28 Marzo 2026, 18:15 Los vecinos de Campos del Paraíso (Cuenca) no quieren plantas de biometano en un territorio casi virgen y en el que el único desecho agrícola que generan sus agricultores es la paja de cereal, el cultivo omnipresente en un municipio con apenas 600 habitantes censados y diseminados en cinco pueblos: Carrascosa del Campo, Loranca del Campo, Olmedilla del Campo, Valparaíso de Arriba y Valparaíso de Abajo. Su lucha para frenar la tramitación de tres plantas de biogás ha recibido este sábado el respaldo de 40 asociaciones y de muchos otros vecinos de los pueblos aledaños en una manifestación que ha recorrido las calles de Carrascosa del Campo y que, según sus organizadores, ha reunido a 1.800 personas que no quieren que esta comarca se convierta en el sumidero de miles de toneladas de purines. Los olores, pero también el transporte de estos desechos y el uso del digestato, el residuo que queda tras el proceso de transformación en biogás, amenazan con vaciar estos pueblos y con contaminar sus suelos y acuíferos, según denuncian los afectados.