25 Enero 2026, 12:15 Finalmente, Alex Honnold se puso de pie sobre la mismísima punta del rascacielos más alto de Taiwán, el Taipei 101, para que el espectador pudiese suspirar de alivio. Incluso aquellos sentados frente a la pantalla que conocen el juego de escalar tendrán que admitir que la emisión en directo de Netflix resultó desasosegante, incómoda, a ratos bella y a ratos exasperante. El escalador estadounidense invirtió 1 h 21 min y 34 segundos en escalar los 508 metros del coloso de acero, cristal y hormigón, es decir una velocidad bárbara, pero aquí el cronómetro era una anécdota: de no haber saludado al público que gritaba a los pies del edificio, a los cámaras, a los que le miraban desde dentro pegado a las ventanas, hubiera podido ir aún más rápido. Pero entonces hubiese sido demasiado rápido, incluso para los estándares de la plataforma de streaming.