Nadie quiere pinchar el globo, pero aparecen ya las primeras discrepancias. Un día después de que Gabriel Rufián acaparara toda la atención en un acto repleto de seguidores al plantear que las izquierdas nacionalistas y estatales se repartan las provincias para evitar la competencia entre ellas y optimizar así los votos en las próximas generales, los partidos integrados en Sumar han saludado este jueves el debate agitado por el portavoz de ERC en el Congreso, aunque con matices. Los Comunes, interpelados por la posibilidad de quedar opacados por los nacionalistas en una futura lista electoral -la propuesta de Rufián contempla la retirada de candidaturas rivales en cada provincia- han ido un paso más allá al salir a reivindicar su peso en Cataluña.