Aunque la economía catalana vaya bien en términos macroeconómicos, con un crecimiento del PIB, según las previsiones del Govern, del 2,5% en 2025 y del 2,1% este año, estas grandes cifras no llegan a los bolsillos de todos los ciudadanos: el 24,8% de la población está por debajo del umbral de la pobreza. El departamento de Derechos Sociales ha puesto estos datos y muchos otros en un largo informe en el que trata de hacer el primer diagnóstico completo de los problemas sociales y los retos que Cataluña tiene en el futuro. Entre los más importantes está el coste de la vida —disparado por la vivienda, los alimentos y el transporte—, las proyecciones de envejecimiento de la población o el impacto que la inteligencia artificial tendrá en el mercado laboral, entre otros. Se trata de una radiografía a partir de la cual el Govern tendrá que construir las propuestas y políticas para hacer frente a los desafíos, y así lo ha presentado este martes el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que ha sido claro en lo que se necesita: más recursos.