10 Enero 2026, 18:15 El desorden mundial desencadenado por Donald Trump, acelerado en la última semana con el secuestro del presidente de Venezuela por parte de Estados Unidos y el redoblado acoso de Washington para arrebatar Groenlandia a Dinamarca, amenaza con dejar aislada a la Unión Europea en un mundo de predadores y esferas de influencia donde el proyecto de integración del Viejo Continente se verá forzado a defender su supervivencia. Ante el desconcierto y la parálisis de Bruselas, los cinco grandes países de la Unión ―Alemania, Francia, Italia, España y Polonia― están empezando a tejer una estrategia de resistencia. Pero todavía de forma tímida, según reconocen las fuentes consultadas, y sin concretar un plan que disipe el riesgo de que el club colapse aplastado por los bloques geoestratégicos de un siglo XXI dominado por la rivalidad entre Washington y Pekín.