
Las agendas de Cádiz, Águilas o Santa Cruz de Tenerife están repletas de actos para los días que quedan de fiesta carnavalesca
De berlinas a buñuelos de almendra: los dulces típicos que marcan el Carnaval en Alemania
Hoy lunes 16 de febrero el calendario marca el inicio de la segunda fase (incluso más intensa) del Carnaval 2026 en diversas regiones españolas, consolidando tradiciones que atraen a miles de curiosos. En Cádiz, por ejemplo, la jornada de hoy es reconocida como festivo local y denominada Lunes de Coros, un día donde el ambiente se vuelve más auténtico y cercano para los residentes gaditanos. Mientras tanto, en otras localidades la fiesta tampoco da tregua y se preparan para días grandes de desfiles y ritos ancestrales, donde autóctonos y visitantes despliegan sus mejores galas para encarar una semana repleta de música, color y una sátira social inigualable. Cada destino ofrece una experiencia única que fusiona el legado histórico con la creatividad contemporánea de sus peñas y agrupaciones. Esta semana final es el corazón de una celebración que define la identidad cultural de estos municipios emblemáticos.
En la capital gaditana, los carruseles de coros inundarán la Plaza de Abastos y la Plaza Mina desde el mediodía, en un día en el que agrupaciones callejeras y romanceros ocupan cada rincón de forma aleatoria, mientras que por la noche la Plaza de San Antonio acoge el Festival Cruzcampo. Mañana martes el protagonismo recae en el cortejo y la posterior Quema del Dios Momo, un acto cargado de simbolismo que anuncia la proximidad de la Cuaresma. Además, se activa el circuito oficial de agrupaciones en tablaos emblemáticos como La Viña y la Plaza de Candelaria. Estos eventos nocturnos permiten a los aficionados disfrutar de las coplas premiadas en el concurso oficial en un formato más abierto y popular.
Cádiz se convierte así en un teatro al aire libre donde el ingenio de las letras es el principal motor de la festividad. Es una oportunidad de oro para vivir el carnaval más puro y menos saturado que los fines de semana. La semana en la ciudad andaluza prosigue el miércoles con la Gran Noche Callejera y el carrusel de ilegales en el pintoresco barrio del Pópulo. El jueves se entrega la prestigiosa Aguja de Oro en la Plaza de San Francisco, coincidiendo con circuitos de romanceros en el barrio de Santa María. El viernes se celebran las finales de los concursos de popurrí en La Viña y el de la Fundación Unicaja en San Agustín. El sábado destaca la Cabalgata del Humor a través del casco histórico, una versión más canalla del desfile tradicional. Finalmente, el domingo 22 de febrero, o Domingo de Piñata, pone el broche de oro con eventos gastronómicos y la quema de la Bruja Piti.
En tierras murcianas, Águilas vive su apogeo carnavalesco con una programación que arranca hoy con los concursos de disfraces en la Plaza de España. El martes se celebra el Segundo Gran Desfile de Comparsas y Carrozas, recorriendo las avenidas principales con un despliegue de color y ritmo. Tras un breve receso en los grandes actos de calle, el viernes 20 tiene lugar el Concurso Nacional de Comparsas Foráneas, mientras que el sábado 21 de febrero es la fecha culminante con el Tercer Gran Desfile, que finaliza con la simbólica Quema de Don Carnal. Este evento se acompaña de un espectacular castillo de fuegos artificiales en el Puerto de Poniente y la entrega de premios del año. La festividad en este municipio, declarada de Interés Turístico Internacional, destaca por la intensidad de sus personajes y la belleza de sus trajes. Águilas cierra así su ciclo principal reafirmando su posición como uno de los carnavales más espectaculares del Levante.
El carnaval de Sitges, conocido por su elegancia y libertad, celebra hoy una merienda infantil con fiesta de animación en el Teatre Prado. Mañana martes es un día clave con la celebración de la Rua del Extermini, el desfile más importante que recorre el Paseo de la Ribera. Esta rúa nocturna representa la máxima expresión del arte carnavalesco local, seguida por el baile de clausura para los miembros de las entidades. El miércoles de ceniza, día 18, se produce el solemne Entierro de Su Majestad Carnestoltes con un espectáculo de pirotecnia en la Fragata. Inmediatamente después, la llegada de la Señora Cuaresma marca el fin de los excesos con la lectura de su peculiar manifiesto. Los días posteriores, viernes 20 y sábado 21, el Teatre Prado acoge el espectáculo del Carrusel para cerrar la temporada con broche de oro. La villa recupera gradualmente la calma tras una semana de efervescencia donde la identidad compartida ha sido la protagonista.
De Galicia a Canarias
La localidad de Xinzo de Limia, epicentro del Entroido de Galicia, ofrece hoy a quien la visite una sesión vermú y conciertos que mantienen el pulso festivo en la Praza Maior. Mañana es la jornada del Gran Desfile del Entroido, donde las pantallas y las charangas toman las calles principales y el miércoles 18 se celebra el entierro y la Quema de la Sardina, una procesión solemne que recorre el casco antiguo con tristeza contenida. No obstante, la fiesta se prolonga hasta el fin de semana de Piñata, comenzando el sábado 21 con el tradicional Baile de Mascaritas. El domingo 22 concluye oficialmente con la entrega de premios y el emotivo Descolgamiento del Meco en la plaza principal. Este personaje, que ha vigilado la villa durante semanas, es retirado marcando el final de uno de los ciclos más largos de España. La tradición de Xinzo destaca por su carácter participativo y el sonido inconfundible de las pantallas. Es un sentimiento que une a generaciones de vecinos en torno a una máscara.
En Santa Cruz de Tenerife hoy se celebra la espectacular Gala Drag Naval, seguida de una de las multitudinarias noches de carnaval en la calle. Mañana martes, festivo por excelencia, tiene lugar el Coso Apoteósico, un desfile masivo que concentra toda la esencia y el ritmo de las comparsas tinerfeñas. Este evento es el escaparate internacional de la fiesta, donde las reinas y sus grupos muestran el trabajo de todo un año de ensayos. El miércoles 18, la ciudad se tiñe de luto para el Entierro de la Sardina, un acto cargado de ironía que despide al espíritu festivo. A pesar de esta despedida simbólica, el calendario tinerfeño aún reserva energías para un segundo fin de semana de gran intensidad y mucha participación. La capital canaria demuestra su capacidad para organizar eventos de escala mundial sin perder el carácter popular de sus bailes. Es una transición necesaria entre la gran cabalgata y la esperada celebración de la Piñata.
El tramo final del carnaval tinerfeño arranca el jueves 19 con el Carnaval Inclusivo y el Festival de Rondallas, aportando una nota lírica a la fiesta. El viernes 20 se celebra el Coso Infantil y la noche de carnaval que da inicio al fin de semana de Piñata, uno de los momentos más queridos. El sábado 21 es el turno del Carnaval de Día, una jornada pensada para todas las edades que llena de disfraces las plazas del centro. Finalmente, el domingo 22 de febrero se produce el fin de fiesta con una exhibición de coches antiguos y actuaciones. La jornada culmina con una gran exhibición pirotécnica que ilumina el cielo de Santa Cruz, cerrando oficialmente el ciclo de 2026. Es el momento de las valoraciones y de empezar a soñar con el tema del próximo año mientras el eco de los tambores se apaga. La isla se despide de su celebración más emblemática habiendo reafirmado su liderazgo en el mundo del espectáculo.
Este recorrido por las fechas más señaladas demuestra la inmensa riqueza cultural que atesora el carnaval en nuestra geografía durante este periodo. Desde el sentimiento local de los coros en Cádiz hasta el rito ancestral de las pantallas en Xinzo de Limia, la fiesta es un ente vivo. Cada municipio ha sabido adaptar su calendario para ofrecer una semana final cargada de eventos que satisfacen tanto al residente como al visitante. La transición hacia la Cuaresma se realiza a través de quemas simbólicas, entierros de sardinas y desfiles apoteósicos que purifican el espíritu festivo. Es una manifestación de ingenio, sátira y convivencia que sobrepasa lo meramente lúdico para convertirse en patrimonio inmaterial compartido.

Tras viajar a Venezuela y Perú llegó a Chile, donde llevó una vida plena de audacia y ambición intelectual
Cuando Bessie Coleman rompió barreras: la historia de la primera mujer afroamericana en pilotar un avión
Nacida en la ciudad de Plasencia hacia el año 1507, el nombre de Inés Suárez va asociado a una de las figuras más fascinantes de la conquista americana. Su vida, marcada por una tenacidad inquebrantable, trasciende el mito para situarse en la historia documentada de Extremadura… y Chile. No fue una simple acompañante, sino una protagonista activa en la forja de una nueva nación en el siglo XVI. Desde sus humildes raíces placentinas, su espíritu inquieto la impulsó a cruzar el Atlántico en una época de peligros extremos. Su biografía es el testimonio de una mujer que desafió las convenciones sociales de su tiempo con valentía. De hecho, el orgullo de su tierra natal se entrelaza con las crónicas que narran sus hazañas al otro lado del mundo. Hoy, su legado perdura como un símbolo de la fuerza femenina en la historia colonial hispana.
La de Inés Suárez es la historia de una viajera que encontró su destino en la vastedad de los confines del sur. Su travesía comenzó en 1537, cuando obtuvo la licencia real para embarcarse hacia las Indias en busca de su primer esposo, Juan de Málaga. Acompañada por una sobrina, Inés dejó atrás la seguridad de la península para adentrarse en lo desconocido del Nuevo Mundo. Al llegar a Venezuela y posteriormente a Perú, descubrió con dolor que su marido había fallecido en combate. Sin embargo, lejos de rendirse ante la viudedad y la soledad, decidió establecerse en la ciudad del Cuzco, donde conoció a Pedro de Valdivia, con quien iniciaría una relación que cambiaría para siempre el curso de su existencia. Su decisión de unirse a la arriesgada expedición hacia Chile en 1540 fue un acto de audacia pura y amor, siendo la única mujer europea en un contingente compuesto por 150 soldados. Su presencia en la hueste no era meramente doméstica, sino que pronto demostraría ser vital para el éxito.
Durante la extenuante marcha por el desierto de Atacama, Inés demostró dones que sus compañeros de armas calificaron de providenciales. En un momento crítico, cuando la sed amenazaba con exterminar a toda la tropa, ella indicó un lugar exacto donde excavar. De la tierra reseca brotó milagrosamente un manantial que salvó la vida de hombres y animales por igual. Este sitio es conocido hasta el día de hoy como el Jagüey de Doña Inés en su honor. Pero su valor no se limitó a encontrar recursos, pues también actuó como escudo contra la traición interna. Fue ella quien descubrió y frustró la peligrosa conspiración de Pedro Sancho de Hoz contra la vida del propio Valdivia. Su vigilancia constante y su lealtad permitieron que la expedición alcanzara finalmente el fértil valle del Mapocho.
La fundación de Santiago del Nuevo Extremo en 1541 marcó el inicio de una etapa de resistencia heroica para la placentina. El episodio más célebre ocurrió el 11 de septiembre de aquel año, cuando la naciente ciudad fue atacada masivamente. Ante el asalto de miles de indígenas y con Valdivia ausente, la guarnición española se encontraba al borde del colapso. Inés Suárez, vestida con cota de malla y espada en mano, tomó una decisión drástica y feroz en combate. Para sembrar el terror entre los atacantes, ordenó y ejecutó la decapitación de siete caciques que tenían prisioneros. Ella misma se puso manos a la obra, demostrando un ánimo que los cronistas compararon con los grandes héroes. Al arrojar las cabezas a la plaza, logró que el enemigo se retirara confundido y atemorizado. Su intervención salvó a la capital de una desaparición segura y de la muerte total.
Más allá de su faceta como guerrera, Inés Suárez poseía una ambición intelectual y cultural digna de mención. Siendo originalmente analfabeta al salir de Extremadura, no se conformó con su simple condición de mujer de frontera. En la naciente ciudad de Santiago, se dedicó con ahínco a aprender a leer y escribir personalmente. Su maestro fue el clérigo Rodrigo González Marmolejo, quien más tarde se convertiría en el primer obispo local. Este logro subraya su inmenso deseo de superación personal en un entorno donde la mera supervivencia era prioridad. No solo buscaba acumular riqueza en tierras e indios, sino también el acceso directo a la cultura escrita. Convertirse en una mujer letrada le permitió manejar sus propios asuntos y encomiendas con una autonomía envidiable. Su transformación de costurera humilde a dama influyente y educada es un hito fundamental en su biografía.
Su relación con Pedro de Valdivia, aunque profunda, enfrentó finalmente el juicio severo de las autoridades de la colonia. En 1548, Valdivia fue sometido a un proceso judicial en Lima por su conducta y convivencia irregular. El virrey Pedro de la Gasca dictaminó que el gobernador debía separarse de forma definitiva de doña Inés. La sentencia obligaba a Valdivia a casarla o enviarla fuera de Chile bajo pena de graves sanciones. Ante esta encrucijada, Inés Suárez demostró una vez más su pragmatismo y gran capacidad de adaptación social. En 1549, contrajo matrimonio legítimo con el hidalgo Rodrigo de Quiroga, fiel compañero de armas de Valdivia. Esta unión le permitió conservar su estatus y sus valiosas propiedades en el territorio conquistado. Quiroga, que llegaría a ser gobernador, la amó y respetó profundamente durante tres largas décadas.
Figura central
Convertida en la dama más importante de la colonia, Inés dedicó sus años de madurez a la fe. Su profunda religiosidad se manifestó en la construcción de iglesias y en constantes obras de caridad cristiana. Fundó la ermita de Nuestra Señora de Monserrat y contribuyó generosamente al interior del templo de la Merced. A pesar de su pasado turbulento, gozó del aprecio y la estimación general de los soldados y vecinos. La llamaban afectuosamente “mamá Inés” por su entrega desinteresada al cuidado de los más necesitados. Su influencia social fue inmensa, siendo una figura central en la consolidación de la naciente sociedad chilena. Vivió en Chile casi cuarenta años, observando cómo la pequeña aldea inicial se transformaba en capital. Su vida fue un equilibrio perfecto entre la espada del guerrero y la pluma instruida.
Inés Suárez falleció en la misma ciudad de Santiago hacia el año 1578, dejando tras de sí un vacío muy difícil de llenar. El epitafio grabado en su tumba la reconoce oficialmente como la primera española venida a Santiago. Su extraordinaria historia ha inspirado a lo largo de los siglos a poetas, historiadores y novelistas modernos. Desde Isabel Allende hasta los cronistas del siglo XVI, todos han intentado capturar su indomable esencia, ya que representa la síntesis perfecta de la mujer extremeña: valiente, devota, ambiciosa y sobre todo tenaz. Su figura ha dejado de ser una simple nota al pie en la historia escrita por hombres. Es, por derecho propio, una de las fundadoras espirituales y materiales de la nación chilena. De hecho, en Chile diversos parques y escuelas llevan su nombre, manteniendo siempre viva la llama de su memoria.

La banda barcelonesa Mujeres publica en formato físico los tres sencillos de adelanto de su próximo álbum, 'Es un dolor inexplicable' (Sonido Muchacho, 2026), con sus correspondientes caras B para distribuirlas en exclusiva en las tiendas
Fairplayer, la alternativa a Spotify para luchar contra el capitalismo de las plataformas de streaming
“¡Si la gente quiere escuchar estos discos, tendrá que comprarlos en una tienda! Menuda cosa loca”, ironiza el bajista de Mujeres, Pol Rodellar, con relación a los tres sencillos de adelanto de su próximo álbum, Es un dolor inexplicable, distribuidos entre un reducido número de establecimientos antes de su inclusión en plataformas. Nueve concretamente y todos a pie de calle: Ultra-Local Records, El Genio Equivocado, La Conxita y Disco 100, en Barcelona; Marilians Records y La Integral, en Madrid; Discos Bora-Bora y Discos Marcapasos, en Granada, y Discos Oldies, en València. Una tirada de solo 300 copias, por cada uno de los títulos, que han repartido entre tiendas amigas “a las cuales vamos a comprar de forma habitual”, puntualiza su batería, Arnau Sanz.
Con esta maniobra artesanal –ellos mismos han colocado los inserts y discos en sus correspondientes fundas–, la banda barcelonesa de garage pop cuestiona las tendencias de la industria y refuerza el vínculo con el pequeño comercio. “En una época en la que solamente importan los números, que tu single tenga el récord de escuchas en 24 horas en Spotify, los sold outs y tocar en estadios o grandes arenas, estamos apostando por todo lo contrario”, defiende Pol. “Queremos alimentar las tiendas de discos pequeñas y dejar de darle el monopolio de la música a estas plataformas de streaming, volver a comprar y escuchar discos físicos y que la gente aprecie lo manual, lo artesanal y lo independiente”, añade.
Bajo estas premisas lanzaron escalonadamente, de diciembre a febrero y en formato de siete pulgadas, Alucinante, Después destello y Caen imperios, cortes de su nuevo disco y sus respectivas caras B, La diferencia, Esta vez un recuerdo y Se pierde una voz, temas inéditos que no formarán parte del álbum ni estarán disponibles en servicios de streaming. Además, acreditando la adquisición de los tres títulos –mediante un cupón sellado por la misma tienda–, el comprador tendrá acceso a un concierto exclusivo de la banda.
“La gente se volvió loca, solo nos daban 20 copias y casi no salían a la venta, se reservaban conforme llegaban”, relata Mario Ballester, gerente, junto a otros tres socios, de la tienda de discos más antigua de València, Discos Oldies. “Estas iniciativas generan movimiento y nos dan visibilidad, algo que también está haciendo gente como Ferran Palau, que sacó su nuevo disco en físico un mes antes que en digital, o la distribuidora Popstock, que, a nivel internacional, organiza listening parties de bandas como Pulp, Amyl and the Sniffers o Fontaines D.C.”, indica.
Enfrentarse a la voracidad del mercado
No es la primera vez que Mujeres se decanta por este tipo de gestos-palanca en contraposición a las dinámicas propias de un mercado frenético y excluyente. Durante la pandemia publicaron un recopilatorio de rarezas en formato digital cuya recaudación destinaron a tiendas y a otros espacios afectados por el confinamiento; y en 2024 crearon una colección de flexi-discos que funcionaba mediante suscripción, al estilo de los viejos single clubs. “Siempre hemos editado siete pulgadas”, asegura Yago Alcover, guitarrista de la banda. “Pero en esta ocasión queríamos volver a esa idea del single de toda la vida, que alimenta las ganas del disco con ediciones muy limitadas y que sirve también para fomentar el comercio en tiendas especializadas que, como hemos visto recientemente, son las principales penalizadas por las multinacionales, incluso siendo puntos de venta importantes para artistas mainstream”, agrega.
Lo sucedido con Lux a principios de noviembre provocó la indignación de estos pequeños establecimientos, que denunciaron un trato discriminatorio por parte de Sony, sello de Rosalía. “Podría haber vendido 300, pero desde su lanzamiento me han mandado menos de 50 y con cuentagotas”, se lamenta Mario al tiempo que expone otra incidencia, de similares consecuencias, en la distribución del nuevo álbum de Rusowsky. “En ambos casos han venido muchísimos chavales a por ellos, pero las grandes discográficas no nos toman en serio, como tampoco reportamos a listas de ventas somos un terreno que les da igual”, añade. Por su parte, Gonzalo Tafalla, de la granadina Discos Bora-Bora, sostiene que, aunque este tipo de desabastecimiento no es una práctica habitual, la fidelidad de su clientela amortiguó el eventual varapalo: “Grandes clientes es lo que tenemos y han esperado para comprar Lux en nuestra tienda”.
Yago, Pol y Arnau, quienes regentaron su propia tienda de discos y sello –Luchador Records–, son conscientes de la importante labor, más allá de lo puramente transaccional, que estos pequeños establecimientos ejercen dentro del ecosistema de la música independiente. No solo como puntos de acceso a la música en vivo o editada, sino también como espacios de reunión capaces de generar identidades y escenas, potencial de sobra acreditado en tiempos pretéritos. Eric Jiménez, de Los Planetas, se refería a la extinta Discos Melody como “universidad de la escena granadina” en un calificativo extrapolable a otras tiendas y geografías. “Recuerdo ir a la ya difunta tienda Outline, entrar y escuchar una canción, preguntarle al dueño, comprar el disco e irme corriendo a casa a escucharlo”, dice. Una secuencia que, evocada por Arnau, es memoria común a varias generaciones.
Cubetas de discos y los relatos tejidos en torno a ellas definieron una época y su correspondiente paradigma cultural. Sin embargo, tras la irrupción de internet, este modelo corpóreo sufrió un importante descalabro: Lo cibernético no solo provocó el cierre de locales emblemáticos, sino que representó también un menoscabo de su función ilustradora. El fácil acceso en línea tanto a información especializada como a catálogos musicales convirtió, en muchos casos, la prescripción profesional en un aséptico intercambio mercantil: el cliente llega, pide, compra y se va. “Es lo que peor llevo de la era digital”, confiesa Mario. “La gente viene con los deberes hechos, por eso empecé a hacer vídeos con novedades y recomendaciones en las redes”, apunta.
Este tipo de promoción/divulgación directa, mediada ahora por dispositivos digitales, conecta a cliente y vendedor y es, junto a otras acciones –showcases, listening parties, ferias del disco e incluso organización de festivales–, una de las principales bazas con las que cuentan estos espacios para competir con las grandes superficies, generar nuevos vínculos y fidelizar los ya existentes hasta vertebrar una efervescente escena local. “Hay gente que empieza, que va haciendo cosas y a estos proyectos y bandas de aquí les damos cariño y les hacemos promo”, subraya Mario.
Afectados por la especulación inmobiliaria
Acciones como la que promueven Mujeres son también pivotales en la defensa de un modelo de ciudad que prima la concepción del barrio como un ente vivo y habitable. “No es solo un gesto simbólico, es un gesto práctico y necesario”, defiende Pol. “Prefiero bajar a la calle a comprar el pan y pasarme por una tienda de discos y flipar con que tengan uno de los Tall Dwarfs antes que bajar a la calle a comprar pan y encontrarme con persianas bajadas porque son viviendas de uso turístico o almacenes de corporaciones tecnológicas, los únicos que pueden permitirse pagar esos alquileres”, añade.
El antiguo temor a internet muda ahora en presión inmobiliaria, problemática de carácter global que amenaza la supervivencia del comercio de calle. Estas dinámicas estructurales de rentabilidad máxima y precios al alza han forzado a varias tiendas de discos a cambiar de ubicación cuando no las han fulminado directamente. “La presión que sufrimos los que estamos de alquiler ante la posibilidad de que nos tengamos que cambiar, tal y como están los precios, es simplemente espeluznante”, afirman María García y Héctor Melchor de La Integral, tienda del centro de Madrid que, desde su apertura en 2005, ha apostado por diversificar su oferta. “Nuestra idea siempre fue reunir una selección personal de cosas que no están en todas partes, ya sean objetos, discos, publicaciones, obra gráfica o ropa, creadas por marcas, artistas y diseñadores que nos gustan, venderlas pero también promocionarlas”, explican.
El futuro del disco ante la escalada de precios
“Siempre habrá gente que quiera comprar discos”, sostiene Mario de Discos Oldies. Sin embargo, tras más de una década de crecimiento ininterrumpido, la cifra de ventas de vinilos en España cayó un 8% durante 2024 según Promusicae. “El futuro del sector va a depender de cómo traten las multis y las discográficas al público, porque últimamente los precios se han encarecido mucho”, señala Mario, alertando del principal factor que explicaría este descenso en el volumen del negocio. En números: las reediciones que antes costaban 18-20€ están ahora en 24€ y resulta difícil encontrar un LP por menos de 30€. “Una barbaridad”, sentencia Gonzalo de Bora-Bora. Además, tal y como matizan desde La Integral, es preciso tomar en consideración las circunstancias que rodean a los compradores que “son las mismas que nos rodean a todos: precariedad económica, menos tiempo para nosotros, aterradores desahucios, mudanzas, etc.”.
Con este tipo de iniciativa independiente y desaceleradora, Mujeres pretende revertir las inercias tóxicas de una industria que, en última instancia y como explica Pol, pone en peligro la diversidad cultural. “Si no hay tiendas de discos y solo hay streaming, al final no habrá discos físicos. Sin ellos, las discográficas pierden una importante fuente de ingresos y, de hecho, el único sustento para las pequeñas y emergentes. Sin estas no habrá un pequeño circuito de distribución y de booking que ayude a las bandas que empiezan a establecerse, así que muy probablemente no durarán. En este panorama solamente nos quedarían las majors y con ellas solo un tipo de música que escuchar”, advierte para concluir.

El tercer modelo de la firma china presenta una elevada calidad de fabricación que se conjuga con notables espacio interior y de carga, un sistema híbrido enchufable con 92 km de autonomía eléctrica y un precio muy competitivo
A punto de cumplir dos años de actividad en nuestro país, la firma china Omoda, del grupo Chery, sube su apuesta en el mercado con su tercer y tal vez más interesante modelo, el Omoda 7, que se pone a la venta con el sistema híbrido enchufable de la marca conocido por sus siglas SHS. Con 4,66 metros de longitud, está más cerca del Omoda 9 que del 5, y lo mismo cabe decir de su empaque de coche bien hecho, muy próximo al del buque insignia e incluso superior en algunos aspectos.
Uno de los grandes atractivos del recién llegado reside en ser grande, pero no enorme, y dar cabida con holgura a cinco personas en su interior gracias a una batalla de 2,72 m. El maletero es igualmente capaz, con 537 litros cuando los cinco asientos están en su posición normal y 1.294 si se abaten los traseros.
En el aspecto visual, Omoda juega la carta del Omoda 5 en lo que hace al look de un frontal en el que manda una parrilla de patrones paramétricos y sin contornos definidos. En la zaga, los elementos más destacables son los pilotos en forma de rayo -un guiño a la electrificación del vehículo- y un limpiaparabrisas que se halla oculto bajo el spoiler que pone fin al techo.
Sin duda, el gadget por el que pasará a ser conocido el Omoda 7 SHS es su pantalla central de 15,6 pulgadas capaz de desplazarse lateralmente por el salpicadero hasta el lado del acompañante. El movimiento se realiza de forma natural colocando cuatro dedos sobre el dispositivo y moviéndolos hacia la derecha, y viceversa cuando queremos que retorne a su posición habitual.
La pantalla regresa también a ella a baja velocidad si el coche detecta que el conductor la necesita, por ejemplo, a la hora de aparcar. Y, por supuesto, si se produce un accidente estando en la parte derecha de su recorrido, el airbag se despliega con normalidad salvando el obstáculo que representa en tal caso.
El entorno tecnológico se completa con un panel de instrumentos digital de 8,88 pulgadas y, en el más completo de los acabados, un head-up display (HUD) frente a los ojos del conductor. A eso se suma un dispositivo de control por voz inteligente de cuatro zonas que atiende por separado a las instrucciones del conductor, el acompañante y los pasajeros de las plazas laterales traseras.
La gestión de todas las funciones digitales se apoya en el conocido procesador Qualcomm Snapdragon 8155 y en un sistema con 12 GB de memoria y 128 GB de almacenamiento que asegura un funcionamiento rápido y estable.
Como apuntábamos al comienzo, el Omoda 7 SHS sorprende por la factura de fabricación, que se extiende a detalles difíciles de explicar con palabras pero muy reveladores de la calidad de un coche, como el cierre de las puertas. La marca ha hecho también hincapié en la insonorización, para la que ha dispuesto doble cristal en la luna y las ventanillas delanteras y, en el acabado superior, un dispositivo de cancelación activa del ruido.
El usuario del nuevo modelo tiene a su disposición ajustes tanto de la dureza de la dirección como del tacto del pedal de freno, además de los habituales modos de conducción -Eco, Normal y Sport- y la posibilidad de escoger entre propulsión híbrida o eléctrica pura.
Las unidades que se entreguen desde mediados de año podrán incorporar un sistema de estacionamiento automático que incluye la opción de realizar la maniobra desde el exterior del coche, mediante el mando a distancia.
Más de 90 km en eléctrico
De la impulsión del vehículo se encarga el mismo Super Hybrid System (SHS) embarcado en el Jaecoo 7 (también del grupo Chery), compuesto por un motor de gasolina de cuatro cilindros y dos motores eléctricos que se nutren de una batería de 18,4 kWh. La potencia combinada es de 279 caballos y la autonomía en modo eléctrico se sitúa en 92 kilómetros, en tanto que el alcance conjunto de sus dos fuentes de energía se calcula en unos 1.200 km.
El paquete de baterías es suministrado ahora por CATL y puede cargarse a un máximo de 6,6 kW en corriente alterna y de 40 kW en continua. Además, es capaz de traspasar electricidad (3,3 kW) a dispositivos externos gracias a la funcionalidad V2L.
En el apartado de seguridad, el Omoda 7 SHS cuenta con una carrocería de alta rigidez estructural y una dotación de 19 sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), de serie. Todo ello se integra en un chasis basado en la plataforma multienergía T1X, construida con el propósito de conjugar estabilidad, confort y facilidad de conducción.
La carrocería puede elegirse sin coste en cuatro colores: negro Ópalo, blanco perlado, verde Wave y plata Moonlight. El gris mate cuesta 800 euros.
La gama del Omoda 7 SHS consta de dos únicos acabados: Pure y Premium, aunque durante el mes de febrero, como promoción de lanzamiento, el comprador puede llevarse el segundo por el precio del primero.
Las versiones Pure incorporan pantalla de 15,6 pulgadas, climatizador de dos zonas, volante equipado con calefacción, cargador inalámbrico, Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, faros full led delanteros y traseros, sensores de aparcamiento y cámara traseros, siete airbags y llantas de 19“.
Además de la pantalla deslizante, el HUD y la cancelación activa de ruido, el modelo Premium añade un airbag de rodilla para el conductor, cámara panorámica 540º, sensores de aparcamiento delanteros, tapicería de cuero sintético, asientos delanteros eléctricos, calefactados y ventilados, techo panorámico, portón eléctrico y llantas de 20“.
Los precios al contado del Omoda 7 son de 40.900 euros en el caso del Pure y 43.900 euros para quien escoja el Premium, si bien la oferta inicial mediante financiación permite acceder al coche desde 32.990 euros. A esta cantidad cabría restar los 2.250 euros de ayuda que le corresponde al modelo según el Plan Auto+.
El 7 SHS es el primer modelo de Omoda que ofrece 8 años de garantía o 160.000 kilómetros. El cliente interesado en la marca tiene ya más de 100 concesionarios donde conocer sus vehículos, además de una red de talleres distribuidos por prácticamente todo el territorio nacional.

En proyecto 'Quédate en Arándiga' nació en 2023 y se ha convertido en uno de los 10 mejores proyectos de España en favor de retener población del medio rural. Su objetivo: que los mayores vuelvan al pueblo y que los que residen en él no necesiten marcharse
Impulsaron el Laboratorio de Regeneración Urbana y Economía de los Cuidados
“Solo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio”. Es una frase de George Gurdjieff que habla sobre el respeto, la responsabilidad, los cuidados y la confianza. Arándiga, es un municipio de la provincia de Zaragoza, situado en la comarca de la Comunidad de Calatayud. Ronda los 279 habitantes (según el INE en 2025) y es una localidad que ha sufrido una importante reducción poblacional histórica, pero que está trabajando para lidiar con la despoblación a través de iniciativas de desarrollo rural y cultural.
Arándiga y la frase de George Gurdjieff tienen mucho que ver. En el año 2023 un grupo de arandiguinas y arandiguinos pusieron en marcha el proyecto “Quédate en Arándiga”, con un doble objetivo: no solo que gente nueva decida hacer de esta localidad su hogar, sino que quienes un día se marcharon, mantienen su casa y se han jubilado, fijen en el pueblo su residencia habitual. ¿Personas mayores volviendo al pueblo? Es la pregunta que muchos se han hecho con incredulidad, sobre todo porque los servicios médicos, la oferta cultural y la movilidad sufren en estos momentos precarización en el medio rural aragonés, y en toda España; es un mal común.
Sin embargo, los habitantes de Arándiga creen firmemente que es posible cambiar el foco y lo están consiguiendo porque el proyecto presentado al MITECO, al Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, está entre los diez primeros de España, y cuenta con financiación para poner en marcha en paralelo dos líneas de actuación con un primer propósito: “Que los que ahora viven en el pueblo no sientan la necesidad de irse”, apunta Irene Marco, concejala de esta localidad aragonesa.
Salud y cuidados: aprendiendo a cuidar para cuando seamos mayores
El proyecto titulado 'Laboratorio de regeneración urbana y economía de los cuidados', se conoce popularmente como 'Quédate en Arándiga'. La fórmula para alcanzar los objetivos no es sencilla, implica muchos factores y llevará tiempo, pero sus promotores han comenzado a trabajar ya y lo han hecho primero en los espacios públicos y en los servicios, con el fin de ampliar la oferta asistencial y cultural en el pueblo.
“El proyecto tiene una rama más social y otra más de carácter medioambiental”, explica la concejala de Arándiga, que reconoce que, en las zonas rurales, al final “ambas se retroalimentan”. En esta segunda etapa del proyecto 'Unidad de innovación en economía de los cuidados' apoyado por el MITECO, se centra en programar e impartir formación gratuita orientada a obtener formación sobre salud y cuidados. Está abierta a todo aquel que se quiera acercar hasta Arándiga a recibir la formación, y cuenta con la colaboración de la Cátedra de Despoblación de la Universidad de Zaragoza. Habrá varios cursos y talleres de hasta 40 horas, “no se da título reglado, pero sí un diploma que puede ayudar a personas de la zona a encontrar trabajo como cuidadores, muy necesarios en áreas como está donde viven muchas personas mayores que los necesitan”, apunta la concejal.
El objetivo de esta formación es que el mayor número de personas del pueblo, y de otras zonas rurales, tengan formación suficiente para, llegado el momento, poder asistir a personas mayores de su entorno afectadas por demencia u otras patologías “aprender técnicas para cuidar de sus familiares, autocuidado de los propios cuidadores, y como salida laboral para personas en entornos con tanta necesidad de cuidados”, defiende la concejal.
Recuperar espacios comunes donde todos somos familia
Con la subvención obtenida en 2023, que recientemente ha agotado el plazo de dos años para ser ejecutada, se han llevado a cabo mejoras en diferentes espacios del pueblo, edificios públicos que se han reconvertido en puntos de convivencia y encuentro para niños, jóvenes y personas mayores. Una de las infraestructuras que se ha reabierto es la biblioteca, que llevaba años cerrada: “Se ha rehabilitado y le hemos puesto el nombre de la escritora aragonesa Ana Alcolea, que no se perdió el acto de presentación”, explica la concejala. Este encuentro con la escritora desencadenó la organización de las Jornadas Literarias que este año celebrarán ya su tercera edición.
La biblioteca se ha convertido en espacio de encuentro para los vecinos que participan en el Club de Lectura, muy arraigado en el pueblo, y también para hacer actividades con el alumnado del colegio, y clases gratuitas de español para la vecindad migrante de Arándiga, gracias a la buena voluntad de una profesora jubilada del pueblo. En verano, son varios los vecinos que hacen uso de ella como espacio coworking, lo que les permite pasar temporadas largas conciliando familia, amigos, trabajo y tiempo libre en su pueblo.
También se le ha dado una nueva vida al club, rehabilitando el espacio, mejorando su accesibilidad y contratando a una persona que se encarga de abrirlo por las tardes y de dinamizar su actividad: desde artesanía, hasta ejercicios de memoria para mayores, y un día a la semana, juegos para los más pequeños en invierno. Este espacio es ahora como “el salón de casa” para las mujeres más mayores del pueblo, que no están acostumbradas a salir al bar, y que han encontrado en el club social un lugar donde reunirse todas las tardes para hablar o jugar a las cartas, acompañadas por su monitora que les proporciona actividades variadas.
“La soledad no deseada está muy presente en los pueblos, donde hay muchas mujeres que viven solas y que sus hijos las visitan en fin de semana, pero entre semana sienten esa soledad, sobre todo en las tardes de invierno que se hacen muy largas”, confiesa Irene Marco, “ahora se reúnen todas en el Club, también las más jóvenes y si alguna falta, nos acercamos a ver qué pasa”, añade. Una forma de cuidar los unos de los otros.
El tercer espacio en el que se ha actuado ha sido el campo ubicado detrás del antiguo lavadero municipal del pueblo. Una zona poco accesible, pero “con muchas posibilidades” que ahora se ha reconvertido en Aula de la Naturaleza. Se ha construido un parque con distintas especies de árboles con su QR con su explicación botánica que se completan con paneles con información sobre la fauna y la flora de la zona. También se ha mejorado el camino que da acceso al río, ahora es un recorrido que se puede hacer caminando dando la vuelta al pueblo, una zona verde que “saca a los paseantes de la carretera, por donde teníamos que ir antes literalmente”, apunta Irene Marco. Un merendero completa este nuevo espacio natural municipal.
El pueblo se mueve y se involucra mirando al futuro
La vecindad del pueblo se ha ido involucrando más con el paso del tiempo. “Al principio todo cuesta”, pero conforme se van viendo resultados, “la gente se anima más a participar”. Los espacios comunes son solo el primer paso hacia una vida en comunidad mucho más compartida, “las relaciones en los pueblos son estrechas, pero compartir espacio y tiempo, las estrecha todavía más”. Y eso es lo que pretenden desde “Quédate en Arándiga”, que la gente no tenga ni sienta la necesidad de marcharse, ir cubriendo los servicios, sobre todo de cuidados, de cara a futuro con personas formadas para ello en el entorno, y lo más importante “que exista esa confianza que se necesita para pedirnos ayuda los unos a los otros”, independientemente de la edad.
En la nueva etapa que se abre en este proyecto, otra de las novedades, vinculadas a las de la primera fase, es la ampliación de horas de contrato de la monitora, que no solo podrá hacer más actividades para todos los vecinos, sino que se encargará de la gestión de otro de los espacios más queridos del pueblo, la biblioteca pública. Otro de sus cometidos es buscar financiación y subvenciones, vitales para sacar adelante proyectos en zonas sin recursos debido a la baja densidad de población. “Para un pueblo tan pequeño, tener una persona trabajando en estos servicios sería imposible sin la aportación que recibimos gracias a este proyecto”, confiesa Irene Marco, que recuerda que los pequeños pueblos y sus habitantes, también necesitan la implicación de todas las instituciones para seguir en pie, vertebrando y cuidando de las zonas rurales.

Ken Aston ideó un sistema de colores para amonestar o expulsar a los jugadores desde el campo
Las medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno se están rompiendo y los deportistas avisan: “No saltéis con ellas”
Argentina e Inglaterra disputaban los cuartos de final del Mundial de 1966 cuando comenzó el alboroto. El árbitro del partido, el alemán Rudolf Kreitlein, tuvo que salir del campo escoltado por la policía británica después de expulsar al entonces capitán argentino, Antonio Rattín, en el minuto 36. El problema se avivó cuando Rattín argumentó que no entendía las órdenes del árbitro.
El futbolista no hablaba inglés ni alemán, y Kreitlein no sabía ni una palabra en español, así que Rattin se negó a abandonar el campo, alegando que no entendía lo que le decían. El árbitro debió vivir en primera persona la impotencia de no poder controlar el partido y hacer respetar su autoridad frente a los jugadores.
Hoy muchos podrían poner en duda al centrocampista defensivo, porque entender un gesto de expulsión tampoco debería ser un problema de palabras. Sin embargo, lo que ocurrió entonces dejó clara una cuestión: hacía falta un sistema universal que comunicara de forma clara las decisiones arbitrales.
Al menos, esa fue la conclusión a la que llegó Ken Aston, árbitro que vivió aquel partido desde la grada. El inglés se fue a casa dándole vueltas a lo que había ocurrido y se dice que, mientras esperaba un semáforo en Kensington, se le encendió la bombilla. El arbitraje debía tener algo tan sencillo como aquel código de colores: amarillo, precaución; rojo, prohibido pasar.
La medida tardó en instaurarse
La FIFA no aprobó el uso de las tarjetas de inmediato, sino que hubo que esperar hasta el Mundial de México 1970. Fue el 31 de mayo de aquel año, durante el partido entre México y la URSS, cuando el árbitro alemán Kurt Tschenscher levantó la primera tarjeta amarilla de la historia. Lo hizo para el soviético Evgeny Lovchev por una falta que el jugador cometió.
Por su parte, la primera tarjeta roja alzada en un Mundial llegó en 1974, cuando el chileno Carlos Caszely fue expulsado por el árbitro Dogan Babacan. En el fútbol español, antes de consolidarse el sistema actual, los árbitros utilizaban una tarjeta blanca como forma de amonestación.
Ken Aston, el hombre que acabó haciendo historia en este deporte, falleció en 2001 tras ser condecorado como Miembro de la Orden del Imperio Británico. “El fútbol es una obra dramática en dos actos, con 22 actores sobre el escenario y un director de escena: el árbitro. No existe guion, nunca se sabe como terminará, pero lo más importante es divertirse y divertir”, dijo en una ocasión.

La historia de una denuncia de acoso que se intenta tapar desde dentro. Las consecuencias de un desprecio a las feministas, que también afecta a las mujeres de tu propio bando. Una grabación que retrata cómo funciona el silencio
Una concejal del PP de Móstoles se ha atrevido a denunciar ante su partido un caso de acoso sexual por parte del alcalde, Manuel Bautista, pero ha sido ella la que ha tenido que dimitir, desaparecer de la política y de su puesto de trabajo. El partido y sus dirigentes, que tanto se escandalizaban por denuncias similares en los partidos de la oposición, se ha puesto de parte del alcalde, sin investigar nada y hasta defendiéndose con frases machistas de épocas que creíamos superadas.
Con José Precedo, periodista de elDiario.es que cubre la actualidad del Madrid, desgranamos los detalles de este caso, y escuchamos fragmentos de la tensa reunión entre la concejala denunciante y los dirigentes del PP madrileño.
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