20 Puede 2026, 18:15 La confrontación entre el Gobierno polaco de centroderecha de Donald Tusk y el Ejecutivo ultraconservador húngaro de Viktor Orbán era permanente y pública. Los dirigentes y sus ministros de Exteriores se enzarzaban con frecuencia en redes sociales por la cercanía del ya exmandatario al presidente ruso, Vladímir Putin, y su torpedeo sistemático a la ayuda a Ucrania. La victoria de Péter Magyar abre un nuevo capítulo en la relación bilateral, como muestra el hecho de que el primer viaje oficial al extranjero del nuevo dirigente húngaro, que tomó posesión el 9 de mayo, haya sido a Polonia. Tras un caluroso recibimiento en Varsovia, Tusk ha celebrado “el regreso de Hungría a Europa, a altos estándares, a la honestidad y a una democracia auténtica”.