26 Febrero 2026, 12:15 
La portavoz de extrema derecha ha afirmado que siguen pidiendo la dimisión del primer edil, Luis Barcala, pero ha votado junto al PP en contra de la reprobación porque no quieren "participar en el teatro político de la izquierda"
La comisión de investigación de las Corts sobre las VPO de Alicante empezará el 5 de marzo
Los votos de PP y Vox en el ayuntamiento de Alicante han rechazado este jueves la reprobación del alcalde de la ciudad, el popular Luis Barcala, solicitada por los partidos de izquierda, el PSPV-PSOE, Compromís y EU-Podem, por considerarle responsable político de las irregularidades en la adjudicación de las viviendas públicas de la Playa de San Juan.
Antes del pleno municipal ha habido una concentración de protesta en la plaza del Ayuntamiento en la que decenas de personas han mostrado carteles con la imagen de Barcala bajo el lema 'Vivenda pública y social. Ni concesiones ni privilegios'.
Los tres partidos de la izquierda han defendido en el pleno ordinario una declaración institucional en la que coinciden en que la gestión del popular Barcala es “incompatible con los principios de integridad, imparcialidad y buen gobierno” por su gestión en torno a las viviendas públicas de la promoción Les Naus, que se ha saldado con varias dimisiones, entre ellas la concejal de Urbanismo, Rocío Gómez (PP), y la apertura de una investigación en un juzgado.
La propuesta estaba pendiente del voto de Vox, que desde que saltó el escándalo ha pedido la dimisión del alcalde del PP, y hoy su portavoz, Carmen Robledillo, ha manifestado que, aunque siguen pidiendo la marcha de Barcala porque creen que el caso arroja la “sospecha de corrupción” en la vivienda pública, no apoyan la reprobación porque quieren evitar “participar en el teatro político de la izquierda” que, en su opinión, pretende “una farsa” como “arma electoral”: “No les vamos a facilitar la estrategia”, ha recalcado.
En la defensa de la iniciativa, la portavoz socialista, Ana Barceló, ha calificado el reparto de las viviendas públicas de “obsceno y repugnante”, ha sostenido que el alcalde “no es la víctima” y le urgido a aclarar “si lo sabía o no” aunque cree que en ambos casos la única solución es que abandone el cargo, mientras que Rafa Mas (Compromís) ha afirmado que Barcala “lo sabía todo y lo ocultó” y “está metido en la corrupción hasta las cejas” y Manolo Copé (EU-Podem) ha justificado la dimisión en “devolver la dignidad a la ciudad y al ayuntamiento” por unas actuaciones que “asaltan lo público para su interés particular”.
En defensa de Barcala, la portavoz del PP, Mari Carmen España, ha acusado a la oposición de intentar “el desgaste personal” del alcalde mediante la construcción de un “relato” que busca dañar su “honorabilidad” pese el popular “a que se deja la piel” por esta ciudad.
Críticas a Vox desde la izquierda
Tras la votación, el portavoz municipal de Compromís ha denunciado que “Vox se ha convertido en cómplice político de la trama de las viviendas de protección pública” puesto que “ha salvado a Barcala, demostrando que nada le importa la ética, la verdad y la transparencia”. Según Mas, tanto PP compo Vox son “lo mismo” y ha criticado que vienen salvando a Barcala “durante estos casi ocho años, bloqueando investigaciones e impulsando políticas que han destrozado nuestra ciudad, empobreciendo los servicios públicos y generando desigualdad”.
Para el portavoz de Compromís “quien calla otorga”, se ha preguntado “qué esconden” y ha advertido de que seguirán pidiendo “la dimisión de Barcala” por que “es indigno que siga de alcalde”.
Desde Esquerra Unida Podem han lamentado “la enésima muestra de incoherencia política de Vox que para sorpresa de nadie, vuelven a hacer lo que ya es su marca de la casa: en Les Corts Valencianes piden la dimisión de Luis Barcala con grandes titulares, mientras que en el Ayuntamiento de Alicante lo sostienen con sus votos”.
Según la formación, “una cosa es la sobreactuación cuando hay cámaras y otra muy distinta la realidad de las decisiones” y ha añadido: “Aquí no hay voluntad de cambio, hay un apoyo político claro al PP para que todo siga igual. Al final ha bastado el toque de silbato desde Madrid: ahora pesan más sus negociaciones en otras ciudades que lo que decían en Alicante hace apenas unas semanas. Mucho hablar de que no iban a dejarse domesticar, pero a la hora de la verdad respaldan a quienes señalaban y después intentan taparlo con declaraciones institucionales vacías contra la corrupción. No se puede pedir responsabilidades por la mañana en València y garantizar la estabilidad de quien debería asumirlas por la tarde en Alicante. Eso no es coherencia; es puro tacticismo”.