuesta a largo plazo que requeriría mucho dinero, muchos soldados y muertos”, alertaba Farah.
Pase lo que pase, Farah consideraba que la Venezuela post-Maduro probablemente sería “un desastre enorme que duraría bastante tiempo”. “Nada de esto se va a resolver en tres semanas. Estamos hablando de años”, dice.
Farah no es el único observador que teme que un cambio político repentino pueda tener consecuencias nefastas para el país sudamericano rico en petróleo.
A comienzos de diciembre, el principal asesor de política exterior del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió de que la agitación en Venezuela podría transformar la región en una “zona de guerra” como ocurrió en Vietnam.
Juan González, máximo responsable de América Latina de la Casa Blanca durante la presidencia de Joe Biden, también teme la posibilidad de represalias violentas. González aseguraba hace unas semanas a The Guardian que derrocar a Maduro no implica necesariamente que la situación mejore en Venezuela. “De hecho, podría empeorar”, advierte, reflexionando sobre lo que podría suceder si un partidario de la línea dura, como el ministro del Interior Diosdado Cabello, que dirige las represivas fuerzas de seguridad de Venezuela, sucediera a Maduro.
Por su parte, Farah cree que un acuerdo temporal de reparto del poder podría ser una forma de evitar la “fractura masiva” de Venezuela entre facciones rivales. Sin embargo, señala el experto, para que eso ocurriera, sería necesario tomar decisiones difíciles, entre ellas posiblemente dejar en libertad a “personas que han vulnerado de forma masiva y repetida los derechos humanos”.
Si la situación de seguridad se descontrola tras la captura de Maduro, Farah teme que Washington se vea tentado a contratar a grupos mercenarios y contratistas militares privados, en lugar de desplegar soldados en el terreno.
“[Eso] te acerca a un escenario similar al de Irak, en el que múltiples grupos no estatales llevan a cabo acciones simultáneas sobre el terreno sin que nadie tenga el control”, advierte Farah. “Si la situación se tuerce, esa es una de las opciones que barajarán”, predice. “Y eso sería muy perjudicial”.
Este texto es una adaptación actualizada del original publicado en The Guardian el 14 de diciembre. Fue traducido por Emma Reverter.