Es la primera vez que Aragón vive unas elecciones autonómicas en solitario. Tal era la incertidumbre ante este hito que, en diciembre pasado, el Gobierno aragonés envió observadores a Extremadura para que no perdieran detalle del operativo de sus comicios. Más tarde, al inicio de la campaña, el Ejecutivo del popular Jorge Azcón organizó un simulacro para ensayar la jornada electoral de este 8 de febrero. La fecha ha llegado y de momento apenas ningún sobresalto en un día en el que 991.893 residentes están convocados en las urnas. La otra duda, la de la participación, por ahora apunta a resistir en similares datos a los de 2023, aunque solo haya un sobre en juego este domingo: el de la Presidencia la comunidad. A las 14.00, el 41% de los censados ya había ejercido el derecho al sufragio activo.

