El ejército israelí ha lanzado este miércoles nuevos bombardeos contra la milicia chií Hezbolá en el sur de Líbano, tras emitir nuevas órdenes de desalojo en la ciudad de Tiro y en los suburbios de Beirut. Los militares han confirmado que lanzaron ataques contra Irán hasta el anuncio del alto el fuego, a primera hora del día, con el objetivo de destruir la capacidad de lanzamiento de misiles del régimen iraní. Esta madrugada, el Gobierno israelí ha afirmado que acepta el acuerdo de alto el fuego de dos semanas alcanzado anoche entre Estados Unidos e Irán, pero que no incluye a Líbano, en contra de lo señalado por Pakistán. Teherán ha celebrado la tregua como una victoria y ha subrayado la “impotencia histórica” del enemigo. En un comunicado, el Consejo Nacional de Seguridad de Irán ha confirmado el alto el fuego con unos términos triunfantes y descartando ya en su primer párrafo los “ultimátum emitidos por el presidente de Estados Unidos”, a los que Teherán dice no conceder “importancia alguna”. Mientras, se inicia la reactivación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. De acuerdo con datos de Marine Traffic, cientos de buques continúan concentrados en la zona, entre ellos 426 petroleros, muchos de los cuales quedaron prácticamente inmovilizados durante la interrupción de la navegación.