
Si la repostería europea es puro arte, la americana no se queda atrás, y en concreto la mexicana tiene todos estos platazos
A nadie le amarga un dulce por América: los 5 postres más reconocidos en Canadá
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente americano, México juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por la herencia indígena, el periodo colonial y una relación muy particular con el azúcar y el maíz, explica por qué los postres de México no son solo un final dulce, sino una extensión de su cultura. Aquí, el dulce convive con la fiesta, el ritual y la calle, y estos cinco clásicos lo demuestran.
En este recorrido por la repostería mexicana asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el flan, el pastel tres leches o los churros, dulces que han cruzado fronteras sin perder identidad. México puede dividirse por regiones, estados o cocinas locales, pero hay algo que lo mantiene unido: su capacidad para convertir un postre en celebración colectiva.
1. Pastel tres leches
Uno de los postres más representativos del país. Bizcocho empapado en una mezcla de tres tipos de leche que da como resultado una textura jugosa y muy característica. Es habitual en cumpleaños, fiestas y celebraciones familiares.
2. Churros mexicanos
Crujientes por fuera y tiernos por dentro, los churros forman parte de la vida cotidiana mexicana. Se consumen en la calle, acompañados de azúcar o chocolate caliente, y son un clásico de ferias y meriendas nocturnas.
3. Flan
Muy presente en hogares y restaurantes, el flan mexicano es cremoso, suave y con un marcado sabor a caramelo. Aunque comparte origen con Europa, en México se ha convertido en un postre doméstico imprescindible.
4. Pan de muerto
Un dulce ligado directamente al Día de Muertos. Se trata de un pan aromatizado con azahar, decorado con formas simbólicas y espolvoreado con azúcar. Más que un postre, es un elemento cultural cargado de significado.
5. Buñuelos mexicanos
Finos, crujientes y fritos, se sirven espolvoreados con azúcar o bañados en miel. Son especialmente populares en Navidad y fiestas tradicionales, y representan la vertiente más festiva de la repostería popular.

Qué fue El Generalife, por qué nació fuera del recinto palatino y cómo entender hoy uno de los espacios más delicados —y reveladores— de Granada
Más allá de la Mezquita: el yacimiento califal que también es Patrimonio de la Humanidad cordobés y no debes perderte
Pensar en Granada es pensar, casi de forma automática, en la Alhambra. Sus palacios, sus murallas y su silueta dominando la ciudad concentran buena parte del relato histórico y turístico. Pero reducir el legado nazarí a ese recinto es quedarse a medias. Muy cerca, aunque simbólicamente en otro plano, se encuentra El Generalife, un espacio que también es Patrimonio de la Humanidad y que permite entender cómo se vivía —y se descansaba— cuando el poder necesitaba silencio, agua y distancia.
Porque El Generalife no fue un palacio de gobierno ni un escenario de ceremonias oficiales. Fue otra cosa. Fue retiro, huerta, jardín y refugio. Y esa diferencia lo convierte hoy en una visita imprescindible para completar cualquier recorrido sobre qué ver en Granada más allá de los grandes monumentos.
Qué es El Generalife y por qué se construyó fuera de la Alhambra
El Generalife fue concebido como una villa rural vinculada a la corte nazarí, un lugar donde los sultanes podían alejarse del protocolo y la presión del poder. Su origen se sitúa a finales del siglo XIII, durante el reinado de Muhammad II, y responde a una tradición común en las cortes hispano-árabes: la del huerto real como espacio de descanso y placer.
A diferencia de la Alhambra, El Generalife se levantó fuera de las murallas, en la ladera del Cerro del Sol. Esa ubicación no fue casual. El aislamiento físico reforzaba su función: aquí no se gobernaba, aquí se respiraba. Jardines ornamentales, huertas productivas y arquitectura ligera se integraban en un conjunto pensado para el disfrute sensorial y la contemplación.
En época medieval, el complejo contaba con varias huertas y un palacio que el visir Ibn al-Yayyab llamó, no por azar, Casa Real de la Felicidad. El nombre resume bien la intención del lugar.
Un Patrimonio de la Humanidad donde el agua manda
Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984 junto con la Alhambra y el Albaicín, El Generalife es uno de los ejemplos más refinados del arte nazarí aplicado al paisaje. Aquí la arquitectura no se impone, acompaña. El agua no decora, organiza.
El Patio de la Acequia es el corazón del conjunto. Un canal central recorre el espacio y articula los pabellones situados a norte y sur, hoy muy reformados, pero aún fieles a la idea original: crear un equilibrio perfecto entre sonido, frescor y geometría. Todo está pensado para el descanso, para el paseo lento, para la mirada larga.
Este carácter convierte a El Generalife en algo distinto a otros monumentos. No impresiona por grandiosidad, sino por sutileza. Y ahí reside su fuerza.
Qué ver en Granada cuando se busca algo más que monumentos
Quien se pregunta qué ver en Granada suele pensar en hitos arquitectónicos, en espacios cerrados, en interiores cargados de historia. El Generalife propone otra forma de visitar la ciudad: desde el exterior, desde el paisaje, desde el tiempo lento.
Recorrer sus jardines es entender que el poder nazarí no solo se expresó en palacios fortificados, sino también en la capacidad de domesticar el entorno, de llevar el agua donde no la había y de convertir una ladera en un espacio fértil y bello a la vez.
Por eso, aunque forme parte inseparable del conjunto de la Alhambra, la visita a El Generalife tiene sentido propio. Es el contrapunto necesario al recinto palatino. Donde la Alhambra representa el poder, El Generalife representa el retiro.
El Generalife, clave para entender la Granada nazarí
Más allá de su belleza evidente, El Generalife ayuda a comprender cómo se organizaba la vida en la Granada medieval. La separación entre gobierno y descanso, entre ciudad y huerta, entre representación y privacidad, dice mucho de una cultura que entendía el espacio como prolongación del poder… y también de sus límites.
Hoy, este conjunto nazarí, reconocido como Patrimonio de la Humanidad, sigue ofreciendo esa misma lección. No compite con la Alhambra. La completa. Y lo hace desde el silencio, el agua y el verde.
Por eso, más allá de la Alhambra, El Generalife no es una visita secundaria. Es una de las formas más claras —y hermosas— de entender qué ver en Granada cuando se quiere ir un poco más allá del tópico.

La Guardia Civil investiga como violencia de género al supuesto autor, de 60 años, por el asesinato de su mujer, de 58, sin que consten aún denuncias previas por malos tratos
La Guardia Civil de Cádiz invstiga las circunstancias de la muerte de una mujer de 58 años de edad cuyo cadáver ha sido localizado en la madrugada del sábado, 11 de enero, en su propio domicilio.
Según ha detallado la Benemérita en un mensaje difundido a los medios, han recibido un aviso del Servicio de Emergencias 112, momento en el que se persona la patrulla de la Guardia Civil, confirma los hechos y localiza a su cónyuge de 60 años, con el que estaba conviviendo en su domicilio.
La Guardia Civil de Cádiz activó el protocolo judicial para casos de violencia de género y traslada al lugar a la Jueza de Guardia, el médico forense y el Equipo Territorial de Policía Judicial, al tiempo que se procede a la detención de su cónyuge como autor de un delito de violencia de género.
Tal y como han precisado fuentes de la Guardia Civil de Cádiz, el matrimonio no tenía denuncias previas por estos hechos. En el caso de confirmarse, se trataría del segundo caso por violencia machista en Andalucía en los 11 días que llevamos de año, tras el ocurrido el pasado 4 de enero en la localidad jiennense de Quesada, donde un hombre asesinó a su mujer de 38 años.

Esta nueva hoja de ruta, que entra en vigor de manera inmediata, adapta el enfoque de las ayudas públicas bajo una premisa clara: reconstruir mejor
El Gobierno ya ha ingresado los 1.745 millones a los ayuntamientos para reconstruir las infraestructuras dañadas por la DANA
El concepto de reconstrucción en la “zona cero” de la dana que afecto a l'Horta Sud de València está en vías de dar un giro estructural. El Gobierno de España ha puesto en marcha una transformación estratégica que busca convertir las localidades arrasadas por la dana de octubre y noviembre de 2024 en referentes de resiliencia climática.
A través de la publicación en el BOE de la Orden TMD/1586/2025, el Ejecutivo estatal ha desbloqueado un marco normativo que permite utilizar los fondos de emergencia no solo para reparar lo dañado, sino para diseñar municipios “blindados” ante el impacto de futuras catástrofes naturales.
Esta nueva hoja de ruta, que entra en vigor de manera inmediata, adapta el enfoque de las ayudas públicas bajo una premisa clara: reconstruir mejor. El objetivo fundamental es que las infraestructuras de los municipios afectados sean más seguras, estén mejor adaptadas y cuenten con la capacidad técnica de proteger a la ciudadanía frente a nuevas avenidas torrenciales. Con este cambio, el Gobierno busca evitar que se repitan las trágicas consecuencias del pasado año, apostando por un urbanismo que asuma la realidad climática actual.
Esta medida se enmarca en la tercera fase del Plan de Respuesta Inmediata, Reconstrucción y Relanzamiento, un proyecto que mira más allá de la emergencia para centrarse en la normalización y la prevención a largo plazo. El Gobierno reafirma así que la reconstrucción de la zona cero no consiste en devolver los municipios a su estado anterior, sino en evolucionar hacia un modelo de “pueblos anti-inundaciones” que refuercen los servicios públicos y pongan la seguridad de la ciudadanía en el centro del diseño urbano del futuro.
Una inversión histórica para un urbanismo preventivo
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ya había movilizado una cifra récord de 1.745 millones de euros, abonados por anticipado a 78 entidades locales, incluyendo a la Diputación Provincial de Valencia y a los ayuntamientos de la zona cero. Con la modificación normativa aprobada este sábado, estas administraciones locales ganan una flexibilidad sin precedentes para gestionar esos recursos, permitiendo que el presupuesto se destine a la mejora y ampliación de infraestructuras municipales que sufrieron daños durante el temporal.
La nueva normativa abre la puerta a actuaciones que antes no estaban contempladas en el marco de las ayudas de emergencia. Entre estas novedades destaca la construcción de nuevas infraestructuras diseñadas específicamente para prevenir inundaciones y la adaptación integral de los equipamientos y servicios públicos al cambio climático. Además, los ayuntamientos podrán ahora financiar la adquisición de suelos y viviendas situadas en zonas de alto riesgo para facilitar actuaciones preventivas que alejen a la población del peligro. Para asegurar el éxito de estos proyectos complejos, la orden también permite costear la asistencia técnica necesaria para la gestión y correcta justificación de cada obra.
Mando único para acelerar la transformación de la zona cero
Para asegurar que este ambicioso plan se ejecute con la máxima celeridad y rigor, el Gobierno ha decidido reforzar la gobernanza de las ayudas. La gestión, el seguimiento y el control de estas inversiones estratégicas pasan a ser responsabilidad directa del Comisionado especial para la reconstrucción y reparación de los daños provocados por la dana, una función que hasta ahora desempeñaba la Dirección General de Cooperación Autonómica y Local.
Este movimiento centraliza la toma de decisiones y el acompañamiento a los ayuntamientos, eliminando trabas burocráticas y garantizando un control más eficaz de los fondos. Al atribuir estas funciones a un organismo especializado, se busca agilizar la ejecución de las obras en los municipios que conforman la zona cero, donde la normalización de la vida cotidiana sigue siendo la prioridad absoluta del Estado.

Las organizaciones de derechos humanos documentan ya más de 100 muertos. Mientras, el presidente del parlamento iraní ha lanzado una advertencia: el Ejército de EEUU e Israel serían "objetivos legítimos" si Estados Unidos decide atacar el país, como amenazó Trump
Irán acusa a EEUU e Israel de “incentivar la violencia” ante la ONU entre llamamientos del hijo del sah al paro nacional
Las organizaciones de derechos humanos cifran ya en “cientos” los muertos por la represión en las protestas de Irán. Mientras, el país sigue sin acceso a internet y este mismo domingo continúan las manifestaciones en casi todas las 31 provincias.
Así lo recoge, por ejemplo, la web de la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), que opera desde Noruega. Un testimonio asegura que los cuerpos llegarían a “cientos”, la mayoría de jóvenes entre los 18 y 22 años. Lo mismo la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en EEUU. En concreto, esta organización cifra el número de muertos en 116. Además, unos 2.600 manifestantes habrían sido detenidos, según esta última ONG, en las más de 570 protestas.
Los activistas temen que el corte de internet en el país, que todavía continúa desde este viernes, pueda provocar una mayor represión. Además, el bloqueo también dificulta conocer con exactitud el tamaño o el alcance de las manifestaciones. Sin embargo, los grupos de activistas por los derechos humanos sobre el terreno han documentado una fuerte represión.
Según The Guardian, el fiscal general de Irán, Mohammad Mahvadi Azad, aseguró que cualquiera que participara en las manifestaciones sería considerado “enemigo de Dios”, lo que supondría la pena de muerte. Después, la misma televisión estatal aclaró que en realidad incluso quienes ayudaran a los manifestantes podrían enfrentarse a este cargo.
Irán advierte: si EEUU ataca, Israel y el ejército estadounidense serían “objetivos legítimos”
Y de fondo, las amenazas de Donald Trump, que este mismo viernes había expresado la “disposición” de EEUU de “ayudar” a Irán a buscar la “libertad”. Ante estas declaraciones, el presidente del parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que tanto el ejército estadounidense como Israel serían “objetivos legítimos” si Estados Unidos atacara al país.
“En caso de un ataque contra Irán, tanto el territorio ocupado como las bases militares y barcos estadounidenses en la región serán nuestros objetivos legítimos”, aseguró Qalibaf. “Actuaremos basándonos en cualquier señal objetiva de amenaza”.
Mientras, este sábado, Reza Pahlaví, hijo del último sah de Irán, alentó a los ciudadanos iraníes a seguir protestando este viernes y pidió a Trump que esté “preparado” para “intervenir” en el país liderado por el ayatolá Alí Jameneí.

El duelo PSOE-PP en las inminentes elecciones andaluzas decidirá si pesan más los números de la ministra candidata —que colocan a Andalucía por delante de Catalunya en inversión estatal— o la foto de Junqueras con Sánchez en Moncloa, que Moreno esgrime para denunciar los "agravios" a esta región y deslegitimar todo su modelo de financiación
Claves - ¿De dónde sale el dinero?, ¿quién gana más? Preguntas y respuestas sobre el nuevo modelo de financiación
El sistema de financiación autonómica regula el reparto de los fondos del Estado entre las comunidades para sostener las políticas públicas —sanidad, educación, vivienda, dependencia— y para garantizar los mismos derechos y la misma calidad de esos servicios a todos los españoles, vivan donde vivan.
Es la arquitectura del Estado de Bienestar en un país con 17 arquitectos autonómicos, pero sin cemento ni argamasa para todos. Hablar de modelo de financiación autonómica también es hablar del modelo territorial de España. Todos los gobiernos asumen que es lo más difícil de cuadrar, lo más complejo de negociar, lo más costoso de explicar desde Madrid, sin levantar ampollas en Barcelona, Sevilla, València o Santiago de Compostela.
“Ningún Gobierno ha dedicado tanto tiempo y esfuerzo a explicar su propuesta de reforma del modelo de financiación como el Ejecutivo de Pedro Sánchez”, ha reseñado la ministra de Hacienda este viernes, tras hora y pico desgranando ante la prensa los entresijos del nuevo sistema de reparto de fondos a las comunidades, que viene a sustituir un modelo caduco hace 11 años.
Ningún otro ministro de Hacienda ha necesitado tanto dar esas explicaciones como María Jesús Montero, a la sazón, candidata socialista en las elecciones andaluzas previstas para dentro de unos meses.
El arenoso tema de la financiación autonómica va a ser capital en la contienda electoral contra el presidente Juan Manuel Moreno, que hoy goza de crédito político, de una robusta mayoría absoluta, y de un fortísimo control mediático e institucional que va a repetir, cada día hasta las urnas, que su rival ha pactado la financiación de su tierra con un independentista catalán condenado e inhabilitado por la Justicia.
Las elecciones andaluzas vienen a resolver este dilema, entre otros muchos: Montero, la candidata socialista, ¿es responsable de agraviar o de privilegiar a Andalucía desde su posición de ministra de Hacienda y vicepresidenta del Gobierno?
En el Gobierno creen que, con todas sus aristas, este simple marco mental beneficia a la líder del PSOE andaluz, con un nivel de conocimiento muy superior a su predecesor (Juan Espadas), y capaz de adueñarse de la iniciativa política en el arranque del curso lanzando en plena precampaña una reforma integral del modelo de financiación que coloca a Andalucía por delante de Catalunya en recursos extraordinarios, y por encima de las expectativas del Parlamento autonómico (4.000 millones de euros).
El sudoku de números que ha diseñado Montero, un complejísimo juego de contrapesos monetarios, reserva a su región la partida más grande: un cheque de 5.811 millones al portador, es decir, al futuro presidente de la Junta. A condición, claro, de asumir todo el cuerpo teórico que acompaña la propuesta, que no es sino una impugnación explícita a las políticas económicas y fiscales de Moreno: revertir la privatización paulatina de la sanidad y de la educación; revertir las ocho rebajas de impuestos autonómicos ejecutadas por la Junta en los últimos siete años, mientras exigían más fondos al Gobierno para taponar la pérdida de ingresos; revertir el dumping fiscal con otras comunidades, usando la retirada de impuestos a las grandes fortunas para captar las rentas más ricas de Madrid y Barcelona...
“¡Que todo ese dinero vaya a lo público, y no a los bolsillos de los intereses privados que buscan maximizar el volumen de negocio en la sanidad y la universidad privada! ¡No hacemos ese esfuerzo inversor de 21.000 millones en las comunidades para que al final el dinero vaya a la clínica Quirón!”, clamó este domingo Montero, esta vez como secretaria general del PSOE andaluz, ante alcaldes, concejales, diputados, senadores, parlamentarios autonómicos y eurodiputados, convocados a la Interparlamentaria del partido en Alcalá de Guadaira (Sevilla).
La nueva financiación estatal para Andalucía ha lanzado como un torpedo la campaña de los socialistas, hambrientos desde hace meses de un relato sólido con el que confrontar el exitoso discurso del agravio que explota Moreno, acusando a Montero de “privilegiar” a sus socios catalanistas, y al PSOE andaluz de malvender su autonomía y plegarse a las directrices de Sánchez.
Los 5.800 millones para Andalucía para los próximos cinco años son el único vehículo de salida a esa encrucijada política: “Esta oportunidad de futuro, cuantificada ya en la propuesta de financiación, se juega en las elecciones andaluzas. Esto es lo que vamos a votar”, ha sentenciado la candidata ante su tropa, azuzándoles para movilizar hasta el último tendón del otrora poderoso PSOE andaluz.
Números contra la foto de Junqueras
En el croquis financiero de Montero, todas las comunidades logran mejorar su financiación, aupadas sobre una cifra ostentosa: esos casi 21.000 millones que el Gobierno inyectará en la caja común.
Es una propuesta global de las reglas del juego que echa a pelear a unas con otras, y a todas contra Catalunya, coautora intelectual del reparto. La ministra candidata lanza el órdago a las puertas del ciclo electoral, con elecciones en Aragón el mes que viene, elecciones en Castilla y León en marzo y elecciones andaluzas en primavera, en paralelo a la tramitación su propuesta de reforma, que el Gobierno aspira a llevar al Congreso para su votación en junio.
Moreno lo llama “conejo en la chistera” y le afea el “tufo electoralista” y el ánimo de soliviantar en precampaña a las 14 comunidades del PP, donde no hay consenso sobre el nuevo sistema de reparto ni fórmula alternativa que se conozca. Es indudable que el órdago de la ministra provoca alteraciones en la arena política y obliga a los barones regionales a explicar a sus ciudadanos por qué dan un portazo a una financiación extra destinada a mejorar su sanidad, su educación, sus políticas sociales...
Pero también hay riesgos evidentes para el Gobierno de Sánchez, que renuncia a la capacidad política que le otorgan esos 21.000 millones, y se la cede a las comunidades gobernadas por el PP (que acaparan el 70% de esos fondos), con autonomía política para usar ese dinero como les venga en gana, y con amplio margen para vender los beneficios que compran esos millones ante su electorado...
Andalucía, con 4.846 millones más (23% del total), y Catalunya, con 4.686 millones, son las más beneficiadas en términos absolutos. Montero necesitaba priorizar la comunidad que aspira a gobernar, para desmontar con números el potente relato de la Andalucía agraviada frente al “chantaje” del independentismo y los privilegios a Catalunya. “Menos palabras y más números. ¡Queremos ver los números!”, ha subrayado este domingo, tratando de arrastrar a Moreno al debate más cómodo para ella.
En la foto fija, esto es: en un contexto de bonanza económica del país, con unos recursos estimados en 224.507 millones de euros para 2027 (cuando entraría en vigor el nuevo modelo), la ministra de Hacienda puede presentarse a las elecciones con el maná bajo el brazo.
Andalucía incrementará sus ingresos por dos vías distintas: con el nuevo modelo de financiación autonómica, recibirá 4.846 millones extraordinarios. El nuevo sistema de reparto, que prima el criterio de población ajustada y “protegida”, también cuenta con nuevos mecanismos correctores que benefician a Andalucía.
Por ejemplo, un fondo extraordinario dotado con algo más de mil millones para compensar el coste de los servicios en las regiones más afectadas por el cambio climático, del que dos tercios irán destinados a las regiones del arco mediterráneo, siendo Andalucía la principal perceptora de estos fondos.
La otra inyección de capital le llegará a través de un nuevo Fondo de Compensación Interterritorial, que el Gobierno prevé tramitar en paralelo con otra ley, para dinamizar económicamente a las comunidades situadas por debajo de la media en financiación y con menos capacidad tributaria. Andalucía obtendrá otros 965 millones, de los 3.300 millones que contendrá el fondo.
Frente a esta foto, cartel electoral de Montero, está otra que nada tiene que ver con números, cálculos y criterios de reparto: la imagen de Sánchez reunido en el Palacio de la Moncloa con Oriol Junqueras, líder independentista de ERC condenado por el órdago soberanista de Catalunya, e inhabilitado para cargo público por el Tribunal Supremo.
A Junqueras se le cedió el espacio político para vender su particular lectura de la reforma del modelo de financiación un día antes de la presentación oficial de Montero. Los españoles —los andaluces— se enteraron primero por el dirigente catalanista que por la ministra de Hacienda. Y Junqueras anunció que el principio de solidaridad, que hasta la fecha ha inspirado el reparto de fondos del Estado entre comunidades, vendría limitado por la “ordinalidad” garantizada para Catalunya.
Es decir, que Catalunya seguirá aportando al sistema común para nivelar los ingresos de todas las autonomías, pero lo hará, como máximo, en la medida que no pierda puestos respecto a su capacidad de recaudación. La ministra no enmendó sus palabras, al contrario, confirmó que la ordinalidad —“que quien más aporta al Estado sea quien más reciba”— funcionará para Catalunya (seguirá siendo la tercera mejor financiada), pero no necesariamente para el resto. “El modelo tiende a la ordinalidad, pero depende de cada comunidad”, matizó.
“Ordinalidad” o cómo topar la solidaridad de Catalunya con el resto
Ordinalidad es un palabro intragable que, sin embargo, Juanma Moreno se está esforzando en popularizar asimilándolo a “desigualdad”. “¡Qué palabra más fea!”, dijo el presidente de la Junta el pasado 4 de diciembre, Día de la Bandera Andaluza, que conmemora las movilizaciones masivas de andaluces ese mismo día de 1977 como preámbulo de la conquista autonomista.
En el Ministerio de Hacienda refunfuñan porque sus socios catalanistas han logrado instalar “el marco mental” de la ordinalidad, como una suerte de conquista pseudoindependentista cuando, en realidad, dicen, ese principio no rige en el nuevo modelo ni está garantizado a largo plazo. Para Andalucía no hay ordinalidad, porque la financiación extra de casi 5.000 millones eleva su posición en el ranking de comunidades, aunque la ministra se haya reservado mucho dar ese dato.
Tampoco lo hay para otras comunidades, como Cantabria, que es la más beneficiada con el modelo actual y lo seguiría siendo con el nuevo, en virtud de otro de los pilares de la reforma, el status quo, es decir, que ninguna de las regiones reciba menos de lo que ahora tiene. Una de las preguntas pendientes, que se resolverá cuando la propuesta de Montero aterrice en el borrador de la ley orgánica, es si el principio de ordinalidad para Catalunya está blindado en el modelo, con independencia de las fluctuaciones de la economía del país.
Porque los números de hoy para todas las comunidades brillan bajo el sol de los 21.000 millones extra que les cede el Gobierno, pero está por ver cómo funcionará el sistema de reparto en un contexto de recesión económica, como el que se llevó por delante el Estado de bienestar en las comunidades hace una década.
Por ahora, el equipo de la ministra no pone el acento ahí: resta importancia a la ordinalidad, porque el objeto principal del nuevo modelo es acortar la brecha entre las que más reciben y las que menos. Ahora, esa brecha es de 1.500 euros por habitante de diferencia entre Cantabria, la más beneficiada con el sistema actual, y Canarias o Murcia, las que menos perciben.
Los nuevos números acortan ese diferencial casi a la mitad, a unos 700 euros. “Lo importante no es la posición que tiene una u otra región, sino achatar la brecha que existe entre ellas, y eso es lo que busca esta reforma: no es lo mismo estar tres euros por debajo de la media de financiación autonómica que 1.500 euros por debajo”, advierten.
El duelo PSOE-PP en las elecciones andaluzas va a pendular entre la foto de Junqueras en Moncloa y la foto de los casi 5.000 millones de financiación extra que ofrece Montero y rechaza Moreno. Un duelo entre números y símbolos, en un contexto político adverso para los socialistas, que aún mascullan cómo movilizar a los suyos para derrotar a su gran rival: la abstención.

En los últimos cuatro años, quien conquistó el título también se hizo con el campeonato doméstico
El destierro de la Supercopa de España: en Arabia Saudí, la alternativa de Qatar y sin planes de volver
El equipo que levanta la Supercopa de España termina conquistando el campeonato liguero unos meses después. Esa es la regla que se ha repetido en las últimas cuatro ediciones de la competición, que no deja de ser anómala por disputarse desde hace varios años en Arabia Saudí como parte de un millonario acuerdo económico firmado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y que cuenta con el beneplácito de los clubes.
Barcelona y Real Madrid se han alternado en los últimos cuatro años. Los azulgranas conquistaron la Supercopa de España el año pasado casi contra todo pronóstico: en liga iban terceros por detrás de los blancos y los colchoneros, que lideraban el campeonato con seis puntos de margen. Sin embargo, el equipo de Hansi Flick salió de Arabia Saudí con un título bajo el brazo y una goleada en el Clásico (5-2).
La competición, que desde hace varios años se disputa en enero, cambió la dinámica de los equipos. Los culés ganaron pocos meses después la liga y la Copa del Rey. Además, fueron semifinalistas de la Champions League. Sin embargo, los equipos madrileños cerraron una temporada sin títulos.
Esa norma se repitió en la temporada 2023/24. El Real Madrid se impuso con claridad en la final al Barcelona (4-1) y también terminaría conquistando el campeonato doméstico poco después. En la 2022/23, el título sería para el cuadro entrenado por aquel entonces por Xavi Hernández (3-1), que después celebraría un doblete.
En la temporada 2021/22, el Real Madrid se impondría al Athletic Club (2-0), que no pudo defender la corona conquistada el año anterior en la Cartuja de Sevilla. El final para los blancos fue el mismo: a los pocos meses terminarían ganando la competición doméstica, que premia al equipo más regular de nuestro país.
Este domingo podría volver a ocurrir: Real Madrid y Barcelona se volverán a ver las caras en la final de la Supercopa de España. Uno de los dos levantará el título de ganador y puede ser que uno de los dos termine conquistando la liga, que ahora mismo lideran los azulgranas, con cuatro puntos de ventaja sobre el equipo entrenado por Xabi Alonso. Y nadie se le escapa que son los máximos favoritos.
Tampoco es descartable que se rompa la estadística después de cuatro años y que el resultado del domingo no anticipe el campeón del campeonato liguero ni tampoco cambie las dinámicas de los equipos, como ha ocurrido hasta ahora.
Horario y dónde ver la final de la Supercopa de España 2026
La final de la Supercopa de España entre Barcelona y Real Madrid se disputará este domingo, 11 de enero, a las 20 horas en el estadio Rey Abdullah de Yeda (Arabia Saudí). El encuentro, en el que los azulgranas defienden título, se podrá ver por televisión a través de Movistar+.

Las zonas turísticas de San Bartolomé de Tirajana son más frescas y tienen más espacios verdes para combatir el calor que los barrios donde vive la población local. Mientras los vecinos denuncian abandono, expertos advierten de los impactos de las ‘injusticias microclimáticas’ en la meca del turismo canario
Hemeroteca - Calor y desigualdad: el reto de la justicia térmica en España
Cada vez que Fernando Zerpa, de 56 años, vuelve a casa tras finalizar su jornada de trabajo como recepcionista de un hotel en Maspalomas, puede sentir cómo la temperatura aumenta unos pocos grados hasta alcanzar El Tablero, el barrio donde reside, situado a solo dos kilómetros de las zonas más turísticas de San Bartolomé de Tirajana, en el sur de Gran Canaria.
“Cuando me subo a la moto, noto en qué zonas hace más frío o más calor. Y cuando llego a El Tablero, siento que aumenta la temperatura”, asegura Zerpa. “Probablemente porque está arriba, en una meseta. Pero al intentar buscar algo húmedo, fresco, es imposible. No hay nada. Nunca hicieron jardines ni zonas verdes. Todo es picón”.
Zerpa no se lo está imaginando. Las zonas turísticas de San Bartolomé de Tirajana, que incluyen Playa del Inglés, Meloneras y Campo Internacional, son más frescas, cuentan con más zonas verdes y también presentan más recursos para combatir el calor que los barrios donde vive la población local, en concreto El Tablero y San Fernando, según un Trabajo Final de Máster (TFM) de Jody Holland, del Máster Erasmus+ Mundus en Islas y Sostenibilidad coordinado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) con las universidades de Groningen (Países Bajos), del Egeo (Grecia) y la de Islandia.
A partir del estudio de datos satelitales, la investigación demostró que la temperatura superficial de las zonas turísticas es de media 1,75 grados menor que la de los barrios residenciales, donde se superan habitualmente los 40 grados; que el índice de vegetación (NDVI, en sus siglas en inglés), en el que un valor cercano a 1 indica una vegetación densa y sana, es significativamente superior en las primeras (0,129) que en las segundas (0,085); y que el índice de agua superficial (NDWI, en sus siglas en inglés), aunque en parámetros negativos en ambos casos (lo que manifiesta su aridez), muestra que las zonas turísticas no están tan mal (-0,025) como las residenciales (-0,054).
Pero ahí no acaba todo. Holland estudió el número de piscinas en la localidad para escalar en una misma variable su concentración en el mapa, partiendo del valor -1 como base. En Playa del Inglés, Meloneras y Campo Internacional, la densidad es de 1,274, es decir, una auténtica saturación de piscinas. Mientras que en El Tablero y San Fernando es de apenas -0,201, todo lo contrario.
Los resultados del estudio también apuntan que, por cada kilómetro de distancia de la costa en Maspalomas, la temperatura crece 0,57 grados. Y que cuando una zona presenta múltiples construcciones turísticas, se produce un efecto oasis: ya que su desarrollo implica sí o sí espacios verdes y piscinas, es más fácil lograr un “bonus de enfriamiento”.
Ante un planeta cada vez más cálido a causa de la crisis climática, la resortificación del paisaje de Canarias está generando injusticias microclimáticas, entendidas por Holland como “las desigualdades que surgen dentro de una misma región a partir de diferencias en la exposición y la resiliencia frente a condiciones climáticas adversas, con impactos en la salud, el nivel y la calidad de vida”.
Verónica Franquis, de 52 años, vecina de El Tablero desde hace dos décadas, coincide. Sentada en un bar, señala a una explanada de cemento frente al colegio del barrio donde la vegetación brilla por su ausencia. Dice que es un ejemplo de las muchas “islas de tierra” del pueblo, inundado de hormigón.
“Cada vez hay gente más adulta. ¿Dónde se van a sentar en la calle? ¿Por qué tenemos que estar encerrados en nuestras casas? Ha subido la temperatura. El sol no es el mismo. Pero si quieres salir a leer un libro, solo puedes ir al Parque del Sur [a las afueras de El Tablero]”, lamenta Franquis. “Mientras mantenemos campos de golf, aquí, que somos la gente del pueblo, estamos olvidados. Todo está pensado para el turismo”. San Bartolomé de Tirajana es la meca del turismo canario. El municipio que más visitantes recibe. Solo en 2024 fueron 1,76 millones.
Holland cree que el afán de atraer a cada vez más visitantes ha priorizado la inversión de las administraciones canarias en convertir regiones secas y áridas en verdes y refrescantes, haciéndolas más agradables para los turistas. “Sin embargo”, agrega, “hay pocos incentivos económicos para realizar las mismas inversiones en las urbanizaciones destinadas a la mano de obra del turismo, que a menudo se ve relegada a la periferia. Como resultado, sus viviendas suelen ser más calurosas y vulnerables al cambio climático y las olas de calor”.
En su opinión, barrios como El Tablero o San Fernando no están preparados para combatir el incremento de las temperaturas que se avecina. Sostiene que ante fenómenos extremos podría ser “muy peligroso” para personas mayores completar tareas rutinarias, como ir al supermercado, o arriesgado que los niños jueguen al aire libre en campos de césped artificial. Destaca que esto ocurriría al mismo que “los turistas más adinerados siguen pudiendo disfrutar de un baño o una partida de golf a pocos metros de distancia”.
Aarón Ramírez, de 39 años, también vecino de El Tablero, reconoce que los lugares de recreo en el pueblo están “desolados” y carecen de árboles que den sombra, obligando a los padres a desplazarse a las zonas más turísticas para que sus hijos puedan divertirse. El hombre relata que los episodios de calima cada vez más intensos le están provocando dificultades para dormir por culpa del calor e irritación de garganta. Zerpa añade que los mayores están sufriendo “sofocos” constantes en los últimos años por esto mismo.
Ambos confiesan sentir cierto grado de resignación al observar cómo los recursos económicos son destinados primero al turismo, “la gallina de los huevos de oro, la que nos sustenta a todos, que hay que tenerla siempre de punta en blanco”, dicen. Pero para los residentes, el cuidado llega “en otras vertientes, no en esta que estamos comentando”.
Tanto Zerpa como Ramírez piden instaurar una “filosofía verde” en la planificación local que transforme las “islas de tierra” en verdaderas zonas verdes e introduzca vegetación en colegios e institutos, incluso dentro de las aulas, para mejorar el bienestar del alumnado.
El Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana no ha respondido a las preguntas enviadas por Canarias Ahora. El Consistorio anunció en verano del año pasado que destinaría casi tres millones de euros a crear ‘islas de frescor’ en colegios y entornos urbanos, de los cuales el 85% sería financiado con fondos europeos.
Según datos publicados por el Gobierno de Canarias, el 5,2% del suelo del municipio está degradado. Pero no hay cifras para calibrar la satisfacción de la población con el estado de sus zonas verdes. Solo hay un dato autonómico: el 38,2% de los habitantes isleños considera que alrededor de sus viviendas no hay suficientes árboles, parques o jardines, el porcentaje más alto de España con diferencia, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). Le siguen por detrás Andalucía (27,5%), Baleares (26%) y Murcia (24,6%).
Lo que ocurre en el sur de Gran Canaria, eso sí, no es una excepción. Isabelle Anguelovski es directora del Laboratorio de Barcelona para la Justicia Ambiental Urbana y la Sostenibilidad (BCNUEJ, en sus siglas en inglés), del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Ha estudiado ampliamente la justicia ambiental urbana, la gentrificación verde y la adaptación climática. Y lo tiene bastante claro: “En un país que depende tanto del turismo, se hace todo lo posible para salvar los intereses del sector”.
Anguelovski menciona como ejemplos los cortes de suministro de agua potable en regiones turísticas mientras las piscinas de los hoteles continúan operativas. O las segundas residencias de las que disfrutan muchos visitantes para evadirse de los denominados “sacrificios climáticos” que exige la nueva realidad ambiental.
Los trabajadores, continúa, a menudo personas racializadas o con bajos ingresos, son “invisibles”. La gentrificación los expulsa de las ciudades, obligándoles a vivir en “casas más pequeñas, más densas, sin aire acondicionado o ventilación, y sin buen aislamiento”. Anguelovski asegura que las instituciones prefieren invertir en zonas estratégicas y de revalorización inmobiliaria antes que hacerlo en barrios de clase trabajadora. El porqué, remacha, es muy sencillo: los ingresos allí son más altos. Y por tanto el retorno económico será mayor.
“El problema son los privilegios verdes, los privilegios climáticos que crean este tipo de inversiones cuando se dirigen solo a un sector muy temporal que, además, extrae mucho de los recursos naturales de un pueblo. Que esto ocurra al mismo tiempo que no se protege a los barrios con infraestructura de protección contra el cambio climático es una aberración total”, sentencia la experta.
Los gobiernos promueven así una “individualización de la resistencia climática” en la que cada ciudadano debe “inventarse” los medios para pagar el aire acondicionado o rehabilitar su casa sin intervención pública. Y en un mundo desigual, algunos sufren más que otros.
Julio Díaz es investigador de la Unidad de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. En sus estudios, ha encontrado que, en términos de mortalidad, lo que más afecta en una ola de calor es la renta (la diferencia entre vivir en un chalé con piscina o en un piso de 30 metros cuadrados sin ventilación), la calidad de la edificación y zonas verdes.
Pero también recuerda que debe analizarse si lo que realmente mata son las temperaturas mínimas o las máximas. Sus investigaciones han demostrado que, en algunas ciudades, como Madrid y Murcia, la máxima diaria se relaciona mejor con el exceso de mortalidad. Pero en Málaga, por ejemplo, es la mínima debido a la alta humedad, que impide al cuerpo recuperarse durante la noche.
Díaz matiza que no se pueden extrapolar resultados de un lugar a otro sin más. Por eso cree que es necesario realizar estudios locales que demuestren una correlación directa entre esas temperaturas específicas y el aumento de mortalidad o ingresos hospitalarios.
El experto, por otro lado, introduce un factor crítico que a menudo se ignora: la relación entre el calor y la calidad del aire. Una investigación en la que participó encontró que entre los años 2013 y 2018 se registraron anualmente en Canarias unos 1.879 ingresos hospitalarios urgentes por la contaminación (ozono y partículas en suspensión) frente a solo 42 por las olas de calor y frío combinadas.
Díaz hace hincapié en estos hallazgos porque sostiene que existe una tendencia política a culpar al cambio climático para evitar tomar decisiones locales valientes e impopulares, como la aprobación de zonas de bajas emisiones (San Bartolomé de Tirajana acordó la suya en febrero del año pasado, dos años después del límite legal).
“En la mortalidad, influye tanto la contaminación como la temperatura en las olas de calor. Por lo tanto, tengo que atacar los dos grupos. ¿Por qué solo se ataca el calor? Creo que es mucho más fácil echarle la culpa al cambio climático, cuyo origen es global, aunque sus emisiones sean locales, que no tomar medidas para reducir el tráfico”, concluye el científico.

Una serie para recorrer, paso a paso, las distintas etapas de la trayectoria del arquitecto catalán
Conocer a Gaudí en el aniversario de su muerte: la etapa orientalista de Gaudí
Con motivo del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, llega esta serie para recorrer, paso a paso, las distintas etapas de su trayectoria como arquitecto. Más allá del mito y del souvenir, estas piezas buscan entender cómo evolucionó su manera de pensar, de construir y de mirar el mundo, y cómo cada periodo de su vida dejó una huella reconocible en su arquitectura y en la ciudad de Barcelona.
Tras el estallido cromático y ornamental de su etapa orientalista, Gaudí gira la mirada hacia el pasado europeo. No para imitarlo, sino para someterlo a examen. La etapa neogótica no es un retroceso ni un refugio estilístico: es una fase de estudio crítico, casi quirúrgico, en la que el arquitecto disecciona el gótico medieval para quedarse con lo que le interesa y descartar lo que considera un lastre.
Un gótico que había que corregir
En estos años, Antoni Gaudí se sumerge en el estudio del gótico catalán, balear y rosellonés, pero también del gótico castellano y leonés, que conoce de primera mano durante sus estancias en León y Burgos. Lejos de la veneración académica, Gaudí llega a una conclusión incómoda: el gótico es un estilo brillante, sí, pero incompleto. Un sistema que funciona a base de parches —contrafuertes, arbotantes, excesos decorativos— para sostener estructuras que no terminan de resolverse del todo.
Influenciado por las teorías de Viollet-le-Duc, Gaudí intenta ir más allá. Suprime elementos que considera innecesarios, reduce la ornamentación superflua y apuesta por soluciones estructurales más limpias, basadas en superficies regladas y en el uso sistemático del arco catenario. El objetivo no es parecer gótico, sino mejorar el gótico.
Austeridad y estructura: el Colegio de las Teresianas
Uno de los primeros ejemplos de esta etapa es el Colegio de las Teresianas (1888–1889), en la calle Ganduxer de Barcelona. El encargo exigía sobriedad y contención, en coherencia con el voto de pobreza de la orden. Gaudí responde con un edificio de ladrillo visto, severo en apariencia, donde cada decisión formal está subordinada a la lógica constructiva.
La fachada, coronada por almenas que evocan un castillo espiritual, introduce ya un juego simbólico que remite a El castillo interior de santa Teresa. En el interior, un largo pasillo articulado por arcos catenarios demuestra que la elegancia puede ser consecuencia directa de la estructura. Aquí el arco no adorna: sostiene, distribuye cargas y define el espacio. Es Gaudí aprendiendo a pensar la arquitectura desde dentro.
Astorga: neogótico a gran escala
El salto de escala llega con el Palacio Episcopal de Astorga, encargado por el obispo Joan Baptista Grau. Construido entre 1889 y 1915, el edificio dialoga con la catedral vecina sin imitarla, utilizando piedra de la zona y una composición que mezcla referencias medievales con soluciones claramente personales.
Torres cilíndricas, foso perimetral, pórticos abocinados y bóvedas de crucería conviven con una estructura racionalizada, pensada para eliminar dependencias externas. La relación de Gaudí con el proyecto se rompe tras la muerte del obispo, y el arquitecto abandona la obra antes de su finalización. Aun así, el edificio resume bien su ambición: reinterpretar el gótico desde una lógica moderna.
Casa Botines: el gótico baja a la calle
Poco después, Gaudí recibe otro encargo en León: la Casa Botines (1891–1894). A diferencia de Astorga, aquí el neogótico se adapta a un programa mixto: comercio en las plantas bajas y viviendas en las superiores. El resultado es un edificio robusto, de piedra almohadillada, flanqueado por torres y rodeado por un foso que parece más simbólico que defensivo.
Las agujas de pizarra, las ventanas pensadas para soportar la nieve y la escultura de San Jorge en la fachada convierten el edificio en una suerte de fortaleza urbana. Pero, de nuevo, bajo la estética medieval late una organización funcional precisa, pensada para el uso cotidiano. El gótico, aquí, deja de ser solemne y se vuelve práctico.
Proyectos no construidos y aprendizajes decisivos
La etapa neogótica también incluye proyectos que nunca llegaron a materializarse, como las Misiones Católicas Franciscanas de Tánger. A pesar de quedar en papel, este conjunto —con torres parabólicas y arcos catenarios— dejó una huella profunda en Gaudí. Algunas de sus soluciones reaparecerán, años después, en la Sagrada Familia.
A medio camino entre lo construido y lo imaginado se sitúan también las Bodegas Güell (1895–1897), un conjunto de perfiles agudos y cubiertas vertiginosas que refuerzan la verticalidad como principio expresivo, y la Torre Bellesguard, donde Gaudí dialoga con la historia medieval catalana respetando un antiguo palacio real y reinterpretándolo desde su propio lenguaje.
Un puente hacia la madurez
La etapa neogótica no es un destino, sino un tránsito. En ella, Gaudí aprende a dominar la estructura, a depurar el lenguaje y a pensar la arquitectura como un sistema coherente. Cuando la abandone, ya no necesitará mirar al pasado. Tendrá herramientas suficientes para construir un universo propio.
El arquitecto que vendrá después —el de las formas orgánicas y las leyes naturales— no se entiende sin este periodo de estudio, duda y corrección. El gótico fue su maestro severo. Y Gaudí, un alumno que nunca se conformó con repetir la lección.

Si la repostería europea es puro arte, la americana no se queda atrás, y en concreto la canadiense tiene todos estos platazos
A nadie le amarga un dulce por América: los 5 postres más reconocidos en EEUU
Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente americano, Canadá juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por la herencia indígena, la influencia francesa y británica y un profundo vínculo con el territorio, explica por qué los postres de Canadá están tan ligados a productos concretos y a tradiciones muy reconocibles. Aquí el dulce tiene paisaje, clima y memoria, y estos cinco clásicos lo confirman.
En este recorrido por la repostería canadiense asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o debería probar—: el butter tart, el pouding chômeur o los Nanaimo bars, postres que no se entienden sin su contexto. Canadá puede dividirse por provincias, lenguas o estaciones extremas, pero hay algo que lo mantiene unido: su manera de convertir el dulce en identidad local.
1. Butter tart
Uno de los postres más representativos del país. Es una pequeña tarta rellena de mantequilla, azúcar y huevo, a veces con pasas o nueces. Dulce, pegajosa y muy popular, especialmente en Ontario.
2. Nanaimo bars
Un postre sin horno nacido en la Columbia Británica. Se compone de tres capas: base de galleta y coco, crema dulce en el centro y cobertura de chocolate. Es uno de los dulces más reconocibles de Canadá.
3. Pouding chômeur
Postre tradicional de Quebec. Nació durante la Gran Depresión y se elabora con un bizcocho sencillo bañado en sirope caliente, normalmente de arce. Es humilde, contundente y profundamente ligado a la historia social del país.
4. Tarte au sucre
Tarta típica de la tradición francocanadiense. Se prepara con azúcar, nata y harina, dando como resultado un relleno denso y muy dulce. Es habitual en celebraciones y comidas familiares en Quebec.
5. Postres con sirope de arce
Más que un dulce concreto, el sirope de arce es una seña de identidad nacional. Se utiliza en tartas, bizcochos o simplemente sobre nieve helada en invierno. Es imposible entender la repostería canadiense sin él.